Hi hi, perdón la tardanza, pero estaba aprendiendo utilizar esta página la cual aun NO domino del todo, también tuve un bloqueo de escritora al menos para esta pareja Byakuran x Shoichi, no se me ocurría como continuar el fic, pero después de unos meses (¬_¬ casi 6 meses) Aquí está el segundo capítulo.

Disclaimer: Los personajes de este fic no me pertenecen, solo los pido "prestados" para crear una historia alterna. También aclaro que esta historia no es 100% idea mía, pues está inspirada en el libro "Una dulce enemistad" de la grandiosa autora Johanna Lindsey.

Sin más que decir por el momento...Comencemos!


Había despertado. Su vista aún se encontraba nublada, sentía un fuerte dolor de cabeza y eso le impedía recordar cómo había llegado a la torre sur.

Recargo su cuerpo contra el frío muro hecho de piedra, por fin había recuperado la vista y sus mareos habían cesado. Observo la habitación donde se encontraba.

El cuarto era enorme y obscuro, los muebles no eran más que sombras. La única luz que iluminaba la habitación provenía de la majestuosa luna llena, su luz alumbraba la ventana y una parte de la cama.

Era una cama colorida y rodeada por velos de delicada tela color lila, la cual por los rayos lunares pareciera que fuese tela color plata.

La sorpresa llegó a los ojos del príncipe Byakuran cuando vio a un joven atado de pies a cabeza en medio de la colorida cama. Se levantó y rápidamente fue a ayudarle. Su sorpresa aumento al descubrir que era tan solo un crio, unos 11 años tal vez.

-¿Estas bien?- Le pregunto el príncipe al pequeño en cuanto le quito el cubre boca, mientras trabajaba en desatar los otros nudos.

-Sí, eso creo.-

-¿Cómo fue que llegaste aquí?- Ahora Byakuran trabajaba en los nudos de sus pies.

-Estaba en el bosque en mi primera cruzada, estaba con mis primos, cuando unos malditos nos atacaron, me secuestraron y cuando desperté me encontraba en esta habitación. Ahora que lo recuerdo ellos mencionaron algo de….la iniciación.

Byakuran supo al instante quienes eran los bandidos, eran sus amigos los que le habían secuestrado para que el pequeño fuera su iniciación.

-Esos malditos lo pagaran muy caro.- Grito furiosamente el príncipe, como se atrevían a traerle tan solo a un pequeño, eso era perverso. -¿sabes lo que es la iniciación pequeño?-

-¡No soy un pequeño! Ya tengo 13 años por lo que pronto seré un hombre, pero desconozco ese ritual.

Byakuran suspiro. –No es un ritual es una estúpida tradición, la cual aplica principalmente en los hombres, la iniciación es el primer encuentro sexual, para poco a poco tener experiencia y el día en que se tenga una pareja le hagas disfrutar, al desconocer del tema me doy cuenta que todavía eres un crío.

Nunca se había imaginado que eso era la "iniciación" un fuerte sonrojo apareció en el pequeño al momento de pensar en lo que sucedería en esa habitación. El pequeño sentía sus mejillas arder, afortunadamente la habitación era obscura y ese apuesto joven no notaria su sonrojo, que grave error.

Byakuran quedo en silencio, pues había notado el sonrojo en el pequeño y fue entonces que admiro su belleza. Sus hermosos ojos verde esmeralda, sus labios rosa intenso, su piel tan blanca como el mármol, y esa brillante cabellera color bermellón. Sin duda su hermosura era inigualable. En ese instante el príncipe recordó que necesitaba oxígeno, la belleza del pequeño le había causado tal impresión que olvido lo más vital para él, respirar.

Byakuran no era el único que admiraba su belleza pues ese pequeño también le observaba.

El ambiente empezaba a ponerse tenso, así que el primero en romper el silencio fue el pelirrojo.

-Tú….la iniciación, bueno ¿cómo decirlo?- Estaba muy nervioso.

-Descuida, no te hare nada, el hacerlo con un pequeño….no podría, seria cómo quitarle las alas a un Ángel.- Byakuran se sorprendió a si mismo cuando en sus labios apareció una coqueta sonrisa, ¿estaba cortejando al pequeño?

Una vez más un color carmín apareció en las mejillas del menor, esa sonrisa había sido tan… ¿encantadora?

A lo lejos se escuchaba la música y las voces de los cortesanos, todos disfrutando.

-Al parecer se divierten.- Esbozo el menor, queriendo evadir el tema.

-Sí, creo que no se han percatado de mi ausencia- Byakuran se levantó de la cama y fue directo a la ventana.

-Todos parecen tan entretenidos festejando, al parecer nos sacaran de este cuarto hasta el amanecer.-

-¡QUE!- Grito el pequeño, el cual fue en dirección de Byakuran.

