¡Hola de nuevo!... Caray, me da mucho gusto (y al mismo tiempo sorpresa) leer los reviews que me dejaron con mi primer Fanfic, no creí que fuera a gustar tanto y espero que este nuevo capítulo les guste. Al final respondo a cada uno de los Reviews, chequenlo por favor.
En cuanto a los que me faltaron de la dedicatoria quiero ofrecerle una disculpa a Bkpets por no haberle mencionado (digamos que la mente la traigo revuelta como "jalea de piña" jajajaja)
Disclaimer: Hey Arnold y sus personajes son propiedad de Nickelodeon y Craig Bartlett. A excepcion de los creados por mí para este fanfic.
0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0
MAS QUE AMIGOS
El Efecto Phoebe
Una joven rubia daba vueltas en círculos en medio de su habitación. Desde el "incidente" en casa de Gerald su mente estaba revuelta, llena de ideas encontradas buscando solución a lo sucedido. En su mirada mostraba angustia y preocupación, la cual se acrecentó después de que Gerald la dejara a las puertas de su casa una hora atrás.
El camino desde la casa del moreno hasta la suya (que ya antes habían recorrido) nunca se les había hecho tan largo como en esta ocasión y a pesar de que ninguno había sido el causante de esa confusión, decidieron no hacer ni una clase de comentario al respecto, siendo el silencio el que permaneció al lado de ellos durante el trayecto.
– ¡demonios! – Decía para sí la adolescente, haciendo uno de sus tantos monólogos – ¿cómo rayos fue a coincidir mi caída con Gerald junto con la llegada de Phoebe precisamente a su habitación?
Toc, toc – Olga te buscan abajo – se escucha la voz de Bob Pataki al otro lado de la puerta junto con leves golpes en la madera – ¿Olga?
Helga que parecía no haberlo escuchado, se acerco a una almohada que se encontraba en el piso al lado de su cama y la tomo en sus manos, estrujándola a causa de la ansiedad – ¿y cómo puede creer Phoebe que tengo algo con el cabeza de espagueti?... ¡Criminal! – aprieta fuertemente la almohada y la arroja contra la puerta con todas sus fuerzas, como tratando de alejar el estrés que sentía sobre de ella, sin percatarse que su padre ya la había abierto, siendo este el receptor del almohadazo.
– ¡AAH! ¡Por Dios Helga! – el gran Bob se fue hacia atrás a causa del impacto, saliendo de balance recargándose en la pared del pasillo para no caerse, pero el grito que dio fue lo que puso a Helga en aviso sobre lo que había ocurrido.
– ¡Papá! –Helga se apuro acercándose a su padre y le extendió la mano para que pudiera ponerse de pie – ¿estás bien?
– Sí, sí como sea – toma la mano de Helga y una vez que se incorpora, se da la media vuelta para retirarse – Cielos Olga, solo venía a decirte que te buscan, creo que es tu amiga Lola.
Helga se cruza de brazos y levantando la vista da un bufido antes de responder – Su nombre es Lila Bob, Lila y soy Helga no Olga.
– Caray Helga, creo que ese golpe me dejo confundido – se toca la cabeza y se retira sin prestarle más atención a la menor de los Pataki.
