El amor soporta mejor la ausencia o la muerte que la duda o la traición.
Capitulo 2
El curso del destino
Regresó al hospital, era tarde entró en su dormitorio, se puso su bata de dormir, y se recostó en su cama, cerro los ojos y sonrió al ver el rostro de su rebelde. Pronto el sueño la invadió.
- o -
Unas horas después el sol hizo su aparición, Terry seguía dormido. Cuando escucho que habían llegado a su destino, abrió sus ojos entrecerrándolos por la molestia de la luz, frotó su rostro con las manos, se puso de pie, tomó su equipaje y descendió del vagón.
A pesar de no haber dormido mucho, su rostro estaba relajado y sonriente tomó un carruaje y se dirigió a su departamento.
- Buenos días – saludó a la casera
- Buenos días - contestó sorprendida, pues parecía que por primera vez, desde que se mudo ahí, su inquilino estaba de buen humor.
Terry entró a su departamento, directo a tomar un baño ya que tenía que presentarse en el teatro para el ensayo general; al quitarse la camisa vio el crucifijo en su cuello lo apretó con su mano y recordó "Así siempre me tendrás junto a tu corazón".
-Pronto, pronto estaremos juntos-
- o -
Pasaron varios días…
- Candy llegó esta carta para ti
- ¡Una carta! - la tomó entre sus manos - No tiene remitente - la comenzó a leer
Hola mi querida Señorita Pecas!
-¡¡Terry!!
¿Quién creíste que sería?
Estoy tan contento de haberte visto, aunque solo fuera por poco tiempo.
Candy leía emocionada
Aunque te ves muy linda en uniforme blanco, yo preferiría no tener que ser uno de tus pacientes. ¡Qué pena me dan!
-¿Cómo te atreves a decirme eso?- se preguntaba la rubia
Solo estaba bromeando, La verdad quisiera enfermarme, para poder estar junto a ti, pero aún continuamos con la obra del Rey Lear, afortunadamente, sigue teniendo mucho éxito y no puedo tomar días de descanso. Me gustaría tanto que estuvieras aquí, te extraño y muero por volver a tenerte entre mis brazos.-Yo también te extraño- cerró los ojos y recordó sus besos
Pero aunque estemos en lugares diferentes, estas aquí conmigo, por que no dejo de pensar en ti. Voy a escribirte todos los días, te escribí mi dirección dentro del sobre. Te prometo que pronto volveremos a vernos.Te amo
Terry- Te amo - respondió como si Terry estuviera ahí, guardó la carta y continuo con su trabajo.
Los días pasaron y se escribían constantemente aunque sus cartas tardaban en llegar a su destino, ambos las recibían con emoción.
Terry aprovechaba sus momentos de descanso para subir a la azotea del edificio y leer las cartas. Disfrutaba tanto de todo lo que su novia le escribía, desde sus pacientes, sus estudios hasta las aventuras que pasaba siendo el conejillo de indias del inventor. A pesar de la distancia cada día la amaba más y haría todo lo que estuviera en sus manos para estar juntos.
Susana moría de celos, durante la gira trataba de pasar el mayor tiempo con él, fingía ser una buena amiga, pero Terry seguía siendo frio y ella sabia que el motivo era esa rubia. No entendía como un hombre como él podía fijarse en una chica insignificante como Candy. Lo quería para ella y estaba dispuesta a todo para lograrlo.
- o -
Chicago…
Candy pasaba su día libre con sus amigos, la Tía abuela estaba de viaje en Boston con Elisa, por ese motivo se encontraban todos en la mansión de Chicago, estaban de lo más divertidos con las ocurrencias de Stear.
Neal, se enteró y fue directo a la mansión, la vío a lo lejos, se veía realmente linda. No se explicaba por qué deseaba estar cerca de ella.
En el jardín….
- Este invento de verdad funciona - decía Stear con un artefacto en las manos- oprimes este botón y… - justo al hacerlo explotó frente a la rubia llenándole el rostro de aceite
Todos rieron
- Lo siento Candy, de verdad yo…- el joven de anteojos trataba de disculparse
- No te preocupes, ya estoy acostumbrándome a esto - le sonrió y se puso de pie - ahora vuelvo iré al tocador.
