Anyone's Advice

Chapter 2

En cuanto se despertó sintió un gran dolor en los muslos como si hubiese estado toda la noche en clase de spinning, por eso, cuando Mimi se sentó en el borde de la cama con los pies en la pequeña alfombra, echó una mirada tras el hombro y vio que Yamato dormía profundamente pensó que después de tanto tiempo sin nada era como volver a perder la virginidad. Era la misma sensación muscular… también se podía comparar a hacer spinning como loca durante toda la noche.

El reloj en la mesa de noche marcaba las 7.48, tenía tiempo suficiente para bañarse, tomar desayuno, vestirse y salir a trabajar.

Era sábado. Trabajaba sábado por medio en la cafetería, pero como había cambiado ese sábado por el viernes (por el cumpleaños de Sora) no había remedio. La independencia tenía sus costos.

Volvió a mirar al rubio y por un instante, Michael estaba en su lugar. No había comparación entre ambos. Michael había sido su novio por muchos años, Yamato era solo su amigo… con ambos se había acostado, se podría decir que ha tenido dos primeras veces en su vida.

"Ouch!" pensó Mimi cuando iba camino al baño, en verdad que le dolían las piernas. Había perdido totalmente el training. El Ishida anoche se la comió literalmente, lo hicieron 3 veces seguidas. ¡Cómo no se cansaba! Y en realidad, tampoco la había pasado mal, así que no podía alegar.

Se miró en el espejo y se sonrió para si. Era la mañana alegre después de haber tenido sexo. Extrañaba esa sensación en el cuerpo.

-¿Quieres seguir sonriendo? – preguntó Yamato desde la cama haciéndola ruborizar.

Mimi le sacó la lengua graciosamente y agregó: "Tengo que arreglarme y salir a trabajar, estaba practicando mi sonrisa para los clientes"

-Bueno hoy no hago clases… tengo este sábado libre – comentó contento mientras buscaba su celular en el pantalón a orillas de la cama.

-Yo tengo libre el próximo sábado… iremos con Sora y Hikari a acampar durante el fin de semana.

La rubia abrió el agua de la ducha y se metió rápidamente. ¡Qué bien se sentía el agua tibia!

-Mimi, ¿tienes cargador para mi celular?, me quedé sin batería – Yamato se asomó mientras ella tomaba su ducha.

-Hey! – gritò ella tapándose con un shampoo – no seas grosero.

-Vamos, ¿en serio? – la quedó mirando mientras el agua caía por su cuerpo. – creo que a estas alturas taparte no sirve de nada – sonrió metiéndose al agua junto a ella.

Se acercó tanto que el agua ya no caía sobre Mimi sino que sobre la espalda ancha del Ishida. La acorraló contra la pared aplastando su cuerpo, con una mano tomó su cabeza y con la otra agarró su seno derecho haciéndola gemir. Se besaron. Se besaron y tocaron con la misma intensidad que hace unas horas.

-No puedo llegar tarde hoy… - dijo ella con la respiración entrecortada sintiendo como Yamato jugaba en su entrepierna con sus dedos.

Y sin responderle nada la dio vuelta, la dejó mirando contra la pared. Los besos que le dio en la espalda se mezclaban con el agua tibia, sintió el miembro duro del muchacho en su trasero buscando la entrada: "Haremos algo rápido entonces…" le susurró al oído desde atrás.

Yamato, la agachó hacia adelante, la tomó de las caderas y la penetró.

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Hikari se quedó mirando con cara de desaprobación a su hermano mientras éste dormía en el sillón.

Anoche cuando llegó se lo encontró totalmente borracho y cantaba a todo pulmón Butterfly de Koji Wada. De hecho y, después de que llamaran varias veces reclamando por ruidos molestos al departamento, tuvo que obligarlo a parar de tomar. "Kari, el ultimo y no molesto más… lo prometo" le rogaba su hermano abrazando la botella de licor como su más preciado tesoro. "Es suficiente, dijeron que si no paras este escándalo te pasarán una multa" respondió su hermana molesta.

Kou' estaba sentado en una silla a continuación de su hermano con el computador en las piernas.

-No es que lo defienda… pero al menos estaba en su casa – dijo el pelirrojo sin sacar los ojos de la pantalla.