– Como tu digas Bob – le responde en forma cansada mientras se inclina para tomar la almohada y llevarla de regreso a su habitación – ¡Ash! solamente cuando está molesto me dice Helga, ¿a quién cree que engaña? si nunca me presta atención… no es como tú – al decir esto saca de una bolsa oculta en su camisa de franela el mismo relicario en forma de corazón que tiene desde pequeña – Oh Arnold mi amor, tú siempre tan atento, tan amable, siempre al pendiente de mí al preguntarle a tu buen amigo Gerald sobre todos los mensajes que por culpa de mi tonta cobardía no he podido contestar – levanta su relicario con ambas manos mientras se arroja a la cama y los rayos de luz se reflejan en la foto dentro del mismo – como desearía que los mismos rayos de sol que caen delicadamente sobre tu fría y al mismo tiempo cálida imagen, verlos caer sobre el hermoso lienzo de tu bronceada piel además de iluminar tu sedoso y alborotado cabello cual espiga de oro… – baja los brazos y pone el relicario en sus bien formados pechos – El único que me entiende al igual que tu fiel y buen amigo Gerald… ¡Oh Arnold, Arnold!…
– mph, mph – Al escuchar el sonido de una garganta aclararse, Helga se levanta como resorte de su cama y ve que Lila esta parada afuera en el pasillo de su habitación, vestida con unos pantalones pescadores color beige y suéter verde de cuello amplio y mangas anchas portando debajo de este una blusa/polera de tirantes en un tono verde más claro. Toma una de las pequeñas trenzas que enmarcan su pecoso rostro (como cuando era niña) dejando el resto de su pelirrojo y largo cabello suelto – Buenas tardes Helga, tu padre me dijo que podía subir a tu habitación ¿puedo pasar?
– ahora no por favor, necesito un momento a solas – escuchan los padres de Gerald departe de su hijo cuando regresa de ir a dejar a Helga a su casa.
– Gerald, tú madre tardo mucho en prepararte ese pastel, así que será mejor que… – es interrumpido al sentir la mano de su esposa en el hombro.
– déjalo Martin, ¿Qué no viste el contenido de su mirada? – la señora Johanssen mira a Gerald un poco inquieta, pues como toda mamá conoce bien a su hijo y sabe que algo grave lo ha afectado.
Ambos levantan la vista solo para ver como Gerald va subiendo las escaleras y preocupados por los sentimientos de su hijo, no se percataron que la hermana menor se acerco a ellos con una rebanada de pastel de chocolate adornado por una cereza – ¿Por qué se subió Gerald sin probar su pastel mamá?
Los dos adultos voltearon al escucharla, sacándolos de su trance – ¡Timberly! No debiste de haberte servido esa rebanada de pastel hasta que Gerald soplara las velas – la reprende molesta el señor Johanssen.
– déjala Martin, el pastel es lo que menos importa ahora, Gerald bajara cuando se sienta mejor, entonces podremos festejarlo. Vamos querido, acompáñame a limpiar la cocina – y sin decir más, se retiraron rumbo a la cocina dejando a la pequeña de once años mirando extrañada hacia el final de la escalera, después poso sus ojos en la rebanada de pastel y una sonrisa ilumino su rostro.
Arriba en el segundo piso, Gerald se acomodo en su cama boca abajo y cubriendo su rostro con la almohada donde un par de horas antes había estado recargada Helga. El dulce aroma que la almohada desprendía, perteneciente a la mezcla del perfume y la esencia natural de ella, la hace seductoramente embriagadora para cualquier chico que anteriormente había pretendido a la joven Pataki (y habían sido literalmente "ahuyentados" por el mismo Gerald a petición de la chica). Más sin embargo y dadas las circunstancias, el olor que desprendía dicha almohada, le resultaba consolador porque sentía la presencia de Helga a su lado y al mismo tiempo era como si una navaja atravesara su pecho, dejando mal herido a su corazón.
Había esperado tanto, había estado contado los meses, los días y probablemente las horas para volverla a ver. Era una espera que hacía un vacío en su pecho, justo en el corazón. Una espera que lo consumía por dentro y la única persona capaz de entenderlo era precisamente Helga G. Pataki. Sus deseos de volver a ver a Arnold eran tan fuertes o inclusive mucho más intensos que los de Gerald por ver a Phoebe y eso no era de su desconocimiento para él en lo más mínimo, siendo esta extraña y perturbadora coincidencia una de las razones que los había unido.
– Phoebe… – dijo en un hilo de voz al tiempo que unas pequeñísimas lágrimas se agruparon en la delicada unión de sus párpados amenazando con salir, pero el sonido del golpeteo en la puerta provoco que se levantara un poco y se secara rápido el rostro con el puño de su chaqueta para eliminar cualquier rastro de llanto – ¿sí?
