Holaa! Perdón, por no actualizar desde el año 2005 xD, es que se me presentaron varios problemas, ejemplo: principalmente la escuela-.- y también porque casi no use la computadora ya que mi papa se la estuvo llevando a su trabajo todos los santos días, pero bueno ya estoy aquí y prometo actualizar muy pronto los demás capítulos.
QUIERO AGRADECER A ESTOS AMORES QUE COMENTARON MI HISTORIA Y ME ANIMARON A SEGUIRLA:
Nori-Jane Stylinson.
Vocaloid.123997.
Utau
Muchas gracias a ustedes tres las quieroc:
Pero bueno ya empiezoc:
VOCALOID NO ME PERTENECE, NINGUNO DE SUS PERSONAJES.
Capítulo 2: Lo prometo..
Era un día nublado, hacia frio, parecía que hoy iba a llover muy fuerte y lo mejor era no salir en todo el día, pero en la mente de Len no le importaba para nada, es más, si con tal de ir a ver a Miku al bosque, a él no le importaría salir aunque hubieran diez mil dragones acechando afuera, es más, el iría a salvarla, él estaba extrañado con los nuevos sentimientos que estaba teniendo hacia su mejor amiga, y era completamente raro, ya que los niños de su edad no les gustan las niñas, pensaba él.
Él estaba asomado desde la ventana de su habitación viendo el cielo grisáceo, con el viento agitando sus cabellos, ya era hora de irse.
Abrió su closet se pudo unos tenis blancos con negro, pantalón de mezclilla, camisa blanca y una sudadera negra.
Salió de su habitación, sigilosamente hacia la puerta, no quería que su mamá se enterara ya que lo más seguro es que no lo dejaría salir, y él quería ir a ver a Miku, caminando en puntillas casi llegaba a la puerta, estiro su mano para girar la manija.
-¿A dónde vas?- dijo una voz…. La voz más fastidiosa de todo el planeta.
-Qué te importa- contestó Len con hostilidad mirando a su hermana.
-Vaya, más vale que no me hables de esa manera si no quieres que mamá se entere- decía Rin con una sonrisa burlona.
-Jaja que graciosa- dijo el pequeño sarcásticamente.
-Bueno si eso quieres- Rin abrió su boca lista para gritar, cuando Len se abalanzó sobre ella tapándole la boca con el ceño fruncido.
-Dios!, como molestas- Rin quito la mano de Len de su boca y lo empujó.
-Mira quien habla, de todas formas si sales de aquí le diré a mamá, a menos que…- dijo Rin mirándolo maliciosamente.
-¿Qué quieres fenómeno?- dijo Len mirándola enojado.
-No le diré a mi mamá y te cubriré, si haces mi tarea una semana.
-Ni hablar, las fracciones son imposibles- dijo Len enojado.
-Bueno es eso o no sales.
-No me importa- dijo Len con los brazos cruzados.
-Bueno… entonces no veras a Miku… de seguro que esta allá sola esperándote con mucho frio- dijo Rin dándose la vuelta para irse.
Por alguna razón eso le llegó a Len muy adentro, imaginándosela sola en el bosque esperándolo, rayos…
-De acuerdo hare tu tonta tarea pero cumple todo lo que me dijiste- dijo Len señalándola.
-Trato hecho- dijo Rin mirándolo satisfactoriamente.
Tan pronto Rin termino de hablar Len salio disparado hacia el bosque, el viento estaba muy fuerte y eso hacía que fuera más lento. Se adentró en el bosque esquivando árboles y saltando ramas, buscaba a Miku con la mirada pero no había rastro de ella, fue al lago de las sirenas pero no se encontraba ahí, fue a la cueva de los duendes pero tampoco estaba ahí, por último fue al bosque de las hadas pero tampoco estaba, ¿se habrá ido a su casa?¿aún seguía aquí?, lo más seguro era que se había ido ya a su casa y se cansara de esperar, se sentía triste, decepcionado y enojado, rayos.. y para empeorar las cosas tendría que hacer la tarea de su tonta hermana por una semana, que día…
Dio vuelta para irse a su casa, el viento había arreciado aún más y hojas volaban por el aire chocando contra la cara de Len, el las quitaba como podía no podía ver bien, mientras iba caminando se tropezó con una rama cayendo en un charco de lodo embarrando toda su cara y ropa.
-Genial!- gruñó con sarcasmo- mi mamá me matará- se levantó limpiando su cara y su ropa escupiendo ya que le había entrado un poco de lodo en la boca.
