¡EDITADO!

Agradecimientos: hinabara, neko-aida, noche =), lunna, MooNTiKa, Neko cham, sara, luna y vitalife. Muchas gracias por dejar sus reviews. También agradezco sinceramente a todos aquellos que han leído este Fic, pero no me dejaron review… así como a los que agregaron este fic como uno de sus favoritos y a mi como una de sus autoras favoritas.

Advertencias: Slash, Yaoi, SasuNaru, ItaDei, KakaIru… ¡SI NO TE GUSTAN LAS PAREJAS NO LEAS!

Ubicación temporal: comienza después del Capítulo 430 del Manga… habrá spoilers, por lo que si no han leído por completo el Manga posiblemente no comprendan varias cosas, pero después de un tiempo los spoilers desaparecerán…

Disclaimer: Todos los personajes de Naruto, desafortunadamente, son propiedad de Masashi Kishimoto-sensei.

Aclaraciones:

- blablabla - conversación normal

"blablabla" pensamientos

+.+.+.+.+.+.+.cambio de escena

/./././././././././ Flash Back

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Capitulo 2: Conociéndonos

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Caminaba lentamente por las calles de Konoha, dirigiéndose al único lugar donde había sido tratado como lo que era… un niño… acurrucado en sus brazos llevaba un gato de tamaño regular, color naranja y ojos dorados, la cola del mismo se movía lentamente como si del péndulo de un reloj se tratara. Mientras caminaba, y a pesar de que aun fuese temprano, ya había personas que estaban caminando en las calles de la aldea y que al momento de encontrarse con él solo reaccionaban de una de dos maneras: o lo veían de aquella manera tan fría que podría helar a cualquiera o en el caso de los que iban acompañados, comenzaban a cuchichear entre ellos al tiempo en que se alejaban de él. Fueron por lo menos 5 personas que encontró de la primera forma y grupo de dos de la segunda. Había olvidado lo que se sentía ser despreciado de esa forma, después de todo cuando cumplió los once años fue que comenzó a ser tratado de una mejor manera, y eso gracias a Iruka-sensei… de pronto sintió como es que Kyuubi comenzaba a moverse más de lo usual, dirigiendo su mirada hacia él vio la inquietud reflejada en aquellos ojos ahora dorados.

- ¿Qué sucede? – preguntó Naruto lo suficientemente bajo para que solo Kyuubi pudiese escucharlo, aun a pesar de que no hubiese nadie cerca de ellos.

- grrrr… no entiendo cómo es que puedes soportarlo… – fue lo único que obtuvo de contestación en el mismo nivel de voz que utilizo el rubio, pero mostrando en ella un poco de la molestia que sentía en esos momentos.

Naruto no supo cómo interpretar esas palabras y estaba a punto de preguntarle el significado cuando se dio cuenta de que el puesto de Ramen ya estaba a unos pasos frente a él, por lo que decidió guardar la pregunta para después. Respirando profundamente, avanzó los últimos pasos que le quedaban para poder entrar por fin al puesto. Las campanillas que anunciaban su entrada se escucharon por el lugar, dentro todo era tan igual a como siempre había sido, que por un momento sintió que no había sucedido nada de aquellos sucesos que aun lo perturbaban, pero el 'gato' que llevaba en sus brazos y la obvia diferencia de percepción le hacían notar la realidad… en segundos se hubo sentado en uno de los banquillos que había frente a la barra, viendo cómo es que él en esos momentos era el único cliente que había.

- ¡Buenos Días! – fue el saludo del hombre que estaba detrás de la barra, dándole la espalda preparando ya el Ramen.

- ¡Buenos Días, Oji-chan! – fue la alegre contestación de Naruto, haciendo con eso que el hombre volteara a verlo al reconocer su voz.

- Naruto, que bueno verte por aquí… comenzaba a preocuparme por qué no viniste los últimos dos días. – comentó Teuchi viendo al rubio con una sonrisa en el rostro, para después poner su atención en el gato naranja que Naruto sostenía en su regazo – Oh, ¿ese gato es tuyo?

- … ah, si… - comenzó a decir Naruto un poco nervioso, después recordando las anteriores palabra de Teuchi, se le ocurrió algo - … lo encontré frente a la puerta de mi apartamento hace dos días en la mañana, estaba cansado y herido… así que lo estuve cuidando estos dos días para que se recuperara y como él no quiso irse y no parecía tener una casa a la cual regresar, lo adopte. – dijo Naruto mostrando aquella sonrisa zorruna que lo caracterizaba.

- Eso explica porque no te habías cruzado por aquí… te preparare uno de mis platos especiales y algo para tu gato… - dijo Teuchi girándose para comenzar a preparar el plato de Ramen para Naruto – por cierto ¿qué nombre le pusiste?

- … - Kyuubi sólo movió un poco sus orejas de gato, mientras que Naruto lo miraba por un par de segundos, para después con una sonrisa contestar a la pregunta – se llama Konran (1)… porque eso es lo que representa en mi vida desde el momento en que llegó.

- ¿No crees que estas exagerando?… - dijo el hombre riéndose un poco por el significado del nombre del gato.

- Tal vez así sea, pero creo que ese nombre le va muy bien… - contestó Naruto con una sonrisa en el rostro viendo cómo es que su 'mascota' comenzaba a ronronear un poco - … por cierto ¿Dónde está Ayumi-niisan? – preguntó el rubio cambiando el tema de conversación.

- Debe de estar por levantarse… anoche se acostó muy tarde realizando algunos deberes de la escuela… - contestó Teuchi, para después de unos segundos dejar frente a Naruto un plato de Ramen con carne y un plato un poco más pequeño con solo carne de cerdo en ella.

- Gracias… - dijo Naruto al ver el plato de carne que Teuchi puso para que Kyuubi comiese un poco, así que acercando el plato hacía la orilla de la barra, dejo que el zorro-gato comiese – Itadakimasu – terminó de decir el rubio al tiempo en que el mismo tomaba entre sus manos el plato con su Ramen.

Si algo identifica a Naruto Uzumaki de cualquier ser vivo que exista en la aldea de Konoha, ese algo era la habilidad de devorar un tazón lleno de Ramen en menos de 3 minutos… lo cual quedó demostrado cuando en menos tiempo hubo vaciado por completo el tazón que tenía enfrente suyo, sin dejar ni una sola gota en el. Naruto agradeció a Teuchi por el delicioso plato de Ramen que le hubo hecho y cuando estuvo a punto de sacar el dinero para pagarle el hombre le dijo que no había necesidad de eso, y que además por los dos días que no lo había visto la comida iba por su cuenta, contado de paso la carne que le había dado Konran (Kyuubi)… fue así que el rubio solo tuvo que esperar unos minutos más a que su 'mascota' terminara de comer y después salir del puesto de Ramen.

