Los grandes Reinos
La vida es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo, más humilde soy, y solo quiero que la ola que surge del último suspiro de un segundo me transporte mecido hasta el siguiente.
"La mala gana" de Santos Isidro Seseña
««»»
Gracias a ALEJAMOTO DIETHEL, GabZ, sakuya, Lady-Amaltea, Nadia Hiwatari, KaNiZa por sus review's.
Advertencia: Yaoi HaoXLyserg, LenXHoro. Universo Alterno
También: YohXAnna
««»»
Sus edades para conveniencia de la trama son las siguientes:
Hao: 18, Yoh: 15
Ryu: 22, Lyserg: 15
Len: 20, Jun: 27
Horohoro: 20, Pilika: 13
Anna: 15, Tamao: 15
Jeanne: 20, Marco: 28
Meene: 23, Fausto: 32
««»»
««»»
Advertencia: Yaoi HaoXLyserg, LenXHoro. Universo Alterno
También: YohXAnna
««»»
««»»
Capitulo 2: Los recién llegados
La comida fue tal y como se la esperaban los cazadores; al terminar de comer Lyserg les pidió que le acompañaran.
En su camino se encontraron a una chica alta de cabello verde oscuro sujeto en la cabeza y ojos violeta con una larga túnica y un báculo largo.
–buenas tardes señorita Jun, ¿por qué no fue a comer?–
–oh príncipe Lyserg, estuve haciendo algunos deberes y se me paso el tiempo, ya sabe cómo es eso–
–se le extraño en la mesa–
–Discúlpeme mi falta–
–no se preocupe, ah pero déjeme presentarles a nuestros nuevos huéspedes, ellos son Hao e Yoh Asakura y él es Ryu Swordwood–
–mucho gusto yo soy la hechicera Jun Tao–
–¿Tao?–
–si, es la hermana mayor de Len Tao–
–oh por eso me parecía conocido el apellido– comento Hao
–mis servicios están a su disposición–
–muchas gracias señorita–
–ahora si me disculpan, mi último experimento escapo y tengo que buscarlo–
–¿aun no logras que Burce Long te obedezca?–
–no, pero ya encontré la forma para que caiga en mis redes– le guiño un ojo, provocando que el príncipe se sonrojara –nos vemos luego– y se marcho
–¿esa señorita es muy atrevida no lo cree príncipe?– dijo Hao ocultando cierto enojo
–eh, si– desvío la mirada
–ah mi me pareció agradable–
–joven Yoh a usted todo el mundo le parece agradable–
–¿tu crees?–
–oh si– contestaron Hao y Ryo
–por cierto príncipe–
–¿si Hao?–
–los Tao, no parecen ser de estas tierras–
–y no lo son–
–es posible escuchar la historia–
–bueno no se sabe mucho, ellos llegaron pidiendo asilo, ofrecieron sus servicios y juraron fidelidad, de eso hace ya 4 años, desde entonces ellos se han ganado la confianza de mis padres, y ahora ambos forman parte del consejo–
–¿y porque llegaron a estas tierras?–
–yo no lo sé, ni siquiera sé de donde son, ellos son muy reacios a contarlo, y nosotros no insistimos mucho– Lyserg sintió una extraña sensación al ver el interés de Hao por saber de ellos –¿por que tanto interés?–
–pura curiosidad–, dijo secamente.
Lyserg aun se sentía extraño, pero dejo a un lado esos sentimientos que no comprendía, siguieron su camino hasta unas grandes puertas con extraños símbolos y en medio una figura de mujer con los ojos cerrados, en una mano se mostraba una luz, y en la otra un pequeño árbol, las puertas estaban custodiada por dos guardias –llegamos–
–¿a donde llegamos?–
–este es el lugar más sagrado de todo el reino– Lyserg abrió las puertas, dedicándoles una sonrisa a cada guardia –este es el valle de las hadas que nosotros protegemos– era el mismo jardín donde estuviera antes.
