BSD no me pertenece.
2
A Hirotsu una vez se le acabaron los cigarrillos. Realizó la misión irritado por no fumar. Quienes se enfrentaron contra la habilidad del hombre sufrieron en carne propia la molestia de uno de los líderes de la Lagartija Negra. Cuando terminó con su encargo, Hirotsu tenía como único pensamiento buscar una tabaquería para comprar sus cigarrillos. Pero antes tenía que entregar un reporte al jefe. Al llegar a la sede de la Port Mafia, se cruzó con Gin. Ésta le miró fijamente y Hirotsu estaba listo para amenazarla debido a su mal humor pero ella buscó entre sus ropas y le entregó un paquete de cigarros. Eran baratos y de mal gusto, pero Hirotsu los tomó. Al encender uno y exhalar el humo por su nariz, volvió a mirar a Gin.
—¿Por qué tienes cigarros? —Ella alzó una ceja—. Eres joven, fumar mata. Te prohíbo que lo hagas o te retorceré los huesos —no le devolvió la cajetilla y se retiró.
Gin lo observó confundida por aquel comentario. Pero no dijo nada más. A veces Hirotsu actuaba raro.
