El dolor detrás de la sonrisa
Capítulo 2
Alice Mond una mujer elegante, de cabellera rubia canosa y ojos verdes cansados, quien a sus 55 años era una mujer bondadosa con una gran fortuna en su bolsillo, su hija y esposo habían muerto en un accidente hace solo 8 años, desde entonces ella se dedicó tiempo completo a su profesión, ayudando a los niños del hospital infantil de Tokio y prestando apoyo regular en urgencias por su deseo de evitar que alguien más pasara por las mismas penas que ella.
Alice, una mujer que siempre sabía qué hacer, ahora por primera vez en años parecía haber perdido el control de su vida desde que descubrió que la joven que creyó sería un paciente más terminó siendo la mismísima Sailor Moon.
Después de contemplar a la débil adolescente en sus brazos, decidió llevarla a una de las habitaciones de huéspedes de la mansión. La justiciera despertó sobresaltada cuando su cuerpo tocó la cama.
-"Lo lamento, no era mi intención molestar tanto. Ya me voy." Se disculpó con vergüenza la rubia para recibir un abrazo de su terapeuta.
-"Vas a permanecer aquí, ninguna muchacha dormirá en la calle mientras yo esté aquí ¿Me escuchaste?" Con algo de sorpresa la justiciera rubia asintió. "Duerme, por hoy pequeña Sailor Moon, debes estar muy cansada. Mañana quiero hablar contigo." Sailor moon durmió sin protestar mientras Alice la cubría con una manta gruesa, sin querer alejarse de la rubia frágil, acercó una silla y haciendo uso de sus años de práctica descansando entre turnos, se quedó dormida frente a Sailor Moon.
A la mañana siguiente, Alice despertó y no había rastros de sailor moon por ninguna parte de la habitación, la única diferencia en la habitación fue la ventana entre abierta que había estado cerrada cuando trajo a sailor moon. Con curiosidad, Alice se acercó a la ventana para ver instantáneamente a Sailor moon saltando hacia su ventana al amanecer. Sin dificultad, sailor moon llegó a la ventana y la abrió para entrar con una sonrisa tímida al ver la mirada dura que recibía por parte de su nueva terapeuta.
POV de Alice
-"No es prudente salir a combatir el crimen en tu estado actual."
-"Es cierto, pero si no lo hago nadie más lo hará." Dijo la rubia mientras un haz de luz multicolor la envolvía dejando a la vista su atuendo descuidado de la noche anterior. Yo era incapaz de contradecir a aquella adolescente, sabía que de ella dependía la vida de miles de personas.
Todo este tiempo fue una adolescente solitaria la que defendió Tokio. Todo el mundo tiene sus esperanzas en ella, esperan que siempre logre triunfar y salve a todos, es demasiado para una chica frágil como ella.
-"¿Alguna herida por tratar?" Pregunté a la joven heroína, quien permaneció en silencio haciéndome suspirar ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que alguien la ayudó por última vez? Parece ser la clase de persona altruista que odia causar molestias, me recuerda mucho a mí misma cuando era más joven. "Quítate la ropa, debo revisarte." Sin atreverse a contradecir a su terapeuta y ahora médico personal, Sailor moon se quitó el grueso abrigo negro que ocultaba su torso, dejando a la vista 4 camisas, una camisa blanca de manga larga que parecía ser del instituto al que asistía y debajo de ellas algunas camisas rosadas sucias, las cuales se quitó rápidamente dejando sol, hizo lo mismo con su pantalón gris oscuro y zapatos negros.
Su cuerpo era un desastre completo, no puedo creer que ella sea capaz de pelear contra horrendos monstruos y criminales, es la heroína de Tokio pero su cuerpo sin duda alguna no lo parece.
Sus costillas bien marcadas y visibles eran signo de desnutrición al igual que la palidez de su piel, tenía varios moretones en su cuerpo y vendajes improvisados hechos con tela de camisas de varios colores. La única herida sin tratar era una herida sangrante y considerablemente profunda en su pierna derecha, yo, como médica experimentada que soy, inmediatamente corrí por un botiquín de primeros auxilios y después de desinfectar la herida procedí a suturar la herida para luego evaluar el resto de las heridas que parecían haber sido tratadas por un amateur.
