Debo admitir que cambie el final de este capítulo de ultimo momento... Pero creo que me gusta mas el como quedo, siento que queda mejor que el final que tenia planeado desde un principio.
Advertencia: Mal intendo de humor con una idea nacida del ocio, incluye algunos headcanon mios que quisas no sean aprovados por todos y obviamente, incluí algunas de mis parejas favoritas, lamento a quienes no les agraden estos supports, pero vean el lado amable, las demas parejas son solo de fondo y pueden ignorarlas o imaginar a sus favoritas en lugar de las que utilize.
"¡Felicitaciones por tu nuevo logro en la vida!
¿Quién diría que algún día te vería así? Aún recuerdo cuando eras un bebé huyendo de mí cada que intentaba bañarte, los demás empleados me solían decir que aún no tenía edad para cuidar de niños, y debo decir que tu no me ayudabas en demostrar lo contrario, pero aun así, salimos adelante hohoho.
Los días de perseguirte para ponerte los pañales han terminado, y ahora serás tú quien deba aprender a cambiarlos. Por eso, eh decidido transmitirte mi experiencia para que te vayas preparando para tu nueva vida, por lo que mis consejos te serán de utilidad mientras esperas al milagro de la vida llegar a tí.
Pero aún falta para que comiences a preocuparte sobre cual parte del pañal va hacia adelante, antes de eso debes pasar por el tiempo, que pese a ser llamado de espera, tendrás mucho que hacer para que todo salga bien, y si quieres sobrevivirlo, solo debes seguir estas sencillas reglas ¡O morir en el intento! (Y conociendo a Oboro, algo me dice que eso será muy probable que pase).
Regla No. 1- Mantén a tu chica fuera de peligro.
Tu misión principal es mantener a salvo a tu familia, por lo que debes mantener a Oboro fuera de todo peligro y sí, eso incluye combates y entrenamiento… ¡Y no pongas esa cara! Te conozco lo suficiente para saber, que de seguro estás pensando en saltarte esta regla, pero si la escribí primero es porque es la más importante de todas y no, no se te ocurra decirme que no comprendo la gravedad de lo que te estoy pidiendo, solo hazlo y estarás dando un buen inicio.
PD: Cuando lo hagas, asegúrate de que ella NO tenga alguna de sus armas a la mano."
…
- ¡Pero no puedo negarle una de las cosas que más le gusta hacer!
Takumi intentaba soltarse de Leo que no dejaba de guiarlo hacia el cuarto principal del castillo ¿Por qué tenía que ser esa la regla No.1? Bien, sabía que mantener a Oboro a salvo era importante, tan importante que se había convertido en su deber de por vida y no solo por mientras esperaba un bebé, pero aun así… La chica disfrutaba su trabajo como guardaespaldas y la idea de prohibírselo era impensable.
Desde el día en que Oboro apareció con sus escasos 12 años en el área de reclutamiento y literalmente golpeara a medio mundo hasta que le dejaran quedarse, ella comentaba que nunca abandonaría su trabajo, e incluso tras comenzar su matrimonio, ella le aseguro que no pensaba abandonar su posición como guardia personal. Para él era perfecto que ella tuviera esa determinación, así la tendría siempre cerca y podrían cuidarse el uno al otro, pero ahora… Ahora había encontrado el quizás único punto malo del asunto.
Hacerle aceptar que debía dejar su trabajo, aunque fuera momentáneamente, no sería algo fácil.
- Pues tendrá que aceptarlo, es por su bien y el del bebé.
Leo aseguro a Takumi con un solo abrazo para impedir que escapara, mientras que con el otro abrió la puerta a la que habían llegado. Se asomó un poco para ver quienes estaban. Sus hermanos estaban allí, al igual que los de Takumi, acompañados de algunos cuantos compañeros más.
- Tienes suerte, aquí esta justamente ella… Junto con Swordy.
- Supongo que te refieres a Hinata. – Comento Takumi en un tono de resignación, o Leo era incapaz de recordar todos los nombres de sus compañeros de Hoshido o ya se le había quedado el ponerles sobrenombres.