De repente se dejó escuchar una hermosa risa inundando todo el bosque, Len miró hacia arriba mirando los árboles que se movían por el viento. Entre las ramas de uno de ellos se veía una silueta, en lo alto se vio a una niña riendo con los ojos cerrados, sus cabellos se movían hermosamente por causa del viento, con una blusa naranja, short rojo, sudadera turquesa larga que casi tapaba el short, calcetines de colores largos y botas para lluvia turquesas.
Len se le quedo mirando un rato, ido por ver a aquella niña.
-Heeeey!, creo que tienes algo en la cara- dijo mientras se reia.
-Jajaja que graciosa, ya baja de ahí!- gritó Len un poco molesto.
Miku fue bajando del árbol, llegó al suelo y corrió hacia Len parándose enfrente de él.
-Jajaja te vez gracioso, ¿qué te pasó?- decía Miku sin poder dejar de reir, Len la veía con el ceño fruncido pero no estaba tan enojado como debería, le gustaba oír a Miku reír era hermosa…
-¿Qué me paso?, lo que paso es que te estuve buscando por todos lados y me tropecé con una rama, en donde estabas? – dijo mientras se limpiaba lo más que podía, lo que le esperaba en casa.
-Estuve trepando por los árboles buscándote, llegaste tarde- Len la miró- ¿sabes?, no deberías estar todo el tiempo allá arriba además de que se me hace imposible encontrarte es peligroso, y además me llene todo de lodo buscándote- Miku cruzó los brazos.
-No es para nada peligroso yo nunca me caigo, y yo no tengo la culpa de que seas tan torpe- dijo riéndose.
-Si como digas.
-Oye, te tengo que mostrar algo que descubrí ven- dijo Miku haciendo un gesto con la mano para que la siguiera. Len fue caminando a su lado callados los dos.
-Pensé que te habías ido- dijo Len rompiendo el silencio.
-Claro que no, yo sé que siempre vendrás para estar conmigo- dijo regalándole una sonrisa. Len abrió sus ojos por completo y se le coloreo toda la cara, volteo a otro lado, ¿Qué rayos le estaba pasando?.
El viento se hacía más fuerte y caminaban con dificultad, Miku tosió un poco e inhalaba un poco fuerte, Len la miro un poco preocupado, pero Miku no parecía darle mucha importancia a eso.
-Heey! Mira ahí está- dijo Miku corriendo hacia adelante dejando a Len atrás, Len empezó a correr tras ella, hasta que un poco a lo lejos divisó una pequeña casa hecha con madera con hojas sobre ella y flores alrededor, al parecer estaba abandonada.
-¿Miku? –Len perdió de vista a Miku por un momento, la buscó con la miraba pero otra vez ni rastro de ella, grandioso…
-Heey! Len por aquí- Len volteó y la vio asomando solo su cabeza detrás de la puerta de aquella casa.
Len fue hacia ella, y entró lentamente en aquella casita de madera, estaba oscuro ahí adentro.
-¿Miku?, ¿dónde estás?- de repente sintió una mano tocando su hombro, eso hiso que el diera un brinco volteándose de golpe tirando algo haciendo que se escuchara por toda la casita.
-Shhh!, no hagas ruido, vaya que eres torpe- Len se tranquilizó un poco al ver los ojos de Miku mirándolo fijamente, también hiso que se pusiera algo nervioso por alguna razón…
-La encontré, hace un tiempo atrás solo que no había entrado porque me daba algo de miedo jajaja- Len miro alrededor observando detalladamente la pequeña casa, tenía una ventana a lado de la puerta, una estantería pegada a la pared, un pequeño comedor con una mesa, dos sillas y una lámpara colgando del techo sobre la mesa.
-Qué te parece si la hacemos nuestra base secreta, para luchar contra los villanos- decía Miku mientras mira para todos lados ilusionada mirando el interior de la casa.
-Me parece bien- dijo Len mientras la miraba sonriente, le gustaba verla así.
-Bien- dijo muy sonriente, de la nada se dejó escuchar un ruido estruendoso iluminando el cielo, Miku dio un grito tapándose los oídos, Len dio un pequeño salto quedándose muy quieto.
-Miku, ¿estás bien?- dijo Len acercándose a ella.
-Si… de seguro es el señor de la oscuridad, mejor ya vámonos- dijo está acercándose a la puerta.