Parece que ella ha tenido que tratar sus propias heridas.
¿Por qué una adolescente tuvo que llegar a ese extremo? Vivir en la calle, trabajando, estudiando y combatiendo el crimen y feroces monstruos…
¿Tratando sus propias heridas? Un minuto, eso explica el por qué siempre prestó tanta atención a los médicos atendiendo a las víctimas en el hospital, ella buscaba información para tratar sus propias heridas. Ahora entiendo por qué después de cada ataque acompañaba a las víctimas, sus visitas al hospital infantil posiblemente sean las únicas que puedan clasificarse como desinteresadas.
Mi lado maternal no paraba de decirme que debía abrazarla, decirle que todo estaría bien y que la protegería; sin embargo sabía que no era tan fácil como eso. Frente a mí, se encontraba la protectora de Tokio, no estaba en mis capacidades protegerla de monstruos.
Solo había algo que no encajaba en lo que veía…
-"¿Por qué nada de esto se ve cuando tienes tu traje?" Pregunté intentando permanecer en modo médico profesional, sin embargo me era imposible dejar de ver aquellas heridas que deberían ser visibles con la escasa ropa de sailor moon.
-"Es un hechizo, nadie puede ver heridas de ningún tipo a menos que pase el peligro, lo relacionado con cicatrices y heridas sin sanar de batallas anteriores no son visibles más de una vez para poder ocultar mi identidad civil." Contestó con calma mientras empezaba a vestirse nuevamente.
¿Hechizos? Siempre supe que Sailor Moon tenía algo que la hacía destacar, pero ¿Magia? Ahora que lo pienso aquellas luces al transformarse, la forma en que pelea, sus habilidades sobrehumanas… tiene sentido. Además quien soy yo para dudar de la magia después de todo lo que ha pasado en Tokio los últimos años.
Llevé a mi invitada especial a la cocina y empecé a cocinar el desayuno más saludable que se me ocurrió, no confío en lo más mínimo en la cantidad de vitaminas que ha consumido esta adolescente desde que dejó su hogar. También está el hecho de que está desnutrida y admitió no ser capaz de consumir comida sin vomitar, me pregunto: ¿Cuánto tiempo lleva sin comer?
-"Hace cuanto no comes?"
-"Un poco más de una semana." Respondió con timidez la rubia.
Tuve que resistir el fuerte deseo gritar maldiciones y golpear a los padres de la joven, así que me limité a apretar mi puño y descargar mi ira con los vegetales que estaba picando. No puedo creer el nivel de negligencia de los padres de la pobre justiciera, sé por mi trabajo que no es anormal que los padres abandonen a sus hijos, los saquen de sus casas o permitan que se escapen y no se preocupen en buscarlos. Pero aun así no puedo dejar de estremecerme a la idea de que ocurra, a pesar de todo sigo siendo humana. Yo jamás hubiera sido capaz de hacer algo similar a mi hija, lo hubiera dado todo porque ella fuera feliz, la idea de que alguien sea tan inconsciente con sus hijos me revuelve el estómago.
¿Por qué esa clase de personas tiene hijos? ¿Por qué yo no pude conservar a la mía y ellos los dejan ir sin importarles su bienestar?
No es justo, la vida no es justa para nadie.
-"Crees poder comer una porción normal de desayuno?" La adolescente negó con la cabeza jugueteando con los dedos como signo de nerviosismo.
Después de algunos minutos, cuando finalmente terminé de preparar el desayuno serví la comida en platos y la acomodé en la mesa invitando a la adolescente desconocida a sentarse en la mesa. El desayuno que preparé fue simple, le serví a mi invitada una pequeña porción pequeña sopa de verduras, algunos camarones salteados, una rebanada de pan tostado y un vaso de jugo de naranja. Aquel desayuno era muy pequeña para una adolescente promedio, pero al ver los ojos de la adolescente supe que era del tamaño perfecto para ella, posiblemente era más de lo que había comido en un largo tiempo. Por el contrario, mi desayuno era más grande que el de ella e incluía un café cargado que se había vuelto esencial para mí los últimos años.
