Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a C.S Lewis los demás pertenecen a ArneiaScarlett
Summary: Arneia, la hija del Gran León, tiene su propio camino a seguir en Narnia, pero en el camino conocerá a su salvador y al amor de su vida Peter/OC
Traducción: Historia de ArneiaScarlett.
Capitulo II
"En el profundo azul de la noche
Brillan millones de estrellas y mi espíritu se quema brillando
Girando hacia el sol, vuelo más alto
Ahora mi viaje ha comenzado
Y el frió, el frió viento me saca de quicio
Tengo el sentimiento de que todo lo que veo es un DIA negro
Pero se que te veré de nuevo
Y estarás cerca de mi…"
"Across The Universe Time" Hayley Westenra
Amaneció cuando llegue a la cresta de la colina. Ambos estábamos cansados y sucios, solté las riendas de Alrohar y me baje a contemplar la escena. A medida que nos íbamos acercando me había dado cuenta de que la nieve se estaba adelgazando y aquí en el campo, crecían las nuevas hierbas de la primavera con flores perfumadas. La primavera había llegado con Aslan, y pronto se extendería por toda Narnia. Contemple como la escena me daba la bienvenida, sonreí, la primera en un largo tiempo. La esperanza estaba en todos lados.
El campamento ya estaba despierto, las carpas de colores brillantes, rojo, azul y oro, llenas de vida. Centauros y faunos se dedicaron a encender los fuegos, preparándose para la jornada de trabajo del metal. Los caballos, leopardos, águilas y toda clase de criaturas les ayudaban, hablando y desayunando a la vez.
Le di un codazo a Alrohar. Él caminaba por el cerro, con la cabeza arriba y las orejas erguidas y olfateo a otros verdaderos narnianos. Él arqueo su cuello con gracia y recogió sus patas mientras caminaba elegantemente por el campo. Me sonreí a mi misma por las acciones de mi semental orgulloso.
-Lúcete- murmure hacia el, Alrohar resoplo suavemente.
Los narnianos dieron un paso atrás para mirar en silencio como yo paseaba hacia la tienda principal, mi pelo largo era soplado por la brisa del amanecer. Para muchos yo era la equivalente a su reina ausente, siendo su líder durante el siglo que mi padre Aslan se había ausentado. Reconocí muchos de ellos, y les sonreí a algunos, incluida Kyrin, el grifo.
Me acercaba a la tienda levantada al final del campamento, detén a Alrohar y me volví hacia la tienda con facilidad, la tienda real tenía los colores de Narnia, rojo y oro. Y una bandera roja con el león en ella ondeando fuera de la tienda.
Una de las solapas se movió. Contuve la respiración. No había visto a mi padre, el rey, en cien años.
Un león, más grande que cualquier otro, con una melena oscura y una capa de pelo de color oro, salio con suave elegancia de la tienda, nos miraba a Alrohar y a mí a los ojos, sus ojos de color ámbar.
-Gran Dama Arneia- dijo e inclino su cabeza en respecto, Alrohar se situó a mi lado – Bienvenidos de nuevo-
Hubo ovaciones de los espectadores. Yo, La Gran Dama Arneia, la joven fuerte y leal a Narnia había vuelto a casa.
Corrí. Hacia él, haciendo caso omiso a toda la etiqueta real, y abrase a Aslan fuertemente. El me abrazo, riendo. Me rey en su melena.
-Te he extrañado- susurre – Pero sigues siendo el mismo-
-Hija- contesto – Pero tu no. Has crecido. Estoy orgulloso de ti. Tu madre también lo estaría-
Sonreí, podía sentir como las lágrimas amenazaban con tomar el control de mis ojos.
-Y tú también Alrohar- dijo cuando Alrohar se acerco. El caballo relincho y sacudió su crin.
Aslan se echo a reír – La Doncella de las Espadas ha vuelto-
Mas tarde, Salí de mi tienda, que estaba lista antes de que hubiera llegado. Los colores eran rojo y oro, albergaba mis armas, ropa y cosas básicas, una cama, un espejo y vestuario sencillo. Me había cambiado mi vestido sucio de viaje y ahora llevaba otro: un vestido tradicional de Narnia. Un vestido sencillo, de color rojo brillante con un cinturón de oro, y los bordes de las mangas y dobladillo del mismo color. Mi cabello estaba limpio, de color oro reluciente. Mi espada de doble hoja estaba en mi mano derecha. La empuñadura era de oro puro con pequeños rubíes de Narnia. Las dos hojas brillaban con un borde afilado, que se podía utilizar casi como un hacha. La espada que podía parecer pesada y difícil de manejar, pero yo sabia que era como una pluma en mi mano. Había aprendido a usarla con fuerza letal y precisión cuando tenía ocho años, con la habilidad me había ganado mi titulo: La Doncella de Las Espadas.
Camine lentamente por el campo, deteniéndome con frecuencia para hablar. Muchos sabían que había regresado y otros no. Hice mi camino hacia la colina de Paravel, para contemplar las colinas y valles. A lo lejos brillada Cair Paravel en el sol de la tarde. Alto, orgulloso y glorioso, estaba en contra del mar azul "¿Cuándo los cuatro reyes y reinas que deben sentarse allí lo harán de nuevo?"
-Pronto, espero- dijo una voz profunda detrás de mí, Aslan se coloco a mi lado.
-Pero ¿Qué tan pronto?- murmure - ¿Cuándo vamos a deshacernos de la bruja, ser libres para vivir en nuestro propio país, capaz de inclinarnos ante los verdaderos gobernantes de Narnia?-
-Ten paciencia, mi hija- suspiro Aslan – No puedo decir cuando. Pero estoy casi seguro de que ahora los niños están en Narnia ¿Tu has oído de ellos?-
-Solo de dos, una niña y un niño- asentio con la cabeza.
-Hay mas- me dijo Aslan. Suspire, tenia que confiar en él – El poder de la bruja se esta desvaneciendo, la primavera esta empezando a extenderse-
-¿Dónde sigue habiendo invierno aun?- pregunte.
-En el Erial del Farol y en todo el bosque- dijo el león – Se que Papa Noel ha llegado al reino, en busca de los regalos. Quiero que vayas con él.-
-¿Qué quieres decir?- sonreí ligeramente -¿Por qué?-
-Hable con él hace dos días. Le dije que la Doncella de las Espadas venia a casa, y que te enviaría a su encuentro en el gran lago. Esta de acuerdo.
-Por supuesto que iré.- acorde, pero seguía curiosa – Pero sigo sin entender ¿Por qué?-
-Papa Noel conocerá a los niños, pero se ira a otros países. No podrá volver aquí a mi-
De repente yo pude adivinar el resto. – A decirte que tan lejos o que tan cerca están de estar seguros, aquí-
Aslan asentio.
Di la vuelta – Me iré a cambiar. Alrohar querrá otro galope- empecé a bajar la colina, pero me detuve cuando Aslan me llamo.
-Ten cuidado hija. La bruja siempre esta vigilando. Ella sabe que he regresado y que los niños y niñas están aquí. Debes ir con cuidado.
Incline la cabeza y me dirigí de nuevo a mi tienda. Me coloque un vestido de viaje gris con azul y una capa de azul plateado. De repente me sentí emocionada, finalmente podría llevar a cabo tareas de Aslan de nuevo y tendría la oportunidad de ver a los salvadores de Narnia.
Espero sus reviiews! :D
