-Esto es a final de mes porque no me queda tiempo de hacerlo en el propio día (lo sé soy un amor)-
-¿Si se dan cuenta de que el único que cumple años en febrero soy yo, verdad?- preguntó Camus un poco molesto mientras era arrastrado por su mejor amigo.
-Calla, Camus, hacemos esto con cariño.- replicó el peliazul dando un puñetazo nada suave en el estómago del ojiazul.
Afuera de la Mansión Kido los esperaban sus compañeros dorados y bronceados con unos cuatro autos todo terreno.
-Me da miedo preguntar…de verdad me da miedo preguntar.- dijo Camus tratando de escapar.
-¡Cálmate, Camus! Te prometo que te encantará lo que planeamos para ti.- dijo Saga con una sonrisa que no ayudó a Camus a sentirse más seguro.
No era que no apreciara l esfuerzo de sus amigos, pero a veces ellos solían pasarse de la raya en cuanto celebraciones se refiere. Un buen ejemplo fue la última fiesta que trataron de hacerle, habían acabado cubiertos de queso derretido hasta en los ojos.
-Chicos…¿Esta vez no habrá queso derretido, verdad?- preguntó Afrodita antes de entrar al auto en el que ya iba subido Death Mask con Shura a un lado en los asientos de atrás, dejando a Aioria de copiloto y a Aioros manejando.
-Calma, les aseguro que no habrá queso derretido.- contestó Shun tomando un sorbo del "té" (en verdad era soda) que arrebató a Shiryu de las manos.
-Oye…- reclamó el pelinegro.
-¡Esperen! ¿Me están diciendo que los que organizaron esto fueron de nuevo los dos niñatos fijados?- dijo Camus, aunque la verdad no sabía si estar asustado o más tranquilo.
-Uno, no somos unos "niñatos".- dijo Shiryu.
-Dos, no somos unos fijados.- siguió Shun.
-Y tres, sí. Nosotros hemos organizado esto junto a Hyioga y Milo.- terminaron ambos, causando miedo y sorpresa en todos.
-Tengo a alejar a Shun de ti.- dijo Ikki mientras tomaba a su hermano de la mano y se lo llevaba lejos del pelinegro.
Milo terminó por tirar a Camus dentro del auto color azul oscuro, en la parte de atrás.
Camus tenía miedo. Iba en el asiento de atrás junto a Milo, mientras Hyioga hacia un muy mal papel de copiloto e Ikki hacia aún peor de conductor; discutían por una sola palabra mal pronunciada y escapaban a chocar cada tres minutos y medio (en verdad, iba tan asustado que contaba los segundos para volver a tocar tierra).
El camino fue un poco más largo de lo que hubiera esperado; pero pasó, llegaron a tierra sanos y salvos.
-Un minuto.- dijo Camus después de recuperar la vitalidad en su cuerpo.
-¿Qué sucede? No me digas que olvidaste algo, ¡porque te mato y me va a importar poco que seas mi amigo, ya tuve suficiente con llegar hasta aquí con estos dos locos al volante!- dijo Milo, quien seguía pálido por el susto.
-No, pero mi duda es con respecto a eso.-
-¿Pasa algo con nosotros?- preguntó Hyioga acercándose a su maestro.
-Ikki, dime una cosa. ¿Tienes permiso de conducir?- preguntó Camus. Ikki apartó la mirada. –Eso es un no.-
Después de que entre los tres casi estrangularan a Ikki (fue salvado por Shun y su rostro adorable que suplicaba que no le matasen, que lo necesitaba vivo para que aguantara sus problemas adolescentes)
-Bien…ahora que ya estamos todos.- dijo Saori. –Quiero desearle a Camus un feliz cumpleaños…bueno, una buena celebración muy atrasada de su cumpleaños, y decirle que yo no tuve nada que ver en esto, que si algo sale mal es todo culpa de Milo, Hyioga, Shiryu, Shun e Ikki.-
-¿Y yo por qué?- reclamó Ikki sin dejar su tarea de tratar de que Shun se dejara puesta la chaqueta.
-Porque tú consiente todo lo que Shun dice.- dijo Seiya.
-Mentira, si lo hiciera, Shun no tendría puesta la chaqueta.-
-Ajam. Dejando eso de lado.- dijo Shun. –Vamos a explicar dónde estamos y por qué.-
-Estamos en una especie de reserva natural.- continuó Shiryu.
-Bueno, si no hablamos como los políticos y los dueños del lugar que solo buscan ganar dinero, estamos en un bosque.- explicó el peliverde.
-Cierto. Bueno, sabemos que probablemente Camus hubiese preferido ir a una pista de hielo o algo parecido, pero a nosotros nos pareció una buena oportunidad de que disfrutemos todos juntos la naturaleza y que Camus expanda sus horizontes.-
-¿Y qué se supone que hagamos en un bosque?, ¿ver pasar al pajarito?- preguntó Kanon, siendo callado por un golpe de Saga.