Los ojos de la joven rubia se encontraban cristalinos mientras las lágrimas amenazaban por salir, hizo su mejor reverencia y agradeció de todo corazón por la comida, mientras empezaba a comer soltando algunas lágrimas en el acto. Sentí un opresión en el pecho al ver esa escena, se supone que los adolescentes deben ser mimados pero aquella rubia definitivamente comprendía el valor de la comida después de días en los que fue privada de ella posiblemente por ausencia de dinero. Tuve que reprimir mi intenso deseo de llorar. Es solo una adolescente ¿Por qué debe sufrir tanto?
No es justo para ella, protege una ciudad que sin duda alguna le ha causado dolor, dolor por el que ella jamás debió pasar. Donde estarán las otras sailors, hace más de un año que no hay noticias de ellas ¿Por qué la dejaron sola?
Será que ellas… murieron?
Abandoné aquel pensamiento trágico y empecé a comer mi desayuno observando de reojo a mi paciente comiendo a una velocidad no muy saludable.
-"Debes comer más lento o terminarás vomitando tu comida." Murmuré e inmediatamente la velocidad de la adolescente disminuyó, después de algunos minutos ambas mujeres terminaron su desayuno. "¿Te sientes bien?"
-"Es la mejor comida que pruebo en mucho tiempo. Me siento más que satisfecha y no tengo nauseas esta vez." Dijo con una gran sonrisa en el rostro.
-"Alguna vez antes de hoy habías pasado por lo mismo, por casualidad que comías." Pedí casualmente, dirigiendo una pequeña mirada calculadora a la joven rubia.
-"Hamburguesa, pizza, perro caliente, papas fritas, chocolate, dulces y otras cosas ¿Por qué?"
Era de imaginarse, es una adolescente después de todo.
-"Esas cosas comidas grasosas y la velocidad con la que las comes, son la causa de las náuseas que mencionaste ayer. Lo correcto hubiera sido ingerir comidas ligeras, bajas en grasa como esta hasta ser capaz de consumir otras comidas, de lo contrario tu organismo no podría resistir esos cambios abruptos en tu dieta."
-"Soy un desastre, cierto?" Murmuró con un aura depresiva y negué con la cabeza inmediatamente.
-"Simplemente eres una adolescente, jamás hubiera esperado que alguien de tu edad supiera que hacer en ese tipo de casos, en muchos casos los adultos pueden cometer ese error. Tendrías que haber tratado personas con desnutrición o anorexia para conocer esa clase de cosas, o haber leído sobre ello en algún libro de una temática asociada al tema. Imagino que en varias ocasiones preferiste comprar una hamburguesa debido a su bajo costo y sabor, sin tener en cuenta nada más que podía haber sido de un precio más elevado." Con comprensión, la pequeña rubia asintió y el aura depresiva se disipó tranquilizándome enormemente. Al parecer su autoestima está por el suelo, debo anotarlo en mi libreta cuando pueda pero primero, debo desenmascarar a mi heroína. "Ahora me gustaría saber si puedo conocer tu nombre, querida?"
-"Yo?" Asentí pacientemente estudiando la expresión dudosa y sorprendida de la menor.
-"No puedo seguir llamándote por un nombre falso y como médico mantengo información confidencial de mis pacientes."
-"Mi nombre es Serena Tsu... Tsukino, pero no me gusta usar más ese apellido."
Tsukino, ese nombre me suena familiar…
Oh, ya recuerdo, fue el periodista que me entrevistó cuando murieron mi esposo y mi hija, creo que se llamaba Kenji Tsukino. Parecía un hombre honrado, pero el trabajo es diferente a la vida familiar.
-"Serena. Un lindo nombre." No pude evitar notar las lágrimas en los ojos de Serena ante la mención de su nombre. "¿Sucede algo malo?"
-"Hace mucho nadie mi nombre, supongo que lo extrañaba." Se limpió las lágrimas sin dejar de sollozar.
-"Significa que has estado usando nombres falsos." Deduje y mi frágil paciente asintió.
