Disclaimer: El mundo de Harry Potter pertenece a J. K. Rowling.
¡Feliz Navidad y muchas gracias por los reviews!
A leer.
Capítulo 2.-
La mañana del primero de Septiembre sorprendió a 4 chicos en trajes de baño, debido al calor del trópico, que podrían pasar fácilmente por modelos. Habían estado de fiesta toda la semana con gente de la casa de Slytherin y selectos alumnos de Ravenclaw (con antecedentes de pureza de sangre comprobables y que no fuesen burgueses venidos a más o "new rich"), quienes se habían tenido que devolver el 30 de Agosto, para prepararse y estar aptos para un nuevo año escolar. Pero no los anfitriones. No sólo podían aparecerse en cualquier momento y hacia cualquier lugar (incluso sin tener la mayoría de edad, gozando de los privilegios de ser ricos), sino que tenían trasladores automáticos que te desplazaban a voluntad (para distancias más largas).
Tampoco tenían que preparar un baúl ya que no poseían uno. ¿Y quién necesitaría uno cuando tenías tanto dinero que podías adquirir tu propio piso en un exclusivo condominio cercano a la escuela? Otro de las bondades de ser rico, no tener que compartir con la plebe más de lo necesario.
El último día, sin ser la excepción, se levantaron tarde, jugaron quidditch, comieron lo que un elfo doméstico educado en las artes culinarias (propiedad de la familia Nott) les había preparado y fueron a recorrer islas vecinas en busca de chicas y fiesta. Harry desapareció a las 2 horas de haber llegado a un resort cercano, lo que no les sorprendió ya que usualmente el chico se retiraba antes. Blaise desapareció con una mujer que fácilmente pasaba la barrera de los 30 pero a él no le importaba. De hecho, lo prefería. Theo estuvo con 4 mujeres distintas durante la noche y Draco con ninguna. A pesar de que se creía que era un mujeriego, Draco Malfoy era completamente lo opuesto. Su madre le había inculcado desde siempre el respeto por las mujeres. Y su hermana, por otro lado, lo había llevado al extremo. Constantes peleas tanto físicas como sicológicas entre ambos, peleas que siempre ganaba Lyra, lo habían empujado a desarrollar aversión hacia las chicas en sus primeros años y luego de mucha terapia, había conseguido dominarlo aunque seguía siendo un incompetente para con el sexo femenino. Se encontraba maldiciendo su suerte (por haber tenido a un demonio como hermana) cuando un asustado Theo lo toma por el brazo y le dice convincentemente que debían irse. Luego se enteraría que las 4 chicas con las que había estado se habían dado cuenta cuando cortejaba a una quinta por lo que había tenido que huir del lugar de forma inmediata. Empezaron una carrera desesperada entre que buscaban a Blaise, evitaban a las chicas y a la seguridad del resort que había sido alertada de unos chicos que no estaban hospedados ahí. Al no encontrarlo, compartieron una mirada como diciendo "el bueno de Blaise se sacrificó por el equipo" y se aparecieron en la isla en la que se quedaban.
No sería hasta la mañana siguiente, cuando ya era la hora de aparecerse en la estación de trenes para tomar el expreso a Hogwarts (mera formalidad ya que no lo necesitaban pero aun así lo tomaban), que encontraron a Blaise durmiendo en su cuarto, ajeno a toda la preocupación que le había causado a sus amigos.
A las 11:15 partió el tren desde el andén 9 ¾ en la estación King's Cross.
Hermione compartía un compartimiento en el expreso a Hogwarts con su mejor, y única amiga, Ginny Weasley. Cómo ella, Ginny estaba en el grupo de los perdedores por ser pobre. Su padre, empleado del ministerio, ganaba suficiente dinero para darle las comodidades básicas, pero el haber tenido 7 hijos había encarecido mucho la vida de los Weasleys. Aunque 5 de sus hermanos ya habían salido del nido, lo que mejoró considerablemente la economía familiar, seguían en el fondo de la pirámide social como traidores a la sangre por relacionarse con sangre sucias.
