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.

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- Ese no es Sasuke, no hay problema si muere - dijo Suru sin expresión.

Su compañero castaño miro detenidamente al Aburame.

- Oh, tienes razón, creo que no hay problema entonces - dijo sonriendo sádico y poniéndose en posición.

Shino entrecerró los ojos.

Rápidamente ordenó a sus insectos atacar, Suru esquivó los insectos y movió su gran hacha en aire.

Shino creo un grueso muro con los insectos, estos lo protegían mientras él saltaba hacía atrás, miró a sus compañeros atrapados.

Necesitaba sacarlos de alguna forma.

Shino vio alarmado como sus insectos eran pulverizados por el hacha ahora cubierta de chakra.

Tanken se acercó a él con sus dagas en manos, Shino levanto el brazo usándolo de escudo, golpeó el brazo del castaño y lo pateo en el estómago enviándolo metros hacía atrás. Tanken hizo una mueca, los insectos lo cubrieron, envió chakra a sus dagas y por el resto de su cuerpo quemando a los insectos.

Shino tuvo una idea al ver eso, se puso en guardia baja frente a la barrera donde estaban sus compañeros.

Él apostaría todo en eso, el taijustu no era su fuerte tampoco era muy rápido era mejor en el ataque a distancia.

Los enemigos saltaron en su dirección con las armas bañadas en chakra que actuaba ahora como un corrosivo.

Shino convirtió su cuerpo completamente en insectos que se esparcieron por varios lados.

Los shinobis enemigos abrieron los ojos como platos mientras veían como sus armas rompían la barrera que ellos mismos habían creado.

Habían sido engañados fácilmente.

Tanken se apresuró en atacar a Kakashi que era el más fuerte los otros eran sólo niños.

El peliplata frunció en ceño, saltó pero antes de poder activar su sharingan y atacar a los enemigos Suru lo atrapó en otro Fuijutsu trampa, había venido preparados por si el Hatake escapaba, su jefe les había informado de lo peligroso que podía ser.

- Suéltenlo´tteba - gritó Naruto haciendo decenas de clones.

- Gatsuga - gritó Kiba atacando a los enemigos junto a Akamaru.

Shino volvió a la normalidad enviando a insectos por bajo de su manga.

Los enemigos fruncieron el ceño.

Ahora ellos eran la minoría.

Gotas finas de lluvia empezaron a caer del cielo.


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.

Una gota fría cayo en su rostro.

Frunció el ceño.

Más una gota cayo, lentamente abrió los ojos.

- Finalmente despiertas viejo - dijo una voz burlona.

Sasuke abre los ojos completamente, lo primero que ve es el delicado rostro dormiente de la Hyuga. Parecía una muñeca de porcelana.

Sasuke abrió los ojos como platos al darse cuenta que estaba acostado en el regazo de la Hyuga, él se sentó abruptamente.

¿Cómo había parado ahí?

Saikai sonríe de lado divertido.

Sí, había sido obra de Saikai.

*Flash Back*

Saikai abrió los ojos y bostezó.

Él se levantó de donde estaba apoyado y parpadeó.

Miro a su mini madre que lo miraba curiosa. Ella sonrió.

- Veo que te has despertado - dijo amablemente la ojiperla.

Saikai se sonrojó.

- Lo siento, usarte como apoyo - dijo rascándose la cabeza algo avergonzado, él parpadeó. ¿Ese era su mini padre durmiendo tranquilamente en el hombro de Hinata? Hinata se dio de su mirada hacia Sasuke que estaba en su hombro y se sonrojó.

- Bueno...etto... Parece que estaba muy cansado y bueno... etto...- ella murmuraba mirando a todas partes apenada.

Saikai sonrió divertido por dentro.

- Hinata - llamó el pelinegro, ella dejó de hablar y lo miró curiosa - Sharingan - dijo el pelinegro

Saikai la atrapó en un genjutsu haciéndola dormir, él era un genio con los genjutsus realmente era difícil salir de una de sus ilusiónes, sus ojos mutados tenían cualquier habilidad más fuerte que las de los ojos originales.

De esa forma también ayudaría a Hinata que no había dormido en toda la noche.

Se levantó y sin despertar a su mini-padre, lo puso en el regazo de Hinata.

Adoraría ver como se reaccionaría cuando notará donde había dormido.

Sasuke gruñó levemente sobresaltándolo, él dio un paso atrás con miedo de que se despertará pero fue falsa alarma Sasuke sólo se acomodó mejor en el regazo de la Hyuga.

