Hola por aqui de nuevo!

Dejando todas las actualizaciones posibles... no crean me ha tomado trabajo... estoy hasta el cuello con mi nuevo trabajo... y me ha robado casi todo el tiempo... creo que terminare por desarrollar el dormir parada como laa Garzas jajjajaja

Bueno sigamos con esta historia... (pasa varias cajas de pañuelos) preparense porque creo que hoy si van a llorar yo lo hize mientras lo traducia...

Disclaimer: Los personajes y su uso en esta historia no me pertenecen si no a sus respectivos autores..

Fanfic: ¿Quién Soy?

Creador: OveractiveImagination39

REEDITADO 16.08.2015


Capítulo 2. El Despertar

El dolor lo invadió. Él trato de alcanzarlo, sus manos aun temblando por el esfuerzo, para coger algo que sobresalía de su pecho, pero cuando sus dedos hicieron contacto con él, desapareció. En su lugar se encontró con algo caliente y pegajoso, ¿era sangre? presiono sus manos contra el líquido que brotaba desde su pecho, pero ninguna cantidad de presión parecía detener su flujo.

Miró a la Mujer de píe frente a él. El semblante de sorpresa se quedó grabado en su mente. Lágrimas recorrían su rostro, ¿esas lágrimas eran para él? ¿Estaba llorando por él? Por alguna razón este pensamiento le llevó una extraña sensación de placer. Hacía mucho tiempo que nadie había llorado por él.

-Ulquiorra!.- gritó. Su voz estaba cargada de desesperación. Tenía miedo por él, podía sentirlo.

Quería sonreír y decirle que estaba bien, pero los músculos de su rostro no obedecían sus órdenes, su boca se negó a moverse.

La debilidad se apodero de él y callo de rodillas, sus ojos nunca dejaron los de ella.

-Ulquiorra, no… por favor….- Suplico.

La extraña sensación de desconexión comenzó a entrar lentamente en su ser. Podía sentir su cuerpo perder la batalla para mantenerse con vida. Cerró los ojos para descansar y podía sentir que su cuerpo caía hacia adelante.

Ella llegó a sostenerlo y lo aproximo hacia sí. Sus lágrimas cayeron sobre su rostro, ella siguió suplicando por él, pero él ya no podía distinguir las palabras por más tiempo.

Un entumecimiento se impregnaba en su cuerpo. El mundo alrededor de él se desvaneció. Le resultaba irónico que ella había trabajado tan duro para regresarlo después de su batalla con Kurosaki, sólo para que muriera justo en ese momento, unas horas más tarde. Tal vez era el destino, después de todo él era un hombre muerto; lo había sido por más tiempo de lo que pudiese recordar. Tal vez los dioses simplemente no le permitirían a ella usar sus poderes de esa manera.

Aun así, no podía evitar sentir tristeza de como la vida dentro de él empezaba a dejar su cuerpo. Hubo un momento en que había comenzado a creer que podía empezar de nuevo; que podría entenderla ella y el amor que sentía por sus amigos. Pero, al final, no iba a recibir esa segunda oportunidad. El destino era un maestro cruel. Había perdido su corazón hacía mucho tiempo atrás. Se había convertido en un monstruo por su propia mano. El no merecía ser llorado ahora.

Se dejó ir, sintió un extraño sentimiento de calma en su alma. Esta vez él no se lamentaría. Esta vez dejaría pasar lo que tuviese que pasar.


Voces inundaban la oscuridad.

-La tengo, consigue al chico.

-Él está muerto.

-Todavía no, tenemos que tratar de salvarlo

-Él nunca sobrevivirá el viaje de regreso.

-No podemos dejarlo aquí. Es un ser humano después de todo.

Un suspiro y entonces, unas manos delicadas pero fuertes, lo sostuvieron y levantaron. Oyó un suave gemido mientras su cuerpo se puso en contacto con la parte posterior de su salvador.

-Por lo tanto, hay vida en ti.- una voz suave y fémina le habló. Se movió su cuerpo y de repente anduvieron.

Nadie habló en el camino a través de la oscuridad. Luchó para aferrarse a la consciencia, pero finalmente perdió la batalla.


En este persistente estado entre la vida y la muerte, recuerdos de una vida olvidada durante mucho tiempo empezaron a jugar frente a él.

Caminaba con paso decidido a la mayoría de los campos del sur de su granja. Llevaba consigo la escasa comida que su madre hizo para que él compartiera con su padre. El sol golpeaba desde arriba, y se podía sentir el sudor que comenzaba a caer por su frente. Pronto se dio cuenta, que su ropa estaba empapada como sería por la temperatura que se había elevado. Tal vez si fuese afortunado tendría la oportunidad de nadar en el río en el otro lado de su tierra. El pensamiento de la fría agua lavando la miseria del calor del día, trajo una pequeña sonrisa en sus labios.

