VOLVERTE A CONQUISTAR

Muchos magos de Fairy Tail no sabían nada sobre el curioso hechizo lanzado a su querido gremio, por lo que seguían con sus vidas de un modo irritantemente normal. Gray, Gajeel, Wendy, Elfman, Bisca, Natsu... todos los afectados estaban tramando algún plan romántico y agradablemente familiar para volver a estar con aquellos que les habían olvidado.

Pero, aun lejos de estar enamorados, la vida de los hechizados continúa...

La maga de agua estaba terminando de controlar el curso del rio para una importante obra en la que se construiria un tren subaquatico. Dado el escaso presupuesto, no podian hacer una presa ni nada por el estilo, de modo que reclamaron un mago de agua para que controlase el rio por un par de días.

En aquel momento, Juvia estaba agotada, y eso que apenas llevaba un dia y medio. Se maldecía por dentro porque no tenia poder suficiente.

Entonces las aguas se congelaron, y ella sintió un agradable descanso en su interior. Iba a agradecerle a aquel mago de hielo su ayuda, y se encontró con un chico alto, con los ojos caídos y el pelo blanco revuelto. (Decepcionadas? Lo siento, pero me gusta guardar lo mejor para el final)

-Buenos días, Juvia.- Dijo éste.- Qué alegría verte!

La chica peliazul tardó un poco en reconocerle.

-Ah, Lyon! Juvia casi no te reconocía...

-Tanto he canviado?- Dijo tomándola de la mano. Ella se sonrojó, y negó tal cosa afirmando que sólo se sintió algo confundida en verle.

-Dónde está Gray?- Le preguntó mirando alrededor, como si sospechara que volvería al poco tiempo.

-Gray? Le conoces?

Lyon miró algo extrañado a Juvia, pero no dijo nada. Tan solo dejó hablar a Juvia.

-Está en el gremio.

El chico peliblanco deicidio no decir nada. Quizás se hubieran peleado, o simplemente Gray le había dicho algo relamente ofensivo, o no quisiera acompañar a Juvia en una misión, o...

Quién sabe, pensó. De todos modos, lo que cuenta es que no está aquí...

-Quieres venir a cenar conmigo?- Le preguntó a Juvia.

-Claro. Juvia estará encantada!

La chica peliazul parecía estar enormemente feliz, por lo que, tras lanzar un conjuro para que el rio permaneciera helado y avisar a los obreros, decidieron ir a un restaurante próximo.

Gajeel estaba obervando curioso a Levy mientras ésta estaba poniendo patas arriba la biblioteca del gremio en busca de un libro de magos en el cual se hablaba de magos fantasmas y todo aquello.

El Dragon Slayer del metal habia ido al grano con la chica. No le contó sobre su "pérdida de amor", pero sí sobre cierta bruja fantasma.

-Lo encontraré.- Dijo convencida entre pilares de libros.

Gajeel no dudaba aquello en absoluto. Conocía lo suficiente a Levy cómo para no saber que era una rata de biblioteca que podía lograr encontrar todo lo que quisiera encontrar.

Cuándo el chico se dió cuenta de que estaba observando cuidadosamente a Levy, ya fue algo tarde: ella le estaba mirando de modo extraño, y se obligó a apartar la mirada.

-Has encontrado algo?

Levy negó con la cabeza y siguió enfrascada en la búsqueda de información. Aún así, no podía evitar mirar de reojo a aquel Dragon Slayer que tan detenidamente la había estado observando, y dejar de preguntarse para qué quería aquella información era un propósito algo imposible.

Por otra parte, Lissana no pudo evitar fijarse en un par de detalles con nombre y apellido: Cana Alberona y Freed Justine.

Se había fijado en el hecho de que ambos se habían olvidado de unos buenos amigos suyos, o más bien, algo más que eso. La peliblanca estuvo rondando por el gremio en busca de señales de más casos de "pérdida de amor", y había encontrado más.

Respecto a Cana, le era fácil observar que no hacía demasiado caso a Laxus. Si no hubiera sido porque éste último le había tratado de mantener una conversación algo informal, ni lo hubiera notado.

El caso de su hermana mayor era más simple. Siempre habia tenido una relación bastante normal con el peliverde, hasta hacía una semana que tras su victoria contra el se había estrechado su lazo y empezaba a haber algo más. Pero entonces la bruja se había llevado aquellos sentimientos.