Leo entro tranquilamente arrastrando a Takumi, sin embargo, nadie parecía notar que la puerta se había abierto por estar concentrados en lo que hacían. Ambos se acercaron a Oboro y Hinata, pero tras escuchar sobre que estaban hablando, se detuvieron a observar lo que pasaba desde cierta distancia.
- Y entonces Nee-chan ¿Ya decidiste que harás con todo el tiempo libre que tendrás? – Preguntó Hinata casualmente.
- ¿Cuál tiempo libre?
- El que tendrás de ahora en adelante, no puedes ir a pelear así.
- ¿Por qué no?
- Porque tienes que cuidarte, si no volverá a pasar lo mismo que ayer.
- Puedo cuidarme bien por mi cuenta, lo de ayer fue solo un descuido.
- No, no puedes, no por ahora, nadie te dejara ir en ese estado.
- ¡Pues no pienso quedarme aquí sin hacer nada! – Algunos de los presentes voltearon a verla al notar que había levantado la voz, una señal que ya reconocían como de alerta.
- Pues tendrás que acostumbrarte porque Takumi-sama no te dejara ir a ningún lado. –Hinata comenzó a darle palmaditas en la cabeza como si tratara con un niño pequeño, haciendo que el enojo de la chica fuera en aumento.
- ¿Y qué te hace pensar que Takumi-sama no me dejara continuar? – Preguntó mientras apartaba la mano de Hinata de un manotazo - ¡El me prometió que nunca me dejaría fuera de una pelea!
Tras escuchar eso, Takumi intento huir nuevamente de la habitación para evitar hacer lo que debía hacer, pero Leo le detuvo con tan solo sujetarlo de la parte de atrás de su ropa.
- Pero eso fue antes de que supiera la gran noticia, ahora seguro que cambiara de opinión, después de todo, algo aquí aumentara de tamaño. – Sonriendo, Hinata comenzó a picar suavemente con uno de sus dedos el estómago de Oboro, un gesto solo para remarcar su punto y definitivamente no con la intención de hacerle enojar como estaba causando. – ¡Seria muy gracioso que intentaras estar en una pelea una vez que el bebé crezca allí dentro! ¡No vas a poder ni moverte hahaha!
- ¡TE MOSTRARE LO QUE ES MOVERSE!
En cuestión de segundos la risa de Hinata se vio interrumpida. Oboro se había lanzado sobre él, callándolo al instante tras sujetarle del cuello por la espalda. Hinata intento soltarse, pero la diferencia de estaturas entre ambos, solo hacía que su propio peso, más el de la chica, lo fueran empujando dolorosamente hacia atrás.
- ¡Nee-chan no me dejas respirar!
Todos los presentes en la habitación no pudieron hacer más que observar la situación completamente desconcertados, la mayoría sin saber que había ocasionado que la joven reaccionara de esa forma, pero aun así, ninguno parecía tener la intención de detener lo que ocurría, ya fuera por la confusión o porque les parecía entretenido. Por su parte, Hinata no parecía encontrar diversión en su situación, ya que Oboro se sujetaba cada vez más fuerte de él mientras aseguraba que estaba en perfectas condiciones para seguir peleando.
- ¡En serio! ¡Me…Estas lastimando!
- Como ya te lo había dicho… ¡Buena suerte! – Dijo Leo volteando a ver a Takumi, quen observaba la escena frente a él con una expresión de temor y desconcierto.
Por algunos minutos, Hinata y Oboro siguieron con su pequeña lucha en medio de la habitación, sus voces yendo en aumento a cada segundo, Oboro insistiendo que su condición no era impedimento para su desempeño y Hinata pidiendo ayuda inútilmente a sus compañeros. Los observadores parecían tener planeado dejarlos jugar hasta que se cansaran, pero al llegar al punto en que Hinata parecía incapaz de seguir soportando su propio peso más el de Oboro en la posición en que se encontraban, las plegarias del joven se vieron por fin escuchadas.
- Creo que deberías detenerlos, antes de que se lastime. - Comentó Leo mientras empujaba a Takumi hacia adelante.
- ¿Te refieres a Hinata o ah Oboro?
- Iba a decirte que a él, pero la verdad, pues ambos.