Cuando se encontraban de nuevo en la calle, Naruto aun cargaba en sus brazos a Kyuubi en forma de gato… apenas habían terminado de comer, el rubio salió rápidamente de Ichiraku evitando así que Teuchi le volviese a preguntar cosas con respecto a su gato Konran, pues si lo hubiese hecho no sabría cómo respondería, ya había sido suficiente con mentirle cuando le explicó el modo en que había encontrado al 'gato'… Ahora se dirigían de vuelta al departamento de Naruto, después de la pequeña conversación que mantuvo con Teuchi había comenzado a pensar que tal vez los únicos que recordaban lo que habían vivido hasta los próximos siete años eran Kyuubi y él mismo, ya que cuando hablaba con el viejo, esté no le hizo mención de nada de lo que habría sucedido antes de que retrocedieran al pasado… y necesitaba un lugar donde no lo molestarían para hablar con Kyuubi más a fondo sobre ese tema. Cuando hubieron entrado al pequeño departamento fue que Naruto le regreso su verdadera apariencia a Kyuubi y comenzaron a hablar.

- Parece que soy el único que recuerda bien lo que sucederá – dijo Naruto un poco serio y preocupado.

- Eso es una ventaja para nosotros. – dijo Kyuubi moviendo un poco sus solas hacía su izquierda. – Así los involucrados en el asesinato del clan Uchiha no sospecharan de nosotros.

- Es difícil sospechar de un niño, pero recuerda quien soy yo… de seguro ese tipo debe de saber que soy tu… Jinchuuriki. – dijo Naruto agregando molestia cuando pronuncio la última palabra.

- …o podríamos aprovechar eso… podríamos unirnos al clan Uchiha y ofrecerles nuestro poder a los líderes… claro que con la condición de que retrasen la rebelión y que no digan a nadie sobre nuestra participación. – dijo Kyuubi mientras comenzaba a caminar de un lado a otro.

- … ¿y cómo piensas que podremos acercarnos a ellos?, no creo que dejen que un niño entre a su lugar de reunión. – dijo Naruto mientras que los recuerdos de Itachi volvían a invadirlo, esta vez mostrándole el lugar donde se reunían los líderes del clan y que se encontraba escondido – Además, según los recuerdos de Itachi, siempre que se reúnen ponen a varios hombres alrededor de la casa para que nadie logre pasar sin invitación… se necesitaría de mucha habilidad para lograr burlar la seguridad. – terminó de decir Naruto.

- … entonces lo único que tenemos que hacer es convertirte en el mejor ninja de todo Konoha. – dijo de pronto Kyuubi deteniéndose y mirando fijamente al rubio.

- … estas de broma ¿no? – preguntó Naruto con una sonrisa nerviosa en el rostro, pero al ver la seriedad con que lo seguía viendo el zorro, continuó – ¿estás loco?, sólo soy un niño, por Kami, ¡¿no pretenderás que me enfrente a esos hombres sin las habilidades que poseía a los 15 años?. – dijo Naruto alzando la voz.

- … eres peor que cuando estaba dentro de ti… escucha, obviamente no has olvidado cómo es que se hacen los jutsus que has aprendido de tus senseis y es posible que no puedas hacer la mayoría por el nivel de chakra que se necesitan; pero habrá unos que si puedas realizar… puedes tomar como ejemplo el henge que realizaste en mi, pudiste hacerlo sin esfuerzo y se supone que tú no sabías hacerlo a esta edad. – dijo sabiamente el zorro mientras, sentado en sus patas traseras, señalaba al rubio con su patita derecha.

- … ¡INCREIBLE!… – gritó Naruto después de unos segundos, cuando comprendió un poco lo que Kyuubi quería decirle con eso – Entonces sólo debo de averiguar cuales jutsus son los que puedo realizar correctamente. – terminó de decir muy emocionado.

- Así es, pero antes debemos de saber que tanto control tienes sobre tu chakra… para eso vamos a necesitar un lugar donde entrenar libremente. – dijo Kyuubi llamando la atención de Naruto, que había comenzado a brincar alegremente.

- … podríamos utilizar uno de los campos de entrenamiento de Konoha, el tamaño es lo suficientemente grande, por lo que será difícil que alguien pueda vernos entrenando. – contestó Naruto después de pensar por unos minutos cual sería el lugar más indicado para entrenar… después de todo debía de ser un lugar espacioso y donde las probabilidades de ser encontrado se redujeran bastante.

- Pues entonces hay que ir allá… tenemos tres días completos para averiguar tú nivel de pelea, porque después será más difícil. – dijo Kyuubi levantándose y comenzando a caminar hacia la salida del departamento.

- …. ¿Eh?, espera… primero déjame hacerte de nuevo el henge. – dijo Naruto deteniendo rápidamente a Kyuubi, para un segundo después volver a darle la figura del gato Konran. Una vez que Kyuubi se hubo transformado, Naruto lo tomó en brazos y fueron rápidamente hacía los campos de entrenamiento… cuando hubieron llegado a ellos, entraron evitando ser vistos por alguien más y se dirigieron a una de las partes más profundas del bosque, hallando un pequeño claro donde había un lago y un espacio lo suficientemente amplio para llevar a cabo su entrenamiento.

- Este es un buen lugar… - dijo Kyuubi saltando de los brazos de Naruto y sentándose frente a él. – bien, lo primero que debes hacer es intentar trepar un árbol utilizando solo tus pies… así veremos si puedes tener un cierto control al moldear tu chakra…

Naruto comenzó con lo que le dijo Kyuubi, notando como es que, aunque podía escalar un árbol sin necesidad de utilizar sus manos, le resultaba muy difícil poder controlar la cantidad de chakra que debía de enviar hasta sus pies… cosa que también notó el zorro, por lo que una vez que Naruto hubo estado frente a él, le ordenó volver a trepar otro árbol, el más grande de esa área, hasta que pudiese hacerlo sin esfuerzo. Cuando por fin pudo lograrlo, el atardecer se encontraba muy cerca de llegar por lo que, tanto Naruto como Kyuubi, decidieron regresar al departamento a comer algo, bañarse y descansar.

Al día siguiente, Kyuubi le encomendó caminar sobre el agua; algo que logró perfectamente al tercer intento… para después comenzar con la revisión de los jutsus. Siendo un niño, Naruto no podía controlar demasiado chakra sin que su cuerpo se viese afectado, aun a pesar de que ni el mismo llegó a descubrir el nivel que poseía cuando tenía 15 años… Aquel bajo nivel de chakra le hizo reducir considerablemente sus habilidades; pues cuando antes podía realizar de una sola vez cien clones, ahora sólo podía llamar a diez; el Rasengan podía hacerlo a la perfección, el Oodama no Rasengan lograba hacerlo pero no con la potencia que debía de poseer y en cuanto al Fuuton Rasenshuriken no podía ni pensar en hacerlo sin la consecuencia de debilitarse y cansarse demasiado en su realización; aun así, ese día se lo dedicaron a entrenar para controlar lo más posible el jutsu de clonación de sombras y el Rasengan… logrando con eso que de nueva cuenta Naruto terminara demasiado cansado, llegando a su casa para comer un poco, darse un baño y acostarse a dormir.

El día antes de entrar a la academia, Naruto y Kyuubi; hasta el medio día se dedicaron a seguir entrenando las habilidades y agilidades del rubio, después tomaron un descanso para ir a comer al Ichiraku Ramen, donde el oji azul platico alegremente con Ayumi sobre las clases que ella llevaba en la academia a pesar de que no iba en una escuela ninja, a Naruto le agradaba escucharla hablar sobre sus amigos y la cosas que hacían para divertirse. Cuando hubieron descansado lo suficiente, el rubio y el zorro regresaron al campo de entrenamiento, donde Kyuubi le encomendó a Naruto una última actividad para demostrar cuanto había mejorado en tan poco tiempo, el objetivo buscarlo y atraparlo en el menor tiempo posible, teniendo Kyuubi solo un minuto de ventaja para ocultarse.

