Aclaración: Pokémon y Shingeki no Kyojin no me pertenecen, son de "Satoshi Tajiri y Hajime Isayama" respectivamente. Tan solo me encargo de crear la historia de mi fanfic sin lucros comerciales.
Capítulo 01: "Pérdida"
Los tres jóvenes estaban paralizados ante el miedo que producía la criatura que superaba la altura de la gran muralla. De pronto, el humanoide gigante alzó una de sus piernas para enseguida azotar fuertemente la muralla causando que se abriera una enorme grieta.
El potente impacto provocó una gran ráfaga de aire que hizo que algunas personas salieran volando. Ash sujeto con fuerza a Serena para evitar que fuera arrastrada en el acto, pero Clemont no tuvo la misma suerte luego de chocar contra la pared de una pequeña casa.
—¡Maldición! ¡¿Clemont, estás bien?! —Ash junto a Serena fueron con prisa hacia su amigo.
Clemont solo se levantó del suelo con suma dificultad, soltando un quejido de dolor.
—Sí, estoy bien. Pero... —Miro horrorizado el gran agujero—. No falta mucho para que esos monstruos entre a la ciudad. ¡Tenemos que evacuar de inmediato! —Aviso él con desesperación, pero enseguida noto las miradas impactadas de sus amigos.
—Ten... Tengo que ir a mi casa. —Dijo el chico de las zetas corriendo apresuradamente.
—¡Ash, espera! —Serena estaba a punto de seguirlo cuando fue sujetada por su otro amigo—. ¡Clemont...! ¿Qué haces? Tenemos que acompañar a Ash, sino podría ser atacado por esos monstruos.
—¡Eso ya lo sé! Pero... Pero... Nosotros que podríamos hacer contra esas cosas. Solo somos unos simples niños. —Comenzó a derramar lágrimas de resignación, pero luego sintió como Serena deshacía el agarre.
—No importa. Iré de todos modos. —Su voz sonó apagada mientras ocultaba su rostro con su flequillo—. Clemont, vete con los demás refugiados. Yo iré a buscar a Ash, y volveremos junto con la señora Delia.
—¡No digas tonterías, Serena! ¡Es imposible que salgan vivos con esos monstruos rondando por la ciudad! —Clemont intento que su amiga recapacitada las cosas. Pero lo único que consiguió fue que ella se retirada enseguida—. ¡SERENA...!
Clemont solo miro a su amiga de ojos azules adentrase por las peligrosas calles, sin poder detenerla, él solo sintió miedo e impotencia al no poder hacer nada. Pensó en ir con ella para ayudarla, pero, sus piernas temblaban y su respiración se le hacía más difícil.
—¡Maldición...! —Grito enojado consigo mismo, mordiendo su labio inferior con fuerza—. Lo siento, amigos... Soy un cobarde... —Entonces partió hacia otra dirección.
Ash corría con desesperación mientras observaba algunos cuerpos sin vida durante su trayecto, no le importaba el cansancio que lo consumía o el dolor en sus piernas, tan solo quería llegar a su hogar y llevarse a su madre a salvo.
Se detuvo bruscamente en el camino, había llegado a su límite que su pequeño cuerpo podría resistir. Ash abrió los ojos al reconocer aquellas casas junto a aquel árbol.
—Estoy cerca... —Intento caminar unos cuantos pasos, resistiendo el dolor en su cuerpo—. Ya casi llegó... Solo un poco más... Yo... Yo... ¡Salvaré a mi madre!
Pero el joven se detuvo luego de observar con horror a varios de sus vecinos muertos y notando la sangre que pintaba las calles de su barrio junto con armas tiradas en el suelo como pistolas y espadas, se tapó enseguida la boca intentando resistir sus ganas de vomitar con tal perturbadora escena y prefirió emprender de nuevo hasta su hogar. Cuando al fin había llegado, Ash se quedó anonadado con lo que vio; su casa tenia las ventanas rotas junto con la puerta que se hallaba rota distinguiendo que alguien lo abrió a la fuerza.