-la última vez que bebió tanto fue cuando esa chica de Norteamérica se fue… - suspiró sin entender – es increíble que sabiendo que iba a venir hoy con Takeru haya hecho esto. Podría haberlo dejado para otro día… - Hikari tomó una bolsa y comenzó a limpiar.

-Desde que Marion se fue que no lo veía así… - Takeru apareció desde el dormitorio del moreno rascándose la cabeza.

La Yagami torció la boca, esa chica había sido muy mala influencia para su hermano y desde que se la presentó nunca le cayó bien. Fueron 3 meses de locura, 3 meses en que lo único que supo de él era que estaba en algún bar con ella, que el departamento olía a marihuana día y noche y que pasaba tomado 24x7. No entendía como en su trabajo nadie le había llamado la atención.

-¿Pudiste contactar a Yamato? – preguntò Hikari cambiando de tema.

-tiene su móvil apagado aun… debe estar durmiendo. ¿Se fue temprano anoche, no Kou'?

-pues si – respondió el Izumi mirándolo pensativo – no estuvo más de 2 horas, no nos dijo nada. ¿Te molesta si me quedo unos minutos más Hikari? – miró a la chica que seguía ordenando – tengo un problema gigante con un proveedor y estoy esperando que me envíe unos documentos.

-No, quédate tranquilo – sonrió.

Y de la nada Taichi despertó violentamente y sin mediar palabras vomitó al piso. Los tres se miraron asqueados con la desagradable escena.

Sora que aparecía desde el baño en donde se encontraba dándose un baño llegó corriendo donde su amigo: "Tai, pero que demonios…!" pensó molesta.

-estoy bien… estoy bien… - murmuraba el moreno.

-Hikari, ¿puedes preparar un café por favor? – instó la pelirroja. Koushirou y Takeru llegaban a ayudarle – Llévenlo a la tina – pidió.

-déjenme sola con el… - les exigió en cuanto los chicos lo dejaron todo doblado en la tina. Takeru cerró la puerta lentamente.

Sora dio el agua fría y Taichi se sacudió como si fuese fuego. No era necesario un café, ni una energizante para que el Yagami despertase. En un segundo se sentó asustado y trataba de tapar las gotas de agua con sus manos.

Observó a Sora frente a él echa una furia: "Tu y yo vamos a conversar seriamente Taichi"

-lo siento… yo…

-¡te callas!… que hablaré yo – interrumpió. Ella era la única que lograba infundir miedo al moreno. Se quedó callado y quieto bajo el agua que continuaba cayendo. – eres lo peor… - cortó el agua para que el otro pudiese oírla claramente – eres lo peor, Taichi – repitió molesta - … era mi cumpleaños, quería una celebración con todos ustedes, mis amigos… después salir a bailar, pasar una buena noche con las personas que quiero…

-Sora yo…

-estoy hablando yo – volvió a interrumpir - ¿Qué pasó anoche con Mimi?... ¿Por qué te enojaste con Yamato? ¿Por qué tanto escándalo?

Tai recordó que anoche hizo un alboroto en su habitación botando todo lo que vio delante de sus ojos. Yamato le había mandado un mensaje indicando que iría a dejar a la rubia a su departamento y volvería… bueno, nunca volvió. Despotricó en contra de su amigo, ¿por qué siempre quedaba un paso atrás de él? Él no era tonto… de seguro estaba en la cama con la chica que el quería para sí. ¿Por qué donde colocaba sus ojos, Yamato se adelantaba? Primero Sora… si, Yamato le había contado su casi incursión con la pelirroja y todas las casi incursiones que siguieron. Decidió olvidarlo y dar vuelta la página. Pero ahora se volvía a repetir… zaz! Se fijaba en Mimí y su amigo estaba ahí, al acecho.

-No volveré a beber de esa forma, lo prometo – dijo finalmente en voz baja.

-no se trata de prometer cosas Tai, se trata de que me cuentes, para que me dejes ayudarte… soy tu amiga.

Y sin más el moreno se echó a llorar cual niño. Sora se acercó sentándose a su lado, su semblante enojado cambió a uno de tristeza. Él la rodeó con sus brazos y colocó su cabeza entre sus pechos llorando: "¿Qué he hecho mal, Sora?" repetía con angustia.

-cuéntame que pasa, Tai – le murmuró mientras lo abrazaba con fuerza.