Naruto tomó el tiempo y justo cuando el minuto hubo pasado, salió en busca de su 'sensei' entre los arboles del bosque… había captado la tenue presencia del zorro a cierta distancia de él y cuando se acercaba esa había comenzado a moverse, rápidamente Naruto hizo uso de lo que aprendió y escalando un árbol brincó ágilmente hasta otro, así fue como comenzó a perseguir a su peludo compañero. Después de unos minutos de seguir el rastro de Kyuubi, Naruto comenzó a divertirse, aquella actividad de esconderse y buscar, aun a pesar de que se tratara de un entrenamiento, le parecía un juego muy divertido, algo que no había tenido la oportunidad de descubrir en su 'otra vida'. Tan concentrado estaba en su diversión que no se dio cuenta de que alguien vigilaba cada salto, aterrizaje y movimiento que hacía, hasta que llegado un momento, esa persona salió de su escondite y tomando a Naruto desprevenido, lo capturó por la parte superior trasera de su playera, y por lo tanto dejándolo suspendido en el aire.

- ¿Pero que dem…? – comenzó a decir el rubio al sentir que algo lo detenía y girando su vista hacia atrás suyo, pudo ver a un hombre con el uniforme de AMBU… su rostro cubierto casi en su totalidad por excepción de su ojo derecho y el cabello plateado… Naruto inmediatamente lo reconoció como su futuro sensei.

- Pero mira nada más lo que tenemos aquí… - dijo el peli plateado de manera aburrida – dime niño, ¿qué haces en este campo de entrenamiento y quien te enseñó a moverte de esa forma? – preguntó tranquilamente sin soltar al agarre.

- Sen… podría soltarme, no voy a escapar – dijo Naruto, un poco más y le hubiera llamado sensei, lo que por sus ropas, aun no era.

- … - Kakashi lo soltó dejándolo sobre la misma rama en la que él se sostenía y viéndolo fijamente con su único ojo visible - ¿y bien?

- ¿y bien, que? – respondió con otra pregunta Naruto eludiendo la mirada del mayor, buscando por los alrededores a su 'mascota' – "Vamos Kyuubi ¿donde estas?, necesito una buena excusa ahora" – pensó Naruto al no sentir cerca al zorro.

- … ¿Cómo te llamas? – preguntó Kakashi acomodándose en la rama y notando la forma en que el rubio eludía su mirada.

- … mmm, soy Naruto, Naruto Uzumaki – respondió el chico regresando su mirada al peli plateado al tiempo en que escuchaba aquel eco de tono burlón en su cabeza, como le sucedía antes – "Esto es casi como estar encerrado en tu mente… ¿Qué sucede chico, ya no puedes seguir mi rastro?" - ¿Usted como se llama? – preguntó Naruto más para ganar un poco de tiempo que por otra cosa – "¿cómo es que puedo escucharte en mi mente?... bueno, dejemos eso para después, sucede que he sido detenido por Kakashi-sensei y me ha visto utilizar mis habilidades ninja…" – terminó de decir Naruto en su mente.

- Oh, bueno… soy Kakashi Hatake y soy AMBU, pero creo que eso ya lo sabes… Ahora, ¿me dirás quien te ha entrenado para que te muevas de esa forma? – preguntó Kakashi, esta vez mirando más atentamente a Naruto, después de todo ese era el primer encuentro que tenía con el rubio desde que era un bebe.

- mmm, no lo creo… no me creería – respondió Naruto sabiendo que lo dicho era cierto, después de todo había sido Kakashi quien le instruyó a trepar por los árboles y a moverse de esa manera. El mayor solo lo miró por los siguientes segundos, intentando descubrir por su mirada que es lo que intentaba ocultar el menor, sin embargo un ruido debajo de ellos lo hizo girar su vista y encontrarse con un gato de color anaranjado que se había detenido mirándolos. - … ¡Ky-Konran! – dijo Naruto sin ocultar la alegría que le provocaba ver a su 'gato' – te buscaba por todas partes, que bueno que estas bien. – terminó de decir saltando del árbol y tomando en sus brazos a 'Konran'.

- ¿Esa es tu mascota? – preguntó el peli plateado poniéndose a la altura de Naruto y viendo fijamente al 'gato', algo le decía que no era lo que aparentaba.

- ... más bien, diría que es mi compañero. – respondió Naruto sonriendo tenuemente y viendo a Kyuubi – Bueno, fue un gusto conocerlo…mmm… Kakashi-san, tal vez nos veamos después – fueron las palabras de Naruto al tiempo en que comenzaba a alejarse del AMBU. Después de que el rubio desapareciese de la vista del peli plata, esté mostro seriedad en su único ojo visible, sabía quién era ese niño, su nombre y que lo hubiese visto un par de veces en la aldea lo confirmaban, pero también sabía que hasta hace un par de semanas el rubio no tenía plenos conocimientos de las habilidades ninjas por lo que no se explicaba cómo es que las había aprendido tan rápido.

- Aquí hay gato encerrado… - dijo Kakashi al tiempo que realizaba sellos de manos, sin saber que tan ciertas y literales eran esas palabras; e instantes después desaparecía en una nube de humo.

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Oficina del Hokage

Un día tranquilo en una aldea donde prácticamente se respira la paz, debería de ser disfrutado por completo por todas las personas que vivían en aquella aldea; pero pareciera ser que eso no se podía aplicar a él ni a las pocas personas que lo buscaban para tratar asuntos que, aunque fuesen absurdos, tenía la obligación de resolver; aunque no podía decir lo mismo con respecto al tema que en ese momento se encontraba tratando con uno de los líderes del clan más poderoso de toda Konoha.

- Entiendo tus razones, pero también debes de entender las mías Fugaku, no puedo darme el lujo de abandonar una ceremonia solo porque quieres que admire las habilidades de tu hijo mayor, aun siendo que ya las conozco. – dijo un hombre con túnica blanca sentado detrás de un escritorio mirando seriamente al hombre que se encontraba frente suyo.

- Hokage-sama, no quiero que admire sus habilidades, sino que las califique y vea que es lo suficientemente bueno para entrar al equipo AMBU – respondió el hombre que se encontraba al otro lado del escritorio de pie, de cabello y ojos negros, rostro de facciones duras, su estatura llegando a ser más de 180 cm, vestido con pantalones negros y un chaleco de jounin, en una de las mangas de su uniforme podía observarse un pai pai en blanco y rojo encerrado en una estrella de cuatro picos; que miraba seriamente al Hokage.

- Esta bien Fugaku, te prometo llegar a tiempo para ver cómo es que tu hijo lleva a cabo la misión… - dijo el Hokage, para casi al instante ser interrumpido por la aparición de una nube de humo dentro de su oficina, sorprendiendo a ambos hombres.

- … uhm, lo siento mucho Hokage-sama… - se disculpo el hombre que había aparecido después de que el humo se hubo dispersado, dejando a su vista que había cometido una imprudencia.

