Los Escritos Secretos de la Teniente

Por: Sango-Tsunade

Quiero darles un especial agradecimiento a las personas que me han enviado sus reviews, de verdad me han dado ánimos muchas gracias n.n .


Cáp2: El arma es mi mejor amiga.

En medio de un día soleado, se ve corriendo a una figura misteriosa, la cual se para y simula leer el periódico, además de fumar una pipa en una esquina de las oficinas militares de central. La gente lo ve de manera extraña. Es un hombre de apariencia extranjera, pues cargaba un largo sweater de tweed de colores oliva y marrón, lentes obscuros y un pequeño gorrito en su cabellera negra. Parecía sacado de una película inglesa.

-¿ya han descubierto lo de la llave?-pregunta.

A lo que una mujer pelirroja de aspecto extraño responde – Aun nada mi coronel- dice mientras juega distraídamente con uno de sus rulos –la teniente aun no suelta prenda, de verdad que es astuta, muy astuta- continua botando una bocanada de humo del cigarrillo que cargaba - los chicos la siguieron ayer por la noche hasta su casa y se quedaron espiando por la ventana. Lo único que pudieron ver fue que ella estaba escribiendo otra carta, con gestos agresivos, a veces. Es como si mientras la escribía, estuviera ahorcando a alguien, así fue como la describieron, pero de la llave aun nada- termina mientras miraba feo a un niño que susurraba a otro que parecía un transformista.

- Havoc, esto no me esta gustando!!- dice con tono enfadado pero comedido- están haciendo un trabajo patético, ya va una semana y aun no veo los resultados y eso que se supone que son especialistas en esta materia, por dios!! Si hasta nos hemos infiltrado en países extranjeros extrayendo información y aun no han podido averiguar el contenido de ni siquiera una de las cartas!!!.

- Pero se olvida coronel- dice Havoc un tanto enojado por el regaño- que en esta misión no estamos en un país extranjero enfrentándonos con cualquiera. Aquí estamos en Central donde todos nos conocen y más aun nos estamos enfrentando a la teniente que como bien sabemos es una de las mejores, apartando el hecho de que parece conocernos como a la palma de su mano, así que no se queje!!!- termina con gesto alterado.

- ya Havoc ya, lo dejare pasar por ahora, pero te advierto que quiero resultados y pronto!!, además esto también les conviene a ustedes – dice aun mirando el periódico.

-Coronel ¿le puedo hacer una pregunta?- dice Havoc.

- ya la estas haciendo dime que es- pregunta Mustang con tono impaciente.

-¿Por qué quiere saber el contenido de las cartas?.

Mustang ante esta pregunta se queda un callado un momento- Havoc te lo voy a decir por el simple hecho de que mereces saberlo porque me estas ayudando, pero si esto llega a salir de entre nosotros 2 juro que la cena de Black Hayate será Havoc rostizado- termina mientras aspira y confiesa- la verdad hago esto porque últimamente he visto a Hawkeye un poco deprimida y otras veces algo enfadada, y siempre es cuando esta escribiendo esas cartas que nadie sabe quien las envía o a quien se las escribe, muchas a veces ustedes no se dan cuenta porque ella es una maestra disimulando esas cosas, pero yo que la llevo conociendo más tiempo se diferenciar ese tipo de gestos de su parte. Ten en cuenta que ella siempre a estado a mi lado en las buenas y en las malas, así que si algo la esta molestando quisiera ayudarla y tengo la sensación de que solo leyendo esas cartas sabré realmente que es lo que le esta pasando.

En el momento de silencio que siguió a ese instante, se escucho un sollozo horroroso y estridente, parecía que estuvieran matando a una foca en medio de la ciudad- Coro…coronel…- dice Havoc mientras esta hecho un mar de lágrimas- es usted muy tierno waaaaa (se supone que es un grito de llanto)- tranquilo coronel yo lo ayudare- termina poniéndole una mano en el hombro y estrechándole la otra.