-Hay muchas cosas que hacer, cosas que vamos a descubrir mientras más avancemos.- respondió Hyioga.
-Gracias, supongo.- dijo Camus tratando de ser positivo.
El lugar no era feo. Un gran bosque que se extendía más allá de su vista junto con el canto de varios pájaros y un sol que irradiaba la luz perfecta entre calor y frío. Camus no podía quejarse, además todos parecían muy emocionados con el bosque, y él también lo estaba.
-¡Miren, es muy bonita!- dijo Saori al ver una flor de colores rosados variados.
-Sí lo es…como tú.- dijo Seiya.
Todos sonrieron, incluido Camus.
-¡Sonrió!- gritó Milo.
-No hagas tanto alboroto, yo sonrío de vez en cuando.- regañó el peliturquesa.
Pasaron caminando un rato, admirando las flores y las diferentes plantas que se encontraban repartidas por todo el bosque.
-Esta tiene un rótulo…dice que comúnmente se les conoce como dormilonas.- dijo Aldebarán, quien había resultado ser bastante observador con las especies vegetales.
-¿Por qué se llaman así? Yo veo una hojas muy simples, casi están marchitas.- dijo Moo.
-¡Miren!- dijo Shun emocionado.
-¿Qué cosa?- preguntó Shaka hincándose junto al ojiverde.
-Se cierran cuando las tocas.-
Shaka pasó su mano por unas cuantas de las hojas, imitando a Shun.
-¡Es cierto! ven, Camus, se cierran cuando las tocas, como cuando estabas pequeño y te encerrabas cuando Milo te pegaba.- dijo Shaka con el afán de molestarlo.
-¡Yo nunca le pegué a Camus!-
-¡Claro que sí! Todavía tengo cicatrices de cuando me tiraste la roca.- dijo Camus con una expresión tan infantil que Milo no puedo evitar abrazarlo.
-¡Eran caricias de amigos!-
Después del pequeño debate sobre las "caricias de amigos" , todos se quedaron durmiendo todas las pobres hojas hasta que no quedó ninguna para travesear.
-¿Qué es eso?- preguntó Dhoko entre asustado y curioso.
-¿Qué cosa?- Milo se puso alerta.
-Esa cosa café de allá, parece una roca.-
-¿Qué están viendo?- dijo Shura por detrás.
-La roca café que asustó a Dhoko.-
-¡Se movió!-gritó Dhoko.
-¡Se mueve!-
Los tres salieron corriendo detrás de la cosa café, y como los caballeros también son humanos, por curiosos salieron corriendo detrás de ellos.
-¡¿Por qué corremos?!- preguntó Afrodita.
-¡No tengo idea!- contestó Shun.
-¡¿Si no sabes para qué corres?!-
-¡Por lo mismo que tú!-
*inserte turn that for what*
Después de que todos llegaran a donde se encontraban Dhoko, Shura y Milo, se quedaron viendo a un punto fijo.
-¿Qué vemos?- preguntó Aioria.
-Eso…- susurró Dhoko.
-¿Qué es "eso"?-*preguntó Ikki con ironía en su voz.
-Un animal.- contestó Shura.
-Creo que es una rata.- dijo Afrodita.
-No, tonto, las ratas no son así de grandes.- contestó Death Mask.
-¡Se está moviendo de nuevo!- advirtió Camus.
Se sorprendió de sí mismo cuando se percató de que también estaba corriendo en busca de la cosa café, compartiendo la misma emoción y adrenalina que todos, al ver que su las gotas de sudor que saltaban de su cuerpo se mezclaban con las de todos sus compañeros y sus ojos brillaban como los de ellos.
-¡Corre más rápido Milo!- gritó empujando a Milo para que alcanzara al animal/roca.
-¡No empujes, que tú tampoco estás corriendo muy rápido!-
-¡Por culpa tuya!-
Siguieron corriendo detrás de todos y Camus se sentía cada vez más cansado, pero a la vez con más ganas de seguir.
-¡Shh!- dijo Shura indicando silencio cuando tenían al animal cara a cara.
-Está bien fea…- dijo Ikki.
-¡Cállate, Ikki!- regañó Shun en voz baja.
-El feo aquí es otro.- dijo Hyioga.
-Cierto, tú.- contestó Ikki.
*Inserte de nuevo turn that for what*
-Creo que sabe que la estamos viendo.- dijo Aioros.
-Creo que se llama Karen.- dijo Shiryu.
-¿Por qué?-
-Tiene cara de Karen.-
-¡Olviden su nombre! ¡Nos está viendo!- dijo Milo.
-Creo que quiere comerse a Hyioga por feo.- dijo Seiya.
-¡Yo soy hermoso!-
-No, no lo eres…por eso tu espejos se rompen.- dijo Camus despeinando al rubio como cuando era pequeño.
-¡Mis espejos no se rompen porque sea feo, lo hacen porque no aguantan mi hermosura!