-Si, además no creo que Rin me cubra tanto tiempo- los dos salieron de la casa y empezaron a correr hacia la salida del bosque, el viento había aumentado aún más que antes, fue en ese entonces cuando Len tomo la mano de Miku, ayudándola a que siguiera avanzando, Miku la tomó con fuerza aferrándose a ella, entonces cayó la primera gota de lluvia y fue ahí cuando la lluvia se soltó fuertemente empapando por completo a los dos mientras luchaban por seguir avanzando, el bosque se empezó a volver oscuro y solo se iluminaba con los relámpagos en el cielo, llovia con mucha intensidad, más de lo normal, corrían lo más que podían, Len a lo lejos podía ver la salida, no faltaba mucho. Cuando de repente escuchó un grito atrás de él y como Miku soltaba su mano, volteó preocupado y se encontró con Miku en el suelo sosteniendo su tobillo con una expresión de dolor.
-¿Estas bien?- Miku lo volteó a ver- Si, no me pasó nada, me tropecé con una roca- sonriéndole ella trató de levantarse pero al momento de hacerlo sintió una enorme punzada que hiso que se desplomara al suelo y gritara fuertemente.
-Miku!- grito Len asustado.
-No puedo caminar, me duele mucho- un trueno se dejó escuchar fuertemente en todo el bosque haciendo que los dos se taparan los oídos.
-Vete Len yo voy estar bien- le dijo sonriendo tratando de convencerlo- estás loca si crees que te voy a dejar aquí- le dijo tomándola de la mano tratando en vano de hacer que se parara, Miku grito.
-Noo!, no puedo levantarme vete, dijo ella mientras unas pequeñas lagrimas empezaban a salirle, Len la miro preocupado, debatiendo si irse o tratar de alguna forma ayudarla, pero ¿qué podía hacer él?. Len la miró por última vez con una mirada triste y se dío media vuelta dándole la espalda… Miku lo miro asustada y bajo la mirada.
-Súbete- Miku alzó la mirada para encontrarse con Len incado justo enfrente de ella.
-Súbete a mi espalda- Miku lo miró con asombro y sintiéndose por alguna razón agradecida de que no la dejara ahí sola, aunque ella se lo pidiese. Como pudo se arrastró hasta llegar a la espalda de Len sujetándose fuertemente de su cuello, Len con algo de dificultad se puso de pie agarrando fuertemente a Miku de las piernas y fue avanzando, luchando contra el fuerte viento.
Miku era un año mayor que él y un poco más alta, él le llegaba un poco más arriba de su hombro, dentro de algunos días ella cumpliría ocho años, de seguro ella era pesada como para que Len la cargara y avanzara contra el viento, pero Len era muy fuerte a pesar de su edad.
Miku cubrió su cara en el hombro de Len, aferrándose a su cuello, Len avanzaba con dificultad, Miku podía sentir y escuchar como jadeaba del cansancio pero aun así no se detenía, quitó un poco su cara del hombro del niño y vio que ya estaban afuera del bosque lo había logrado, Len seguía caminando, se podía ver que estaba exhausto, Miku se le quedo mirando sintiendo cosas en su estómago, Len enserio se estaba esforzando, no muy lejos se podía ver la casa de Miku no faltaba mucho, la lluvia y el viento no se detenían estaban igual de fuertes que en el bosque. Miku recostó su cabeza en la espalda de Len, el tobillo le dolía mucho. Llegaron al pórtico de la casa de Miku, Len empezó a subir las escaleras con lentitud y toco el timbre, una señora de cabello color turquesa, amarrado en un chongo con varios cabellos de fuera, con un pantalón y un abrigo, con una expresión de preocupación y lágrimas abrió la puerta rápidamente, la señora se encontró con un niño rubio con una expresión de completo cansancio y con su hija sobre su espalda, los dos completamente empapados y embarrados de lodo.
-Dios mío- susurró la señora quitándose rápidamente el abrigo poniéndolo sobre los dos niños haciéndolos entrar.
La señora cargo a Miku que no paraba de oser y respirar fuerte mente quitándola de la espalda de Len.
-Mi niña ¿dónde estabas?, me tenías muy preocupada- decía mientras la acurrucaba.
Len estaba sentado en el sofá con el abrigo puesto jadeando del cansancio, la mamá de Miku se la llevo arriba, y Len espero abajo sentado recordando todo lo que acababa de ocurrir, después de un rato la señora bajó, caminó hacia Len.
-Muchas gracias cariño te lo agradezco mucho- decía mientras lo abrazaba- ven te voy a llevar a tu casa.
Los dos se pararon, la mamá de Miku saco su sombrilla y llevó a Len dentro de su coche, puso la calefacción y se fue directo a la casa de Len. Llegaron bajo a Len con el abrigo de ella aun puesto tapándolo con la sombrilla, toco el timbre y abrió Rin.