-"Desde que escapé de casa he estado usando una pluma capaz de cambiar mi aspecto. No me podían contratar por mi edad así que la usé para obtener un trabajo, también hice lo mismo con mi escuela, como Serena Tsukino desaparecí del mapa. Posiblemente nadie recuerde a Serena Tsukino, es como si yo misma me hubiera asesinado."
-"¿No crees que deberías dejar de aparentar?"
-"No puedo, si lo hago entonces como podría trabajar? Mis padres dejaron claro que no les importaba en lo más mínimo, no puedo volver."
Mi instinto maternal no pudo resistir más tiempo. Serena necesitaba un hogar y yo deseaba volver a ser madre, malcriar y criar a una niña sin importar que no fuera mía.
Yo había intentado adoptar en un par de ocasiones pero nunca se presentó ya que favorecían a las parejas casadas.
-"Mi hija y mi marido murieron hace 8 años, no tengo familia y por más que intenté adoptar antes no pude hacerlo. Me gustaría que te quedaras aquí todo lo que necesites, darte el lugar que mereces para vivir, comida, tratar tus heridas y terapia. Tómalo como un capricho mío, no es caridad ni nada parecido, tampoco es porque seas sailor moon." Pude ver las lágrimas en los ojos de Serena, sus ojos estaban llenos de alegría, una alegría mayor que la que mostraba como sailor moon.
-"Pero no es necesario. Yo puedo seguir como estoy…"
-"¿Desnutrida? ¿Trabajando día y noche? ¿Luchando el tiempo restante? Una adolescente jamás debería pasar por algo como eso. No me gusta vivir sola, trabajo día y noche para evitar estar sola en esta maldita y extravagante mansión. Me puedes pagar estudiando como una adolecente normal y salvando el mundo, no es necesario nada más has salvado la vida de un par de mis amigas."
-"Gracias, muchas gracias." Dijo sin dejar de llorar me levanté y coloqué mi mano sobre su hombro para tranquilizarla, me sorprendí al sentir sus brazos alrededor de mi cuerpo pero no pude evitar sentirme feliz por ello.
-"Supongo que eso significa que aceptas."
-"Incluso yo sé cuándo necesito ayuda, llegué a mi límite hace mucho tiempo. Gracias." Murmuró y la observé en silencio.
Cosas que debo hacer:
Necesito comprar ropa nueva, la que tiene en estos momentos parece un desastre.
Su cabello necesita pasar por una peluquería con urgencia.
Puedo organizar una cita con un nutricionista después del almuerzo.
Debo conseguir vitaminas, muchas vitaminas y suplementos alimenticios.
Llamar uno de mis abogados para organizar todo.
Habló de sus problemas académicos así que podría contratar tutores particulares e inscribirla en un colegio para que realice solamente los exámenes, así no tendrá que sufrir con la escuela además de luchar contra el mal.
Le mostré la mansión a Serena, le di una de mis camisas y algunos artículos de baño antes de excusarme y salir a comprar ropa, comida y algunos artículos para ella, también organicé un encuentro con una amiga nutricionista después del almuerzo y una llamada a mi abogado. Solo espero poder ayudarle lo suficiente a Serena con esto, ella no debería tener que sufrir tanto.
Al llegar a la mansión vi a la sagaz justiciera de Tokio visiblemente dormida en el sofá con expresión de conformidad. Su aspecto era mucho mejor que el de antes, su cabello rubio lucía limpio, organizado y brillante, era como los hermosos cabellos de oro de sailor moon, su cuerpo parecía más relajado y vestía una de mis pijamas, una de vestido largo blanco. Se veía sin duda alguna mejor que antes.
-"Darién, chicas, los extraño." Murmuró derramando algunas lágrimas mientras dormía.
Darién… ¿Cómo Darién Chiba? Se refería a ese guapo estudiante de medicina que hizo algunos turnos en el hospital infantil antes de decidir viajar al extranjero hace 6 meses para continuar sus estudios. Es muy sospechoso que las visitas de sailor moon al hospital infantil empezaran una semana antes de que partiera y el hecho de que siempre parezca buscar a alguien…
Decidí dirigirme a la cocina en silencio para preparar el almuerzo, evitando despertarla. El almuerzo será vegetales salteados y sopa de pollo, también voy a preparar un pudín de chocolate y flan para más tarde. Todo iba bien hasta que escuché un grito fuerte, inmediatamente apagué el horno y corrí hasta la sala para ver a Serena completamente despierta llorando mientras abrazaba su cuerpo.