–es hermoso– exclamo Yoh extasiado
–¿y aquí hay hadas?– pregunto Ryo dando unos pasos para adelantarse
–aquí están aunque ustedes no las puedan ver–
–mm, ese es el problema– comento Hao
–no tanto, la señorita Jun les puede enseñar a abrir su mente a este nuevo mundo–
–sería fantástico–
–¿Morphin esta aquí?–
–ella siempre está conmigo, es mi mejor amiga–
–¿tu mejor amiga?–
Suspiro –como se darán cuenta, no hay chicos de mi edad en el castillo, y mis padres me sobreprotegen mucho impidiéndome salir de castillo–
–por eso te escapas–
–eh si– dijo apenado
–pero ahora tendrás al Joven Yoh como amigo– dijo una voz desde fuera del jardín
–madre–
–su majestad– dijeron los huéspedes con una ligera reverencia
–Yoh y tu tienen la misma edad, tal vez con eso dejes de escaparte– volteo a ver a Hao –y usted podría enseñarle a mi hijo a usar la espada, si fuera tan amable, es que este niño desobediente difícilmente asiste a clases–
–Madre– dijo sonrojado
–seria un honor–, dijo Hao sin desperdiciar la oportunidad para estar más tiempo con el chico
–por cierto hijo, faltaste a tu clases esta mañana, así que tendrá que repetirse esta tarde–
–madre– alego con fastidio
–si ya sé que soy tu madre, ahora obedece–
–sí, madre–
–y usted joven Yoh, ¿no le gustaría tomar clases también?–
–yo... eh, creo que no–
–yo creo que si–
–hermano–
–seria un honor que mi hermano estudiara con el príncipe–
–pero Hao–
–pero nada, un poco de educación no te hará daño, vamos camina que Lyserg te va a dejar–
–no, aquí estoy esperando– sonrío con alegría al poder compartir lo que él decía era un tormento.
««»» ««»» ««»»
Varios meses pasaron, en ese lugar tan tranquilo, Lyserg, Hao, Yoh y Ryo estaban entrenando. Hao sentado junto a un árbol, Ryu supervisaba la pelea que tenían Yoh y Lyserg
–bien Lyserg, ¿estás listo?– la convivencia entre ambos chicos hicieron desaparecer los formalismos
–ahora si te voy a vencer–
–ja, ya lo veremos– Lyserg preparo su espada, pero cada vez que creía tener la ventaja, Yoh lo sorprendía con algún movimiento
Después de 20 minutos de pelea –no es justo, tú tienes experiencia en campo– se quejo dejándose caer sentado en el piso
–vamos, no es difícil–, no es que le dificultara aprender, sino que esos momentos es cuando podía estar más cerca de Hao y cada momento era verlo de reojo, y buscar platica con él
–Hao, dile a tu hermano que no sea tan rudo conmigo–
–vamos príncipe, mi hermano tiene razón, lo que pasa es que se distrae mucho–
–yo no creo eso– desvío la mirada.
Se escucho mucho revuelo, y ambos jóvenes decidieron ir a investigar.
–¿hey ustedes a donde van?– pregunto con enojo Ryu
–déjalos, no tienen remedio–
Yoh y Lyserg se escondieron tras una pared como espías, vieron una gran caravana de carretas entrar al reino, la gente se veía abatida, Lyserg se sintió triste por esa gente, y corrió en búsqueda de su padre seguido por su amigo.
Al llegar al salón, se escondió tras un pilar como solía hacerlo cuando su padre recibía gente.
–Rey Liam, Reina Lisa, pedimos disculpas por haber llegado a sus tierras sin aviso– dijo un joven de cabello azul, hincándose frente al rey, junto a él una chica igualmente de cabello azul, al parecer ambos hermano
–¿quiénes son? y ¿cuál es el motivo de su llegada?– pregunto el rey, Len veía al joven extranjero con mucha curiosidad, ambos tenían la misma edad.
–dejeme presentarme– se levanto y con un reverencia –mi nombre es Horokeu Usui, ella– la chica también se levanto –es mi pequeña hermana Pilika y la gente que me acompaña son los sobrevivientes de mi pueblo, somos de las tierras frías del norte, y hemos sido desterrados de ellas– la cara de sorpresa se mostró en todos los que escuchaban –hemos sido atacados por los soldados del Reino de Griddith gobernado ahora por la joven princesa Anna–
–¿la princesa Anna?– comento con curiosidad el rey –supe que sus padres fallecieron en un accidente, desconozco las causa, pero recuerdo que los reyes Kyoyama eran personas que odiaban la guerra, no creo que la hija fuera diferente–
–nosotros pensábamos lo mismo, por eso fue sorpresivo el ataque– Pilika derramo algunas lagrimas al saber lo que su hermano diría a continuación –nuestros padres fallecieron en el ataque, dejándome a cargo de nuestra gente– Horo tomo la mano de su hermana para que supiera que estaban juntos –al no tener a donde ir, hemos venido hasta sus tierras en búsqueda de refugio–
–son ustedes bienvenidos, pueden acampar en estas tierras, nuestra gente los apoyara–
–muchas gracias su majestad–
–ven pequeña– dijo la reina llamando a Pilika, la chica camino hacia ella –descansen aquí esta noche– no dio tiempo a contradicciones pues se llevo a la chica, Horo no sabía que hacer.