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-Es..pera… - Joe jadeó y tiró del cabello a la mujer que tenía arrodillada frente a él. La chica que tenía unos grandes ojos verdes lo miraron desde abajo sonriendo coquetamente. Tenía entre sus manos el miembro erecto del muchacho. – No tan rápido… - le dijo mientras la forzaba a meterse nuevamente su pene en la boca

"Solo quedan 3 horas de turno" pensó Joe mientras sentía la boca de la mujer chupándoselo.

…No había sido una noche muy movida y eso producía que el sueño lo atacara más seguido. La mañana fue más tranquila todavía, llegaron dos tipos con heridas cortantes que se habían visto envueltos en una pelea en un bar (fue lo más emocionante que hubo), varios dolores de estómago, fiebres por doquier.

Pasaba frente a la máquina de café y sin dificultad notó a Sarah, una interna mitad australiana, mitad japonesa que había ingresado a estudiar en su facultad.

Le coqueteó unos minutos y bueno… el resto ya se podía ver y sentir… la tenía allí abajo jugando

O

Sora movió la cabeza en señal de un "no" a Hikari cuando esta quiso entrar al dormitorio de su hermano. "Espérame afuera, ya salgo" le dijo en tono bajo.

Acomodó a su amigo con una almohada… le desordenó el cabello en una caricia y le besó la frente para mirarlo con cariño. Era solo un niño jugando a ser adulto. Había madurado mucho pero aun así necesitaba un buen consejo.

"No sé si estoy enamorado, pero ella me hace sentir… no sé muy bien cómo explicarlo" le había dicho su amigo hace minutos atrás.

Cerró la puerta tras de sí despacio para no despertar a su amigo que se había quedado dormido nuevamente. Hikari y Takeru la quedaron mirando con expectación esperando que ella les contara algo de lo estaba pasando, pero como buena confidente Sora simplemente les contestó que estaba con problemas en el trabajo. "Mucho trabajo, mucho estrés. Le hará bien descansar".

-Kou' pidió que lo llamaras si necesitabas algo – dijo Hikari que se acercaba a Takeru – no sé si sea buena idea quedarnos los dos acá.

-Puedo quedarme el fin de semana donde mi mamá, deja llamarla - el rubio no se hizo problemas y sacó su celular para marcar.

-¿Crees que sea necesario que yo también converse con mi hermano? – Preguntó a Sora –

La pelirroja se quedó unos minutos pensando. "Me comporté como un idiota, besé a Mimi… Matt la fue a dejar a su departamento, ¿crees que haya pasado algo entre los dos?"

-No, con lo que le dije le quedaron muy claras las cosas – sonrió Sora recordando la confesión de su amigo.

Hubo un silencio entre ambas donde solo se escuchaban las risas de Takeru que le contaba algo muy gracioso a su madre por teléfono.

-será mejor que me vaya – dijo la pelirroja finalmente apuntando la puerta – no he dormido casi nada y quiero aprovechar mi fin de semana al máximo. El lunes comienzan los exámenes. Hikari – le dijo Sora pensativa – el próximo sábado vamos a acampar, ¿cierto?

La hermana de Taichi echó un vistazo rápido a Takeru que continuaba riéndose.

-Te confirmo el durante la semana. Tengo un problema de última hora. – Hikari se notaba complicada.

-No hay problema, tú me avisas – abrió la puerta del departamento para salir, pero se volvió sobre sus talones – no le digas nada a Tai – suspirò – deja que descanse, que duerma… va a ser lo mejor para él. Dile que lo llamaré en la noche para saber de él. Despídeme de TK– cerró la puerta tras de sin hacer sonido alguno.

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Yamato se rascó la entrepierna mientras leía los mensajes pendientes. Tenía alrededor de 10 de su hermano. No había ninguno de Taichi.

"Soy una pésima persona, soy un pésimo amigo" se dijo a si mismo al momento que sacaba las llaves del departamento que compartía con su papá.

Había caído en cuenta que había metido las patas hasta el fondo. Se había metido con la chica que le gustaba a su amigo y no una vez, ni dos, ni tres… ok la ultima la iba a dejar sin contar ya que se fue tan rápido que no valía la pena tomarla en cuenta. Así que quedaba en 3 veces. Podía escudarse en que no era con sentimientos de por medio, solo sexo por estrés laboral. Fue un buen revolcón. Bueno... revolcones…

Y nada más. No era que ahora iba a comenzar una relación con Mimi, lo habían dejado muy claro al despedirse. "Primera y última vez… y sin decirle a ninguno de los chicos" amenazó la rubia.