Tras ser empujado una última vez, Takumi se acercó a sus dos subordinados y tomando a Oboro por los brazos, la levanto hasta lograr que soltara a Hinata, quien cayó al piso de espaldas y comenzó a jadear intentando recuperar el aire.
- ¡Rayos Nee-chan! ¿Acaso… Ya comenzaste a subir…De peso o qué? ¡Pesas demasiado!
Todos los presentes notaron que esas palabras no eran las más recomendables por decir, ya que al instante, Oboro intento lanzársele encima nuevamente, pero para la suerte del joven samurái, Takumi seguía sujetándola.
- ¿CÓMO QUE EH SUBIDO DE PESO? - Oboro forcejeo para soltarse.
El joven príncipe no podía negar algo, siempre le había sorprendido como la chica tenía esa fuerza pese a su pequeño cuerpo, era un detalle que se le hacía curioso e incluso le tentaba la idea de soltarla solo para ver que más era capaz de hacer, y lo habría hecho, si no fuera porque el objetivo principal de su presencia allí, era mantenerla alejada de toda actividad que involucrara grandes esfuerzos o peligro, y el estrangular a Hinata entraba en ambas categorías.
- Ya Oboro, Hinata solo está bromeando. – Lanzo una mirada a Hinata en señal de apoyo, quien al instante comenzó a hacer gestos a manera de disculpa.
- ¡Takumi-sama! ¿Se te ofrece algo? – Preguntó Oboro tras finalmente darse cuenta de quien le estaba sujetando. En cuestión de segundos Takumi logro sentir como la chica recuperaba la calma y abandonaba el intento de soltarse por la fuerza.
- Yo… Errr… - Volteo a ver a Leo que le hacía una señal de aprobación- Te…Tengo algo que decirte.
- ¿Qué sucede? – Le observo con una mirada completamente opuesta a la que tenía minutos antes mientras ahorcaba a Hinata.
- Bueno… Yo… Mmm… Ya… ¿Ya te dije lo bien que te vez hoy? – Dijo rápidamente mientras la soltaba, por un lado Leo se golpeaba la frente con ambas manos.
- Eh… Sí, como 4 veces durante el desayuno.
- ¡Nunca está de más volverlo a decir!
- ¿Te ocurre algo? – Pregunto Xander al ver que Leo movía las manos amenazadoramente.
- Solo me entraron ganas de golpear a alguien. – Contestó con un tono frío mientras dirigía su mirada a Takumi.
- Takumi-sama, lo que dijo Hinata… ¿No es cierto, verdad? – Oboro concentro su mirada en Takumi que parecía en estado de shock tras escuchar la pregunta. A su alrededor todos les prestaban atención, olvidando momentáneamente lo que hacían minutos antes; el único que no parecía prestarle atención era un Hinata recién recuperado de aire que se encontraba a un lado de Odin.
- Pues… Oboro la verdad es que…
- ¡Rayos a Oboro-nee sí que le está afectando ya duro eso del embarazo! ¡Ya le está afectando el humor! – Le comentó Hinata a Odin, su voz resonó por todo el cuarto gracias al silencio que se había creado.
- ¡HINATAAAAA!
- ¡Oboro no!
Takumi intento detener a la chica, pero ya había sido tarde, en menos de 2 segundos la joven había recorrido media habitación y se había lanzado nuevamente contra el samurái.
…
- Eres un idiota. – Dijo Leo mientras le daba un golpe en la cabeza a Takumi.
- ¡Hey! – El joven se llevó una mano hacia el lugar golpeado.
- ¿Ya se calmó?
- Sí… Creo que ahorita está con tus hermanas y Sakura, algo dijeron de mantenerla ocupada para que se le olvidara el deseo de asesinar a Hinata.
- ¿Y dónde está él?
- No lo sé, quizás escondido en algún rincón del castillo.
Ambos chicos suspiraron de resignación. El primer intento de cumplir la Regla No. 1 había sido un completo fracaso.
- En vez de estarme insultando ¿Por qué mejor no me dices como le hiciste tú?
- Fue sencillo, solo le dije: Hinoka - Leo cambio su tono de voz y semblante a uno más serio, Takumi no sabía si solo escucharlo o comenzar a reír. – Se lo mucho que te gusta entrenar y todo eso, pero por tu bien y…
- … Y el de nuestro hijo, es mejor que tomes un descanso por este tiempo. – Termino de decir una voz detrás de ellos.