Candy fue dentro de la casa, Neal la vio y la siguió, la chica entró al baño, pero dejo la puerta entreabierta pues únicamente entro a lavarse.
Se secó con una toalla y al levantar la cara vio a Neal detrás de ella a través del espejo, se giró inmediatamente quedando frente a el.
-¿¡¡¡Pero qué haces aquí!!!?
Neal sonrió mientras cerraba la puerta, tenía la mirada diferente
- Déjame salir
- Lo haré después de divertirnos un rato - le dijo mientras comenzaba a caminar hacia ella
-¡¡No te acerques!!! - le decía mientras caminaba hacia atrás, quedando atrapada entre la pared - AUX…. - pero no pudo terminar la frase ya que Neal cubrió su boca con una mano, mientras pegaba su cuerpo al de ella inmovilizándola.
- Mmm…hueles bien - murmuraba hundiendo su rostro en su cuello
Candy trataba de liberarse pero no podía, ya no era el niño al que le había dado palizas años atrás, ahora era más fuerte que ella.
Neal quitó la mano que cubría su boca, para buscar sus labios
- ¡No! – Grito Candy girando el rostro - ¡¡suéltame!!! ¡¡suéltame!!
Pero Neal tomó su rostro y comenzó a besarla, mientras que ella forcejeaba tratando de liberarse
-¡¡NO!! – le dio un empujón con todas sus fuerzas haciéndolo caer. Trató de abrir la puerta, pero estaba cerrada
Neal se puso de pie
-¡¡¡No te acerques!!!-
-Jajaja tarde o temprano vas a ser para mi ¿entiendes?
-¡Nunca!
En el jardín Archie notó la tardanza de Candy
-Ya tardó en regresar – se puso de pie – Iré a buscarla
- Yo iré, esto es cosa de mujeres – sonrió Annie caminando al interior de la mansión
-Candy!, toc, toc ¿Estas ahí?
Candy y Neal la escucharon. El moreno le hizo la advertencia de que guardara silencio
-Si… en un momento salgo
Neal camino a la puerta, y antes de abrirla habló - Me gustas y vas a estar conmigo tarde o temprano, ¿entiendes?
Candy lo vio con rabia, y salió de ahí trataba de estar serena pero no podía
-¿Estas bien?, te ves pálida- pregunto Annie, que no se dió cuenta que Neal se encontraba dentro
-Yo… si… no tengo nada
Salieron al jardín, todos seguían bromeando, pero ella ya no se comportó igual, lo ocurrido con Neal la perturbó
- ¿Pasa algo? – preguntó Archie
- No… solo estoy cansada, es tarde, tengo que irme
-De acuerdo te llevare al hospital
Al llegar a su habitación, comenzó a llorar, sentía tanto coraje por lo que Neal hizo, se sintió tan indefensa.
-TOC, TOC…
Se puso de pie limpiándose las lagrimas, era una de sus compañeras, avisándole que necesitaban ayuda, debido a un aparatoso accidente, sin dudarlo se puso su uniforme y se fue a trabajar, olvidando así el incidente con Legan, al menos esa noche.
Pero las semanas que siguieron, comenzó a recibir regalos, flores, todos provenían del la misma persona, Neal.
El moreno se estaba obsesionando con ella, Candy nunca aceptó ninguno de sus regalos, y esto llenaba de rabia al chico.
Pronto habían pasado 2 meses
- o -
Nueva York…
Terry se encontraba en su departamento
- Esto es para el alquiler y esto para el pasaje de Candy - sacaba cuentas – vaya creo que si continuo así pronto lograre traerla
Toc, toc
- Pase por favor
- Hola, quería decirte algo urgentemente
Terry no dijo nada, solo se puso de pie
-Te traje estas galletas, espero te gusten
-…¿Cómo supiste que estaba en este lugar?
-Le pregunte al representante de la compañía
-¿Y qué es eso tan urgente?
-¿Ni si quiera vas a invítame una taza de té?
- Lo siento pero no tengo nada que ofrecerle a una princesa como tú – contestó con su sarcasmo- ¿ Y que querías decirme?
La chica no esperaba esa respuesta pero continuó hablando - Acaban de anunciar audiciones de la nueva puesta en escena "Romeo y Julieta" , y creí que te gustaría saber ¿harás la audición?. Te Imaginas, tu romeo y yo Julieta seria sensacional!!!
