Disclamer: Los personajes de Naruto no me pertenecen le pertenecen ha Masashi Kishimoto aunque Sasukecubitodehielosexi-kun no dijo anoche cuando salio por mi ventana XD
El trama del ficc no me pertenece repito NO ME PERTENECE le pertenece ala hermosa y grande SisterCullen quien me permitio la adaptacion de su ficc muchas gracias nena te adoro con todo mi corazon :$
CAPITULO SEGUNDO
Sasuke Uchiha daba vueltas por el enorme salón.
Al fondo su madre leia un libro.
En un extremo estaba la recién estrenada televisión de plasma y más al fondo una gran chimenea encendida.
De vez en cuando Sasuke se inclinaba hacia el fuego y le atizaba. Unas veces le metia mas troncos y otras los removía con el atizador.
Mikoto lo seguía disimuladamente con la mirada.
Era guapo Sasuke.
A ella al menos como madre, le encantaba. Cierto que tenia aquel cabello azabache revuelto, del que daba igual si se peinaba, volvia a su origen rápidamente. Sus cejas gruesas , con unas pestañas largas eran el marco perfecto para aquellos ojos negros provocadores.
A veces ocultaba su cara en unas gafas de ancha montura. Pero de todos modos resultaba muy varonil y su carrera de ingeniero, recién terminada, le daba un aire de curiosa madurez.
En aquel momento Mikoto, sabia que estaba impaciente y que esperaba que ella le hablara de la profesora de idiomas. Pero ella prefería…soslayar el tema. No sabia por que Sasuke tenia tanto empeño en aprender Aleman, cierto que se iba a Alemania a finales de verano, pero aún faltaba mucho tiempo. Porque estábamos a principios de invierno y, por otra parte, ella entendía que Sasuke sabia lo suficiente alemán para entenderse con los alemanes.
Ademas si la hija de Akemi le decía que no…pues no había manera…
Akemi era su mejor amiga y sabia que si le daba clases a Sasuke no iba a cobrarle; y eso no le agradaba. Porque Akemi vivía de un retiro. Cierto, un gran retiro de su esposo fallecido, que había sido jefe de policía en Konoha…y también vivía de las clases de Sakura.
Mikoto apenas conocía a la muchacha. La veía demasiado seria y formal para su edad.
-Mamá.¿Has hablado con tu amiga?
Mikoto Uchiha casi dio un salto, porque estaba en aquel momento, muy ajena a la presencia de su hijo en el salón..
Lo tenia ante ella.
Alto y delgado…pero fuerte, atlético, pensó ella.
Pero vestia demasiado informal y eso a su madre no le gustaba.
-Sasuke, hijo que mal te vistes.
Sasuke soltó la risa. Una risa que le abria la boca de parte a parte y mostraba unos dientes nítidos, de lobo hambriento.
-Pero mama, no me vengas ahora con esas cosas.
-La verdad, la verdad, Sasuke. A veces me dan respingos, viéndote con esos pantalones rotos y con esas camisetas pegadas y esas chaquetas de cuero…
Sasuke vestía en aquel momento un pantalón negro, un sueter de cuello alto del mismo color y sobre el respaldo de una butaca se hallaba su cazadora de aviador.
-Los tiempos no permiten a uno buscando modelitos mamá, soy ingeniero ¿no?: He terminado la carrera hace apenas unos meses. Me mandan a Alemania. Necesito conocer el idioma y de hecho las máquinas que se usan en en la empresa.¿Entiendes? El alemán no se me da muy bien.
Su madre ya sabia lo que quería.
-Ya he hablado con Akemi y me ha dicho que se lo comentaria a su hija. Estoy esperando contestación Sasuke, pero hijo ¿ No hay mas profesoras de idiomas en Konoha?
-Ninguna tan competente como…Sakura Haruno.
-No lo dudo. Pero Sakura tiene muchas clases.
-Una más y bien pagada…
-Sasuke no te olvides que Akemi es mi mejor amiga. Que no puedo sobornarla, ni obligarla, ni…
Sasuke estaba inclinado hacia delante, se irguió y su madre lo miró con desaprovacion.
-Hijo, parece que te has quedado mas delgado. ¿Ocurre algo que te tenga preocupado?