Saikai arqueó la ceja.

~ Parece muy relajado... Oh bueno, tengo que asegurarme de que voy a nacer obviamente ~ pensó riendo divertido.

* Fin del Flash Back*

Las finas gotas empezaban a caer.

- ¿Tuviste un buen sueño? Parecías un gatito ronroneando de tan relajado - dijo sonriendo de lado Saikai.

Un leve rubor se instaló en las mejillas de Sasuke mientras fruncía en ceño.

- No digas estupideces - gruñó levantándose del suelo.

Saikai alzó las manos inocente.

- Sólo digo la verdad, si quieres despierto a Hinata para que lo confirmé - sugirió Saikai.

Sasuke abrió los ojos como platos y lo agarró de la camisa.

- Ni una palabra sobre esto - ordenó el avergonzado e irritado Uchiha.

- ¿Heee? está bien, está bien, no tengo a nadie a quien decirle de cualquier forma - dijo aún sonriendo superior - Aunque te veía muy tierno con esa pequeña sonrisa mientras dormías - provocó Saikai.

Sasuke activó su sharingan.

Era definitivo, mataría a ese Uchiha.

Saikai no lo había resistido, aunque ahora estaba en peligro en las manos de su padre.

- Mhn ~ - un murmullo llamó la atención de los Uchihas. Hinata se frotó el ojo algo adormilada, las gotas finas de lluvia la habían despertado.

Sasuke se perdió en sus movimientos.

~ Tierna ~ no pudo evitar pensar.

Sasuke frunció el ceño por sus pensamientos, cuando ella los miró aturdida ladeando la cabeza él volteó la mirada a otro lado.

Saikai miró a su mini-padre de reojo y se inclinó un poco hacía él.

- Pensaste que es tierna ¿verdad? Se te nota en toda tu cara - susurró Saikai burlón.

Sasuke abrió los ojos como platos. Saikai se liberó sonriendo de su agarre y saltó hacía atrás cuando Sasuke trató de golpearlo.

Saikai sonreía burlón desviando los golpes irritados de Sasuke.

Sí, lo mataría esta vez.

Hinata que aún estaba algo dormida se despertó completamente y los vio alarmada.

En el momento que Sasuke lograría acertar a Saikai algo se puso delante de él.

Saikai y Sasuke abrieron los ojos sorprendidos y el tiempo pareció ir más lento cuando Hinata se puso enfrente de él recibiendo el golpe en la mejilla.

Hinata cayo al suelo por el fuerte golpe.

Los chicos se quedaron de piedra.

Saikai frunció el ceño.

- Mira lo que has hecho viejo - gruñó él irritado.

Sasuke apretó los dientes.

- El golpe era dirigido hacía ti no a ella, esto no habría pasado si no hubieras provocado - respondió Sasuke.

Los dos empezaron a discutir.

Las gotas se volvían más gruesas.

Hinata se levantó del suelo.

- Saikai-kun, Sasuke-kun - los morenos giraron la cabeza lentamente hacía la Hyuga, que hablaba con una voz pausada y gélida. Ella lentamente alzo la mirada por sobre el flequillo y los miró con el byakugan activado. - Es mejor que dejen de pelear - dijo pareciendo algo amenazante.

Un rayo cayo en el cielo iluminando su rostro y la lluvia caía sobre su cabello haciendo todo más aterrador.

Los chicos que estaban de piedra.

Aterrados asintieron varias veces.

Oh, sí Hinata estaba por primera vez enojada, ella era una chica calmada y muy tranquila pero ¿Qué tenían esos dos que siempre estaban peleando cuando apenas se conocían?, ella ya había visto peleas entre Sasuke y Naruto, o de entre sus compañeros pero ninguna se comparaba a la de estos dos y por alguna razón eso le era diferente, no sabía de donde había salido ese lado de ella y tampoco paro para pensar como era que estaba amenazando a un chico que al cual temía y un chico al cual no conocía, sólo estaba extremadamente irritada pero acababa de recibir un fuerte golpe en la mejilla y ellos seguían discutiendo, ¿Quien podría culparla? .

Saikai miró asustado a su mini-madre, ella siempre hacía esas expresiones asustadoras cuando él y su padre discutían.

Sasuke parpadeó confundido con su reaccionar hacía la Hyuga, la actitud de ella le había recordado a su madre cuando se enojaba y él instintivamente había asentido, ahora que lo pensaba Hinata le recordaba algo a su madre, siempre amable y bondadosa pero cuando se trataba de peleas ella ponía expresiones de dejar a cualquier uno completamente helado.