—¡Mamá!
Ash entró a su hogar gritando con el fin de encontrarla, mirando por todos lados decidió encontrarla en todo el interior; habitación, cocina, sala y el techo. En ningún lugar pudo encontrar a su progenitora. Comenzó a llorar por la desesperación mientras su cuerpo caía al suelo debido al agotamiento, Ash no podía creer que su madre haya sido...
—¡No! —Se negó al creerse que su madre estuviera igual que el resto de sus vecinos, cerró los ojos e intento calmarse aún creía que ella se había ocultado para salvarse del ataque de esos monstruos.
—Ash...
El chico abrió los ojos de golpe —¡¿Mamá?! —Pudo distinguir que el llamado provenía de aquel librero y decidió empujarlo, notando una puerta secreta pero lo extraño fue que no estaba hecho de madera como el resto de su casa—. ¡Mamá! ¡¿Estás aquí?! —Intento abrir la puerta pero esta se hallaba cerrada, y comenzó a golpear con fuerza—. ¡Mamá! ¡Por favor, abre la puerta!
—¡Ash! —Llamó una voz aguda que se encontraba en la puerta principal.
Enseguida la reconoció —¡Serena! —Le respondió para indicarle su ubicación.
Cuando la joven de ojos azules llegó miro sorprendida el librero que estaba movido de su lugar y a su amigo que golpeaba aquella puerta misteriosa con una herramienta de fierro que se usaba para la reparación de la casa.
—¡Ash! —Volvió a llamarlo—. ¿En dónde está la señora Delia?
—Está encerrada en esta puerta. —Golpeo de nuevo siendo inútil—. ¡Maldición! ¡¿De qué rayos esta hecho esta puerta?!
Serena se acercó a investigar dicha puerta, notando algo peculiar.
—Esta puerta... —Lo toco sintiendo su dureza y su frialdad—. Este metal es parecido a los cañones que utilizan en las murallas, no, incluso creo que es más dura que los cañones.
—¡Rayos! —Mordió su labio para reprimir su angustia—. Si tan solo Clemont estuviera aquí, él podría ayudarnos a descubrir la manera de como abrirlo.
—Espera, creo que tengo una idea. —Enseguida saco de su bolsillo una clase de gancho para el cabello, y comenzó a introducirlo en la ranura de la puerta.
—¿Qué haces Serena? —Le pregunto intrigado.
—Intento abrirlo usando mi gancho. —Respondió ella sin voltearse. Tardo unos minutos hasta que escucho un sonido en la puerta—. Creo que al fin lo he abierto.
Ash inmediatamente se apresuró a abrirla, y cuando eso sucedió, entro a aquella habitación junto con Serena para observar algo impactante, Delia se encontró apoyada en la pared de al fondo rodeada en un charco de su propia sangre.
—¡Mamá! —Corrió apresurado hasta ella.
—Ash... ¿Eres tú...? —La mujer abrió débilmente los ojos notando las lágrimas del muchacho—. Vaya... es la primera vez te veo llorar... —No pudo continuar luego de que tosiera algo de sangre—. Serena... tú también viniste...
—¡Mamá no hables! ¡Yo voy a sacarte de aquí! —Reclamo con la voz quebrada mientras intento sujetar uno de sus brazos, pero le fue imposible cagarla—. ¡Serena! —Llamó furioso—. ¡No te quedes ahí parada! ¡Ayúdame a levantarla!
Reacciono nerviosa —¡V-Voy! —Se acercó a su otro brazo para intentar levantarla.
—Déjenlo niños... es inútil... salvarme...
—¡¿Qué estás diciendo, mamá?! ¡Claro que podemos hacerlo! —Ash continuo en su labor, pero en un descuido resbalo con la sangre quedando manchado de ella—. ¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición! —Golpeo fuertemente el suelo resignado.
—Ash... —Serena intento acercársele pero entonces sintió el agarre de la mujer.
—Serena... ustedes... debes... irse... de... inmediato...