–Len encárgate de nuestros invitados–
–si mi rey–
–Sígueme– Len dijo al chico que aun seguía sin comprender, –primero veremos a tu gente, después regresaremos para que te acomodes aquí y estés con tu hermana– dijo sin perder de vista los gestos que el recién llegado hacia, había algo en él que le decía que era diferente a cualquiera que haya visto antes, o eso sentía.
–ya pueden salir– ordeno el rey una vez que los últimos abandonaron el salón
–¿qué paso Padre?–
–vengan acá, que hacían espiando?–
–padre, ¿va a ver una guerra?–
–no te preocupes hijo, aun hay que averiguar el porqué del ataque, tal vez solo fue un error–
–¿y si no lo fue?–
–no existe motivo para una guerra, pero mañana cuando los visitantes estén más calmados reuniré al consejo–
Lyserg asintió
–por cierto joven Yoh, podría decirle a su hermano que también quiero que esté presente–
–si su majestad–
–¿y ustedes?– indago con curiosidad –ya terminaron sus clases o se volvieron a escapar–. Ambos jóvenes desviaron la mirada –ja me lo suponía, Lyserg eres una mala influencia para Yoh–
–eso no es verdad padre–
–entonces vayan a sus clases, y no se preocupen, que la paz no desaparecerá tan fácil–
–si– dijeron ambos, abandonando el salón
–¿qué pasa Jun?– viendo a la chica que entraba al salón
–el destino es incierto, es mejor estar preparados–
–espero que la incertidumbre sea provocada por Brunce Long– Jun se sonrojo al comentario –y no la fatalidad–
««»»
El consejo formado por 12 personas estaba reunido, entre los agregados estaba Hao Asakura y Horohoro Usui.
Después de una solemne ceremonia de inicio, el rey tomo la palabra, la reina escuchaba retirada a espaldas de su esposo –estamos reunidos por lo acontecido ayer– guardo silencio por algunos segundo –el ataque a las tierras del norte no deben ser consideradas a la ligera, nuestro reino adora la paz, pero no por eso debemos confiarnos, debemos tomar algunas medidas, ¿qué proponen?–
–señor, si me permite– dijo un señor de cabello castaño rojizo y abundante barba –sabe que cualquier decisión que tome será apoyada por todos, pero tendré listos a mis hombres para cualquier cosa–
–gracias Ibarra, siempre puedo contar contigo–
–Sugeriría mandar algunos excursionistas, y buscar algunas pistas en la tierra destruida– comento Len
–mi estimada consejero, ¿por qué propones eso?–
–para corroborar la identidad del atacante, no dudo de las palabras de Usui, pero tal vez sea una trampa–
–bien pensado Len–
–Tao tiene razón, su majestad– comento Hao –durante mis viajes he escuchado que varios grupos de saqueadores y mercenarios atacan a poblados por diversión, y algunos son protegidos por una bruja de las tierras sombrías–
–mm, eso que dice Asakura es de preocuparse, ¿por qué no lo había mencionado antes?–
–no vi la necesidad, este es un reino grande y poderoso, es improbable que fuera parte de dichas barbaries–
–bueno, de todos modos no hubiera servido saberlo antes, nunca se hubiera considerado el ataque a las tierras del norte–
–su majestad si me permite–
–¿si joven Usui?–
–sobre los excursionistas que va a mandar, me gustaría acompañarlos–
–si es su decisión, no tengo porque contradecirla–
–gracias su majestad–
–algo más que deseen comentar–
–yo también deseo ir–
–Asakura, ¿y cuál es el motivo de su decisión?–
–su majestad, su reino es un lugar digno para vivir, pero deseo algo de aventura, y esta investigación me dará algo para no olvidar mis años de experiencia–
–bien Asakura, usted también ira–
–si nadie más tiene algo que decir, esta reunión se da por concluida, nos reuniremos nuevamente en cuanto los viajeros regresen con la información–
««»»
Los viajeros se preparaban para marcharse, Horo se despidió de su hermana, ambos se abrazaron, pues ahora solo se tenían el uno al otro, pero el mayor peso recaía ahora en el joven, quien ahora era el líder de su gente, quienes por desgracia no tenían a donde ir, temían regresar a su hogar y sabían que no podían permanecer para siempre en el reino de Asargoth, sus culturas eran distintas.