Pesadillas tan fuertes en una chica de su edad y teniendo en cuenta su identidad como sailor moon, pudo estar un 100% segura de que se deben a una situación traumática como mínimo.
-"Serena." Al escuchar mi llamado se sobresaltó y empezó a observar el lugar con desconfianza antes de suspirar al ver que no pasaba nada malo. Por un minuto me pareció haber visto a uno de mis primeros pacientes, un soldado veterano de la segunda guerra mundial, aun varios años después de la guerra seguía siendo tan vigilante y paranoico mientras sus pesadillas parecían reproducirse cada día en la clínica donde fue internado.
No pude evitar temblar ante tal comparación, sus ojos eran similares a los de mi paciente, llenos de frialdad, desconfianza, tristeza y melancolía. Parecía una persona mayor, una veterana de guerra, una adolescente sin inocencia y desconfiada…
Esa mirada no debería estar en los ojos de una niña por el amor de dios.
Su mirada cayó sobre mí y cambió completamente, una sonrisa tímida apareció en su rostro y aquellos ojos pertenecientes a un soldado experimentado fueron reemplazados por los de adolecente triste pero inocente.
¿Cuál es la verdad detrás de aquella sonrisa tímida?
-"Lo lamento, hace algún tiempo tengo estas pesadillas desagradables. Casi siempre termino gritando después de una, claro, cuando no tengo que correr a un ataque Youma."
-"Supongo deben ser recuerdos violentos para despertarte de esa forma." Dije con tanta calma como pude mientras me sentaba al lado de ella.
-"¿Cómo supiste?" Preguntó viéndome con sorpresa y una leve desconfianza.
-"He tratado veteranos de guerra, adolecentes violadas, personas que han pasado por eventos traumáticos, entre otros. Llevo varios años trabajando como psiquiatra como para poder deducir ciertas cosas."
-"Oh…"
-"¿Quieres hablar sobre ello?" El silencio fue mi respuesta. "Supongo que más tarde tendré que preguntarte sobre ello, pero ahora voy a terminar de preparar el almuerzo. Te traje algo de ropa nueva, tal vez deberías ir a cambiarte, invité a un nutricionista para después del almuerzo." Tras decir eso me dirigí a la cocina escuchando los murmullos de agradecimiento de la rubia, no pude evitar sonreír una vez los escuché. Terminé de preparar el almuerzo con rapidez y organicé la mesa para poder comer, finalmente llamé a Serena.
Cuando llegó no pude evitar sonreír satisfecha con su aspecto, vestía una camisa rosada de manga larga y un pantalón negro suelto con una correa para que se adaptara a su talla, el atuendo parecía por lo menos un par de tallas más grandes que la que ella necesitaba pero no pude conseguir algo más pequeño que eso. Sobretodo algo que un adolecente usaría, porque está claro que habían numerosas cosas en el área de ropa infantil y el área de ropa demasiado elegante e incómoda para usar en casa.
-"Te ves bien, no te parece?"
-"Muchas gracias por la ropa, perdone las molestias."
-"No te preocupes por ello, querida." Serena se sentó en su asiento y después de un agradecimiento empezó a comer lentamente. La pude escuchar reir un poco mientras comía. "Sucede algo?"
-"No es nada, es solo que esto me recordó a una amiga mía."
-"Debió haber sido muy alegre, quieres contarme?" Los ojos de mi paciente se llenaron de amor y alegría.
