Dakota se ha ido a trabajar pronto, tiene un turno de mañana en el hospital, Sherlock le ha dicho que no se preocupe que él cuidará de la niña. En el hospital después del café coge sus cosas y sale de la sala de descanso de los médicos. Se choca con alguien, que da la casualidad que es Watson. Se quedan mirando un rato y cuando él se da cuenta de que ella tiene prisa le deja pasar.
Un mensaje llega a su móvil a media mañana es de Sherlock, sabe que es de él pero no pone ninguna inicial. Solo le pide que le compre leche y vino que se ha acabado y que la niña está bien.
Hola de nuevo Dakota – comenta Watson - ¿Qué tal la mañana?
Pues ajetreada – responde Dakota mirando sus próximas consultas de la tarde - ¿tú como lo llevas?
Tirando, vamos a comer que si no se hace tarde – dice Watson caminando al lado de Dakota - ¿vas a ir al aniversario de la muerte de Sherlock?
No lo sé – sabe que debía ir, que debía ir por mantener las apariencias como seguro que hará Irene.
Deberías ir, vamos a ir todos – dice Watson entrando en el comedor.
Después de coger lo que van a tomar se sientan en una mesa vacía, uno en frente del otro. Ella lleva trabajando allí unos 6 años y medio y él solo 4 años. Desde que se conocieron el primer día se han llevado bien, pero desde lo de Sherlock solo se ven en el trabajo y solo comen de vez en cuando juntos. Dakota recibe otro mensaje en medio de la comida es otro de Sherlock que se lleva a la niña a Green Park que está un poco alejado de la ciudad.
¿Esta tarde tienes muchas consultas? – pregunta Dakota después de responder el mensaje – yo solo tengo unas 3, ya que por la mañana 7.
Pues yo por la mañana tuve solo 4 y por la tarde tengo unas 6, me pasaré aquí toda la tarde pero lo prefiero para no tener que volver pronto a la soledad de Baker Street – aquello hace que el corazón se le parta, Sherlock no se da cuenta de que Watson lo está pasando fatal porque él se "suicidó" – así que en unos 10 minutos tengo que empezar para que no se me acumule todo a última hora.
No hay problema, por mí no te preocupes que yo estaré bien – dice Dakota sonriendo.
Me alegro encontrarles aquí a ambos. Mañana deberán pasarse a las charlas con los estudiantes de medicina por la mañana. No se olviden – les recuerda el jefe de medicina.
Cuando ese hombre se marcha, pronto lo hace Watson que se escusa por tener mucho trabajo. Como hasta las 3 y media no empieza su turno y aún son las 2 y media, se queda allí terminando con calma la comida. Mira a su alrededor. Sus compañeros están todos disfrutando de la compañía de sus amigos o conocidos. Ella repasa sus visitas y ve que una es al Señor Holmes, no la va aguantar, sobre todo porque es la última. Aguantar al hermano mayor de Sherlock le va a suponer un suplicio. Se quiere suicidar allí mismo.
Termina de comer y se marcha a la sala de descanso de los médicos, abre su taquilla y coge el libro que está leyendo. Se sienta en una de las sillas de la mesa y se pone a leer mientras sus compañeros hablan entre ellos, repasan lo que tienen que hacer por la tarde o revisan algún libro de medicina.
Cuando se da cuenta de que son las 3 y diez, deja el libro en su taquilla, coge su bata, su hoja de visitas y va a donde le toca. Allí pasa visita a un hombre mayor con un poco de tos, una niña que tiene unos granitos posteriores a la varicela y una joven que viene a revisión. Por último aparece el señor Holmes.
Hola doctora – la voz de Mycroft le hace gracia – vengo a mi chequeo anual.
Hola señor Holmes – responde Dakota mirando la ficha de Mycroft - ¿algo que decirme?
Pues que la semana que viene se hacen 6 meses de la muerte de mi hermano pequeño y si te refieres a que si tengo alguna enfermedad o la tuve, pues una gripe pequeña y ya – responde Mycroft. Dakota le ausculta mientras él le pregunta cosas de su vida, ella no responde a todo, no quiere darle detalles de su vida. Cuando termina de hacerle el chequeo, ella anota algo y él se coloca para marchar - ¿quiere que le acerque a casa?
No hace falta, tengo que ir a la compra y vive en coche. Hasta otra señor Holmes – responde Dakota.
Pues otra vez será señorita Dakota, cuide bien de su hija – después de eso Mycroft se marchó de allí.
Se cambió de ropa y se puso cómoda para salir de allí, en el aparcamiento le manda un mensaje a Sherlock para saber dónde anda, le dice que de camino a casa y ella se alegra, luego le dice que irá a comprar la leche y demás cosas que necesitan. Conduce despacio hasta el supermercado donde aparca y entra a comprar. Tarda un rato porque la lista que hizo en el móvil es un poco larga.
Llega a casa cansada, Sherlock le ayuda con las bolsas mientras ella va a ver cómo está la niña. Así que mientras ella baña a la pequeña, Sherlock coloca la compra. Después de bañar a Amelia, le da la cena y luego entre ambos la acuestan.
Cuando está la niña en la cuna, ellos cenan, Sherlock cocina algo y ella se fija en como cocina su compañero de piso, como hacía unos meses no sabía y ahora si sabe algo.
Se toman la cena mientras charlan de lo que han hecho en el día, ella le cuenta que ha visto a Mycroft, que ha ido a revisión y el pesado no ha parado de preguntarle cosas de su vida. Sherlock se ríe por como su hermano trata a Dakota a preguntas íntimas. Ella se sirve una copa de vino y mientras se sirve recuerda cuando conoció a Sherlock.