Naturalmente.
La culpa la tenia Sakura.
Y aquel lechuguino de Keita.
Hum.
-Bueno mamá si no accede yo hablaré con ella.
-¿Con Sakura o con Akemi?
-Con Akemi por supuesto. Estoy harto de verla contigo. Lo que me extraña es nunca haya visto con vosotras a su hija.
-Es que Sakura es así.
Él no sabia como era Sakura por dentro.
Por fuera si; la veía con frecuencia, aunque Sakura jamás supo " que el la veía"
Empezó a verla por los pubs de media tarde, en compañía de aquel individuo llamado Keita Sumione.
Y la verdad es que necesitaba dominar el idioma alemán, pero a la vez, necesitaba ver a Sakura bien de cerca…
E iba a conseguirlo. Él no era un tipo que se rindiera cuando quería algo y ese algo le interesaba mucho.
¿Por qué le interesaba?
Bueno, pues no lo sabia.
Pero de que le interesaba estaba seguro.
-Ya me diras la contestación de tu amiga, mamá …
-Sakura me parece muy estirada Sasuke, muy orgullosa…
Tambien a él.
Por eso mismo.
Lo fácil lo conseguía todo el mundo.
Lo maravilloso era conseguir lo difícil.
-De todos modos deseo que sea Sakura quien me imparta las clases de alemán.- cogió la cazadora y se enfundó en ella. Se veía sexy Sasuke con aquella cazadora, pensó su madre.
-¿A dónde vas?
-A dar una vuelta, acuéstate. Volveré en seguida.
Sasuke le envió un beso con la punta de los dedos y se alejó riendo.
-No tardes Sasuke.
-Una partida de bolos en el café con los amigos,aquí a la vuelta de la esquina, tranquila mamá, regreso rápido.
-Adios hijito mio.- le dijo su madre, lanzándole también un beso con la punta de los dedos.
-Mamá no me llames asi. Soy todo un hombre.- gritó Sasuke alejándose.
Lo era, vaya si lo era.
Lo sabían muchas chicas que era un amante exultante de energía.
Las chicas gozaban tanto, teniendolo entre las piernas que se lo sorteaban como si fuera un caramelo en la puerta de un colegio.
Pero él sabia disimularlo cuando quería.
Se lanzó a la calle y respiró mejor
Miró la acera sonriéndose a si mismo y agachó la cabeza para sacar un pitillo de su bolsillo.
Un vehiculo, había pasado tan rápido por la carretera que lo había empapado de lodo. Miró el coche y suspiró dejando caer el cigarro.
Sakura frenó su pequeña Chevy y asomó la cabeza por la ventanilla.
Aquel chico que ella había llenado de barro, debido a la velocidad de la camioneta….estaba furioso.
-Perdone.-dijo Sakura atragantada.- No le ví.
El chico avanzó quitándose el barro de la cara.
Fue cuando Sakura lo vió.
¿El muchacho aquel que se tropezaba en cualquier sitio?
No le faltaba mas que eso.
Con lo furiosa que ella estaba y encima…el impertinente mirón, allí.
-Quitese de emedio.- le gritó exasperada.
Sasuke se acosto en la portezuela de la chevy.
-Me has puesto guapo. Tendras que llevarme al centro.
-¿Yo?
-Sí, me has llenado de barro.
Sakura estaba de muy mal humor.
-Le aseguro que yo no lo busqué a usted y que el auto no tiene ojos. ¿Por qué no se retiró un poco más a un lado?
-¿De quien es la calle?.- preguntó Sasuke.- De todos ¿no?
-Oigame.
-Mira, óyeme tú. Necesito no sentirme avegonzado. No pensaras que voy a cruzar todo Kooha con esta pinta de deshollinador ¿no?
Sakura se mordió los labios.
Estaba harta de él.
Harta de topárselo en cualquier sitio. Harta de que aquel jovenzuelo la mirase, aún estando ella con Keita.
¿Cuántos meses hacia que se topaba con él en cualquier esquina?
Más de tres meses.
A veces era una pesadilla el tal jovenzuelo mirón. A veces tenia ganas de decírselo a Keita, pero también es cierto que temia que Keita lo tomara a broma. A veces quería girarse y gritarle:
"¿Qué te pasa a ti? ¿A quien mierda miras? ¿Es que tengo monos en la cara?"