Salió de su aturdimiento, chasqueó la lengua y se acercó a la ojiperla. Hinata parpadeó confundida cuando Sasuke se acercó a ella, él la agarró de la barbilla y le volteó levemente el rostro, ella abrió los ojos como platos y se sonrojó levemente.

- ¿Qué...? - ella no logró sacar la frase de su boca.

Sasuke analizaba donde había golpeado.

- Tch, esto te pasa por meterte en cosas que no son asunto tuyo Hyuga - dijo el pelinegro.

Saikai frunció el ceño levemente tras él.

Sasuke dejo de sostenerla, le agarró la capucha de su chamarra y se la puso, cubriéndola de la lluvia.

Hinata aún no sabía que decir.

- Ah yo...yo...- ella estaba muy aturdida ahora.

Sasuke se afastó unos segundos de ella parar agarrar las mochilas que estaban en el tronco, le tiró una a Saikai mientras pasaba por ellos, Saikai la atrapó por instinto.

- Busquemos refugio - ordenó.

Saikai entrecerró los ojos, parece que en verdad no se disculparía.

- Byakugan - el pelinegro activó su byakugan y miró a su alrededor en busca de refugio. - Hay una cueva a algunos metros de aquí - informó Saikai.

- Llevanos allá - ordenó Sasuke empezando a caminar frente a él.

Saikai chasqueó la lengua su padre era un exigente, ¿costaba decir un por favor?, se encogió de hombros y los guió.

Los tres llegaron corriendo hacía la cueva, mientras la lluvia aumentaba tras ellos, Saikai se sacudió el cabello quitando el agua y mojando más a Sasuke e Hinata en el proceso.

Hinata hizo una leve mueca.

- Oe - gruñó Sasuke entrecerrando a los ojos - ¿Acaso eres un perro? - preguntó hacía el pelinegro que sacudía su pelo.

Saikai se detuvo y lentamente miró a la versión joven de su padre.

- Repite eso - ordenó con una cara de desafío.

Sasuke sonrió de lado.

Ellos se cruzaron de brazos y se encararon listo para otra discusión.

Los dos se acordaron de Hinata, la miraron esperando ver si volvía a poner una cara de amenaza.

No lo hizo, ella sólo pasó por ellos como si nada, tan rápido como había aparecido aquel lado, había desaparecido.

Ella se tocó ligeramente la mejilla. Le dolía un poco quizás debía pasarse el ungüento.

Sasuke entrecerró los ojos, suspiró y se acercó a ella pasando por Saikai que lo miraba curioso.

- Dame tu ungüento - dijo inexpresivo, Hinata volteó a verlo y se lo entregó rápidamente al oír su voz autoritaria.

- ¿Eh? - ella parpadeó cuando Sasuke la obligó a sentarse en una roca y le empezó a pasar la pomada en el rostro.

Sasuke en el fondo se sintió algo culpable pero no se disculparía, ella fue quien se metió sin ser invitada, pero ver ese moretón en esa piel blanca y delicada y saber que fue él que lo causó lo hizo sentir algo mal, no era de esa forma que su madre lo había educado, ella se removería en su tumba si lo supiera.

Hinata lo miró sorprendida.

- No-No es necesario yo pu..- ella ya había salido del estado de irritación inicial y ahora estaba a punto de disculparse creyendo que en verdad quizás sólo se había metido en el asunto de ellos, no tenía ningún derecho a intervenir, además se sentía algo culpable de haber actuado algo amenazante después.

- Sólo cállate Hyuga - dijo algo avergonzado por dentro pero irritado por fuera - Tch, al menos así aprendes a no entrometerte - dijo reprendiendo el pelinegro.

Saikai dejó escapar una sonrisa.

- ¿Si fuera yo me estarías pasando el ungüento ahora? - preguntó Saikai haciéndose el inocente.

Sasuke volteó sólo la cabeza y frunció el ceño.

- Ni loco, te merecías cada golpe - gritó el pelinegro.

- Auch - Hinata hizo una mueca cuando Sasuke le apretó un poco más fuerte en el moretón sin querer.

Sasuke volvió a mirarla con una expresión algo alarmada.

- No te muevas Hyuga - reprendió él.

Hinata casi hizo un puchero indignada, fue él quien se había movido, en cambio hizo una expresión aprensiva.

- Pe-pero si fuiste tú el que se movió Sasuke-kun - dijo vacilante sin mirarlo.

- Tch... - él chasqueó la lengua, ella sólo había dicho la verdad.