– ¿Gerald? – Tras la puerta se asomo la pequeña Timberly – ¿puedo pasar?
– claro, porque no – contesto Helga al verse sorprendida por Lila. A diferencia de cuando tenía 9 años donde en estas circunstancias de ser descubierta confesando su secreto, hubiera sido motivo suficiente para dar paso a gritos llenos de amenazas o en su defecto fingir que estaba hablando de otra cosa. Pero se sintió tranquila al ver que se trataba de Lila, pues al ser ella la que escucho su declaración de amor no le incomodaba. Desde que Phoebe se fue, Lila había sido su apoyo incondicional y esto incluía por supuesto su más grande secreto, por lo menos hasta que esta tuvo que partir a su ciudad natal pocas semanas después por un largo tiempo.
– ¿Helga sucede algo? Quedamos que me ibas a hablar temprano para ir a casa de Rhonda a decorarla para la fiesta de Gerald esta noche, ¿Qué paso?
Al escuchar estas palabras, Helga abrió grandes los ojos, refrescando el suceso que recientemente había vivido en casa de Gerald. Se levanto de la cama dando un gran salto y apresuradamente se acerco a Lila tomándola por los hombros sacudiéndola en forma desesperada – ¡Lila… ha sucedido algo terrible!
– Te escucho – fue la respuesta que le dio Gerald a su hermana menor – habla rápido Timberly, que no estoy de humor.
– ¿sucede algo malo Gerald? cuando iba llegando a la casa a lo lejos alcance a ver salir a alguien de aquí y cuando llegue… bueno… tu sabes…
Flashback…
– ¡Phoebe! – Fue lo último que pudo gritar Gerald antes de ser detenido por la mano de Helga en su hombro, pues aunque ellos eran novios, Helga conocía perfectamente a Phoebe y sabía que en ese momento no iba a entender razones. Cualquier cosa que ellos podrían hacer para enmendar las cosas y aclarar malentendidos tendría que ser después.
– lo siento Gerald… pero créeme será mejor esperar hasta que…
Gerald tomo firme la mano que ella había depositado en su hombro interrumpiéndola – lo siento Helga, pero es Phoebe la que se está yendo de mi casa – y terminando de decirlo retiro su mano, se quito el único patín que conservo tras la caída (el otro salió volando, por eso pudo ponerse en pie cuando vio a Phoebe) y se fue corriendo tras ella con la esperanza de alcanzarla.
– ¡Gerald! – Helga soltó un grito mientras corría detrás de él lo más rápido que pudo sin pensar que lo iba a encontrar en la acera afuera de su casa mirando a lo lejos… ¡y en calcetines!
Helga se acerco lentamente a su moreno amigo, rodeándole los hombros con su brazo – vamos cabeza de cepillo, no es bueno que estés afuera en la acera solo con calcetines, te puedes resfriar – y sin esperar una respuesta por parte del moreno que parecía estar ausente en ese momento, lo acerco para sí y lo guió de vuelta hacia el interior de su casa sin percatarse de que estaban siendo observados por Timberly y a lo lejos por otra persona.
Fin del Flashback…
– En serio viste eso… vaya… – responde Gerald ahora sentado en la cama junto a su hermana, quedando pensativo por un instante.
– ¿tuviste una pelea con Helga? ¿O con la persona que salió corriendo de la casa?
Gerald giro la cabeza y abrió grandes los ojos enarcando las cejas al escuchar a su hermana menor, después de esto se cruzo de brazos y le desvió la mirada – tú que sabes de estas cosas si solo eres una niñita.
Timberly estaba lejos de sentirse tranquila ante el comentario de su hermano, respondiéndole en forma brusca – ¿y tú si sabes mucho del amor verdad? Tú no sabes lo que es estar enamorada.
