Los personajes de saint seiya no me pertenecen, son de Masami Kurumada.

Personajes

Personajes oficiales: Aioros de Sagitario y Aioria de Leo. Patriarca Shion

De mi autoría: Céfiro de Sagitario y Arkanos de Escorpio.

Quiero jugar con mi hermanito.

-Aioria… ya es hora de…-el caballero de Sagitario quito la mantilla, que estaba en la cuna, en una mano tenía la mamadera para su hijito de dos meses…- ¡AIOROS!-El caballero fue en busca de su hijo mayor. Quien otra vez, se había llevado al bebe. Él caballero de Sagitario fue a la habitación del mayor…-No de nuevo…-mascullo mientras iba en busca de sus dos hijos. Al pasar por la sala dejo la mamadera en la mesa. Tenía que tener las dos manos libres una para agarrar a Aioria y la otra para darle un tirón de oreja a Aioros.

Casa de Escorpio.

-Este es feo… este es mucho peor…-estaba el caballero de Escorpio, mientras leía un librito. Claro está, cuando alguien se acercara, haría desaparecer el librito titulado "nombres para bebes". El llanto de un niño le hizo salir de, su crítica y vital, elección.- Hay no otra vez…-escondió el librito, tras un pilar, y fue al encuentro del hijo mayor de Céfiro de Sagitario.- Juraría que después de la última que te dio tu padre, no te sentarías en un mes…-comento mientras salía al encuentro de Aioros, que traía mal sujetado a Aioria.- menos mal que es mi primer crio…-comento para si. Al ver a Aioria llorando, a todo pulmón, por lo incomodo que estaba… -Dame…-le saco al bebe y lo acuno un poco.- ¿A dónde te crees que ibas con él?-le reprendió el hombre, mientras calmaba al bebito.- No es un juguete… es tu hermano…

-Es que quería que viniera a jugar con migo y Saga-respondió la criaturita de siete años, con suma inocencia.

-No sé quién es más bruto… El padre por dejar que una criatura se lleve a un bebe o este porque quiere que su hermanito de dos meses juegue con él y el amigo.-soltó un suspiro- Y hablando de Roma… Céfiro se asoma…

-¡AIOROS!-Rugió su padre, se le notaba terriblemente molesto, Aioros nunca había llegado tan lejos con él bebe...

-Ahora si te hará parir…-informo el Escorpio. Y como lo había anunciado… Aioros recordó por que no podía llevarse al bebe.


Se estaba sobando la adolorida retaguardia, mientras contenía las lágrimas. Solo había sido un golpe, pero lo suficientemente fuerte, para que todo el santuario lo escuchara chillar de dolor. El patriarca, que había salido a supervisar el entrenamiento de cierto par de gemelos. Desde listancia, sin ser descubierto por el maestro de estos. En realidad eso creía, dado que vigilar a Set era casi imposible, porque siempre sabía cuándo alguien le acechaba o le vigilaba.

Al llegar a Escorpio se encontró con la escena de: Aioros llorando, Arkanos de Escorpio con un bebe en brazos y Céfiro de Sagitario con una cara que contrastaba con su alegre semblante habitual...

-¿Qué ha pasado aquí?-pregunto con una voz solemne.

-Aioros, de nuevo, se estaba llevando a Aioria sin permiso-informo el padre del menor.- al parecer se olvidó que su hermano no es un juguete, que puede andar llevando de aquí para allá.

-El error también es tuyo Céfiro-informo el patriarca, lo cual provoco una expresión de duda en el Sagitario y una de burla de Escorpio. El octavo guardián no había querido decirlo, pero que Aioros llegara tan lejos, con él bebe, era también error del padre.- Deberías estar más atento, Aioros inevitablemente querrá que su hermanito participe en sus juegos…

-¿Aioria puede venir a jugar con migo y Saga?-pregunto el niño, que a pesar de sus llanto no habia perido el hilo de la combersacio, mientras seguía sobándose su adolorida retaguardia. Su padre le lanzo una mirada de reproche, no estaba bien interrumpir a los mayores y mucho menos al patriarca.

-Aioros…-el patriarca se puso a la altura del niño- Aioria es muy chiquito para jugar… él tiene que dormir y crecer para poder jugar-Aioros puso una carita de puchero- Además, Saga está entrenando con su maestro… y cuando Set comienza a entrenarlo, no interrumpe el entrenamiento hasta el anochecer.

-Yo quería jugar… Aioria también…-informo el niño en su defensa.