- ¡Nee-san! Deberías estar descansando. – Ambos chicos se acercaron a Hinoka. - ¿Qué no se supone que el objetivo de todo esto es que no hagan esfuerzo?
- Takumi… No es como si me estuviera muriendo, nada me impide caminar para tu información.
- ¿A sí? – Volteo a ver a Leo, que se limitó a hacer un movimiento de aprobación. – Oh… Pensé que tenían que estar todo el rato en su cuarto o algo así.
- Suena como si no recordaras a cuando nacieron Shiro y los demás. – Comentó Hinoka sonriendo.
- Todo eso fue tan confuso para mí que no recuerdo nada, siento que solo eh aceptado el que ocurrió.
- Creo que en eso le doy la razón. – Dijo Leo de pronto. - Con eso de ir y venir de esa región con tiempo diferente, todo fue realmente confuso.
- Tienes razón, dudo que Ryoma o incluso Sakura, puedan asegurar lo que ocurrió exactamente. – Los 3 se quedaron pensando en lo que habían vivido en los días o quizás meses pasados, pero la verdad, es que ni siquiera podían asegurar cuanto tiempo había transcurrido.
- Entonces ¿Qué puedo hacer? No creo poder decírselo así de directo a Oboro.
- Si te sientes con dudas ¿Por qué no les preguntas a otros como le hicieron ellos? – Sugirió Hinoka tras meditarlo un poco.
Minutos después, Takumi se encontraba en el amplio jardín del castillo buscando a alguno de sus compañeros que tenían poco tiempo de haberse vuelto padres ¿Ó quizás ya tenían mucho? Bueno, ya no estaba seguro de cuánto tiempo había pasado, Leo acertaba al decir que esa región de tiempo variante les había afectado en su sentido del tiempo.
Las primeras personas que encontró fueron a Odin y a Hinata que se encontraban practicando con la espada, al parecer el joven mago era hábil con un arma en mano. Al notar su presencia, Hinata detuvo el combate.
- ¡Mi Lord! … ¿No está Oboro-nee por aquí, verdad?
- Eh… No.
- Bien, porque creo que mi cuello preferiría descansar un par de horas antes de ser atacado nuevamente. – Instintivamente se llevó una mano al lugar mencionado.
- Oigan ¿Podrían contarme como hicieron para decirle a las chicas que debían mantenerse fuera del combate?
- ¡Fue muy fácil mi lord! Solo se lo dije directamente y ya. – Contestó Hinata sonriendo.
- Pero… ¿Qué no Hana te aventó su katana y Elise tuve que vendarte la cabeza por un par de días?
- ¡Fue dolorosamente fácil mi lord! – Takumi se limitó a golpearse la frente con la mano.
- Humm , seguro no fuiste lo demasiado caballeroso para decírselo. –Odín sonrió mientras recordaba las palabras que había utilizado.- Yo en cambio, le dije: Hermosa guerrera de las tierras legendarias, comprendo que tu viniste al mundo para librarnos de nuestros enemigos que han salido del sueño para hacernos la vida imposible por milenios, entiendo perfectamente que no hay persona en este mundo que tenga tu talento otorgado por los dioses para combatir el mal pero aun así, me veo obligado a actuar de la misma forma que mis memorables antepasados en…
Al notar que probablemente Odín tardaría horas en terminar su explicación, Takumi decidió dejarlo por la paz, y preguntar a alguien más.
- ¿Ah? Solo dije: Felicia, no más peleas para ti por ahora, que de todas formas el combate no es lo tuyo, siempre estas tropezando en medio de una pelea y la mayoría de los enemigos que derrotas es por pura suerte, ya te entrenare después de que todo esto pase.
Fue la respuesta que obtuvo de parte de Jacob. No esperaba menos del mayordomo, después de todo, Jacob se caracterizaba por ser rudo con todo mundo que no se llamara Corrin, y aunque su comportamiento con Felicia había cambiado completamente, de vez en cuando terminaba diciéndole las cosas abrupta y rudamente. No, definitivamente él no le diría algo así a Oboro.