La miró fijamente mientras le pasaba el ungüento con propriedades curativas.

Su piel era suave y se veía aún más tierna de cerca.

Él frunció el ceño.

Las chicas no eran tiernas, eran unas molestias que jamás lo dejaban en paz.

Al parecer Hinata era la excepción.


.

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Naruto corría por los árboles.

Necesitaba encontrar a Sasuke y Sakura y advertirles pero ¿cómo lo haría si no tenía como rastrearlos?

Un insecto paso volando frente a él.

El rubio abrió los ojos como platos y luego sonrió agradecido.

Shino había pensado en todo al parecer.

Naruto siguió al insecto.


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En otra época

Él sonrió de lado y se acercó lentamente como un depredador al acecho hacía su mujer que preparaba algo en la cocina.

Ella abrió los ojos sorprendida.

- Mh~ Espera - murmuró gimiendo levemente cuando el moreno mordió su cuello paseando las manos desde su cintura hasta los firmes y grandes senos - Los niños están en casa - dijo cerrando levemente los ojos mientras él seguía degustando su piel.

El moreno dejo de morderla y sonrió de lado.

- Hoy no, ellos salieron, hoy la casa es sólo nuestra - susurró a en su oído sugestivo. Ella se estremeció, no importaba cuanto tiempo pasará los efectos de su voz sobre ella siempre serían los mismos o incluso parecían empeorar.

El pelinegro desató el kimono de su esposa velozmente viendo maravillado como caía al suelo. Ella jadeó levemente, él siempre era tan impulsivo e impaciente en esos momentos.

La acorraló contra la mesada, dejando que ella sintiera lo duro de su erección contra su trasero, ella gimió levemente, él mordió su lóbulo apretando su seno fuertemente entre sus manos.

- Mhn ~¿Estás seguro de que... ah~... no están por llegar ? - preguntó algo vacilante pero excitada, él sólo apretó el seno más fuerte en respuesta.

Él amaba esos suaves gemidos que ella dejaban escapar, eran deliciosos al igual que cada parte de ella.

- No te preocupes, los gemelos están en la academia junto a Saikai, Mikoto está en la casa de una amiga - informó bajando la mano hasta la intimidad de ella, estremeciendo cada lugar por donde pasaba.

- Ah~ - ella dejó escapar un suave gemido de sus labios cuando él llegó hasta su clítoris.

Ya no podía sostener los cubiertos en su mano, los había soltado en la mesada cuando él empezó a estimularla de esa forma que siempre la enloquecía. Cerró los ojos completamente dejándose llevar por el placer.

El pelinegro miraba extasiado las expresiones de su esposa, mordió su cuello otra vez, siempre la marcaría por todo el cuerpo no importaba que todos ya supieran que ella le pertenecía, volvería a dejarlo claro cuantas veces fueran necesario.

Se afastó de ella dejando de estimularla brevemente, ella murmuró cualquier cosa en reprobación, con agilidad se bajo los pantalones junto a la ropa interior y volvió a concentrarse en ella.

La ojiperla jadeo cuando su esposo puso su miembro en su entrada después de apartar hacía un lado la empapada braga.

Él cerró los ojos completamente. Tan mojada como siempre, no se cansaría jamás de ese cuerpo estaba seguro de eso, era siempre el paraíso estar dentro de ella.

El pelinegro movió sus dedos en su clítoris al ritmo que movía el pene en su entrada, sin penetrarla.

Ella lo miró de reojo.

- Uchiha es mejor que lo hagas de una vez... mhn~ - él la penetró sólo un poco más.

La estaba torturando, y también se estaba torturando a él mismo pero amaba cuando era ella quien se ponía impaciente.

Ella amaba y odiaba cuando la torturaba de esa manera, a veces él lograba pasar horas torturándola de diversas maneras que ella jamás podría haber pensado.

- ¿Cuales son las palabras Hinata? - provocó él sin dejar de torturarla, esperaba que lo dijera rápido ya no aguantaba las ganas de estar enterrado en ella.

- ¡Oh! ¡Por Dios! SASUKE HAZLO YA ...ah - gruñó ella impaciente, él sólo siguió provocando con la punta del pene en la entrada de su cavidad, ella gimió - Hazme tuya más una vez - su frase salió como una orden, ella estaba en su limite necesitaba sentirlo dentro de ella y lo necesitaba ahora no más tarde.

Él sonrió y la penetró de una estocada. Nunca se cansaría de oír esas palabras, la agarró de la cintura y con destreza empezó a estocarla duramente de esa forma que dejaba a ambos enloquecidos.