Pero, no, era darle demasiada importancia.
-Suba.- decidió.- Me pondrá la chevy perdida, pero tengo prisa y no puedo pararme a discutir. Suba.
Sasuke subió todo modosito.
Como si jamas en su vida hubiera roto un plato.
Y había roto muchos…vaya si había roto platos…una vajilla ..jejeje! Aunque su madre continuara considerándolo un crio, él no lo era y si no, que preguntara en sus círculos… se quedaría tan paralizada como asombrada.
Sakura también lo veía como un crio… Y de momento iba a dejar que lo siguiera pensando…
-No sabes como te lo agradezco.
Sakura puso el auto en marcha.
Le miró de refilón.
Aún tenia barro en la frente, pero en cuanto a la vestimenta…bien se podía haber paseado por todo Konoha y nadie hubiera deparado que estaba manchado de barro. Pantalon negro, jersey negro, pelo del mismo tono que toda su vestimenta, ojos azabaches..de lo más desconcertantes.
-Yo ya te conocía..- dijo él, mansamente.
Sakura lo miró de soslayo.
Algo airada.
-¿Si?
-Te veo por ahí..
-Ah.
-Te veo con un tio..
-Es mi novio.
-¿Si?
-Sí.- rabiosa.- ¿tiene algo que objetar?
-Bueno pues, ahora que lo dices.- dijo, intentado parecer un adolescente, titubeando.- Veras…
Sakura lo miró otra vez.
-¿Si? ¿Y quien es usted para objetar?
-Un hombre.
-¿Qué?
-Ah…¿no me consideras un hombre?
-Claro que no. Un imberbe consentido.
-No soy un imberbe.- dijo mirándola con el ceño fruncido.- Un consentido…no sé. Tengo veinticinco años y he terminado la carrera.
-Usted no tiene veinticinco años.
-¿No? Mira..mira.- le enseñaba su carnet de identidad.
Sakura ni lo miró.
Sacudió la cabeza negando.
-No me interesa su edad…¿Dónde lo dejo?
Atravesaban Konoha.
-Aquí mismo. Me voy a una lavandería a que me limpien la vestimenta.
-Lo siento.- dijo ella.
-Pues paga la lavandería.
Sakura detuvo el auto y lo miró furiosa.
-¿De veras desea que le pague el estropicio?
-¿Y porque no?
Mantenia la mano extendida.
Sakura no lo dudó mucho. Malhumurada como estaba, contrariada como estaba y con toda la prisa que tenia, necesitaba quitar de en medio aquel mirón rápidamente.
Metió las manos en los bolsillos y sacó unos dólares.
-¿Basta?.- preguntó desdeñosa.
-Bueno.
-Tenga.- despectiva.- Ay Dios..se encuentra una con cada cosa…
-Gracias…Sakura.
-¿Cómo? ¿De que me conoce? Por que yo.. mi nombre no se lo he dicho.
- Cuando a los hombres, nos gusta una mujer; lo sabemos todo de ella.
-Es el colmo.
-Si, aunque me parece que después de oírte ya no me gustas tanto…
-¡Impertinente!.Baje, baje de inmediato.
Sasuke descendió y cerró la portezuela de la chevy. Sakura la puso en marcha, como si deseara cuanto antes deshacerse de aquel estorbo.
Sasuke quedó en la acera mirando el dinero.
Sonrió.
La hija de Akemi, ahora le gustaba más. Mucho más oyendo su voz, y viéndola de más cerca.
La deseaba como jamás deseó a otra mujer.
Y eso que él… No le faltaban los romances.
Se restregó las manos y se fue directamente a una floristería.
Compró una ramo de flores, dio la dirección y salió silbando.
Algunos transeúntes lo miraban asombrado, pues la vestimenta de Sasuke seguía llena de barro. Un barro que se había secado y parecía de un color chocolate y ahora se notaba aún más.
Pero Sasuke iba tan campante, calle abajo silbando, satisfecho de si mismo y seguro de que tarde o temprano se saldría con la suya.
Continuará…
¿Reviews chicas? Gracias de antemano!