– ¿¡Enamorada! – pregunto por demás sorprendido para luego fruncir el ceño y apretar los puños dejando salir a un hermano sobreprotector, tal como lo hacía con Helga – ¿y quién es el malnacido?
– ¡GERALD!
– ¿qué? – se encoje de hombros ante el reclamo de su hermanita.
– Te diré solo si me platicas una cosa – responde la pequeña Timberly acomodándose en la cama – ¿cómo fue que empezaste a andar con Helga?
Aun con los brazos cruzados, Gerald miro de reojo a Timberly que también tenía los brazos cruzados esperando a que hablara. Rodo los ojos y emitió un largo suspiro al tiempo que le ofrecía una sonrisa sincera a su hermana accediendo – está bien Timberly… pero solo te lo voy a platicar una vez.
– ¡Muy bien Gerald, espera! – se levanta de la cama y sale rápido de la habitación, regresando con una charola que contenía dos yahoo sodas y dos rebanadas de pastel la cual aparentemente había dejado en el pasillo – creo que esto hará un poco más amena la plática ¿no te parece?
– Cielos, eso sí que se ve mal – respondió Lila al enterarse del incidente con Gerald y Phoebe. Helga al terminar de narrarlo cambio de semblante, siendo este de preocupación mezclado con tristeza. Lila obviamente se percato de esto y para evitarla verla tan mal, saco su "empalagoso" lado positivo – pero estoy segura de que todo se va arreglar Helga, solo es cuestión de…
– ¿cuestión de que Lila? ¿De inventar una máquina del tiempo y hablar con Helga y Gerald del pasado? – se levanto de la cama y nuevamente comenzó a dar vueltas en el centro de la alcoba, hablando con su ya muy conocido tono sarcástico – hola Helga del pasado soy yo, la Helga del futuro y vengo a decirte a ti y a Geraldo del pasado que no se ponga los tontos patines hasta después de que llegue Phoebe del pasado para que no los encuentre como una estúpida pareja adolescente… ¡a punto de saciar su apetito sexual!
Lila se sorprendió y ruborizo al escuchar lo último que salió casi a gritos de la boca de Helga – bueno Helga… creo que a lo que yo me refería era…
– ¡Olga no hagas tanto escándalo! ¿Cómo quieres que dirija un imperio de localizadores si haces todo ese alboroto?
Helga al oír la voz de su padre salió del cuarto gritando – ¡YA ME CALLE BOB Y NO SOY OLGA SOY HELGA, HEEEELGA!
– ¡Helga!
– ¡¿QUE? – Escucha que le habla la pelirroja y voltea tan rápido que no se dio cuenta que Lila estaba detrás de ella, gritándole en la cara – oh…
– ¡Helga! – Sube rápido por las escaleras el señor Pataki y reprende a su hija – si vas a estar gritando jovencita será mejor que lo hagas en otra parte.
– Me parece buena idea, Lila vámonos al parque – toma la mano de la chica y juntas bajan la escaleras.
– Co-con permiso señor Pataki – se despide Lila mientras es arrastrada por Helga hacia la salida.
– ¡hasta luego Bob! – grita Helga desde la entrada de su casa, toman sus abrigos y salen rumbo al parque.
Durante el trayecto Helga le hizo ver lo testaruda que podía llegar a ser Phoebe, recordando la vez en la que no quería ir a la escuela por su "gaseoso problema" o la vez que fue promovida al sexto grado. Una vez cerca, Lila y Helga compran un par de malteadas para llevar en SLAUSEN'S continuando su camino al parque donde se acomodaron en una de las bancas.
Lila miro de reojo a Helga mientras daba un sorbo a su malteada, y tomando una de sus pequeñas trenzas se animo a reiniciar la plática – Helga… ¿te puedo hacer una pregunta?
– claro hermana ¿de que otra forma puedes aprender cosas nuevas? – respondió más tranquila mientras se recargaba holgadamente en la banca, pasando su brazo izquierdo detrás de su nuca. El haber platicado con ella sobre el incidente con Phoebe le había servido como "válvula de escape" a toda esa tensión que sentía sobre sus hombros.