Lissana reunió a ambos, Laxus y Mirajane, para contarles el motivo de lo sucedido, y un extraño silencio se hizo entre ellos.

-Eso significa...- Dijo el rudo de Laxus con la cara algo encendida.- Que le gusto a Cana?

La pequeña asintió.

-Es más, creo que solo afecta a los amores correspondidos.- Lanzo una pícara sonrisa a ambos y desapareció entre la multitud del gremio.

Si, Lissana sabía lo que decía. No era que solo hubiera afectado a "algunos" o a "un miembro de la pareja". Simplemente era que afectaba a los amores correspondidos. Y lo sabia tan bien, sólo porque en ella no había hecho efecto alguno. Ni en ella ni en el chico al que amaba. De modo que le dejaba más que claras las cosas, aunque no quisiera admitirlas bajo ningún concepto.

Miró hacia su grupo de amigos de modo nostálgico y decidio ir a por un trabajo sola. El trabajo en qüestión debería ser fácil y rápido, y podria pasar el dia lejos de aquel lugar que olía tanto amor, pero que a ella no le correspondía y se sentía triste por eso.

Aun así, se sentia feliz por Natsu y por Lucy, y ella no iba a influir en su romance. Tampoco queria ver como el chico intentaba que ella se enamorara de él.

La cena con Lyon había sido extrañamente agradable.

-Me temo que Juvia va a tener que regresar mañana al gremio.- Dijo Juvia.- Juvia te da las gracias por haberla ayudado hoy.

-No ha sido nada...- Dijo el viejo compañero de hielo de Gray, algo sonrojado.

La chica se levantó y dió un timido beso en la mejilla del mago de hielo, antes de regresar a la ciudad para hablar con los obreros.

Era ya muy tarde y en el gremio solamente quedaban dos personas: Gajeel y Levy, ordenando las estanterías de libros. De todos aquellos libros que la chica habia sacado de su lugar para encontrar uno en concreto: el libro de hechizeros, en el cual se encontraba el secreto de aquella mujer que habia lanzado el hechizo sobre Fairy Tail y habia causado todo aquello.

-Oye, Gajeel...- Empezó a decir Levy.- Sobre la hechizera Randa... solo tiene un par de conjuros que puedan afectar en este momento al mundo real.

El Dragon Slayer miró atentamente a la chica, que le miraba muy seria. Cuando sus miradas se cruzaron, ésta se sonrojó levemente.

-Queria preguntarte... acaso lanzó el echizo de la pérdida del amor?

-Cómo lo sabes?- Preguntó sorprendido él.

-Me ha sido fácil averiguarlo. Natsu trata a Lucy con mucha familiaridad, aunque en realidad recuerde lo contrario. Y lo mismo con otros miembros del gremio... y contigo.

-Conmigo?

-Yo no recuerdo haber tenido contacto alguno contigo, pero aun asi me tratas como si fueramos amigos.

Gajeel miró hacia otro lado, algo temeroso. Si Levy lo descubria, muy probablemente ya no la enamoraría.

La chica solamente sonrió de manera timida y un montón de recuerdos regresaron a su mente, pero pensó en guardarselos para ella misma.

Como bien habia podido ver, estaba enamorada de Gajeel. Y iba a jugar un poco con él, para ver qué hacia para "volverla a enamorar", pues sabia que el amor debía de ser correspondido para que funcionara el hechizo, la cual cosa la hacia enormemente feliz.

Bueno, qué os ha parecido ésta segunda parte? Aunque imagino que la habeis encontrado algo floja, como yo la he encontrado al releerla, aunque no me parece del todo erronea.

No sé que opiniones tendreis sobre las parejas que han surgido ésta vez. Personalmente, me gusta mucho la pareja de Cana y Laxus, y me enternezen Mira y Freed, pero no sé vuestra opinión.

Respecto a Gajeel y Levy, tenia que decir que de algún modo tenía que ponerlo así. Ella es demasiado lista y, a decir verdad, es como si su amor fuese demasiado fuerte. Es una visión extraña por la cual cosa entiendo que no compartais mi opinión, pero aún así va a haber escenas románticas entre esos dos, como ha decidido Levy tras darse cuenta de lo que sucede.