Encontró a su padre apoyado contra el arado que junto a su buey. El animal se quedó en silencio, como si estuvieran esperando nuevas instrucciones de su amo. Su padre estaba jadeando. El sudor corría por su rostro y no podía dejar de notar lo pálido que el hombre parecía. La preocupación por su padre sustituyó sus anteriores pensamientos de un chapuzón por la tarde. Ganando velocidad corrió a lado de su padre.

-"Padre, ¿cuál es el problema? Te ves mal"-

Su padre miró hacia arriba y le sonrió débilmente.-"No es nada de qué preocuparse Daisuke. Yo solo hice un poco de trabajo de más. El suelo aquí no es la más acogedora de las tierras, pero tenemos que utilizar todo lo que tenemos. Supongo que simplemente me presione demasiado. Estaré bien después que haber descansado por un momento."-

Por alguna razón él no le creía completamente su padre. Había observado la sobre exigencia del hombre y con mayor frecuencia, sobre todo cuando él pensaba que su hijo o su esposa no estaban viendo. El dolor y la fatiga se están volviendo más común y eso le preocupaba mucho. Sin embargo permaneció en silencio. En su joven corazón tenía miedo que de alguna manera, al expresar sus mayores temores en voz alta, estas podrían volverse realidad. Mientras guardaba sus preocupaciones para sí mismo, se repetía, que su padre iba a estar bien.

Repartió la comida a su padre, al verlo dijo.-" Mamá ha preparado una comida para compartir. Tal vez podríamos descansar y comer juntos".-

Su padre sonrió y asintió con la cabeza a cambio.-"Vamos a sentarnos allí, en la sombra del gran roble".-

Él no quería empujar a su padre para caminar tan larga distancia, pero el deseo de escapar del sol de mediodía era demasiado fuerte.

Ellos comenzaron a cubrir la distancia en silencio. Podía escuchar su padre jadeando por el esfuerzo. Él supo que él estaba tratando de no alertar a su hijo, por el dolor que le provocaba el movimiento. Mirando por encima de é,l se dio cuenta de que su padre venía arrastrando los pies, como si hubiesen llegado a ser demasiado pesadas para levantarlos. Sus anteriores temores amenazaban con escapar de su firme control sobre ellas en su corazón, y de sus labios volaban otorgándoles vida y validez.

Apretando la mandíbula firmemente cerró la brecha entre ellos y se detuvo cerca de su padre. Llegando a él, puso su brazo libre firmemente alrededor del hombre y le dio un apretón. Su padre bajo la mirada y le sonrió. Para poner su mano suavemente sobre el hombro opuesto de su hijo.

-" ¡Qué amable y amoroso eres hijo!"- susurró, su voz áspera por la emoción.

No estaba seguro de cómo responder, de modo que permaneció en silencio. Ellos continuaron caminando en dirección hacia su destino. Con cada paso que daba, podía sentir que el agarre de su padre cada vez era más ceñido sobre su hombro. Sin embargo eso no le importaba, el malestar era tolerable en comparación con el dolor, por sus miedos no verbalizados creados en su corazón.

Cuando finalmente estaban bajo la sombra del roble, su padre bajo suavemente hasta el suelo. Él resistió a la tentación de darse masaje a sus doloridos hombros una vez que su padre los había dejado. En su lugar se sentó a su lado y en silencio comenzó a desempacar la comida.

-"Se ve deliciosa."-Dijo su padre.-"Tu madre puede hacer maravillas con tan poco."-

Su padre empezó a comer la comida delante de él. Él se quedó mirando la comida por un momento. En verdad ya no tenía apetito. Preocuparse por su padre eclipso su hambre. Aun así, sabía que en sus circunstancias sería tonto dejar pasar una comida. Nunca se sabía, cuándo tendrían que salir nuevamente. Lentamente y sin mucho entusiasmo comió su comida.