– ¿exactamente cuál es tu relación con Gerald? – pregunto Lila sin más preámbulos, dejando a Helga ligeramente sorprendida ante lo directa que fue la pelirroja.
Flashback…
En el aeropuerto de Hillwood, se encuentran reunidos un pequeño grupo de amigos a la espera del anuncio del próximo vuelo para New York. La universidad a la que Phoebe aspira se encuentra entre los límites de New York y Pennsylvania, por lo que arribando tendría que transbordar en autobús para llegar a los campus universitarios, y debido a estas circunstancias la idea de visitar Hillwood cuando estuviera más descansada estaba descartada.
– Estoy segura que vas a vivir una experiencia inolvidable Phoebe – comento Lila juntando las manos emocionada.
– Gracias Lila, yo también lo creo.
– ahhh… que te vaya bien… Phoebe – le dijo Brainy con su característico sonido al hablar – ahhh… estudia… mucho.
– claro Brainy, voy a dar mi mejor esfuerzo.
– New York City… aaaah eso sí que es elegante Phoebe, no olvides ir a las tiendas más exclusivas, ya sabes que cuentas con Paris – levanto la mano derecha y elevo su dedo índice moviéndolo de un lado a otro en señal de negación previniendo cualquier objeción por parte de la asiática – ah-ah… no voy a aceptar un no como respuesta querida Phoebe, ya te di el número de mi prima Paris que tiene su departamento en New York disponible para cuando quieras ir de compras.
– eres muy amable Rhonda, claro que voy a visitar a tu prima Paris, por supuesto si las clases me lo permiten.
– Me gustaría estar allá para conocer los insectos que habitan en el Central Park – le comenta Nadine entusiasmada por la idea.
– jajajaja estoy segura que si Nadine.
Phoebe tenía una mezcla de sentimientos al estarse despidiendo de sus amigos, porque sabía que los iba a dejar de ver un año entero y si no conseguía los créditos suficientes para la beca que aspiraba, tendría que extender su estancia tal vez hasta ya iniciar la universidad.
Pero no solamente ella se sentía desconsolada por alejarse así de sus amigos, dos de los presentes aun no habían emitido palabra pero su mirada lo decía todo.
Por los altoparlantes comenzó a resonar el anuncio del próximo despegue – Atención estimados pasajeros, este es la PRIMERA llamada para el vuelo 12805 procedente de la ciudad de Hillwood con destino a New York City… sírvase a abordar por el andén 8… Atención…
La joven rubia de 15 años se acerco a su amiga, sobándose el brazo como cuando tenía nueve años – bueno Phoebe, creo que es hora de la despedida.
Phoebe levanto la mirada para encontrarse con los ojos azules de Helga – está bien Helga, sabes que te voy a extrañar mucho… me vas a hacer mucha… falta – la voz de la joven oriental comenzó a quebrarse como cuando niñas.
Al ver la reacción de su mejor amiga, Helga trato de esbozar la mejor de sus sonrisas y paso un dedo por la mejilla de Phoebe, limpiando una traviesa lágrima que la delataba – calma hermana, sabes que si necesitas poner en su lugar a alguien solo tienes que contactarme y estaré abordando el próximo vuelo a New York.
Las palabras de Helga calmaron por un instante la tristeza que llevaba dentro y amenazaba con salir – gracias Helga, lo tendré en mente.
– Atención estimados pasajeros, este es la SEGUNDA llamada para el vuelo 12805 procedente de la ciudad de Hillwood con destino a New York City…
– será mejor que te acompañe hasta la entrada de la sala de espera Pheb's – le comento el chico moreno mientras tomaba su equipaje de mano.
