Jasper POV.
—Deberías hablarle —Los ojos azules de mi hermana me miraron con gravedad mientras acomodaba la bufanda alrededor de mi cuello. — ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que te mire mal? —Sus blancas y largas manos dejaron el trozo de tela y se acomodaron en su cintura. Era lo que hacía cuando le parecía que algo estaba muy mal y debía cambiar; en este caso, mis escasas acciones con aquella desconocida.
—Es difícil, Rose, no la conozco de nada, ni ella a mí. Sólo coincidimos casi siempre en el metro, como con cualquier otra persona. —Bufó como respuesta y peinó su cabello rubio con su mano. — Es ridículo si quiera pensarlo.
—Como quieras, hermanito, pero no deberías perder la oportunidad. Es más pecado no arriesgar. —Pellizcó mi mejilla con una amplia sonrisa en su rostro antes de salir de mi habitación.
Acaricié mi frente intentando deshacer el ceño fruncido que la ocupaba, producto de que ella reinara en mi mente desde hacía meses. Me había flechado desde el primer día, en el cual una leve sonrisa en su rostro fue para mí; me había enamorado con tan solo un gesto, sin siquiera decir una palabra. Era algo que nunca le admitiría a nadie, ni siquiera a Rosalie, a pesar de que sabía que ella sabía como me sentía. Cosa de gemelos.
Sin embargo, así no se lo admitiera a nadie, no quería dejar de verla, de mirarla a escondidas como todos los días a través del periódico que solo servía de tapadera. Tomé mi maletín y me dirigí a la estación de tren más cercana a mi casa. Jueves. Día de pesadumbre, porque era la penúltima vez que la veía en la semana.
Esperé pacientemente a que llegara el tren, recordando la bendición que era haber rechazado el tren directo aquél día que llegaba tarde, y los siguientes, que me permitió verla por primera vez. Pequeña, delicada, con su cabello en punta y sus grandes ojos marrones. Sacudí mi cabeza y algo conmocionado, entré sentándome en uno de los extremos del vagón, luego se subiría ella y podría verla sin hacer nada más como los otros días.
Así sucedió. La pequeña hada se sostenía de una de las barras con la mirada distraída y con la gracilidad de una bailarina. Levanté el periódico y fruncí el ceño intentado, infructuosamente, leer lo que ponía. Solo estaban las palabras sin sentido. La miré de nuevo, recorriendo su rostro, que mantenía un toque de inocencia, imaginando que era mi mano que tocaba su piel. Me miró y sus mejillas se tiñeron de rosa, mientras su rostro desanimado cerraba sus ojos. Suspiré, bajando la mirada.
Debía hablarle, como me insistía mi hermana, al menos escuchar su voz. Observé por la ventana, el paisaje algo gris por lo temprano y sus edificios pasando veloces alrededor. ¿Tendría el valor? Apreté los dientes por ser tan cobarde, ¿qué daño podía hacerme ella? Volví a buscarla con la mirada, pero ya no estaba en el lugar donde la había avistado minutos antes, provocando que mis ojos se abrieran alarmados. Sin darme cuenta se había deslizado entre el tumulto y ahora estaba más cerca de mí. Me descubrió mirándola y aparté la mirada algo avergonzado.
—Ja-Jasper —Me llamó una voz dulce que interrumpió mis pensamientos. Acto reflejo, la miré, estaba frente a mí, esperando. No debía hacer que esperara más. Me levanté y le sonreí, respirando algo agitado.
— Al fin… Te estaba echando de menos —Las palabras salieron de mis labios sin que pudiera hacer nada para impedirlo, y tampoco quería hacerlo. Sus ojos se abrieron un poco más, emocionados— No te conozco, pero te echaba de menos.
El vagón se tornó oscuro y sin resistirlo más, tomé su pequeña mano entre la mía de forma suave. Me hacía sentir completo de muchas formas. Sus manos acariciaron mi rostro y sorpresivamente sus labios rozaron los míos en un suave beso.
—Te quiero —Susurré a su oído, rodeando su pequeño cuerpo junto a mí.
—Yo te quiero…
Bueno, acá les dejo el POV de Jasper, ya lo tenía pero no sabía si subirlo. Espero les guste. n.n ¡Gracias por leer! 3
Posdata: Si les interesa, acá esta el vídeo de la canción. watch?v=cQHkDCaa5Ac