-"Por la época de aquella epidemia de resfriados, una amiga mía decidió actuar como enfermera, me había desmayado en mi baño y mi mamá pensó que yo había salido y cocinó el almuerzo solo para mi hermano, mi prima, mi papá y ella. No fui capaz de decirle que me había desmayado así que pensé esperar a la cena." Pude ver instantáneamente uno de los ahora comunes cambios de animo de mi la rubia y el rostro de tristeza al recordar la negligencia e su familia cambió a la un rostro lleno de diversión y ternura en su mirada. "Cuando Sailor Venus llegó empezó a "cuidarme", en su intento de tomarme la temperatura terminó rompiendo la ventana con el termómetro, después en su intento de ayudar con los quehaceres de la casa casi la destruyó, bajé para ver el desorden y desmayé por la fiebre. Cuando finalmente desperté la vi ahí cuidándome, ella me había llevado hasta mi habitación y acomodado en mi cama, además de cuidar constantemente mi fiebre. Había cuidado más de mí que mi propia madre." Pude ver una lágrima solitaria en su rostro mientras sonreía con ternura ante el recuerdo de su amiga, limpió su rostro en silencio antes de seguir narrando su recuerdo. "Mi prima sugirió ir al hospital por medicinas, pero antes de salir me preparó una sopa muy parecida a esta, la diferencia era que se había pasado de sal, el sabor era horrible pero aun así la comí con una sonrisa, tomé hasta la última gota. Venus se veía tan feliz cuando le agradecí por la sopa, antes cuidarme había pasado por las casas de mis otras sailors, todas ellas habían sido muy claras en su falta de habilidades en la cocina. Varios minutos después todas las sailor enfermas nos encontramos luchando contra un monstruo que era el causante del resfriado, casi me desmayo cuando llegó mi turno de eliminar al monstruo. Al final Venus me llevó a casa para evitar que desmayara en el camino. Cuando se enfermó pocas semanas después decidí cuidarla hasta que mejorara y preparé esta misma receta de sopa, no me quedó tan buena como esta así que después le di dulces para compensar."
¿Luchando contra el mal con fiebre? ¿Acaso Sailor moon nunca descansa?
-"Parece que le tienes mucho cariño a esa amiga tuya." Pude ver la melancolía en la mirada de Serena y las lágrimas no tardaron en hacer su aparición.
-"Son muy importantes para mí, es por eso que no las he despertado." Comentó con tristeza.
-"¿Despertado?"
-"Ellas no me recuerdan a mí o su vida de sailor, lo mismo sucede con mi novio. Todos tienen tantos sueños hermosos que no pueden cumplir si están atados a mi lado, mientras que mi único deseo es que ellos sean felices."
Esa es la razón por la cual no se volvió a escuchar de las demás sailors, ellas no dejaron simplemente sus deberes, Serena les impide de alguna forma recordar para que tengan una vida feliz y normal. Ella las quiere de una forma excesiva, se hundió a sí misma para darles felicidad a sus amigas…
-"Todos pensamos que habían abandonado sus deberes por voluntad propia." Al escuchar mi comentario Serena resopló con molestia.
-"Tengo una conferencia de prensa en unos días para eliminar ese sucio rumor ¿Cómo se atreven a pensar que mis queridas sailors y mi príncipe dejaron sus tareas por irresponsabilidad? Yo soy la culpable, nadie puede culparlos a ellos ni reprocharles absolutamente nada. Ellos me encerrarían si supieran lo que estoy haciendo a sus espaldas"
Su amor por sus amigos es miles de veces mayor que su amor propio, se culpa por todo constantemente. Se culpa porque pensemos mal de ellos, por los civiles que no pudo salvar, por la familia que la rechazó y por supuestamente ser un estorbo en la vida de las personas que son para ella una familia.
No quise comentar nada más, cambié de tema para no incomodarla. Después del almuerzo llegó mi amiga nutricionista con su novio, un médico general y en su compañía llenamos un nuevo historial médico para Serena. Parece que hay más detrás de las lesiones de Serena de lo que pensaba inicialmente, su salud es demasiado delicada como para que luche contra esos horrendos monstruos día y noche. Sus caras de horror al examinar a Serena fueron notorias, agradecí mentalmente el aparente despiste y desinterés de la adolescente a lo relacionado con historial médico. Después de sacar un nuevo menú para la dieta de Serena y algunas citas médicas con especialistas, llevaron el historial de Serena con ellos al hospital.
Me encargué de organizar las citas médicas tan rápido como pude a pesar de sus quejas, el hecho de que sea una súper heroína no significa que deba descuidar su salud de esta forma, sobre todo teniendo ahora a un adulto responsable cuidándola.