-Mis primos han de estar muy preocupados, maldición, ya serian dos días de mi desaparición.- Su rostro mostraba frustración y preocupación.

-Descuida en cuanto salgamos de está habitación, me encargare de llevarte personalmente con tus familiares.-

-Gracias- El menor dirigió su mirada a Byakuran.

-eh...¿porque?- Pregunto un confundido príncipe.

-Pues por no tocarme, lamento que esta noche no fuera tu iniciación.- Hablo muy quedamente el chico de cabellera color fuego, pues se sentía muy avergonzado.

-Descuida, mi iniciación la tuve hace un tiempo, aunque eso es algo que no saben esos idiotas.- De pronto una opresión llego en el corazón del pequeño, no le había caído en gracia ese comentario.

-Solo tú sabes esto así que pequeño este será nuestro secreto.- Byakuran le dedico un giño al menor.

El pelirrojo empezó a experimentar por vez primera el sentimiento de los "celos" estaba molesto, que aquel hermoso joven hubiera estado con alguien que no fuera él, de pronto la idea de que Byakuran no le tocara le empezaba a molestar.

-¿Por qué no quieres tocarme, no te gusto?- Soltó de pronto el menor.

Byakuran se quedó sin aliento, sin duda ese comentario le había sorprendido demasiado, ¿había escuchado bien? Pareciera como si el menor le hiciera una "inocente" invitación a tomarlo por completo.

-Que… ¿qué has dicho?- Necesitaba confirmar sus dudas.

-¿Por qué no quieres tocarme, no te gusto?- Repitió su comentario el menor, estaba decidido quería que su iniciación fuera con ese joven ahora.

La situación se tornaba peligrosa. Silencio inundo la habitación. El menor lo tomo como un insulto y se dio la media vuelta para evitar mostrar su dolor ¿Por qué razón el príncipe no le poseía? Peligrosas lágrimas amenazaban con salir de sus ojos color esmeralda.

-Te lo he mencionado, sería como quitarle las alas a un ángel.- Repito seriamente el príncipe.

-¿Y si ese ángel te lo pidiera?- Se giró rápidamente para encararle, mala decisión pues dejo al descubierto sus hermosos ojos cristalinos.

-Aun así le causaría mucho dolor…-Byakuran quedo encantado al ver en ese estado al pequeño, se veía tan frágil, puro, inocente, que no dudo en abrazarle y brindarle protección bajos sus brazos.

Lagrimas empezaron a brotar, mostrando su frustración y dolor por primera vez quería sentirse amado, pues en su hogar muchas veces era ignorado, como un fantasma que brilla por sus ausencia, al ser el próximo en gobernar solo recibía mano dura por parte de su padre, nunca una mirada de dulzura, pero ahora este joven mostraba preocupación por su dolor, y ¿por qué no? dulzura de su parte, además le dedicaba palabras hermosas como el hecho de compararle con un ángel.

Byakuran quiso detener su dolor así que tiernamente tomo el mentón del menor obligándole a mirarle y mostrando una brillante sonrisa acerco sus rostros para darle un suave y sutil beso en sus labios, beso el cual el menor lo recibió gustoso.

Poco a poco ese beso se fue tornando solo un poco más intenso, pues Byakuran quería que el primer beso de su pequeño fuera tierno y dulce, las caricias duraron hasta que algo llamado oxigeno se hizo presente.

Byakuran aprisiono al menor en la pared impidiendo cualquier vía de escape, acercando un poco más sus cuerpos, tomo al menor de la cintura y muy cerca de su oído susurro.

-Está bien le quitare sus alitas a mi dulce ángel, de esta forma él se quedara a mi lado y juntos gozaremos de un segundo cielo.- El menor sintió una descarga eléctrica correr por su cuerpo, y su corazón empezó a latir a mil por hora, al parecer ese apuesto joven había aceptado.

-Solo quiero advertirte pequeño, una vez que comience no parare, incluso si tú me lo pides.- Sus ojos color violeta mostraban su determinación.

-No te lo pediré, puedes estar seguro.- Ahora era el verde esmeralda quien mostraba su determinación.

Una sonrisa de superioridad apareció en el rostro de Byakuran. –Bien entonces ¿Qué estamos esperando?- Tomo la mano del menor y lo recostó sobre la cama, un segundo beso inicio, pero este beso venia cargado de pasión y ternura.

El menor estaba tan hipnotizado por esos labios que nunca sintió cuando todas sus ropas fueron quitadas y aventadas por algún lugar de la habitación. Fue hasta que Byakuran detuvo sus besos y empezó a observarle atentamente, intento cubrirse pero el mayor se lo impidió sujetándole sus dos manos y posándolas sobre su cabeza.