-Aioria tiene dos meses.-le recordó su padre.- no puede jugar porque es muy chiquito…

-Pero mami, dijo que podía jugar con él cuando naciera-al escuchar la mención de su esposa, el rostro del Sagitario se contrajo en una mueca de dolor.

-Pero se refería cuando fuera más grande-trato de desviar el tema Arkanos, mientras el patriarca se reincorporaba- si juegas con él ahora… podrías lastimarlo…

-Pero yo quiero jugar con mi hermanito… de seguro se aburre en la cunita…-Céfiro se masajeo las cienes o se calmaba o mataba a su hijo mayor. Y para que él llegara a esas dos opciones… Sin duda Aioros, y sus intentos de llevarse al bebe a jugar, le tenía muy cansado.

-Él bebe no se aburre en su cunita-comento Shion- Aioros, tu hermano no es un juguete… Si lo sacas de Sagitario, se puede lastimar…

-Pero yo lo cuido…-informo el niño.

-¿De la misma forma que prometiste cuidar el canario? -le recordó su padre, un tanto mordaz, la mención del animal hizo que Aioros hiciera un puchero.

-Y luego el bruto insensible soy yo…-comento el distraído Escorpio, con toda la intensión del mundo.- Aioros…-el rubio de Escorpio se puso a la altura del niño, para que este pudiera ver al bebe.- ¿Ves a Aioria?

-Sí.

-¿Te parece que un bebe tan chiquito tenga que estar cerca del coliseo donde puede lastimarse?

-No.

-¿Cerca de los manzanos, donde algunos, se pelean por la preciada fruta?

-No.

-¿Cerca de los barrancos donde puede caerse?

-No.-volvió a responder a la pregunta del rubio Escorpio.

-¿Te parece que Aioria tiene la edad suficiente para ir a jugar a esos lugares?- el nene lo pensó un poco.

-No.

-Entonces déjalo en su cunita…-informo mientras se paraba de nuevo y le daba él bebe a Céfiro.- ¿No te parece más seguro que este ahí?

-Sí.

-Pues… cuando sea tan grande como voz-el rubio le miro atentamente- podrás jugar con él de mientras déjalo en su cunita.- soltó un suspiro.- Aioros… Si quieres que Aioria juegue con vos cuando sea mayor… No lo saques de su cunita.

-Sí, no lo saco de la cuna-dijo el niño tranquilo, mientras su mente procesaba esa informacion. Céfiro soltó un suspiro de resignación y comenzó a subir hacia Sagitario, en compañía de Aiorios, que aún, se sobaba el adolorido trasero. Ahora si no sería capaz de sentarse en un mes. La risa del patriarca, saco de sus pensamientos, al caballero de Escorpio.

-¿Sucede algo su ilustrísima?-pregunto educadamente el Escorpio.

-¿Estas practicando para ser padre?-replico el anciano, él miro para el costado... No queria verse como padre, solo estaba ayudando a su amigo.

-Solo le estaba dando una mano a Céfiro…-se excusó.

-Tendrías que verte hablando con Aioros…-Shion coloco una mano en el hombro del caballero dorado.- Sin duda serás un buen padre…-comenzó a irse.- ah por cierto…-se acercó y le tendió un librito blanco con letras verdes. Al verlo, al caballero, le subió toda la sangre al rostro.- El nombre Milo, es muy bonito. Vi que lo tienes marcado como opción…-se dio vuelta y se alejó con una pequeña sonrisa en los labios… Había presenciado algo que jamás creía que vería…

8 Meses después.

-Aioria quédate en la cuna…-Aioros estaba forcejeando, con su hermanito, que no quería quedarse en la cunita. Como había dicho, el señor Arkanos, que tenía que ser para que creciera y pudiera ir a jugar con él.

-¿Ahora que pasa que hay tanto griterío…? -su padre entro a la habitación y miro fijamente a uno y otro.

-No se quiere quedar en la cunita…-informo Aioros, su padre saco al bebe de diez meses de la cunita y se lo llevo con él.-Papi… Aioria tiene que estar en su cunita, para poder crecer…-dijo mientras iba tras su padre.- o sino no podre jugar con él…

-Aioros…-Su padre volteo para explicarle, por vez un millón, a su hijo. Que no era necesario que, Aioria, estuviera todo el día en la cuna para que creciera.-Nada deja…-se dio vuelta y siguió su camino, de nada servía decirle…- No entenderás, al igual que las otras veces.

Fin.