- Dios, Hinata siempre sabes tan bien - gruñó él alucinado, salia y entraba por esa vagina caliente mientras ella dejaba escapar más y más gemidos con los ojos ofuscados por el placer.

Se encajaban tan perfectamente como siempre.

Con las mejillas sonrojadas por la alta temperatura de sus cuerpos, con finas camadas de sudor pegando sus flequillos a sus frentes, jadeando y gimiendo en unísono, así se encontraba ambos.

Golpes en la puerta de la mansión Uchiha detuvo el momento de placer de los dos.

- ¿Hay alguien?... Oee... Sasuke-oji-san, Hinata...baa-san - eran los gritos de una chica.

- Si haces silencio quizás se vaya - susurró Sasuke en su oído.

- Voy a entrar dattebane - avisó la chica en la puerta.

Los morenos abrieron los ojos alarmados.

- Con permiso - Akage entró a la mansión, andó hasta la sala sin encontrar a nadie por la casa.

Los adultos salieron.

Akage sonrió pero luego entrecerró los ojos.

- ¿Están bien? Ustedes están rojos y sudando, ¿Tienen fiebre? Si quieren puedo aplicarles un ninjutsu médico, ya verán como se curan rápidamente dattebane - dijo confiada con sus habilidades la pelirroja.

La ojiperla se sonrojó.

- No-No es necesario Akage-chan, es sólo el calor - dijo alarmada la adulta.

Su esposo sonrió de lado.

~ Sí, el calor~ pensó divertido el azabache.

Él entrecerró los ojos.

- ¿No vienes de la academia? ¿Donde está Saikai? - preguntó al no verlo junto a la chica con la que siempre andaba.

-Ah sí, por eso vine, Saikai no fue hoy, tampoco me avisó que no iría entonces vine a ver si estaba bien - dijo la ojijade con las mejillas algo sonrojadas.

Los adultos fruncieron ceño.

- Cariño, ¿Acaso dejaste abierta la puerta del escritorio? - preguntó con una expresión seria la normalmente tierna esposa.

El moreno abrió los ojos como platos

~ Oh, no ... mierda ~ pensó alarmado.

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La puerta se abrió de golpe.

En el escritorio no había nadie sólo un pergamino abierto en el suelo.

Los adultos fruncieron el ceño.

- SAIKAI.


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Saikai estornudó.

Hinata miró preocupada.

- ¿Cogiste un resfriado Saikai-kun? - preguntó de forma maternal la ojiperla.

Saikai se frotó la nariz.

- Iie, no te preocupes. Seguramente están hablando de mi en alguna parte - dijo presumido.

Sasuke sonrió de lado burlón.

- Nadie se interesaría en hablar de ti - declaró el moreno sentado sobre una roca.

- ¿Qué dices? Las chicas de mi mundo hablan de mi a todo momento aunque eso es... -

Los dos Uchihas hicieron una mueca.

-...Fastidioso - dijeron en unísono.

Los dos parpadearon y se encararon por breves segundos, dejaron escapar una sonrisa de lado.

Ellos tenían algunas cosas en común.

*Flash Back*

A su padre le gustaban los paseos, a Saikai le encantaba acompañarlo a los diversos locales de Konoha donde su padre pasó la infancia, pero...

El adulto frunció el ceño mientras andaba por las calles de Konoha con un su hijo de 5 años sobre sus hombros.

Saikai imitó su expresión.

- Kyaaa miren que tiernos ~

- Ahhh dejame ser la madre de tus hijos ~

- Es tan lindoo ~

Ellos estaban esperando a la verdadera madre y hermosa de Saikai, que en estos momentos estaba en una tienda.

Las mujeres pensaron en acercarse.

- Lo siento, ¿esperaron mucho? - preguntó la Hyuga sonriendo suave mientras regresaba al lado de ellos.

El Uchiha mayor sintió un rubor calentando levemente su mejilla, esa sonrisa aun tenia varios efectos sobre él, su corazón era el más afectado.

Las mujeres abrieron los ojos como platos al ver al hermoso hombre tomando a la peliazul de la cintura y besándola.

Se oyeron gritos de decepción.

Ella se afastó recuperando el aliento, con el rostro sonrojado.

- No deberías hacer eso enfrente del niño - dijo apenada la Hyuga. Él sonrió de lado.

- Saikai, ¿Qué crees tú?¿Debería besar a tu madre? - preguntó al inocente niño.