Fugaku Uchiha, al darse cuenta de que ya no podía seguir hablando tranquilamente con el Hokage y tomando en cuenta que esté le había hecho una promesa decidió que lo mejor era marcharse de ahí.

- … ¡Hasta mañana! – dijo firmemente dirigiéndose al Hokage y saliendo de la oficina en segundos, con aquella actitud tan propia de un Uchiha, arrogantemente, y después de un par de segundos fue que el Hokage rompió el silencio que se había formado.

- ¿Qué es lo que sucede Kakashi?, ¿tienes información para mí? – preguntó serenamente.

- Así es Hokage-sama… Hoy mientras me encontraba en los campos de entrenamiento realizando un recorrido, percibí la presencia de un chakra poderoso, por lo que fui en su búsqueda… fue hasta hace unos minutos atrás que encontré que aquella emanación de chakra provenía de un niño… - dijo viendo cómo es que el Hokage se sorprendía claramente por sus palabras.

- ¿a qué niño te refieres? – preguntó el Hokage de manera ansiosa.

- … Naruto Uzumaki… - respondió el AMBU, viendo cómo es que la sorpresa en la cara del Hokage aumentaba mucho más - … pero aún hay más, por lo que pude ver ese niño a aprendido a controlar perfectamente su chakra…

- ¿Cómo estás tan seguro?, ¿qué fue lo que viste? – preguntó esta vez el Hokage mientras se ponía de pie y avanzaba hasta Kakashi.

- Porqué lo vi escalando y saltando de un árbol a otro… sin utilizar sus manos… - dijo el peli plateado.

El Tercero esta vez sí que se encontraba enteramente sorprendido, el hecho de enterarse de que Naruto pudiera manejar y moldear su chakra hasta ser capaz de trepar arboles sin necesidad de utilizar sus manos, le hacía preguntarse qué otras cosas podría estar ocultando el rubio… puesto que él mismo estuvo al cuidado del niño desde el momento en que nació hasta que cumplió los cinco años, que fue cuando le consiguió el departamento donde vivía, y el niño nunca había demostrado aptitudes para poder convertirse en ninja… pero ahora con lo que le había dicho el AMBU, algo le decía que detrás de los aprendizajes del chico existía una persona que pudiera estar entrenándolo para poder manejarlo en algún momento, quien fuese capaz de enseñarle a Naruto cosas como manejar su chakra, debía de ser un ninja de gran altura o el líder de un clan.

- Kakashi, te encomendaré una misión de largo plazo… - dijo el Hokage seriamente y mirando a los ojos el AMBU - … debes de vigilar a Naruto, los pasos que dé, los lugares que frecuenta, las personas a las que acude y lo que habla con ellas… absolutamente todo lo que haga… no me agrada tener que llegar a esto, pero creo que es la única manera en que podremos averiguar lo que sucede… - terminó de decir el Hokage, para dirigirse a la ventana que había en la oficina y mirar hacía la aldea.

- Sí, Hokage-sama… yo también creo lo mismo. – dijo por último Kakashi, sabiendo que la misión no era más que una fachada para el Tercero, después de todo estaba muy preocupado por lo que pudiera sucederle al rubio o por lo menos preocupado de que alguien pudiese estar intentando manejarlo.

- Mañana empiezan las clases en la academia y por lo que sé Naruto estará dentro de los nuevos ingresos… no puedo colocarte como su tutor, pues le he asignado a Iruka ese lugar, sin embargo creo que puedo hacer algo… por lo pronto puedes irte, mañana quiero que estés en la ceremonia de ingreso y ahí te daré las demás instrucciones – terminó de decir el Hokage sin dejar de observar la hermosa aldea que se alzaba a su vista, notando como es que el AMBU salía de la oficina del mismo modo en que había entrado.

- Espero que no sea nada malo lo que te este sucediendo, Naruto… - susurró el Hokage y girando hacia su escritorio, sacó del cajón la fotografía de un hombre de cabello rubio - … te prometo que lo protegeré, no permitiré que nada malo le suceda. – terminó de decir viendo la fotografía con la decisión reflejada en su mirada.

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Calles de Konoha

Naruto caminaba lo más rápido que podía mientras en sus brazos llevaba al pequeño gato anaranjado que en realidad se trataba de su prisionero… hacía ya unos minutos que había salido del campo de entrenamiento, pero aun así no podía sacarse de su cabeza que el AMBU podía estarlo siguiendo para interrogarlo, y aunque no sentía la presencia de él, sabía que podía disminuirla a tal grado de prácticamente hacerla desaparecer, muchas veces le había sucedido aquello durante los entrenamientos, siguió de aquella manera hasta que llegó a un parque, fue ahí que se detuvo y se sentó bajo la sombra de uno de los arboles más alejados de la vista de cualquiera, manteniendo a Kyuubi en su regazo.

- ¿Ya te cansaste de correr? – preguntó el 'gato' que tenía en sus brazos de manera aburrida, durante el camino hacía ese lugar no había podido decir nada al rubio, después de todo a esas horas del día había mucha gente transitando las calles, y parecía ser que aquella conexión mental que tuvieron en su momento, hubo desaparecido después del encuentro con el peli plateado, razón por la cual había desistido de sus intentos por decirle a Naruto que no debía de preocuparse de ser seguido y acomodándose en los brazos de su contenedor se puso a dormir por un rato hasta que sintió como es que el rubio se detenía, y viendo cómo es que nadie podía oírlos le había hablado.

- … - Naruto no contestó, estaba muy concentrado vigilando los alrededores buscando a su sensei.

- … no te preocupes, no nos ha seguido para nada… - dijo Kyuubi, para en unos segundos notar los ojos azules molestos, que se fijaban sobre él.

- ¿y no pudiste decírmelo antes? – preguntó el rubio mostrando irritación en su voz.

- En realidad no, no pude… caminabas muy deprisa, además de que había mucha gente a nuestro alrededor y para terminar no pude comunicarme contigo mentalmente… - contestó el zorro sentándose en una de las piernas del rubio y mirándolo fijamente a los ojos. – No sé como es que pudimos conectar nuestras mentes antes, supongo que es una ventaja de haber estado en tu mente por muchos años; sin embargo parece ser que no podemos controlarlo… - terminó de decir Kyuubi.

- … eso de hablarnos mentalmente, me hizo sentir como cuando estabas atrapado dentro de mí… - comentó de pronto Naruto.

- ... tal vez… tal vez si nos concentramos en ese punto durante estos días de clases, pueda suceder de nuevo y así no tendríamos necesidad de escondernos cuando hablamos… - dijo Kyuubi.

- … Tal vez… - fue lo único que salió de la boca del rubio después de las palabras que le dedico el zorro.

Después de esa pequeña conversación el silencio se extendió entre ellos por muchos minutos, un silencio que lejos de ser incomodo les resultaba de lo más acogedor; algo que para ambos era nuevo, después de todo desde el momento en que se conocieron en 'persona', las pocas veces que permanecían juntos era para pelear, ordenar u obedecer… pero ahora todo parecía diferente. No se dieron cuenta de cuánto tiempo estuvieron de aquella forma, sólo hasta que el grito de una madre llamando a su hijo para volver a casa, los devolvió a la realidad… fue entonces que pudieron ver cómo es que el atardecer de ese día estaba muy cerca, por lo que en mutuo acuerdo se decidieron a volver al departamento.