-MAMAAA! LEN ESTÁ AQUÍ!- una señora de cabello rubio bajó rápidamente las escaleras llegó y cargó a Len abrazándolo mientras lloraba.
-¿DONDE TE HABIAS METIDO? POR DIOS ESTABA HORRIBLEMENTE PREOCUPADA, mi niño- la señora volteó a ver a la mamá de Miku muy agradecida.
-Muchas gracias Amaya – dijo mientras se acercaba a ella.
-No tienes por qué agradecérmelo, tu muchacho me salvó a la mía- dijo sonriéndole a Len que se encontraba en los brazos de su madre con la cabeza recostada en el hombro de esta.
-Pasa, pasa te debes estar muriendo del frio- dijo la señora kagamine haciéndole un gesto con la mano.
-No, no, amiga gracias yo solo estoy de paso, es que dejé a Mikuo cuidando de Miku que está muy mala, tiene mucha tos y… se…. se le rompió el tobillo- dijo diciendo lo último en voz algo baja, pero Len la alcanzó a escuchar, Len abrió completamente los ojos sintiendo una fuerte punzada.
-Dios… lo siento mucho Amaya- dijo la señora Kagamine tapándose la boca.
-No… no te preocupes, fue mi culpa, no debí haberla dejado salir con este tiempo, fue muy irresponsable de mi parte- dijo la señora Hatsune bajando la mirada- Bueno nos vemos después Sora, me tengo que ir, tu niño es muy fuerte- dijo sonriendo mientras regresaba a su carro.
-Nos vemos después- grito la mamá de Len mientras se despedía con la mano.
Cerró la puerta de su casa, y se dirigió hacia las escaleras, llegó al cuarto de Len y llenó la tina de agua caliente y metió a Len ahí. Después de bañarlo le puso la pijama y lo arropó con una sábana y un cobertor.
-Len… ¿por qué no me avisaste que ibas a salir al bosque?, y encima pedirle a Rin que te cubriera, ¿sabes lo preocupada que estaba?, tu padre te estuvo buscando por todo el pueblo y llamamos a la policía pero tenían que pasar cuarenta y ocho horas para darte como perdido y empezar a buscarte, yo no podía esperar tanto tiempo- decía mientras le acariciaba la cabeza.
-¿Estoy en problemas?- dijo Len con voz baja.
-Hasta ahorita tu padre y yo no hemos pensado en tu castigo, descansa por hoy, mañana ya hablaremos al respecto con tu hermana y contigo, buenas noches, te amo mi niño- diciendo esto le dio un beso en su frente dispuesta a salir de su cuarto.
-Mamá… Miku… ella va a estar bien ¿verdad?- dijo Len mirándola con preocupación y ella noto eso.
-Pues claro que si Len, Miku es una niña muy fuerte y valiente, nada le puede vencer- le dijo con una gran sonrisa.
-Pero se rompió el tobillo- dijo tristemente, Sora dejó de sonreír, se sentó en la cama de Len y hablo suavemente – pero ni eso la detiene para estar mejor y ser feliz- dijo mirándolo con dulzura, Len sorió.
-Está bien- dijo mientras se acomodaba en su cama para dormir.
-Que descanses cariño- se levantó y salió del cuarto de Len.
Len se quedó pesando un rato, ¿de dónde saco esa fuerza para cargar y sacar a Miku de ahí? Pudo haberla dejado ahí y salir a pedir ayuda, pero le aterraba el pensar que ella estaría ahí sola sin poder defenderse de nada. Los truenos se hacían más estruendosos, pero ya no tenía miedo, él estaba ahí en su casa, en su cuarto, entre miles de sábanas, calientito y lo más importante era que Miku esta en su casa a salvo, con su mamá y su hermano, pero… ¿qué hubiera pasado si él se hubiera ido y la dejara sola ahí en el bosque con la lluvia el viento y el tobillo roto?, ¿estaría ahora con su mamá y su hermano? Le aterraba enserio el pensar que hubiera pasado y además ella le había salvado una vez la vida, lo había salvado de que cállese de ese enorme árbol, pero no, ella estaba a salvo y eso le alegraba incontrolable mente y así debía de ser, y fue en ese entonces, en esa misma noche que se juró que jamás, pero jamás la iba a abandonar y dejar que alguien o algo la lastimara.
BUENO GRACIAS POR LEER, si sé que fue algo largo se me pasó la mano xD pero bueno gracias por leer y espero que me dejen reviews. *u*