—¡No lo hare! —Ash volteo a verla—. No te abandonaré aquí... Yo...
—Es demasiado tarde... y Serena lo sabes bien...
—¡¿...Serena?!
La joven intento retener el miedo en su cuerpo y verlo a los ojos con un semblante de pena.
—Ash... La señora Delia tiene razón. Ella no pue-...
—¡Cállate! —La interrumpió soltando más lágrimas—. No me interesa saberlo. Yo... ¡la salvaré!
—¡Ash, no seas imprudente...! —La mujer alzo la voz causando que volviera a toser—. Yo... he pedido mucha sangre... y si intentas moverme... solo disminuidas mi tiempo de vida...
—No... —Movió la cabeza incrédulo—. ¡Me niego a perderte!
La mujer utilizando la fuerza que le quedan intento extender una de sus manos hasta llegar al rostro de su hijo.
—Ash... —Soltó pequeñas lagrimas—. Tienes que seguir vivo... no importa lo que ocurra desde adelante... se firme en tus decisiones... porque yo... siempre estaré orgullosa de ti... —Enseguida dejo caer su mano intentando mantener los ojos abiertos—. Procura... tener... mucho... cuidado... con... Aether...
Aquellas palabras fueron las últimas de Delia Ketchum quien murió delante de su hijo, Ash solo se aferró con fuerza al cuerpo sin vida de su fallecida madre llorando desgarradamente mientras Serena también rompió en llanto.
Paso alrededor de diez minutos hasta que Ash dejo de llorar y mirando por última vez a su madre le extendió su mano hasta su rostro y ayudo a cerrar sus ojos.
Respiro hondo —Mamá, yo... —Apretó sus manos viéndola con firmeza—. Te prometo que jamás me rendiré hasta el final de mi vida. —Enseguida paso a limpiarse los ojos, y luego observo a su amiga—. Serena, tenemos que irnos enseguida.
—¡Sí! —Respondió al instante limpiándose también los ojos.
Entonces ambos niños emprendieron en salir de aquella habitación mientras se dirigían hasta la puerta principal, cuando estuvieron a punto de llegar se escuchó un sonido desde afuera, alarmándolos de inmediato.
Ash se posiciono detrás de la ventana y Serena hacia lo mismo desde el otro lado, entonces asomo un poco su mirada, observando a dos criaturas comiendo los cadáveres de sus vecinos, su aspecto era mediano a su altura además de poseer un color morado.
—Lo que me faltaba... —Se maldijo al encontrarse con esos monstruos—. De seguro la sangre los atrajo hasta acá.
—Ash.
El mencionado pasó su vista hacia la joven de cabello miel.
—¿Ahora qué hacemos? —Pregunto nerviosa.
—¿Qué hago? ¿Qué hago? —Intento pensar en un plan, pero no se le ocurría nada al respecto y para empeorarlo debía apresurarse antes que los demás sobrevivientes escaparan hacia la segunda muralla. Entonces pudo observar a su lado una espada que solo poseían los soldados—. "Solo hay una forma para escapar de esos monstruos". —Tomó el arma mientras apretaba los dientes—. Serena. Tú y yo, escaparemos de este infierno que nos condenó esas malditas murallas.
Serena abrió sus ojos en grande —Ash... ¿Qué intentas hacer?
—Yo... —Sonrió de forma desquiciada apretando con fuerza el arma—. Luchare por nuestra libertad.
Continuará...
Notas del Autor:
¿Copiando el cruel destino de Eren en Ash? Pues digamos que necesitaba mostrar la primera muerte de un personaje para cambiar la vida de Ash mostrándolo más decidido en cumplir su objetivo. Además que hubo uno de los primeros misterios en la historia, y claro, la aparición de los primeros pokémon. Antes de que me olvide, espero que hayan disfrutado en grande la historia ya que es la primera vez que escribo escenas de muerte y sangre.
¡Comenten que les pareció el capítulo!
Emilion se despide de ustedes lectores, hasta la próxima.