Salieron de aquel parque y comenzaron a caminar por las, ahora más desoladas, calles de Konoha… Naruto cargando con Kyuubi en sus brazos, tomó una de las calles que le parecía más desolada… en aquellos momentos lo último que necesitaba era encontrarse con gente que sólo lo hiciera sentir como basura y que le recordará las razones por las cuales era odiado, aunque de cierta forma ya no se sentía solo, pues la compañía que le daba el zorro le hacía sentirse bien. Tan ensimismado estaba en sus pensamientos, que se sobresaltó en el momento en que sintió como es que su peludo 'amigo' saltaba de sus brazos y comenzaba a correr hacía una dirección desconocida para él en ese momento… tan pronto como fue capaz de mover su cuerpo se apuró en seguir a Kyuubi, corriendo detrás de él, sólo esperó que no lo obligase a utilizar sus habilidades ninja, ya tenía suficiente con que Kakashi lo hubiese visto… vio como es que el zorro cambiaba de dirección en una esquina, girando hacía la izquierda, así que apresuró más su velocidad y fue así que un par de segundos después de dar vuelta en la misma esquina, se encontró en el suelo con un dolor muy fuerte en el trasero y en su cabeza… sin duda había sido muy mala idea seguir a Kyuubi, pero aun más mala fue la idea se seguir corriendo con semejante velocidad sin tener el cuidado de mirar por donde iba.

- ¿Te encuentras bien? – escuchó que le preguntaron, aquella voz le parecía familiar, pero en ese momento no lograba ubicar de quien se trataba…

- … creo que me abrí la cabeza – contestó después de unos segundos y de que llevase una de sus manos al lugar en su cabeza donde sentía como es que el dolor crecía a momentos, para notar cómo es que un líquido caliente comenzaba a escurrir lentamente por su nuca. - ¡Demonios!, espero que no sea nada grave… - comentó viendo cómo es que su suposición era cierta, al devolver su mano hasta posarla al frente suyo y ver la sangre que había en ella; aun sin girar a ver a la persona que preguntó por su estado y que aun se encontraba frente a él.

- ¡Vamos!, ¡levántate!, te llevaré a mi casa y te curaran esa herida… - dijo la misma voz de antes, llamando por fin la atención del rubio, que al momento en que pudo apreciar el rostro de esa persona, no pudo evitar como es que la sorpresa se reflejara en su rostro… frente a él y llevando consigo a su pequeño hermano, se encontraba él… Uchiha Itachi… la mirada que le lanzaba en ese momento reflejaba preocupación y confusión; lo primero muy seguramente por la sangre que aun había en su mano y lo segundo muy acertadamente por la forma en que ahora eran observados por Naruto.

- Parece que el golpe le afecto, Aniki. – dijo en niño que iba en la espalda del mayor, al notar cómo es que Naruto no decía nada después de unos segundos.

- … - el rubio al escuchar las palabras dichas por el Uchiha menor pareció reaccionar… la forma en que le había hablado a Itachi, demostrando la admiración que sentía por él y al mismo tiempo el amor que le dedicaba, era algo que no conocía de su amigo… lentamente se fue levantando del suelo, sintiendo como es que se mareaba levemente, teniendo que moverse graciosamente en un intento por no caer al suelo de nuevo. - ¡Lo siento!, pero busco a mi gato que sa… - se disculpo y comenzó a explicar el porqué de haber chocado contra ellos, pero se detuvo al momento en que observó cómo es que detrás de los hermanos Uchiha se encontraba el 'gato' que perseguía, sentado de una manera muy inocente y moviendo la cola en clara muestra de diversión. - … - Naruto sólo pudo ver a Kyuubi claramente molesto, pero no podía acercarse a él sin que hubiese la posibilidad de que cayera al suelo… sentía como es que ese golpe había sido tan fuerte que sentía su cerebro como si lo hubiesen metido dentro de una licuadora en funcionamiento. De pronto sintió como es que era tomado de uno de sus brazos y lo jalaban, dirigiendo su vista a Itachi quien era el que lo había tomado del brazo, supo que intentaba llevarlo consigo para atender la herida en su cabeza - … No es necesario, en verdad… estaré bien, sólo debo esperar a que el piso deje de moverse y después cuando regrese a mi casa me curaré la herida… - dijo el rubio resistiendo, hasta donde sus fuerzas le permitían, el ir con ellos. – "Estúpido, ¿que no ves que es tu oportunidad de acercarte al clan Uchiha y en especial al asesino?" – escuchó Naruto la voz del zorro en su cabeza, de nuevo, sonando particularmente irritado… pero tuvo que admitir que tenía razón, una gran oportunidad se presentaba ante él e ¿intentaba eludirla?

- La herida está en la parte posterior de tú cabeza, no podrás curarte tú solo… además nuestra casa está muy cerca de aquí, no tardaremos demasiado en llegar. – dijo Itachi, que seguía halándolo del brazo, hasta que por fin sintió como es que el rubio dejaba de resistirse y se dejaba guiar por él. Caminaron por un par de minutos hasta que cruzaron la entrada al barrio Uchiha donde saludaron a algunos de los Uchiha mayores… Naruto miro todó con renovada sorpresa, después de todo sólo unas cuantas veces había visitado el barrio cuando Sasuke se hubo marchado, y en ese entonces había muchas de las casas destruidas y por supuesto todo se veía mucho más lúgubre; ver el barrio con la vida fluyendo alegremente en cada uno de los habitantes, fue como si estuviese viviendo dentro de una fantasía pocas veces vista; aunque podía notar cómo es que algunos de los adultos lo veían de la misma manera que los demás aldeanos de Konoha, por lo menos se reservaban los malos comentarios y lo ignoraban en segundos. Estaba tan concentrado en observar a su alrededor que apenas se dio cuenta de que habían llegado a la casa de los hermanos Uchiha, sólo hasta que escucho una voz sumamente profunda y seria, regresó su concentración y vista al frente suyo…

- Llegan tarde, ¿Dónde se habían metido? – preguntó él… y Naruto tuvo la impresión de que en realidad solo le hablaba a uno de ellos. – Tengo algo que decirte. – sí, definitivamente sólo le hablaba a uno y el rubio ya tenía una clara sospecha de quién se trataba; de pronto aquel hombre que se encontraba mirando fijamente a Itachi, paso a poner su atención al rubio, mirándolo al principio con un poco de sorpresa y después con lo que parecía ser molestia… Naruto suspiró ante esa mirada, demostrando con eso que ya estaba más que acostumbrado a ser tratado de esa manera por las personas. - ¿Qué hace él aquí? – preguntó Fugaku Uchiha después de ver cómo es que suspiraba el rubio.

- Se lastimó la cabeza y lo traje para curarle la herida… - respondió Itachi haciéndole notar con esas palabras a su padre, la muestra de sangre que poseía Naruto en su cabeza.

- Esta bien, cúralo y que se vaya… - fueron las rudas palabras de Fugaku, para después entrar a la mansión rápidamente.

- Padre parecía molesto. – comentó Sasuke una vez que su padre hubo desaparecido de la vista de los tres.