-Repítelo hasta que te lo creas.- dijo Ikki.
-Púdrete en el infierno.-
Después de un buen rato de discusión sobre si Hyioga era o no feo ,el animal seguía ahí en plan "disfruto de la discusión de humanos ignorantes que no saben que dominaré el mundo, humanos ignorantes".
-Sigue ahí…nos está viendo raro…creo que se quiere comer a Camus por anciano.- dijo Milo.
-Sé nota que me quieres mucho.-
-¿Alguien sabe para qué seguimos a…eso?*- preguntó Moo viendo despectivamente al pobre animal.
-Porque…porque…porque solo se vive una vez.- dijo Dhoko.
-Sí…obviamente perseguir a esa cosa estaba en mi lista de cosas importantes que hacer entes de morir.- dijo Shaka.
El animal hizo un ruido.
-¡La cosa se movió!- dijo Shura en plan "Yo soy Esparta"
-¡Se escapa!- gritó Dhoko.
-¡No huyas cobarde!- gritó Milo.
Y así, todos volvieron a corres detrás de "La Cosa", pero esta vez no la alcanzaron.
-Odio esa…cosa.- dijo Milo entre jadeos.
-Yo más.- dijo Shura.
-No más que yo.- dijo Dhoko.
Estaban sentados alrededor de un pequeño lago. Shun jugaba con un velero de papel hojas y ramas que Ikki le había hecho, Shiryu anotaba unas cosas en un cuaderno, Seiya le adornaba el cabello a Saori con las flores del agua, Ikki observaba a Shun jugar con el velero y se lo devolvía cuando este le iba muy lejos.
Aldebarán parecía muy interesado en las diferentes plantas, Shaka observaba a Ikki y a Shun con una expresión de ternura que nadie nunca le había visto en el rostro, Saga y Kanon estaban tirados en el suelo observando las nubes y diciendo qué parecían, Moo dibujaba algo en un cuaderno, Dhoko veía lo que Shiryu hacía en su cuaderno y este trataba de esquivarlo, Afrodita, Death Mask y Shura le daban de comer a los peces del lago, Aioria estaba recostado en las piernas de Aioros y ambos platicaban de cosas sin sentido. En un rincón más apartado, se encontraban Milo, Hyioga y Camus.
-Ustedes son raros.- dijo Camus.
-Llevamos años siendo amigos, ¡¿y hasta ahora te das cuenta?!- reclamó Milo tirando agua a la cara de Camus.
-Gracias.- dijo Camus quitando el agua de su ojo.
-No solo fuimos nosotros, también los demás contribuyeron.- dijo Hyioga.
-Lo sé, pero...- Camus se tiró en las piernas de Milo. –Ustedes dos siempre han estado aquí, a mi lado.-
-No hay nada que agradecer, somos amigos porque queremos. Si yo no quisiera ser tu amigo, entonces no lo sería.- dijo Milo.
-Y tú eres mi maestro, más que eso, eres como el padre que no tuve.- dijo Hyioga jugando con una hoja que había en el suelo.
-Sigues moviendo los dedos cuando te pones nervioso.- dijo Milo dirigiéndose al rubio.
-Cierto, cada vez que te ponía sentimental jugabas con lo que sea que tuvieras a la mano.- recordó Camus.
-¿Te gustó el paseo?- preguntó Milo.
-Mucho. Creí que solo disfrutaba del frío de Siberia, pero me di cuenta que no es el frío el que me gusta.- dijo Camus confundiendo a Hyioga y Milo.
-¿Entonces? ¿Te llevamos a una isla tropical el próximo año?- dijo Hyioga.
-No estaría mal, pero no lo decía en ese sentido, tonto.- le dio un golpecito a Hyioga en la cabeza.
-¿Entonces?-
-Me gustaba estar con ustedes, par de inútiles, y también con Isaac.- dijo atrayendo a Hyioga para que se recostara en su hombro.
-E…eres un tonto, Camus.- dijo Milo apartando a mirada de los ojos azules y francos de su mejor amigo.
-Esta vez disfruté más el paseo…porque habían más personas con las que disfrutar.- terminó de decir el peliturquesa.
Se quedaron en silencio, hablándose con la mirada y observando a los demás. Entonces Camus supo porque se sentía helado aun cuando estaba sudando; su refugio siempre fue el frío, tanto que su cuerpo se adecuó a él, y, cuando se sentía bien, los escalofríos eran como las risas. En pocas palabras, tenía frio porque estaba feliz de tener muchos amigos a los que apreciar, con los que reír y de los que reírse.
…
Notas: Bueno, ¿Qué les pareció? Yo creo que me quedó bonito.
Miren, los asteriscos son en sí solo para una persona, porque los demás no entenderían que Don Cosa se convirtió animal y se fue a ser perseguido por caballeros guapos.
Pd: Wow, más de dos mil palabras.
Bueno, adiós y hasta el final de marzo!