Ok. No le iban a contar a nadie, pero el sí sabía y también sabía que Taichi sentía cosas por ella. Además, había dado un paso importante al besarla la noche anterior.

Su mejor amigo se había seudo confesado.

"Soy un pésimo amigo" se repitió al momento que se dejaba caer en el sillón de su hogar. Y mientras se lo repetía una y otra vez recordaba los besos de la rubia. El como la había hecho suya casi la noche entera. Escuchaba sus gemidos… se podía hasta escuchar el mismo gimiendo cuando la Tachikawa lo masturbaba energéticamente.

"demonios… necesito una ducha helada… urgente" y sin más se fue acercando al baño mientras se sacaba la ropa.

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Mimi estaba realmente cansada.

Aun le dolían las piernas, la entrepierna, la espalda y hasta el dedo más pequeño del pie.

El trabajo no le había dado tregua durante todo el día. Lo único bueno de todo es que hoy el dueño cerraría más temprano porque su mujer, que se encontraba de viaje, volvía y él la iría a recoger al aeropuerto. ¿Lo malo?, ella tenía que hacerse cargo del cierre del local.

Cuando por fin pudo sentarse (bien despacio) a almorzar, sacó su celular para ver sus mensajes. Tenía esa tonta idea, bien tonta idea de que quizás tendría algún mensaje de Yamato. Un "que tengas un excelente día" habría bastado.

"Después de todo, era solo un polvo y listo, ¿no?" se dijo a si misma desanimada.

La cafetería estaba totalmente vacía. De un momento a otro estaba atendiendo 8 mesas al mismo tiempo y en el otro estaba contando moscas.

Yuu, su jefe, se paseaba tras la caja en círculos hablando por celular muy molesto. Había peleado nuevamente con su hijo por las bajas calificaciones. El muchacho se había ido a "estudiar" EEUU a "estudiar" entre comillas porque se iba de fiesta en fiesta y sus calificaciones lo tenían a punto de ser expulsado.

Afuera, limpiando las mesas de la terraza, estaba Misako. Misako era su compañera de trabajo, era insoportable, no tenían buena relación personal. Solo le hablaban en el trabajo y lo justo y necesario.

Habrían sido muy buenas amigas siempre y cuando Mimi no la hubiera descubierto con Yuu besándose en la bodega. Misako llevaba 4 años trabajando en la cafetería y según sus cálculos el mismo tiempo llevaba de amante con su jefe.

"No es asunto mío, ni lo va a hacer… yo vengo a trabajar" le había dicho en una oportunidad.

Misako se acercaba a ella con caras de pocos amigos.

-cuando termines de almorzar puedes ir a terminar de ordenar afuera. Recuerda que hoy cerramos antes – lo último lo había dicho con molestia. Era obvio que estaba molesta, iba a volver la mujer de su amante y eso significaba menos horas con él.

-por supuesto – Mimi le respondió con una fingida sonrisa. Era mejor no tener problemas con ella. El hilo se corta siempre por el lado más fino.

La rubia se levantó a los pocos minutos, no tenía nada de hambre y si empezaba antes a ordenar, antes se iría.

La tarde estaba fresca y comenzaba a correr un aire helado cuando Mimi comenzaba a apilar las sillas de la terraza. Lo que más quería en esos momentos era tirarse en su cama a dormir hasta el día siguiente.

-Mimi! – gritò Yuu desde adentro – Estaré con Misaki en la oficina ordenando unos documentos importantes, por favor que no nos molesten.

-Si.. claro – sonriò. "Si, claro… documentos importantes" se repitió a si misma con risa burlona.

Agarró un par de sillas y las dejó en la entrada. Cuando se disponía a apilar otro grupo lo vio desde lejos que se acercaba con una rosa color rosa en la mano.

"Okeeeiii" .. se dijo nerviosa mientras el muchacho se acercaba.

Continuara...

Notas:

Después de 10 años fuera de la pagina (sòlo leìa de vez en cuando) debo admitir que subir historias es complicado jajajajja

Los invito a que me den ideas ya que nunca està demás... espero sus comentarios y, a su vez, los invito a mi antiguo perfil del cual olvide completamente la clave. Por ello tuve que registrarme de nuevo. Cosas que pasan cuando uno se vuelve viejo :P

saludos a todos! :)