- No te preocupes, se le pasará pronto… entremos a la casa y que madre los revise a ambos. – dijo Itachi sonriendo tenuemente a Sasuke.

Naruto nuevamente se vio halado del brazo por Itachi, de pronto recordó al ser que lo había metido en esa situación, giró su vista para buscarlo, después de todo no era un 'gato' común y corriente, así que suponía que lo había seguido hasta ahí… y lo vio sobre la barda que rodeaba la mansión, mirando atentamente la casa que se presentaba ante ellos y por la dirección en la que había desaparecido Fugaku, y como su hubiese notado la mirada de Naruto sobre de él, giró su cabeza lo suficiente hasta poder fijar sus ojos -ahora rojos- en los azules del niño, haciendo que este último tuviese en escalofrió, para después saltar de la barda hacía el jardín y salir corriendo en la misma dirección que el jefe de la familia Uchiha… Naruto no pudo evitar preguntarse lo que el zorro estaba planeando, al tiempo en que cruzaba las puertas de la casa y era guiado por Itachi a lo que parecía ser el recibidor de la casa… Una vez ahí Itachi bajo a Sasuke de su espalda y lo colocó suavemente en el suelo, saliendo del salón un par de segundos después.

- Va a buscar a nuestra madre. – dijo Sasuke mirándolo y mostrándole una pequeña sonrisa.

- … Él te quiere mucho… - comentó Naruto después de unos instantes, haciendo que el pequeño Sasuke girara a verlo sorprendido - … se nota demasiado, en la forma en que te mira y habla... – terminó de decir el rubio después de darse cuenta de la forma en que le miraba su acompañante.

- ¿Cómo te llamas? – preguntó Sasuke sorprendiendo claramente a Naruto… después de todo el conocía a un Sasuke completamente diferente al que se le estaba presentando, claro que hubo un tiempo donde vio de lejos al pequeño Uchiha comportarse de ese modo ante otro, pero nunca con él. - ¿sucede algo? – preguntó Sasuke con confusión, había notado la sorpresa de Naruto y no sabía el porqué de ello.

- N-No, no pasa nada sólo… - comenzó a decir el rubio con un poco de nerviosismo, pero fue interrumpido por las dos personas que entraban a la habitación donde se encontraban.

- ¡Kami-sama! – exclamo la mujer que acompañaba a Itachi, por lo que Naruto supuso que debía de tratarse de la madre de Sasuke. - ¿Qué es lo que sucedió?, ¿Sasuke, cómo es que te lastimaste el pie?, y tú ¿Qué sucedió para que te golpearas la cabeza?... acaso, ¿no me digan que ustedes dos se pelearon? – preguntó la mujer de manera alterada al ver el estado en que ambos niños se encontraban.

- ¡Madre! – exclamó Sasuke sonrojándose un poco por lo avergonzado que se encontraba, de que Mikoto Uchiha hablara de esa forma frente a otro niño.

- ¡Disculpe las molestias! – dijo Naruto educadamente llamando la atención de las otras personas en la habitación, haciendo una pequeña reverencia – No me peleé con su hijo… no sé lo que le haya pasado a él, pero mi herida fue causada por un descuido mío... Uchiha-sama – terminó de decir Naruto evitando decir el nombre de Sasuke y respetando a la mujer llamándola por su apellido… no por nada había averiguado que el clan Uchiha era muy estricto con respecto a la educación de las personas.

- ¡Oh!, pero que lindo eres… y muy amable… - dijo ella sonriendo tenuemente y acercándose a los dos niños, viéndose más relajada – Bueno, ya sé lo que le paso a tu amigo, pero dime ¿a ti que te sucedió Sasuke?

- … bueno, traté de hacer una pirueta en el aire, pero no me salió muy bien… - dijo Sasuke sonrojándose tenuemente ante lo dicho.

- Bien, ¡Hay que curar esas heridas!, Itachi, trae el botiquín – dijo ella a su hijo mayor, y cuando lo hubo visto salir de la habitación se dirigió esta vez al rubio - … ¿Cuál es tu nombre? – preguntó amablemente.

- … Naruto… Naruto Uzumaki… - dijo suavemente, intuyendo lo que posiblemente sucedería… ya le había pasado antes, cuando alguien le hablaba sin conocerlo se comportaba amable y hasta cariñoso; sin embargo después de decir su nombre es que la mirada de las personas y su comportamiento con él cambiaban drásticamente.

- ¿Dijiste Uzumaki? – preguntó ella mostrando sorpresa en su rostro… ante esa pregunta Naruto sólo pudo asentir con su cabeza, viendo como instantes después la mujer se ponía seria y en su mirada volvía a apreciar el desprecio que había visto muchas veces; y nuevamente el rubio bajo su cabeza suspirando tristemente comenzando a creer que esas miradas nunca desaparecerían de su vida. El silencio se extendió por varios segundos, hasta que Itachi regresó nuevamente a la habitación ahora llevando consigo una caja blanca.

- Yo me encargaré de Naruto-kun – dijo Itachi cuando se puso enfrente de los dos niños, viendo cómo es que su madre tomaba con un poco de brusquedad el botiquín, pero además de eso notando la manera en que había cambiado su actitud frente al rubio.

- ¿Cómo sabes mi nombre? – preguntó tímidamente Naruto, recordaba que no le había dicho nada cuando se encontraron, ni mucho menos mientras caminaban hacía la casa de ellos.

- Te he visto por la aldea muchas veces y he escuchado a la gente hablar de ti. – respondió seriamente Itachi.

- ¡Oh!... – fue lo único capaz de decir Naruto ante la contestación de Itachi, después de todo no tenía nada que decir, sabía lo que se decía de él en la aldea y lo que posiblemente habría escuchado Itachi acerca de él. Nuevamente el silencio se expandió por toda la habitación, esta vez haciendo que los que se encontraban en ella sintiesen la incomodidad invadiendo sus cuerpos poco a poco. Itachi limpiaba la herida de Naruto con una toalla mojada limpia, mientras que Mikoto hacia lo mismo pero con el pie de Sasuke. Naruto sólo pensaba en que una vez que se encontrara a Kyuubi lo golpearía por haberlo metido en aquella difícil situación, su encuentro con los Uchiha, bien lo sabía, había resultado una mierda hasta ese momento, no había platicado lo suficiente con Sasuke, su madre prácticamente lo repudiaba al igual que el jefe de familia e Itachi, bueno, a él parecía no importarle nada de aquella situación. Cuando ambos niños estaban terminando de ser atendidos por los dos mayores, fue que el silencio nuevamente se rompió.

- La próxima vez que vayas corriendo tras tu gato, deberías de fijarte más a tu alrededor o volverá a sucederte lo mismo de hoy… - dijo Itachi colocándole una gasa en la cabeza del rubio, sobre la parte que había sido afectada por su caída.

- Si, lo tendré en cuenta, gracias por el consejo… - dijo Naruto suavemente, sintiéndose aun incomodo ante aquella situación, pero la incomodidad creció aun más cuando se escucharon las pisadas de alguien acercándose a la habitación, y todos sabían bien de quien se trataba. Fugaku Uchiha entró mostrando su mirada seria ante todos y a su lado en el suelo aparecía de igual forma un gato de color anaranjado y de ojos dorados.

