CAPÍTULO 1
Se me olvidó ponerlo en el capítulo anterior, pero aunque ustedes ya lo saben los personajes no me pertenecen, son de la maravillosa Stephenie Meyer, esto es sólo una historia que yo me imaginaba antes de saber el final
Muchísimas gracias a todos los que me dejaron reviews, 7 en la introducción!! En verdad se lo agradezco y mis más sinceras disculpas por no haber actualizado antes. A partir de este voy a subir todas las semanas aquí y en otra historia que he comenzado: a tres metros sobre el cielo. Espero que lo disfruten
Entonces me acerqué a él, respiré su aroma, delicioso pero que no se parecía a nada que yo hubiera olido anteriormente. El corazón me latía a una velocidad casi imposible, lo oía martilleándome en los oídos, y sentía mis mejillas arder a causa de su cercanía. Él sólo esbozó mi sonrisa torcida predilecta y acortó los pocos centímetros que nos separaban. Puso las manos en mi cintura y yo no tardé en que las mías rodearan su pecho. Entreabrí los labios para saborear su aliento. Nuestros labios se rozaban….
So pick me up, take me up, turn it on yeah……
-Mierda- mascullé entre dientes al tiempo que mis dedos intentaban encontrar la tecla correcta para apagar la canción del reloj-despertador. Cogí las sábanas y me tapé con ellas hasta la cabeza, intentando ignorar la luz que entraba por la ventana. Esperé a que el sueño volviera para así poder besarlo, aunque sabía desde el principio que era perder el tiempo, ya que cuando me despertaba no podía volverme a dormir. Se me saltaron unas cuantas lágrimas al recordarle. Edward me había destrozado cuando se marchó, hace ya un año y medio. Yo había intentado rehacer mi vida, aunque a duras penas lo conseguía. Entonces oí a mi compañera de apartamento abrir mi puerta, por lo que me sequé rápidamente las lágrimas con las sábanas.
Pum. Algo me saltó encima.
-Ángela, me aplastas- conseguí decirle entre el lío de mantas que había formado.
-Venga Bella arriba, que hoy es el último día de descanso antes de que comience el 2º semestre de facultad!!- decía dando botes en la cama. Eso le hacía parecerse mucho a Alice, lo cual me entristecía, pero Ángela era mi mejor amiga ahora y nunca la iba a abandonar.- Hemos quedado con todos en la playa, así que venga, a desayunar y arreglarse, yo mientras preparo el desayuno.
Ella era la que hacía el desayuno, porque realizaba unos pasteles y magdalenas riquísimos, y yo hacía las cenas, porque siempre fui buena cocinera.
-De acuerdo- le dije mientras me ponía en pie. Vivíamos en un apartamento muy bonito en Miami, cerca de la universidad a la que ambas asistíamos. Ella estudiaba psicología especializada en niños y yo medicina. Verdaderamente no sé por qué escogí esta carrera, ya que yo me desmayaba con la sangre, pero me recordaba a él. Supongo que soy masoquista, pero al cabo de 2 meses de desmayarme conseguí acostumbrarme al olor y ya nunca me pasaba.
Abrí la ventana y dejé que el sol calentara la habitación. Me encantaba vivir aquí, nunca hacía frío, casi siempre estaba soleado, y en fin, era un lugar perfecto. Tome la decisión de estudiar aquí después de que Edward me dejara. En esa época había preocupado mucho a mis papás, que creyeron que me tendrían que llevar a un psiquiátrico, pero con la ayuda de Jake y de Ángela logré superarlo. Desde ese momento nos hicimos muy amigas. La convencí de que estudiara aquí diciéndole que debía saber lo que era vivir en una ciudad con sol. Aunque claro, siempre podía haber ido a Jacksonville con mamá, perro prefería alejarme de mi pasado. También podía haber estudiado en una universidad del norte, pero quería una ciudad con sol por si mi mala suerte hiciera que me encontrara con él.
-Bu- me gritó Angela desde detrás a la vez que me tiraba agua por encima.
-Ang por dios, es que me quieres matar de un infarto?- le dije con la mano en el pecho. Ella sabía que odio ese tipo de cosas.
Me miró con una sonrisa malévola-Prefiero eso a que tengas que ir con un pijama mojado a la playa. Pasan a recogernos en media hora.