Todos los que veían la escena, se quedaban mirándolos extrañados, otros se morían de la risa al ver a estos seres que parecían salidos de otro planeta, otros no sabían ni que pensar del asunto, solo se limitaban a ignorarlos. Pero a lo lejos y a través de la mira de un rifle, un par de ojos color ambar los estaban vigilando muy, pero muy cuidadosamente.

Ya la teniente había descubierto sus disfraces, en que andaban no lo sabia a ciencia cierta, pero de que la cosa era con ella de eso no cabía duda. Ya se encargaría ella de resguardar todos sus secretos lejos de las miradas que no le convenían. Sus apreciados compañeros lo sospechaban, pero aun no sabían bien con quien se metían.

La carta que escribió mientras que los chicos la estaban espiando recitaba lo siguiente:


De nuevo y "como cosa extraña" el Coronel a salido con una de sus mujercitas!!!, cada vez que lo se, siento como me hierve la sangre. Creo que lo peor del caso es conocerlo tanto, se muy bien cual es el gesto de pervertido que precede a una salida.

Pero el otro día fue la peor de todas las veces detallo:

Entre a la oficina llevando como siempre una montaña de papeles. Cual es mi sorpresa al deshacerme de la montaña que no encuentro a mi "queridísimo jefe".

Debido a mi experiencia en campo e infiltraciones, he aprendido a encontrar evidencia rápidamente, y más conociéndolo como lo conozco ya imaginaba que era lo que había sucedido.

No me fue difícil encontrar la típica notita color rosa con perfume lo suficientemente fuerte como para revolverme el estomago y darme ganas de vomitar.

Pero esto es normal, no me extraña, realmente la gota que derramo el vaso es que se fue a medio turno de trabajo!!!, por el amor de dios!!1 como ese mequetrefe pretende ser fuhrer si se va a mitad de jornada laboral!!!!!!!!!.

De verdad en ese momento lo vi todo rojo, le vi las caras de idiotas aterrados que cargaban los chicos y en medio de mi demencia estuve a punto de echarme a reír a carcajadas, pero en vez de eso me salio una risita macabra que creo que los asusto más. Pobrecitos, muchas veces yo me asusto a mi misma.

Así tome pronto mi pistola y salí corriendo por los pasillos, a través de la ventana lo logre divisar caminando de lo más campante el maldito, con mi precisa puntería la bala le paso justo por delante de los ojos, vio la trayectoria y todo, no me quedo duda de que vio toda su vida pasar, por la cara que puso.

No fue necesario decirle nada, solo al voltearse y ver mi cara a través de la ventana regreso mansito e incluso hizo horas extras sin rechistar.

Pero ¿Había necesidad de llegar a estos extremos?, yo creo que no, solo que mi lindo jefecito nunca coopera, pero ¿que más se puede hacer?, solo regresarlo al camino del bien jajaja, además esto forma parte de estar dentro de la vida de Roy Mustang.

Con todo esto he llegado a la conclusión de que si el perro es el mejor amigo del hombre, un arma es la mejor amiga de una mujer, o al menos la de esta mujer.

Se despide de ustedes, aun sacándole brillo a su amada arma

Riza Hawkeye


El resto de la tropa, estaba sudando frío en la oficina, se quedaban viendo a la cara imaginando el desastre que tal vez estaría sucediendo a las afueras con el resto de la plantilla, los tres sabían que sus superiores andaban fuera, dos de ellos en reunión por el reporte de su misión secreta y la teniente si estaba desaparecida en acción. Solo rogaban a todos los santitos del cielo que la teniente no los descubriera, porque estaban seguros rodarían sus cabezas como si de un desfile se tratara y luego serian colgadas como un móvil que acunaría los dulces sueños de la teniente.


Espero que les haya gustado, nos veremos en una próxima ocasión, espero sus comentarios para mejorar, se despide de ustedes:

Sango-Tsunade