Estaban contándose detalles sobre sus respectivos veranos cuando se abre la puerta y aparece una chica de la misma edad que ellas y pregunta si se puede sentar. Lo raro no es que se les acercase alguien que lo tenía todo para ser popular (alta, delgada, bonita, con un aire de elegancia característico de las personas de clase alta, y maletas Louis Vuitton), bueno tal vez sí, pero más raro aún era el hecho de que tuviese su edad y nunca antes la hubiesen visto. Y es que los rostros nuevos, exceptuando a los de primer año o a quien ocupase el puesto de profesor de defensa contra las artes oscuras, eran tan comunes como ver a un dragón de 3 cabezas (e incluso mucho más imposible que eso).
La chica tenía un semblante confundido. Como si se estuviese librando una batalla interna respecto a si debía hablarle a las chicas que la miraban curiosas o no. Ganó su lado cortés y decidió presentarse. "Me llamo Pansy Parkinson, mis padres investigan criaturas mágicas y hasta hace poco vivíamos en India por lo que mi madre me educó en casa. Ya sé lo que piensan, los chicos que son educados en casa son fenómenos o están obsesionados con alguna religión, pero no soy religiosa. Y para prevenir comportamientos extraños mis padres decidieron enviarme a la escuela en la que ellos se conocieron." Terminó de hablar y, esperando nuestra respuesta, nos animó con una sonrisa.
"Yo soy Ginny Weasley y ella es mi mejor amiga Hermione Granger" al escuchar este último apellido, de origen muggle, abrió los ojos desmesuradamente. Luego, como avergonzándose de su reacción, retomó su semblante calmado y, como restándole importancia, comentó: "Nunca había escuchado ese apellido" y, al ver cómo Hermione se tensaba, agregó: "bueno, tampoco es como si hubiese oído muchos apellidos de origen inglés en India." Granger notó el esfuerzo de la chica por desviar la conversación de un tema tan conflictivo como lo era el origen de la sangre y se lo agradeció. Siguieron hablando sobre la vida de Pansy lejos de Reino Unido, las criaturas que había conocido y de a poco se fueron acercando a un tema que generaba interés en la chica Parkinson puesto que, nunca había asistido a una escuela. Hermione y Ginny procedieron a relatarle cómo era la vida dentro del internado. Las materias que debían cursar (habían aprendido que Pansy tenía 16, por lo que iría al mismo año que Hermione), los peligros del bosque prohibido y del calamar gigante que vivía en el lago. Las excentricidades de algunos profesores (como el peinado de la profesora de adivinación, Sybill Trelawney o el eterno luto de Severus Snape por la muerte prematura del amor de su vida), la sala de los requerimientos, la biblioteca y los festines del gran comedor. De pronto Pansy interrumpió el discurso de las chicas y tratando de contener el nerviosismo, formuló una pregunta. "¿Y qué saben de los S4? Ya que sólo sé de ellos lo guapo que se ven en fotos y por lo que se escribe en las revistas" Frente a esta pregunta Hermione enmudeció y Ginny intercalaba miradas nerviosas entre las dos chicas. Cuando el silencio se prolongó por más de 2 minutos, lo que pareció una eternidad, y dado que era evidente que Pansy esperaba una respuesta sin notar lo incómoda que se sentían sus interlocutoras, Hermione habló. "No puedo darte un juicio objetivo al respecto porque no los conozco bien (aunque sí que sabía de su comportamiento, siendo testigo desde primer año de sus abusos), pero creo que sería sabio de tu parte si no creyeses todo lo que dice Corazón de Brujas." A lo que Ginny agregó "Como podrás notar no somos la definición de popularidad por lo que no conocemos su lado amable" y al notar su cara de preocupación y desgracia, Hermione agregó "No te preocupes. Una chica como tú no tendrá problemas en esta escuela." "¿A qué te refieres?" Pansy estaba ahora confundida.