Saikai puso su mentón en la cabeza de su padre con la expresión aburrida.

- Hmpf, te la prestaré por tu porción de tomate de esta noche - negoció el pelinegro.

Los adultos rieron del astuto niño.

- Aprende una cosa sobre las mujeres Saikai, todas son fastidiosas a excepción de tu madre - dijo el hombre tomando de la mano a su esposa y sonriendo de lado.

- Cariño, no deberías decirle esas cosas, no todas lo son - reprendió la ojiperla.

El mayor se encogió de hombros.

- Hmpf, está bien la mayoría lo es - corrigió el pelinegro sosteniendo las piernas de su hijo y sonriendo a su esposa.

El pequeño asintió en concordancia.

*Fin Flash Back*

Saikai sólo pudo sonreír un poco más ante el recuerdo.

Hinata los vio confundida, una hora se estaban casi matado y otra hora se sonreían como si se comprendieran el uno al otro, ¿acaso eso era normal en las amistades entre chicos? Ella no lo sabía pero verlos sonriendo entre si de alguna forma logró sacarle un pequeña sonrisa.

Hinata sintió una presencia conocida.

Ella activó el byakugan y jadeó.

- Naruto-kun - dijo sorprendida la ojiperla.

Los morenos la miraron mientras ella se acercaba a la entrada de la cueva.

Naruto llegó tras un insecto, jadeando y malherido.

Hinata se acercó a él alarmada sosteniéndolo para que no se caiga, Sasuke hizo lo mismo.

- Fueron atacados, ¿donde están los demás? - preguntó Sasuke mientras sostenía a Naruto de un lado, lo sentaron contra la pared.

Naruto dejo escapar una mueca.

- Los atraparon, pude huir con la ayuda de los insectos de Shino y por la lluvia que oculto mi rastro de los secuestradores - él se levantó abruptamente y golpeó la pared - AH, Maldita sea dattebayo, vine por ayuda, tenemos que ir a rescatarlos - dijo determinado.

- No es conveniente que lo hagamos ahora, estás malherido y no sabemos a donde lo llevaron - dijo Saikai con el ceño fruncido.

Naruto abrió los ojos como platos.

Miró a Saikai, miró a Sasuke luego Saikai otra vez y nuevamente a Sasuke.

- Hay dos "Temes" dattebayo - gritó estupefacto el rubio.

El ojo de Sasuke se contrajo.

- Auch - el rubio recibió un golpe en la cabeza por parte de Sasuke.

- Dejate de idioteces Naruto, ese no soy yo - gruñó el pelinegro.

Saikai se encogió hombros, era normal que se pareciera a su padre de adolescente.

- ¿Qué informaciones tienes sobre los secuestradores? - preguntó serio Saikai.

Sasuke arqueó la ceja a la seriedad de chico arrogante, él no sabía que

Saikai soñaba con trabajar como capitán dela policía de Konaha al igual que su padre.

Naruto hizo una mueca.

¿Quien era ese chico igual al Teme ?

Bueno después lo descubriría.

- Encontramos a Genmai - los demas jadearon - pero fuimos emboscados, Shino llegó para ayudarnos - Naruto apretó su mano - No pudimos con ellos, tenían un extraño chakra que quemaba y corroía todo lo que tocaba. Shino uso sus insectos para lanzarme lejos antes de ser capturado junto a Kiba y Kakashi- dijo Naruto frunciendo el ceño.

Los demás jadearon.

Naruto había sido la última esperanza de Shino, había apostado todo en él.

- Sakura también fue raptada - dijo Sasuke frunciendo el ceño.

Naruto alzo la vista alarmado, agarró al Uchiha de la camisa apretando los dientes.

- ¿Porqué no la protegiste Sasuke? - gruñó el rubio. Sasuke ni se inmutó había esperado esa reacción. Saikai le puso la mano en el hombro mientras Hinata los miraba alarmada.

Naruto miró al pelinegro que sostenía su hombro.

- ¿Qué quieres clon de Sasuke? - dijo Naruto alterado.

El ojo de Saikai se contrajo.

~ Clon de Sasuke ~ pensó irritado, lo habían llamado de muchas cosas parecidas a su padre, en mayoría alabanzas pero jamás lo llamaron un simple clon.

Saikai suspiró.

- Culparlo no servirá, nosotros también estuvimos ahí y no pudimos evitarlo - informó serio. Hinata miró al suelo. Ella quería hacer algo para animar al rubio pero no tendría palabras correctas para hacerlo, no era el tipo de chica que sonreía entusiasta y confiante diciendo que todo estaría bien. Ella no era Naruto.