Terry tomo su chaqueta
-¿A dónde vas?
-Al teatro quiero saber todos los detalles
- Yo voy contigo
Pero él ni siquiera escuchó, corrió hasta el teatro, mientras en su mente aparecía Candy en el festival del Colegio.
Al llegar vió la fecha para las audiciones - si logro este estelar, será lo mejor que puede pasarme, interpretar esta obra, y lograr que Candy asista.
Terry a partir de ese momento se preparo como nunca, puso todo su empeño para lograr el papel de Romeo, mientras Candy pasaba horas estudiando pues pronto presentaría sus exámenes para convertirse en enfermera titulada.
- o -
Por fin unas semanas después….
Nueva York…
Terry se encontraba en la azotea leyendo la última carta de Candy donde le contaba que por fin era una enfermera titulada.
-Vaya lo lograste pecas!
Susana en ese momento subió corriendo
-Terry, Terry ya tienen los nombres del reparto!!
El castaño guardo la carta y fue a ver los resultados, Susana fue detrás de él.
Julieta-Susana Marlow Romeo- Terrece GrandchesterTerry al leer el nombre sonrió
- No puedo creerlo, tú serás Romeo y yo Julieta, no pudieron elegir un mejor Romeo, estoy segura que haremos una gran mancuerna
Pero Terry no la escuchaba - en su mente solo un rostro aparecía - Candy, mi dulce Candy, por fin estaremos juntos-
- Felicidades Terrece Baker - se escucho detrás de él
- ¿Qué acabas de decir? - enfrento al joven –¡ No soy Terry Baker! ¡Di mi nombre de nuevo!
-Vamos, todos sabemos que eres el hijo de Eleonor, no tienes que negarlo más
-¿Y qué quieres decir con eso imbécil?
-Qué es una envidia,
-¡Si, teniendo a una gran actriz como ella…
Terry al escucharlo se lleno de rabia y se le fue encima al hombre tomándolo de las solapas - ¡Qué Importa Que Sea Mi Madre! ¡Dime Lo Que Quieres Decir Directamente!
-Terry por favor ¡suéltalo!- pidió Susana ante la reacción del chico
-¡Terry Grendchester es mi Nombre Que no se te olvide!- gritó dejándolo caer al suelo, para ir directo al despacho de Robert, abrió la puerta sin tocar antes.
-¿Que pasa?
-¿Por qué me has dado el papel de Romeo? Acaso por que ella…- apretó los puños
- Si te refieres a tu madre, ella nada tiene que ver, ¿Qué Clase de compañía teatral crees que es esta ¿una que se deja influenciar por los apellidos? - Robert estaba molesto ante el comentario del actor - Si tienes ese papel, es debido a tu calidad actoral- bebió de una copa calmándose-
- Robert.. lo siento…
- Eres un buen actor, pero con un temperamento bastante desbocado, aprende a controlarte
- Lo haré y te aseguro que no te decepcionare con esta oportunidad
- Lo sé… lo sé sonrió - tendrás que trabajar muy duro, el protagónico es un peso muy grande
- Daré mi máximo esfuerzo
- o -
Días después en Chicago…
Como enfermera titulada, Candy no podía seguir viviendo como estudiante dentro del hospital, por lo que llegó el momento de mudarse a otro lugar.
Los chicos le propusieron vivir en la mansión, Annie la invito a su casa, pero ella no acepto, busco en varios lugares y por fin encontró un departamento, era pequeño, pero muy acogedor.
- o-
Días después….
Era de noche, Candy terminó su turno y salió rumbo a su departamento, al llegar se quito el abrigo y lo colocó en el perchero, después fue a la cocina y se preparó un poco de té, se acomodó en el sofá y se dispuso a revisar su correspondencia, había llegado una carta de Terry, sonrió., y la abrió inmediatamente.
-Woow no puedo creerlo será Romeo!!! ¡¡¡ quiere que vaya a Broadway!!!- La rubia estaba muy emocionada.
De pronto tocaron la puerta, Candy se puso de pie y abrió
-Neal- dijo al verlo ahí y sintió temor, trato de cerrar la puerta pero él la empujó.