- ¡K-Konran! – exclamó Naruto al ver a su 'mascota' llegar al lado del padre se Sasuke, algo que le preocupo demasiado.

- Si ya han terminado, deberías irte a tu casa… - dijo Fugaku dirigiéndose a Naruto, el cual sólo bajo su mirada asintiendo con la cabeza.

- Es verdad, ya ha comenzado a ocultarse el sol, tus padres deben de estar preocupados por ti. – comentó Sasuke sin mala intención, siendo mirado por los otros tres Uchiha, mientras que el rubio se levantaba de su lugar y sin mostrar su mirada a ninguno de ellos camino hasta que tuvo enfrente a Kyuubi.

- Yo no tengo padres… ni hermanos… no hay nadie que me espere en casa… - dijo suavemente Naruto al tiempo en que tomaba al zorro en sus brazos.

- Lo siento no lo sabía… - dijo Sasuke disculpándose.

- Pero debe de haber alguien que te cuide… - empezó a decir Itachi.

- No hay nadie… – dijo bruscamente el rubio interrumpiéndolo – Nadie nunca querría cuidar de mí… - continuó diciendo suavemente, la tristeza y el desprecio comenzando a reflejarse en su voz. - ¡Disculpen las molestias! Les agradezco que me hayan curado… adiós. – terminó de decir sin voltear a mirarlos, para después salir corriendo de la casa con Kyuubi en brazos.

- … Lo que dijo, no puede ser cierto… - comentó de pronto Mikoto, su voz sonando a incredulidad y lastima.

- ¡Es verdad! – exclamó Itachi llamando la atención de los demás – Desde que vive en su departamento, no ha habido nadie que quiera cuidar de él… prácticamente se la vive todo el día en la calle… ¿Quién querría regresar a una casa donde no hay nadie que te espere? – dijo Itachi seriamente.

- Si sabías que vivía solo, ¿por qué hiciste ese comentario? – preguntó Fugaku repentinamente, frunciendo el seño ante las palabras de su hijo mayor

- Porque ustedes necesitaban saberlo… - fue la simple respuesta de Itachi - ¿Querías hablar conmigo no, padre? – terminó preguntando Itachi, dando por cerrado el tema de Naruto. Ante eso, Fugaku miro fijamente a su hijo, pero segundos después le hizo una seña a Mikoto para que los dejase solos a los tres, al tiempo en que se sentaba frente a sus dos hijos para hablarles.

- Sobre la misión especial de mañana…he decidido… que no iras – dijo seriamente Fugaku, esas palabras hicieron que los hermanos Uchiha miraran sorprendidos a su padre, el cual continuó después de unos segundos - … sé que te había dicho lo importante que era que te enlistaras en el AMBU; sin embargo ha ocurrido algo que no debó ignorar… por el momento es mejor que siguas siendo un jounin…

- Creí que esto era demasiado importante para el clan. – comento Itachi aun sin entender las razones de su padre para haber decidido algo así.

- Ya te lo dije, hay algo que debemos de resolver antes de que te enlistes en el AMBU… ya habrá más misiones más adelante donde tendrás la oportunidad de intentarlo… - dijo el mayor seriamente. - … Además, mañana es la ceremonia de ingreso a la academia de Sasuke, quiero que estés ahí junto conmigo. – fueron las palabras del jefe Uchiha, haciendo que Sasuke lo mirase completamente ilusionado y sobre todo feliz.

- Padre, normalmente sólo se pide la presencia de un familiar en la ceremonia… - comentó de pronto Itachi, intuyendo que había algo más detrás de la decisión de su padre.

- Eso lo sé… pero creo que tu hermano se sentirá mucho mejor si tú también lo acompañas… después hablaremos más a fondo sobre el asunto de tu alistamiento. – terminé de decir Fugaku y levantándose de su lugar salió de la habitación.

- ¿estás feliz? – preguntó Itachi a su hermano, aunque ya sabía la respuesta, quería escucharlo de la boca de Sasuke.

- Sí – contestó alegremente el menor, demostrando una grande sonrisa.

Itachi también sonrió, no sabía las razones y posiblemente no quisiera saberlas, para que su padre haya decidido por cuenta propia asistir a la ceremonia de ingreso a la academia de Sasuke, lo único que le importaba en ese momento era la alegría que demostraba su hermano y la atención que estaba recibiendo por parte de su padre.

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Con Naruto

Ya habían pasado varios minutos desde que había salido corriendo de la casa de los Uchiha, ahora se dirigía caminando lentamente por las calles de Konoha hasta su departamento… su rostro llevaba impregnado el rastro de unas lagrimas que no había tenido la oportunidad de detener, sabía que era absurdo sentirse de ese modo sabiendo que en un futuro dejaría de sentirse solo; sin embargo eso no sucedería hasta después de muchos años y vivir en la soledad de nuevo, pues no le agradaba demasiado. Siguió caminando hasta llegar a su pequeño departamento, la oscuridad ya estaba rodeando el ambiente… entró al oscuro departamento que ahora se presentaba ante él, y entrando a la cocina, prendió la luz de esa habitación… y tomando una silla se sentó en ella dejando sobre la mesa a su 'gato'. Aquel, había sido un día de lo más pesado, primero con el entrenamiento recibido por Kyuubi, después el encuentro con Kakashi, lo que le hizo recordar que debía de mantenerse alerta por si él sospechaba algo, y por último aquel encuentro con los hermanos Uchiha que lo había dejado en aquellas condiciones.

- ¡Hey, Mocoso!, ¿qué no piensas regresarme a mi forma original? – preguntó el zorro sacando al rubio de sus pensamientos, el cual lo miró un instante para después deshacer el henge, dándole de nuevo la apariencia del zorro de nueve colas; fue que un nuevo pensamiento invadió la mente del rubio.

- ¿Qué hacías junto con el padre de Sasuke? – preguntó Naruto mirando fijamente a Kyuubi, que sonrió de manera arrogante y comenzó a explicarle todo.

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Había estado siguiendo a Naruto y los hermanos Uchiha, desde el instante en que comenzaron a caminar, parecía ser que ninguno de ellos se había percatado de su presencia y en parte eso le aliviaba un poco… cuando vio que se detenían frente a la enorme mansión y que un hombre estaba en la entrada, se mantuvo al margen y a la expectativa de lo que pudiera suceder; sintiéndose extrañamente molesto por la mirada que ese hombre le había dirigido al rubio y sobre todo cuando este ultimo bajo la mirada y suspiraba de manera resignada… no se dio cuenta pero aquella molestia le había hecho cambiar los ojos de ese bello dorado al rojo sangre que portaba como el gran demonio que era. Cuando vio como es que el hombre entraba a la casa, saltó hasta llegar a la cima del muro, donde pudo ver la dirección que tomaba, segundos después seguía esa misma dirección. Lo vio entrar por una de las puertas laterales que había por aquel pasillo, dejando la puerta entreabierta lo suficiente como para que el mismo pudiese pasar… al entrar vio que aquello no era más que un dojo y en el medio dándole la espalda se encontraba Fugaku Uchiha.

- ¿quién eres? y ¿Qué quieres en mi casa? – lo escuchó preguntar de manera ruda.

