Capitulo 2: La solución al problema.
Los alumnos entraban a clase entre risas, empujones y miradas a los pupitres para ver donde se sentarían. Las tres chicas se sentaron en el final de clase. Meritxell se sentó con Laura y Eva con Mª Carmen, una chica repetidora que conocía Eva. Laura, Eva y Mª Carmen hablaban contándose anécdotas que les había pasado ese verano, mientras Meritxell se metía profundamente en sus pensamientos, estaba recordando aquella intensa mirada que intercambiaron. Recordó esa mirada penetrante que le miraba todo su cuerpo y hasta terminar posándose en sus ojos
Porque se quedó mirándome así, porque me miraba todas las partes de mi cuerpo – pensaba Meritxell recordando aquella mirada – no será que… no como va a fijarse en mi, más quisiera yo que se fijara en mi – pensó soltando una pequeña lagrima que caía de su ojo.
Laura se dio cuenta de que Meritxell estaba llorando, decidió volverse para adelante y preguntarle.
Meritxell, ¿Qué te pasa, porque lloras? – pregunto Laura inquieta.
Eh, no nada solamente me entro algo en el ojo. – dijo Meritxell mientras se limpiaba la lagrima derramada. – no te preocupes, no pasa nada.
¿Seguro? desde que hemos visto a… Meritxell no será que… ¿te gusta Pablo, no? – dijo tartamudeando Laura viendo como Meritxell se quedaba quieta sin dar ninguna respuesta. – Meritxell respóndeme por favor.
No, claro que no si lo acabo de conocer, ni si quiera eso si solo lo he visto, ni hemos cruzado ni una palabra. – Decía Meritxell con una tristeza cada vez más grande. – solo es que me doy cuenta de que nadie se podría fijar en mí, no estoy acostumbrada a hablar con ellos, por eso me pongo tan nerviosa cuando se me acerca un chico y lo acabo despachando de mi lado, creo que es por eso que no se acerca nadie a mí.
Meritxell, es cierto que a todo chico que se te acerca lo acabas despachando, pero hay muchos que se fijan en ti, lo único que no se atreven a acercarse a ti, pero todo problema tiene solución – dijo Laura con una sonrisa malevola en la boca.
¿Qué solución puede tener este problema? – Dijo Meritxell intrigada.