La siguiente persona que encontró fue a Subaki que se encargaba del pegaso de Hinoka por el momento.
- La verdad mi Lord… No hice nada.
- ¿Cómo?
- Fue el día en que me entere de la noticia, Orochi llego y dijo "¡Felicidades serás padre muy pronto! Ah y por cierto, te tocara hacer el doble de trabajo por mi"… Y así fue.
- Oh…
Clásico de Orochi… Continuando su búsqueda, se dio cuenta que la mayoría de sus compañeros no le estaban siendo de mucha ayuda, todos parecían haber sido muy directos o pasado por momentos extraños con sus parejas, Keaton incluso acepto haber terminado llorando y suplicándole a Camilla por mantenerse a salvo, incluso cuando la princesa de Nohr ya había aceptado mantenerse en reposo desde el inicio.
- ¿Quiere ayuda mi Lord? – Takumi observo a la persona que le había hablado. Niles… Oh, eso no terminaría bien. - Quizás le pueda servir el mismo consejo que le di a Lord Leo.
- ¿Le diste un consejo? – Pregunto el joven príncipe, Leo no había mencionado nada sobre un consejo de parte del ladrón.
- Claro que lo hice, es mi labor como su subordinado.
- Eh… Si tú lo dices.
- Veras, no es nada difícil. Solo debes ir con ella, mirarla fijamente y decirle suavemente lo que tienes en la mente. El nerviosismo es algo normal, pero puedes vencerlo con el simple truco de imaginar a todos desnudos mi Lord, nada te hará sentir mejor que imaginar a tu chica sin toda esa ropa que se carga y te impide ver lo que tanto quieres. Una sensual charla puede terminar justo donde quieres: un baño juntos. Solo imagina lo mucho que disfrutaras pasando el jabón por su cuerpo y…
- ¡AAAAAAAAAAAARG!
Takumi se alejó rápidamente del ladrón, dejando a Niles riendo en medio del pasillo. Ahora sabía porque Leo no había comentado nada sobre un consejo proveniente de su subordinado.
- ¿Qué te ocurre hermanito?
- Na… ¡Nada!
Su escapada lo había llevado ante Ryoma y Xander que parecían discutir futuras estrategias de combate en la sala del castillo. Sabiendo que seguramente aún se encontraba rojo por culpa de Niles, les dio la espalda e intento calmarse.
- ¿Es por lo de hace rato? – Preguntó Xander mientras recogía los papeles que tenían sobre la mesa.
- En serio Takumi, no hagas una tormenta en un vaso de agua. Te preocupas por nada, solo díselo y ya.
- ¡Pero se va a enojar conmigo!
- Con el tiempo que llevo conociéndola, casi que aseguro que es imposible que ella se llegue a enojar contigo.
- ¡Recuerda lo que le hiso a Hinata esta mañana!
- Y tú recuerda cómo se lleva ella con Hinata, no vi mucha diferencia a otras veces.
- ¿Qué fue lo que hicieron ustedes? ¿Cómo se los dijeron?
- Bueno…
- No fue tan difícil. – Comento Xander pensando. – Aunque no creo que seamos buen ejemplo… Elise y Sakura, prefieren más el curar a los demás que estar en medio del combate.
- Ah… Cierto…
- Pero aun así, solo se tú mismo, dile cómo te sientes y lo mucho que te importa su seguridad y la del bebé. - Termino diciendo mientras le daba una palmadita en el hombro en señal de buena suerte.
…
Minutos después se encontraba frente a la puerta de su cuarto. En toda la mañana, posiblemente las palabras de Xander, pese a ser sencillas eran las más útiles de entre todo lo que le habían dicho. Resignado a que no escucharía algo mejor que eso, entro al cuarto, para encontrar a su objetivo en medio de la habitación rodeada de un montón de cosas.
- ¡Ah Takumi-sama!
- ¿Qué… Que es todo esto?
- Eh, solo unas cosas que Lady Corrin y Orochi me dieron para el bebé… Intentaba encontrar donde acomodar todo…
- Oh… Déjame ayudarte.
- No es necesario, yo me encargo de esto. – Le comento sonriendo.