Naruto aflojó el agarre y miró al suelo.

- Lo siento Teme - dijo calmándose Naruto.

- Hn - Sasuke simplemente gruñó - ¿Tienes el insecto de Shino? - preguntó al rubio.

Naruto lo miró confundido.

- ¿Hã?... Ah, Sí lo tengo - dijo mirando al insecto en su hombro. Shino le había ordenado que guiará a Naruto al mismo tiempo que lo lanzaba lejos con sus insectos.

- Iremos por la noche cuando el sol se ponga. Seguramente el insecto sabrá encontrar a Shino - dijo Sasuke pensativo.

Saikai e Hinata siguieron su raciocinio, sería mejor un ataque a la noche.

- ¿Porqué a la noche? Será mejor si vamos ahora, ¡dattebayo! - dijo Naruto.

- Sasuke-kun tiene razón será mejor por la noche, es algo más discreto Naruto-kun - dijo la peliazul.

Naruto volteó la mirada hacía ella.

Ella se sonrojó apresurada miró al suelo y empezó a jugar con sus dedos apenada, al menos había logrado explicarle

Saikai miró alarmado a su mini madre, miró al rubio y otra vez a su madre.

~ ¡Oh! ¡no! ¿Cómo no me di cuenta que era el Nanadaime? ¡Ah! bueno, es más maduro en mi época ~ se excusó internamente Saikai.

Él había oído la historia del primer amor de su madre.

*Flash Back*

Un Saikai de 10 años miró confundido a su padre que tenía el sharingan activado, volvió a mirar a su madre que charlaba riendo con el séptimo Hokage.

- ¿Qué sucede otou-san? Sólo activas el sharingan para amenazar a los aprovechados que intentan acercarse a kaa-san, sólo es Naruto-oji-san quien está hablando con ella ahora - dijo confundido con el aura asesina de su padre.

- No es sólo Naruto, es el primer amor de tu madre - escupió irritado el Uchiha.

Saikai abrió los ojos como platos y miró al Hokage.

Arqueó la ceja perfectamente.

- Kaa-san tiene gustos raros - dijo algo incrédulo.

- Lo mismo pensé yo durante mucho tiempo hijo - dijo sonriendo de lado el mayor.

- De cualquier forma no creo que debas estar así, él tiene una hija y está casado - dijo el menor con una expresión aburrida.

El mayor sonrió de lado aun con el sharingan activado.

- Los Uchihas somos posesivos Saikai, tú eres un Uchiha lo entenderás algún día - dijo antes de desaparecer y ponerse atrás de su esposa abrazándola de forma posesiva mientras ella hablaba con el Hokage.

Saikai sonrió de lado y se unió a él.

La mayor parpadeó confundida, por el actuar de su marido y su hijo, mientras el Hokage hacía una mueca asustada por la mirada amenazante de los dos Uchihas."

*Fin del Flash Back*

Saikai miró al la versión pequeña de su padre.

~ No te preocupes otou-san esta vez yo te ayudaré aunque no lo sepas aun ~ pensó con una mirada determinada.

Sasuke arqueó la ceja.

¿Porqué Saikai lo miraba de esa forma? Como si entendiera algo que él no.

Se encogió de hombros y miró de reojo a la Hyuga que tenía varios tonos de rojos mientras Naruto la miraba extrañado con su comportamiento.

Él chasqueo la lengua algo irritado y miró hacía afuera de la cueva, la lluvia seguía.


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.

Kiba y Akamaru se despertaron dentro de las celdas al escuchar una fuerte discusión.

- ¿Cómo que lo perdiste por culpa de la lluvia? ¿Qué clase de shinobi eres? - gritó el líder, suspiró y se llevó la mano al rostro, estaba indignado, ¿Esos eran los buenos secuestradores que Orochimaru había enviado?

Ellos bajaron la cabeza al suelo.

- No importa ahora, quizás hasta sea mejor así vendrá más rápido hacia nosotros cuando su amigo le avise que tenemos a sus compañeros - dijo sonriendo sádico.

Kiba entrecerró los ojos y miró a sus compañeros en la otras celdas, sólo Sakura estaba despierta.

Al parecer tomaron fuertes medidas contra Shino y Kakashi porque los dos habían sido los principales objetivos en la batalla.

Kiba miró a su perro.

Tenían que salir de alguna forma.


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- Anoo...etto...Na-Naruto-kun - llamó la ojiperla.

Naruto volteó la mirada hacía ella.