– Si… eso creo… – le respondió Pheb's e inmediatamente después se empezó a despedir de cada uno dándole un abrazo, incluyendo Helga que fue el que más tardo en deshacer – los quiero mucho a todos – les dijo y avanzo junto con Gerald unos 10 metros donde estaba la entrada a la sala de espera y el primer punto de revisión, por lo que solo Phoebe podía entrar.
– bueno… Gerald… yo…
Gerald puso su mano en la boca callando a Phoebe – espera Phoebe, tienes que escucharme… yo…
Phoebe negó con la cabeza y aparto la mano de Gerald – no Gerald, tienes que escucharme tú primero… sobre lo que te dije… yo… lo siento mucho, no pensé en tus sentimientos y bueno…
– y yo no pensé en los tuyos Phoebe…– dio un largo suspiro después de interrumpirla y prosiguió – se que vas a estar bajo presión por todo lo que tienes que estudiar y estoy seguro que si me lo pediste es porque sabes que es lo mejor para los dos por ahora, así que estoy… de acuerdo contigo…
– Gerald… yo… – las lágrimas no dejaban de escapar de sus pequeños ojos y al bajar la mirada se dio cuenta que desde que tomo la mano de Gerald, este no la había soltado – ¡oh Gerald!
Y como sorpresa para sus amigos que los veían a lo lejos, Phoebe pego un brinco y abrazo a Gerald dándole un largo beso en la mejilla.
– Es hora de abordar "linda pollita" – le dijo Gerald robándole una sonrisa a la pequeña Phoebe, dándole un último abrazo antes de separarse para abordar el avión.
Desde el otro lado, los seis amigos sacudieron los brazos en respuesta al movimiento de mano de Phoebe, alejándose hasta que la perdieron de vista. Una vez pasado esto se despidieron entre sí y Lila junto con Brainy al igual que Rhonda y Nadine tomaron rumbos distintos, dejando solos a Helga y unos metros adelante a Gerald, con la vista en dirección a la puerta de entrada donde la vieron partir; permaneciendo así un largo rato.
Fin del Flashback…
0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0 - 0
ConTinUarA...
Sí, sé que más de uno me querra quemar en leña verde por dejarlos en lo más interesante (creo yo) pero no se preocupen que ya estoy trabajando en la continuación de este capítulo donde poco a poco descubriremos como comenzaron a ser tan amigos Helga y Gerald así que solo les pido paciencia ( escribo tan rápido como los dedos me lo permiten ;) ) En este capítulo quise poner como se sentía Helga y Gerald ante la situación (por eso se llama el efecto Phoebe)
Respuesta a los Reviews
rickhunter17: ¡Gracias! espero que mi historia te siga gustando y la sigas viendo hasta el final :) Te mando un saludo y ya sabes espero tu review.
Anillus: No hay porque agradecer la dedicatoria, para mí eres una de las mejores que aquí han hecho Fanfics de Hey Arnold y practicamente tú fuiste la me inspiraste para que escribiera una, así que ese honor si es todo tuyo :)... En cuanto a la reacción de Arnold, bueno tienes que esperar un poco para ver que hace el cabeza de balón jijiji. Se despide con un afectuosos saludo la voz de tu conciencia :)
To Midnight: No tienes que dar las gracias, me encanta tu fic y es una forma de agradecer que hayas compartido tu talento :) y no quiero tener ningun problema por eso actualice pronto jajajaja (es broma). Parece que tambien has pensado en Helga y Gerald juntos en un fic (si te fijas no son tan distintos). Te mando un saludo tambien con mis mejores deseos :)
Blankasill: Gracias por tus palabras, si que es tentadora la idea de emparejar a esos dos ¿verdad? y los sentimientos a veces pueden traicionarnos asi que no podemos dar nada por hecho :). Te mando un Saludo.
DiAnItA LiNdA: Gracias por tu comentario, espero que este capítulo sea de tu agrado y ya sabes espero tu review :). Te mando un saludo.
Y ya para terminar les mando un saludo a todos aquellos que se toman el tiempo de leer este Fanfic.
MaRyMoRaNTe:)