-Déjame admirar tu belleza.-Su voz sonaba tan seductora, que el menor tuvo que aguantar la vergüenza que sentía.

Sin duda la visión más hermosa que Byakuran podía tener estaba bajo sus ojos, el inocente cuerpo del menor desnudo ante él, su respiración agitada y en su rostro ese rojo que adornaba sus mejillas, sin duda la imagen más sensual e inocente que jamás hubiera tenido, y deseaba tener un poco más. Ahora con solo una mano sujetaba al menor y con la otra que quedaba libre se posiciono en el miembro del menor, para lentamente empezar a masajear.

-AHH…AHH.- Empezó a gritar el pequeño, sin duda la mano del mayor era muy hábil, pues le hacía sentir placer que jamás había experimentado, es cierto que ya su cuerpo empezaba a cambiar y ciertas partes empezaban a pedir "atención" de su parte, pero era muy diferente sentir que alguien más le dedicaba placer a esa parte sensible de su cuerpo.

Byakuran estaba maravillado, esa visión poco a poco le provocaba más excitación, su pequeño retorciéndose debajo de él, sus labios rojos por los besos pasionales y gimiendo sin duda era una visión digna de los Dioses. Antes de que su angelito derramara su esencia, Byakuran se detuvo causando un quejido en el menor.

-Espera mi pequeño falta lo mejor- Y lentamente fue quitando sus ropas, haciendo toda una sexy demostración, bajo la atenta mirada del pequeño.

El pelirrojo quedo fascinado cuando vio el torso desnudo de su amante, sin duda quería sentirlo bajo sus manos y antes de que el de piel albina hiciera otro movimiento el menor ya lo estaba besando pasionalmente pasando sus inquietas manos por todo ese maravilloso y bien formado pecho.

-Mmmm…..pequeño…¿seguro que es tu primera vez?-

-Seguro, ¿porque la pregunta?-

-Lo haces muy…muy bien.- Una tierna sonrisa apareció en sus rostro, le agradaba la idea de ser bueno en algo. Sus labios se concentraron en esos botones rosas de su amante, su instinto le decía que ese era el punto sensible del príncipe. Con la punta de su lengua daba sensuales círculos alrededor de sus pezones, luego daba pequeños mordiscos para después chupar dulcemente esos deliciosos botones rosas.

-Ahhh….ahh…-Los gemidos de Byakuran inundaban toda la habitación, nunca pensó que ese inocente pequeño fuera tan… ¿perverso?

-Ahora es mi turno de darte placer- Inquirió el mayor.

Repitiendo los movimientos de su amado ángel, Byakuran dedico atención a sus pezones pero solo lo necesario, pues él quería darle atención a otra parte, una más baja.

-AH….ahhh…..AHHH- El pequeño ángel empezó a gemir fuertemente al sentir la boca Byakuran en su entrepierna, como su lengua subía y bajaba por todo su miembro y en la punta realizaba lentos círculos, volviendo a repetir los mismos movimientos.

-AHHH….AHHHHH- Sus gemidos se hicieron más fuertes cuando Byakuran metió por completo su hombría dentro de su boca, y lentamente empezaba a chupar como si de algo dulce se tratase.

El pequeño supo que no podía contenerse estaba a punto de correrse.

-Voy….me…voy a….AHHHHH-No pudo terminar su advertencia, se había corrido dentro de la boca de su amado. Byakuran estaba preparado y con una habilidad inigualable trago toda la semilla del menor y todo rastro de esta. Su esencia tenía un sabor…

-Lo siento….no quería….- Intento disculparse pero le era imposible hablar, trataba de recuperar el aliento.

-Descuida, ¿sabías que tienes un sabor dulce?- Y con un sensual movimiento lamio sus labios para terminar con todo rastro de ese dulce sabor.

-Tengo sueño- En un bostezo, el menor se acurruco en la suave cama.

Byakuran sonrió tiernamente, supuso que había sido mucha acción por una noche para el menor, decidió dejarle descansar, mientras el terminaba de darle atención a su "amigo".

Una vez terminado su trabajo, Byakuran se recostó a lado del pequeño, cobijo sus cuerpos debajo de las sabanas y ambos se unieron a los brazos de Morfeo.

Continuara...


Bueno quiero hacer un mención honorifica, a la única persona que se dio el tiempo de dejar un review...

"Himeno Sakura Hamasaki" desde lo más profundo de mi corazón agradezco tu comentario, si este fic continua es por y para ti.

Mis lectoras bonitas, dejen un review, pues esta es la forma de saber si les gusto o no mi fic, también para saber cómo escribo bien, mal?

Solo son unos minutillos...así q dejan Review?