- ¿Sí ? ¿Qué sucede Hinata-chan? - preguntó el rubio despistado.

Hinata le ofreció el ungüento.

- Si-si quieres bueno... Puedes usarlo - dijo ella tímidamente y muy sonrojada.

Naruto sonrió agradecido.

- ¿En verdad? - ella asintió. Él agarró el ungüento y parpadeó - ¿Me lo pasarías tú? - preguntó inocente.

~ Pasar el ungüento en Naruto-kun ~ pensó sobrecalentándose la peliazul.

Ella no tuvo tiempo de contestar porque Saikai apareció entre ellos.

- Yo lo haré - declaró serio.

Los dos parpadearon.

Saikai empezó a pasar el ungüento en el rubio.

- Auch, auch no pases tan fuerte auch - se quejó Naruto mientras Saikai le pasaba fuertemente la pomada.

- No seas un niño - contestó el pelinegro.

Hinata los miró con la mandíbula caída.

Sasuke los miraba de reojo, por alguna razón no pudo evitar sonreír de lado al ver a Saikai apartando a la Hyuga del Uzumaki.

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- Etto Na-Naruto-kun ... - Naruto miró a la ojiperla que lo llamaba otra vez. - Te-tengo ramen ins-instantaneo si-si quieres - dijo ella jugando con sus dedos.

Los ojos de Naruto brillaron.

- ¡Oh! Hinata-chan eres un ángel - gritó levantándose del suelo para abrazarla.

Saikai lo detuvo con una mano en su frente, evitando que avanzará.

- Oe ¿qué te pasa? - preguntó el rubio irritado tratando de ir hacía delante pero la mano de Saikai lo empujaba hacía atras.

- Oh nada sólo quería pasar por aquí - dijo con una expresión seria a su patética excusa.

Hinata parpadeó y Sasuke arqueó la ceja.

¿Era su impresión o el extraño Uchiha estaba alejando al dobe del lado de la Hyuga?

Saikai chocó apropósito con Hinata haciendo que ella se desequilibrará.

Sasuke la sostuvo a tiempo antes de que ella cayera al suelo.

Hinata se sonrojó al cruzar miradas con él. Ella se recompusó apresurada y avergonzada.

- A-Arigato - dijo apenada hacia el Uchiha que sólo gruñó en respuesta, encogiéndose de hombros.

- ¡Oh! Lo siento creo que estoy algo mareado Hinata - se disculpó sonriendo inocente Saikai.

Sasuke arqueó la ceja, era obvio que lo había hecho apropósito.

¿Qué pretendía?

- Oh no-no hay problema Saikai-kun - dijo tranquilizadora la ingenua peliazul.

Los Uchihas cruzaron miradas.

Saikai lo miraba como diciendo que en el futuro se lo agradecería pero ¿agradecer qué?

Sasuke lo sabría algún día.

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.

La fuerte lluvia se detuvo cerca del anochecer.

En sol se ponía en el horizonte.

- Estén listos, partiremos ahora - dijo Sasuke.

Los demás asintieron y agarraron las mochilas con excepción de Saikai que se acercó a Sasuke, él lo miró de reojo.

- ¿Pararemos por el camino? - preguntó Saikai.

- Es probable que lo hagamos - contestó mirando hacía afuera. - No podremos ver al insecto una vez que oscurezca completamente pero con el byakugan de la Hyuga podremos continuar una buena parte del camino.

Saikai asintió en concordancia.

Partieron determinados a encontrar a sus compañeros.


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En otra época.

La pequeña Mikoto de 9 años entró en la casa.

Ella parpadeó al ver a sus padres con rodeados por un aura asustadora.

Ella hizo una mueca asustada.

- Etto... Tou-san, Kaa-chan, ¿Qué sucede? - preguntó vacilante la ojiperla.

Sus padres dejaron sus auras oscuras por un segundo al oír la voz de su angelito.

- ¡Oh! Mikoto ya estás en casa, ¿Puedes hacernos un favor? - preguntó su padre acuclillándose frente a ella.

Ella asintió automáticamente.

- Avisa a Itachi y Neji que nosotros saldremos de viaje - dijo levantándose - Tenemos que ir tras su hermano mayor.

Mikoto hizo una cara asustada.

- Saikai-oniichan ¿Está en problemas? - preguntó asustada por su hermano.

Los adultos no respondieron.

El aire se puso aterrador alrededor de los mayores como si una enorme nube negra los rodeará.

Sí.

Saikai estaba en serios problemas.

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