Pensé que jamás encontraría a alguien...

hasta que te vi.


Sólo éramos nosotras dos y esa ridícula banca en la que estábamos sentadas.

Me hiciste cosquillas, te acercaste, aunque claro no me di cuenta. La distancia entre nuestros cuerpos disminuía con el tiempo.

Entramos en confianza.

Me abrazaste y notaste mis imperfecciones en la panza, reíste y dijiste: —Estás bien así como estás.

Me gustaron tus caricias, aunque me sorprendí a mí misma, jamás me había dado así con alguien.

Sopló el viento y alocó mis cabellos, te quejaste.

—Odio cuando el viento me impide abrazar a una persona porque su pelo me golpea toda la cara —acto seguido, me tomaste de la cintura.

—No me hagas cosquillas —tomé tus manos y las entrelacé.

Me abrazaste, nuestros rostros estaban cada vez más cerca, colocaste mi cabello detrás de la oreja.

—Eres tan tierna —susurraste.

Nuestras narices iniciaron una guerra, aunque claro, gané.

Me besaste la mejilla.

Y yo, la tuya.

El mundo dejó de existir cuando nuestros labios se toparon, sentí cosas que nunca había sentido.

Nos separamos.

—Te amo —dijiste.

Mi corazón aceleró, sonreí.

—Yo también te amo.


Gracias por hacerme entender

que el amor no es para mí.


Wolas, había olvidado como escribir XDD, eso.

Chao pescao'