-Así que ahora vives aquí- decía mientras revisaba el lugar, con cara de repugnancia – Si me aceptaras podrías vivir en un mejor de lugar – caminó hacia ella
- ¡No te me acerques!
-¿Qué es esto?- le preguntó mientras le arrebataba la carta de Terry de las manos
-¡Devuélvela!
-¿Por culpa de ese actor me rechazas a mi? – la sujetó del brazo
-¡Suéltame!-
-Eres una tonta, ¿De verdad crees que Granchester te toma en serio?- la sujetaba con más fuerza, atrayéndola a él – soló eres una mas de sus conquistas, te aseguro que mientras tu juegas a ser la novia perfecta, él se divierte con Susana – le decía muy cerca de su rostro – deberías hacer lo mismo, divertirte conmigo…
- ¡Basta déjame!
- Deja de resistirte – trató de besarla de nuevo, seguían forcejeando provocando que ambos cayeran al suelo, Candy aprovechó y logró liberarse de el,
-¡Largarte de aquí! – había tomando un florero en sus manos
Neal se puso de pie
- ¡He dicho que te largues! – amenazó con arrojárselo
- De acuerdo, por hoy me iré, pero te aseguro que pronto sabrás de mi – respondió el moreno mientras atravesaba la puerta.
Candy al ver que salía de su departamento corrió y cerró con llave la puerta, se recargó en ella y lentamente se sentó abrazándose a si misma, llorando de rabia.
Esa misma noche en Nueva York…
A Terry le gustaba quedarse en el teatro cuando estaba vacío ensayaba hasta altas horas de la madrugada y Susana lo sabía por lo que aprovecho esa noche.
El castaño se encontraba en el escenario, diciendo sus líneas
- ¿No crees que necesitas un descanso?
- Susana, es tarde ¿Qué haces aquí?
- Lo mismo que tú, quiero dar una buena actuación ¿te importa si ensayamos juntos nuestras líneas?
-De acuerdo
Unas horas después al finalizar el ensayo Terry fue a su camerino a recoger sus cosas para irse a descansar, cuando Susana entró y dijo -Mira lo que me encontré!!
- ¿Una botella?
-Si, ¿por qué no brindamos?
- ¿Y por qué lo haríamos?
- Por el protagónico y porque seremos unos grandes actores
- De acuerdo, brindemos, me hace falta un trago - Terry tomó la botella y quitó el corcho, Susana fue por unas copas de utilería, pero en la de su compañero coloco Damiana una droga que estimula la liibido.
- Salud
- Salud
Comenzaron a beber, poco a poco la botella llego a la mitad, Terry acabó un trago
- Es tarde, vámonos
- Espera un último brindis, por favor- dijo Susana acercándose a él
- Salud– respondió el castaño
- ¿ Por que brindamos esta vez?- preguntó Terry con la copa en la mano
- Por ti…- le acarició el rostro - por que triunfaremos juntos- su voz sonaba muy seductora
El cuerpo de Terry comenzó a reaccionar ante lo que hacia Susana
-¿Qué haces? - detuvo sus manos, que comenzaban a acariciar su pecho
- Me gustas… me gustas mucho Terry y se que también te gusto
- Espera… no - él castaño trataba de controlarse pero no podía
- ¿No te gusto? - le preguntaba coqueta
- Si, eres una mujer muy bella – le respondió viéndola fijamente
Susana se fue acercando mas a él, Terry no soporto más y la tomo en sus brazos, busco sus labios con desesperación, Susana se aferró a él, comenzaron a acariciarse, las prendas pronto quedaron a un lado, la condujo hasta el sofá y ahí la hizo suya, Susana sonreía, lo había logrado era suyo, en ese momento le pertenecía.
Continuara…
Hola:
Pues aquí tienen el capitulo dos, ya poco a poco se va dando la trama, espero les siga gustando a medida que avance, no soy una experta en letras, ni pretendo inventar el hilo negro en los fics, solo me divierto contando lo que se me ocurre.
Gracias a todas las que se han tomado el tiempo de leer estos capítulos, les mando un saludo.
Bueno espero sus críticas y comentarios a lulunov9yahoo.es, uno aprende de ellas.
Lulú