En las caballerizas Hao, Yoh y Ryu se estaban ya listos –Yoh, ¿seguro que quieres ir?, podrías quedarte a jugar con el príncipe–
–seguro que quiero ir, siempre te he acompañado en tus viajes y no me subestimes, ¿quieres?–
–bueno, vamos–
–¿ya se van?– pregunto un recién llegado
–príncipe, ¿qué hace aquí?
–quería despedirme–
–lo dice como si no fuéramos a regresar– Hao lo veía fijamente, seria después de mucho tiempo que lo dejaría, pero sabía que tanta comodidad lo debilitaría, pero aun mas esos ojos hermoso
–bueno es que...– agacho la cabeza sin saber que decir, y por tener la mirada de Hao clavada en él –los esperare–
–Regresáremos pronto, príncipe–
–nos vemos Lyserg–
–su majestad, con permiso– Ryu ya montaba su caballo
–hasta pronto–, los tres se reunieron con unos 8 jinetes y encaminaron hacia el pueblo de los Usui
–Morphin ¿y si los acompañamos?– no espero respuesta cuando se dirigía hacia su caballo
Una mano lo detuvo –¿a dónde cree que va príncipe?– Lyserg volteo apenado
–Len, a ningún lado, solo iba a ver como estaba Snow–
–bien, ya lo vio ahora entremos–
–¿cómo lo sabías?, ¿la señorita Jun lo vio en sus visiones?–
–no, no necesito sus premoniciones, lo conozco bien príncipe–
–pero Len–
–pero nada, y por que la falta de respeto, soy mayor que usted–
–bueno es que la Señorita Jun me cae bien y...– vio la mirada frente a él –usted también, pero ni modo que le diga señorito Len–
–no– dijo endureciendo su gesto –no me diga así– dijo con enojo
–lo siento–
–no, discúlpeme usted– suspiro hacia el pasado –entremos, su padre deseara corroborar que no se escabullo tras los excursionistas–
–si–
««»»
Los viajeros llevaban dos días viajando cuando llegaron a su destino, algunos restos de lo que fueran construcciones y manchas oscuras en el suelo indicaron que la aldea desapareció entre las cenizas, los cadáveres roídos y abandonados formaban parte del tétrico escenario.
– Usui– llamo Hao al ver que el joven se disponía a bajar de su caballo –déjeme primero hacer mi trabajo junto con Ferguson, luego nos encargamos de los difuntos–
–si– dijo con tristeza, al ver ahí a los suyos ya sin vida, muertos por una canallada.
Hao, Yoh, Ryu y Ferguson el rastreador del rey, recorrían todo el rededor buscando pistas y señas, mientras el resto preparaban el campamento. Hao y el rastreador ampliaron su campo de búsqueda alejándose del grupo.
–Joven Usui, es hora– agrego Yoh al ver alejarse a su hermano, y ver el rostro de angustia de Horo por querer dar sepultura a los suyo.
Después de 4 horas, estaban todos reunidos en una fogata cenando.
–disculpe Asakura y Ferguson ¿que encontraron?– pregunto Horo
–todo indica que fue obra de hombres de Kyoyama– agrego Hao siendo apoyado por el rastreador
–me pregunto, ¿cuál fue la razón para este ataque?–
–no se lamente mas por eso Usui, por desgracia ya paso, ya nada se puede hacer– comento Ryu
–solo queda regresar con el Rey, y dar solución a esto, debe de haber algún motivo para haber sido atacados–
–pero nuestra gente es pacifica, amante de la naturaleza, no entiendo que fue lo que hicimos para merecer este castigo–
–descansemos, este fue un día agotador–
–si–
««»» ««»» ««»»
Continuara
««»» ««»» ««»»