- No necesitas que te diga quién soy… y la respuesta a la segunda pregunta, pues vengo a advertirte… si molestas a Naruto con una palabra, una mirada o una acción… te aseguró que ese mismo día desaparecerás de la faz de la tierra… - dijo de manera amenazante Kyuubi, haciendo con eso que el Uchiha girará hacía él con el Sharingan activado, sin embargo al hacer eso lo único que logró fue que la furia desapareciera de sus sistema sustituyéndola por un claro sentimiento de miedo; porque gracias al Sharingan pudo apreciar la verdadera forma que se ocultaba detrás de la apariencia del 'gato'.

- ¿Cómo es esto posible? – preguntó claramente consternado el Uchiha.

- Eso no te interesa… pero mi advertencia anterior va muy en serio… - dijo Kyuubi sin dejar de sonar amenazadoramente – Puede que él no se sienta todavía capaz de matar a la gente que lo desprecia, pero yo sí...

- ¿todavía?, a que se refiere con eso Kyuubi-sama – dijo el moreno mostrando respeto por el demonio, después de todo Kyuubi no era el bijuu más poderoso por nada.

- … tal vez nos puedas servir de mucho… - dijo el zorro bajando un poco el tono de su voz, casi como si estuviese hablando consigo mismo - … escúchame bien Uchiha, te he estado observando desde hace un tiempo, y me he dado cuenta de los planes que tienes en contra de la aldea – continuó diciendo, viendo cómo es que el Uchiha se tensaba un poco al escuchar las palabras que había dicho, palabras que obviamente eran mentira, pero nadie podía saberlo - … sí, sé que planeas una rebelión y por supuesto también pude enterarme de lo que intentas hacer una vez que tu hijo mayor entre al AMBU… he de admitir que ese parecía ser un muy buen plan, hacer que tu hijo se convierta en el espía de tu clan una vez que tenga libre acceso al AMBU… pero ese plan tiene un gran fallo; por si lo olvidas todos los que se integran a ese escuadrón deben demostrar su completa lealtad a la aldea, ¿crees que tu hijo sería capaz de pasar esa prueba? y si lo hace, ¿en verdad piensas que seguirá siendo fiel al clan?... – sabía que esas últimas palabras no eran del todo mentiras, pero tenía que actuar lo suficiente para hacerle creer que solo eran suposiciones, notó entonces como es que la duda comenzaba a introducirse en la mente de Fugaku - … si quieres que tu hijo siga siendo fiel a ti y tu clan debes de cambiar de planes…

- … ¿por qué me dices esto? – preguntó el moreno, y es que no entendía las razones que pudiera tener Kyuubi para decirle los errores que había en su plan.

- … por que sé que nos servirás de ayuda a Naruto y a mi… veras, el niño ha crecido sólo y con el dolor de ser despreciado por la gente de la aldea… actualmente no tiene el poder ni las agallas suficientes para vengarse de ellos, pero lo he estado entrenando durante un tiempo, pudiendo apreciar el talento que posee en el manejo de su chakra… te digo esto porque, entre más tiempo pasa, el odio que Naruto siente por la aldea se va haciendo más grande y sé que llegará el momento en que no pueda contenerse y será capaz de destruirla. – dijo el zorro mirando de manera arrogante al Uchiha – Yo, te ofrezco el poder de Naruto y el mío para destruir la aldea…

- ¿qué pides a cambió? – preguntó el moreno, el que le entregarán un poder como ese no era de a gratis y eso él lo sabía.

- … que retrases la rebelión… el chico aun no puede controlar por completo mi chakra ni los jutsus necesarios para llevar a cabo dicha rebelión… por lo que lo más conveniente es que sea hecha hasta después de que Naruto se gradué de la academia… en ese lugar aprenderá mucho de las costumbres de los ninjas de la aldea, por lo que se familiarizará y le será mucho más fácil eludirlos y matarlos después… cuando él se gradúe, a menos que cambies de idea, nosotros te ayudaremos en tu conquista por Konoha. – terminó de decir Kyuubi observando cómo es que el Uchiha parecía meditar el trato que le había propuesto, y después de varios segundos fue que obtuvo su respuesta.

- Está bien, es un trato… - dijo firmemente el moreno.

- Magnifico… - contestó el Kyuubi comenzando a girar para salir de la habitación - … por cierto, evita que tu hijo entre al AMBU por el momento, cuando Naruto éste por graduarse has que forme parte del escuadrón; por el momento deben de concentrarse en otras cosas… mañana será la ceremonia de ingreso a la academia espero verlo ahí junto con su hijo mayor, ahí les daré las indicaciones necesarias para avanzar correctamente… - terminó de decir para después salir del dojo.

Segundos después notaba como es que el Uchiha salía detrás de él y se dirigía hacia el mismo lugar que él, y así encontrarse con su familia y el rubio.

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Naruto más que sorprendido, estaba conmocionado por lo que el zorro le había contado sobre la plática que mantuvo con el líder de la familia Uchiha.

- ¿E-e-estás loco?, ¿cómo se te ocurre decirle semejantes palabras?, ahora esperará que realmente le ayudemos en su rebelión y además de que tendré que aparentar que odio a la gente de Konoha cuando este frente a él… - dijo Naruto de manera nerviosa.

- vamos, no te será difícil aparentar, sólo tienes que recordar el modo en que has vivido sólo durante tus primeros años y externar los sentimientos… además tenemos cuatro años para hacer que cambie de opinión con respecto al ataque a la aldea… - explicó Kyuubi al rubio notando como es que poco a poco comenzaba a calmarse - … aun a pesar de que se ha evitado que el hermano del Uchiha-bastardo entre al AMBU, no debemos descartar que intenten hacer algo en contra del clan, puede que aun tengan ninjas vigilando los movimientos de los líderes… y eso es lo que quiero tratar con ellos mañana, debemos de ser lo más cuidadosos posibles a partir de ahora...

- Entiendo… espero que todo salga bien. – dijo Naruto un poco preocupado.

Y esas fueron las últimas palabras dichas por los dos, después de ello cenaron rápidamente se ducharon y acostaron en la cama a dormir… después de todo tenían unos días más para resolver varías de las dudas que aun rondaban por sus cabezas, preguntas que habían nacido por las situaciones a las que se vieron sometidos en ese día, que a pesar del modo en que lo había pensado el rubio minutos antes, no había sido tan terrible, pues se tuvo la oportunidad de cambiar un poco el futuro que habían vivido… ahora solo esperaban que esos actos no afectasen en otra cosa a ellos mismos y a los demás.

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Continuara…

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Fin del capítulo 2…

Notas: Otro capítulo editado, espero que sean pacientes, porque lo estoy haciendo lo más rápido que puedo pero al mismo tiempo cuidando de no dejar demasiados errores dentro de cada capítulo… Por cierto, a lo mejor no se dieron cuenta, pero también he decidido cambiar la frase final de la primera parte del Fanfic, cuando leí la actual supe que tenía que ponerla aquí pues me parecía que ciertamente se adaptaba a Sasuke o ¿ustedes que creen?... Por lo pronto les agradezco a todos que sigan leyendo mi fic, espero que nos sigamos leyendo en los siguientes capítulos.

1. Según encontré, significa caos, desorden

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"El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor"

Buda

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