-¿Pero por qué no me lo has dicho antes?- le dije algo enfadada a la vez que cogía mi neceser y me metía en el baño.
Después de darme una ducha, desayunar unas deliciosas crépes con chocolate y lavarme los dientes me dirigí al armario. Cogí un bikini con estampados azules y dispuse a escoger el conjunto que me pondría ese día. Tenía un armario bastante grande, y aunque nunca me gustó comprar ropa lo tenía como una especie de tributo a Alice. Seguro que a ella le habría encantado verlo. Finalmente me decidí por unos shorts color caramelo, una camisola blanca, unas sandalias marrones y un sombrero marrón en la cabeza con un lazo también caramelo. Después de echarme un vistazo en el espejo y decidir que me veía bien cogí un bolso y metí la toalla y la crema.
-Vaya Bella, te ves muy linda, es que quieres ligar con alguien??- me dijo sonriendo y guiñándome un ojo
-¡No!- grité algo más fuerte de lo normal y poniéndome roja de forma inexplicable.
-No me lo puedo creer ¡Isabella Marie Swan confiesa ahora mismo por qué te pusiste roja!- me gritó abriendo los ojos de forma desmesurada.
Afortunadamente el timbre de la entrada me salvó de tener que buscar una respuesta a mi sonrojo.
-¿Están ya listas chicas?- dijo samantha entrando por la puerta. Era una chica muy amable, y nos habíamos echo amigas enseguida. Estudiaba medicina como yo. Era bastante alta, con el rubio típico de quien se pasa el día surfeando y un bronceado que mantenía todo el año. Tenía los ojos marrones verdosos y el pelo hasta los hombros.
-Sí, ya nos vamos- y me dirigí hacia la puerta, pero me tropecé con el escalón. Afortunadamente Ángela ya sabía lo torpe que era y consiguió agarrarme del antebrazo antes de que me estampara contra el suelo- Gracias, como siempre.
-Bella, ten más cuidado, un día no podré agarrarte- me dijo algo preocupada
-Tranquila, estoy acostumbrada a este tipo de golpes- le contesté haciendo una mueca al recordar la multitud de veces que me había caído.
Un claxon sonó en la calle, por lo que rápidamente bajamos las escaleras ( vivíamos en el 1º). Cuando llegamos al portal ví que estaban todos allí. Anthony nos hacía señas para que nos fueramos con él, no en vano Samantha era su novia. Era un chico muy agradable y algo tímido, era la pareja ideal de ella. Era bastante guapo, y su aspecto me recordaba mucho al de Jake con pelo corto.
-¿Dónde están los demás?- le preguntó Ángela después de que nos saludara.
-Se han ido ya a coger sitio, imaginaos como debe estar hoy la playa, además todos no cabemos en este coche
-Ey chicas, se me acaba de ocurrir una cosa ¿por qué no compramos sándwiches y así comemos en la playa?- propuso Ángela
-Y también compramos nubes y salchichas y hacemos una hoguera en la noche, ¿qué les parece?- dijo Samantha mientras sacaba el móvil de su bolso- Voy a llamar a los demás para ver si les gusta la idea.(hablando por el móvil): Chicos qué les parece si hacemos una fogata en la noche? Genial, nos vemos- dicho esto colgó el móvil y después de plantarle un beso a Anthony le dijo emocionada- ¡¡Dirígete al supermercado, que esta noche hay fiesta en la playa!!!
Ante su reacción Ángela y yo no pudimos más que reir, también emocionadas por lo que nos esperaba esta noche, y es que las fiestas en la playa de Miami son muy peculiares…
Como ya les he dicho pero por si alguno no lo ha leído les agradezco de corazón sus reviews cayazly, kitsunex, aridenere, marisa1305, loore cullen, m-way y bell 29. Y bueno pues lo de siempre, por favor den su opinión, ( ya sea buena o mala) y diganme si les gustó el capítulo, ya que lo de antes fue bastante corto. Aún así creo que el capítulo me ha salido algo corto, el próximo será bastante más largo. Para los que querían ver a Edward no se desesperen, en este fic aparece bastante pronto. Espero sus opiniones, críticas y sugerencias con impaciencia.
Hasta el próximo capítulo
Ayla cullen