- No… Eh… No, déjame ayudar… Después de todo… - Suspiro, era mejor terminar con todo el drama de una vez. – No… Deberías esforzarte… Tanto…
- ¿Mi lord?
Ambos se quedaron viendo, el deseo de huir nuevamente regreso a él, pero sí, quizás era mejor terminar con el drama rápidamente, seguro le haría sentir mejor.
- Oboro… Creo que… Sera mejor que dejes todas las actividades pesadas… Por un rato…
- Pero…
- No quiero que les pase nada a ninguno de los dos y, no creo ser capaz de protegerte todo el tiempo, lo de ayer pudo haberte causado grandes problemas…
- Eso no fue culpa tuya mi Lord, más bien fue mía por no haberme dado cuenta…
- No, fue mía… Por no notar que estabas en problema. No quiero que vuelva a pasar, por eso… Necesito que dejes las peleas y tus prácticas por un tiempo. – Termino de decir mientras colocaba sus manos sobre sus hombros y le miraba fijamente.
- Eso ya lo sé.
- ¿Qué?
- Que no puedo seguir peleando por ahora.
- ¿Eh?
- No necesitabas pedírmelo, aunque escucharte decir ese tipo de cosas vale la pena Takumi-sama. – Comentó sonriendo.
- ¿EEEEEEEEEEEEH? – Takumi la soltó sorprendido… Todo el drama de la mañana al parecer había sido en vano.
- ¿Por qué tan sorprendido mi Lord? Es algo obvio que no puedo seguir con mis actividades normales.
- ¡Pero… Pero! ¿Entonces porque atacaste a Hinata cuando te lo menciono?
- No lo sé, solo sentí el impulso de atacarlo. – La chica se quedó pensando.
- Oboro pero... ¿Qué no me preguntaste que si era cierto lo que Hinata te había dicho?
- Es que Hinata dijo que yo había subido de peso y... No creo que eso haya pasado aun. - Takumi sentía una vez más que se volvería a convertir en la burla del grupo si se enteraban de lo que Oboro le estaba diciendo.– De todas formas… No puedo negar que me alegra ver que te preocupes por mí.
Los pensamientos de Takumi se vieron interrumpidos al sentir los brazos de Oboro alrededor suyo, por lo que forzó su cerebro a olvidar momentáneamente que se reirían de él, y le ordeno que se ocupara mejor de regresar el abrazo. Instantes después vio que la puerta frente a él se abría ligeramente para dejar a la vista un par de manos haciéndole señales de aprobación antes de volver a cerrarse.
Oh, ya se ocuparía después de reclamarles a Leo y a Orochi por estar espiándolo… Y en el caso de que escucharan toda la conversación, también les reclamaría por reírse a escondidas de él por todo el drama que había causado.
Sin embargo ahora tenía algo nuevo de que preocuparse, si Oboro había atacado a Hinata por un impulso repentino… A su mente regresaron las palabras que el samurái había dicho esa mañana.
"¡Rayos a Oboro-nee sí que le está afectando ya duro eso del embarazo! ¡Ya le está afectando el humor!"
Ya había escuchado previamente que las chicas solían tener cambios repentinos de humor y peticiones quizás extrañas durante el embarazo. Si eso era cierto, realmente ahora tenía otro motivo para preocuparse.
.: Fin de Capítulo :.
Listo el cap. 2 ! Como ya dije, el final termine cambiandolo de como estaba en mi idea principal, pero bueno, creo que me gusta mas el como quedo ahora hehehe, el otro comenzaba a parecer derroche de miel y nop, creo que me gusta mas así como quedo!
No crean que voy a hacer un cap por cada regla, solo veran una que otra, las demas... Son demasiado inapropiadas para la pobre mente de Takumi, así que mejor le acortamos su sufrimiento.
El siguiente capítulo... Es el que causo todo este fic! Fue la idea base de donde surgio esto, así que esperen por ver un capítulo entero de Takumi y Leo siendo los adorables dorks que son, en su labor por intentar completar la regla del día! Y si se preguntan por que Leo sigue metido en todo esto... Pues ya lo veran, no por nada puse su tag en la descripción del fic :P
Nos vemos!
Adieu~
PS: Gracias a Amphy and Alex por ayudarme con lo de la traducción!