"Acéptalo, naciste para ser popular. Sólo no des tu opinión en público y estarás bien." Le dijo con convicción Ginny y dio por terminada la conversación. Cada una de ellas siguió inmersa en sus pensamientos hasta que el tren se detuvo.
La primera clase del día, pociones, no era una de las favoritas de la Gryffindor, particularmente por Severus Snape, quien impartía la clase y profesaba odio y profundo desprecio hacia los de su casa sin ningún pudor. Y, aunque este año habían cambiado de profesor, seguían compartiendo espacio con la casa que menos le gustaba. Slytherin destacaba por ser la casa más elitista de las cuatro, llena de críos pedantes, consentidos y desagradables (nido de los S4).
El profesor Slughorn entró a las mazmorras y, con una floritura de su varita, dejó escrita las instrucciones para la poción que debían realizar ese día. La poción levanta muertos, particularmente difícil de elaborar y extremadamente mortífera si no era realizada de forma precisa, presentaba un verdadero desafío para todos. Especialmente para los menos habilidosos, como lo era Neville Longbottom.
"Y bueno chicos, por casos como Longbottom es que se inventó el hechizo anticonceptivo" exclamó Zabini, no muy fuerte para que no llegase a oídos de todos pero lo suficiente como para que el aludido lo escuchase. "Vamos Blaise, si no fuese por sus padres, Filch se quedaría sin reemplazo" respondió Nott. Una ola de carcajadas siguieron al diálogo entre los Slytherins, generando curiosidad en el profesor de pociones y vergüenza en el pobre Neville. Tiritando por la vergüenza y la impotencia que sentía, no notó cuando echó no dos cucharadas de esencia de cuerno de erumpent, una sustancia bastante volátil si no se manipula de manera cuidadosa, sino medio frasco y, en vez de revolver en sentido contrario a las manillas del reloj, lo hizo a favor de éstas. El resultado fue una explosión, contenida en su mayoría por Harry Potter, haciendo gala de sus rápidos reflejos adquiridos gracias a sus constantes entrenamientos como buscador del equipo de Slytherin, quien suponía que algo así pasaría. Desgraciadamente, no fue capaz de reprimir todo el desastre, y una gota de la extraña sustancia fue a parar en el zapato de nada menos que Draco Malfoy. Longbottom, de un rojo furioso pasó a un color blanco que sólo rivalizaba con el de los fantasmas de la escuela y lo último que vio antes de desmayarse fue el ceño fruncido y dos orbes metálicos clavados en él.
Sala común de Slytherin, 10 am.
Decir que Draco Malfoy estaba furioso, se sobreentendía. "Un perfecto par de zapatos de piel de dragón criado de manera orgánica, traídos del Himalaya y elaborados por mano de obra indígena de 400 galeones arruinados por un squib… ¡En vez de empuñar una varita denle un plumero!" Mientras Zabini y Nott trataban infructuosamente de no reír, Potter intentaba, necesitaba, calmarlo. Odiaba las confrontaciones directas y después de todo, aunque torpe, ya se estaba volviendo tedioso que el mismo chico fuera el blanco de bromas constante de sus amigos.
"Tómalo por el lado bueno, esos zapatos eran aburridos. Además, hacían que tus pies se viesen gordos". En ese momento, los 3 Slytherins dejaron de odiar/reír y enfocaron toda su atención en el chico-que-tal-vez-no-sobreviva. Mientras Blaise y Theo miraban divertidos la situación, Draco, con una calma que no sentía, se dirigió a su interlocutor. "Harry, yo sé que la maldición imperdonable no sólo te dejó una cicatriz sino que además acabó con la única neurona que existía en tu pequeño cráneo. Y es por eso que no estimo conveniente que des tu opinión libremente. Te lo digo como amigo." Frente a esta respuesta, Harry supo que Neville estaba condenado.
"Ahora, ¿quién de ustedes pusilánimes me va a ayudar a planear una forma de hacer pagar al folla mandrágoras? Potter, no olvides hacerle una visita a tu amigo en la enfermería. Merlín sabe que te debe extrañar". Y con esto, le entregó la infame tarjeta roja.