Cuando terminaron su padre se reclino contra el tronco del árbol y suspiró. -"Es un día hermoso".-

-"El calor es agobiante."-respondió sin emoción

Su padre se río y dijo.- "Tienes una manera de decir siempre lo obvio".-

Miró a su padre.- "No encuentro el calor como algo placentero".-

-"Yo tampoco, pero en lugar de centrarse en los aspectos negativos deberías tratar de ver la belleza del momento".-

Él no respondió de inmediato. En su lugar, miro hacia el cielo, con lo último de la mañana. Buscando algo positivo que decir habló tímidamente.-"va a llover esta tarde. Tal vez las cosas se enfríen ligeramente cuando haya terminado."-

Su padre sonrió.-"Y ¿cómo has llegado a esa conclusión? ".-

Continuó con los ojos en el cielo. Levantando su mano, se refirió a los racimos de pequeñas nubes, abultadas mientras se aglomeraban.-"Esas nubes siempre aparecen antes de que llueva. En un día tan caluroso y húmedo como en este, probablemente tendríamos una fuerte tormenta."-

-"Has descubierto todo eso con solo mirar las nueves en el cielo? ".-

-"No fue difícil de descifrar. He prestado especial atención."-

Su padre se acercó y le revolvió el pelo. Con ligereza de su voz dijo.- "Tú eres tan parecido a tu madre. Ella presta atención a cada detalle. Desarrollando la capacidad de observación, esa va a ser una ventaja para ti a medida que crezcas.-

No pudo evitar sonreír ante el cumplido de su padre. En cuanto a él, se giro y dijo.-"Bueno, si va a llover debemos volver al campo y terminar la jornada de trabajo antes de que llegue la tormenta."-

-"Cierto."- Su padre declaro. Empezó a ponerse de pie. Daisuke se dio cuenta de una ligera mueca por el esfuerzo que hacía.

Se puso de pie rápidamente y ofreció a su padre, su hombro una vez más.-"Úsame si lo necesitas."

Su padre asintió en silencio y extendió su mano para agarrar su hombro una vez más. Ninguno hablo mientras se hacían camino de regreso al campo. El hecho de que su padre no había rechazado su oferta de ayuda, lo asusto de una manera que no podía explicar. Se preguntaba cuánto tiempo más seria capaz de fingir que todo estaba bien.

Durante toda su joven vida, nunca había confiado en las cosas que no podía ver o experimentar. Él no era el tipo que recurría a falsas esperanzas para crear una sensación de calma en tiempos difíciles. Aunque solo para este caso desearía poder creer en lo imposible, porque muy en el fondo de su corazón, él temía que su padre no estaría con él por mucho tiempo, y la sola idea era demasiado para poder soportarla.


Dejó escapar un leve gemido cuando sintió que fue puesto sobre una superficie blanda. Alrededor de él, se oyeron más voces, pero estaba demasiado débil como para siquiera poder abrir los ojos y ver las caras a las que les pertenecía.

-Esto no se ve bien.-una voz de mujer hablo por lo bajo.

-He trabajado con peor.-Esta vez era una voz masculina.

-Cierto.- La mujer volvió a decir. -Todavía no puedo evitar sentir que sería mejor para todos nosotros si dejamos que muera.-

-¿Honestamente crees que podría sentarme y verlo morir sin al menos intentar salvarle?.-

La mujer dejó escapar un profundo y agotador suspiro. Podía sentir que gentilmente tocaban su cuerpo y luego dijo un simple encantamiento. Inmediatamente sintió una energía que comenzó a recorrer a través de su ser. Kido, su mente registró, ella estaba usando Kido para sanar sus heridas. Sin embargo, esto no tenía sentido. Él no estaba seguro de por qué, pero él no podía dejar de pensar que hubiese una mejor manera de hacer esto; otra persona que podría sanarlo, no, no curarlo, pero si rechazar la lesión por completo.

Trato de coger un nombre, pero en cambio vio un rostro. Y entonces recordó, "Inoue."

Una ligera onda paso a través de la energía que lo rodeaba.

-¿Ha dicho algo?.-preguntó la mujer.

-No. –respondió el hombre.

La energía volvió a reanudar su constante flujo. Después de un momento, ella habló de nuevo.

-Sabes que si le ayudas a vivir, vamos a tener un gran problema en nuestras manos.- Ella hablo en un susurro.

-¿¡No sería divertido, si no tuviéramos grandes líos que limpiar de vez en cuando, no?!.-

-Contigo parece ser constantes esos "de vez en cuando".-hablo con sorna.

-Hey!, yo no pido estos problemas, ellos son los que vienen a buscarme.-

-Bueno, este problema puede llegar a ser mortal para Orihime si la Sociedad de Almas se entera.-

-Entonces, supongo que tendremos que asegurarnos de que no se enteren.-

-¿Y cómo planeas esconder Al Último Espada restante de ellos?. ¿Y lo que es más importante el hecho de que ahora este Espada es humana?.-

-Dame tiempo.-El hombre dijo.- Ya vendré con algo.


Bien...(llorando con pañuelo en mano) digamne...

Me encanto el nombre que le puso a autora a la vida pasada de Ulquiorra "Daisuke" si me encanta... creo que asi le pondre a mi segundo hijo jajajaja...

Bueno espero haya sido de su agrado...

Los invito a leer el siguiente...

Sohma-chan