¡Y buenas tardes, mis queridos lectores a quienes tanto quiero!

Me disculpo por no subir en estos días, estuve un poco ocupada, ¡Pero ya estoy libre!, además estaba escribiendo los siguientes capítulos que están de pepa.

Como sabrán, "El Hobbit" pertenece a J.R.R. Tolkien, los personajes no reconocidos y la trama de esta historia es mía.

Espero que les agrade la historia, disfruten y comenten.

Capítulo 1: De Fiesta

Abrí los ojos de un golpe, y se posaron en un techo de piedra, lo miré extrañada para luego sentarme en donde estaba.

Era aquella habitación de Erebor, pero ahora lucía más… ¿Cómo decirlo?, pintoresca y ordenada y sin polvo. Quité las cobijas de mi ser y toqué el suelo con mis pies descalzos, ¿Qué coño hacía en ese lugar?, ¿No debería estar en la batalla muriendo?, ¡Por todos los dioses y la misma existencia!, ¡La batalla!

Como alma que lleva el diablo fui hasta la puerta y la abrí para luego correr por los pasillos de Erebor hasta que me detuve en una gran puerta de roca, pero lo que más me llamó la atención, fue aquella extraña música que podía escuchar, una música como de… ¿Rumba?, ¡Hay una fiesta y no me invitaron!, serán malagradecidos, gracias a mí Azog se murió… ¿No?

Abrí la puerta y pude ver a todos bailando y comiendo y tomando cervezas- ¡Miren! -Aquella voz la conocía, era Kili- ¡Es Lena, ya despertó!

Empezaron los gritos y fui el centro de la atención por unos momentos, pero mi vista solamente estaba centrada en aquellos dos enanos- ¡Fili, Kili! -Grité con todas mis fuerzas y corrí hasta ellos y los abrace, primero abracé a Fili, ya que era el más cercano.

- Creo que Lena nos extrañó, nanadith -Dijo Fili- Y eso que solo durmió unas horitas.

- Te extraño a ti -Dijo Kili- Ella solo te está abrazando a ti -Al instante abracé a Kili con mucha fuerza- No… respiro…

Luego del abrazó les di un golpe a cada uno- ¿Pero qué te pasa?-Preguntó Fili con lágrimas en los ojos- ¡Dolió!

- ¡Sí! -Concordó Kili también con lágrimas en los ojos.

- ¡Eso es por estúpidos! -Dije a nada de llorar- ¡Estaban a punto de morir!

Ambos se miraron- ¿Estás loca? -Dijo Kili.

- ¿Morir?, nosotros no íbamos a morir, para nada -Dijo Fili- Somos fuertes y listos.

- Pero… los orcos, ellos…

- ¿Orcos? -Preguntó Kili y se me acercó- ¿Qué orcos?

- ¿Cómo que qué orcos? -Pregunté- ¡Los de la batalla!

Los dos hermanos volvieron a verse incrédulos y Fili se me acercó y me tocó la cabeza- Fiebre no tienes…

- ¿Tal vez se golpeó la cabeza?

- ¡No me golpe nada! -Grité- ¿Qué está pasando?, ¡¿Por qué están celebrando?!

- Por el aniversario de la recuperación de Erebor.

Esa voz.

Abrí mis ojos como platos, sentí el corazón en mi garganta, y la respiración entre cortada, me giré lentamente para ver a lo lejos a mi padre, tenía puesto una corona de piedra negra, un abrigo de terciopelo color azul, se veía elegante y sin un rasguño, herida o cualquier otra cosa.

- Papá… -Susurré demasiado bajo y al instante corrí hacía él con todas mis fuerzas- ¡Papá! -Dije antes de tirarme a sus brazos y ser abrazada por él.

- Mi pequeña hija -Dijo él en mi oído- ¿Por qué haces semejantes preguntas? -Preguntó él.

Me limpié las lágrimas rebeldes que caían por mis mejillas- Es que… la batalla… esa batalla con los orcos…

Thorin frunció el ceño, me miró curioso- No ha habido ninguna batalla, niña.

- Pero yo… yo…

- Vamos, Lena.

Me giré y pude ver aquel hobbit que tanto quería, mi pequeño amigo hobbit- ¡Bilbo! -Grité con fuerza y lo abracé- ¿Estás bien?

- Obviamente -Dijo con una sonrisa, aunque la verdad había hecho una mueca.

- Pero…

- ¿Por qué no tomas una cerveza, pequeña bruja? -Dijo Bofur- ¡Estamos en una fiesta después de todo!

Sonreí, a lo mejor todo lo que había pasado, la batalla y la gran matanza fue simplemente un sueño producto de todo el miedo que tenía por morir y que mis familiares y amigos murieran, si, era eso.

Así que, sin más que decir agarré una jarra de cerveza y con una sonrisa empecé a beber, los gritos empezaron (Desde luego, Thorin no apoyaba esto), volví a tomar una y otra vez hasta que ya no podía y fui hasta el balcón que daba hacía un terreno lleno de árboles.

- ¿Estás bien? -Me giré y pude ver a Fili- Tomaste mucho… podrías caerte y quien sabe lo que te puede pasar.

- No, creo que no me caería… -Dije con una sonrisa- Oyeee… ¿Por qué hay árboles aquí? -Pregunté entrecerrando los ojos- Creí que no había vegetación… aquí…

- Oh… son los árboles de Bilbo -Dijo él- Aun que la verdad unos los trajo, otros los sembró aquí -Dijo Fili.

- Ya… ya entiendo -Dijo y los volví a mirar- Son los lindos…

- Vamos a dentro -Dijo Fili jalando mi mano, solo asentí y me dejé llevar.

Dentro aún se podía oír la música, una mezcla entre ¿Metal y reggaetón?, fruncí el ceño, no me gustaba mucho oír ese tipo de música, pero estaba en una fiesta, y por lo que sentía con mis sentidos, ebria, así que podía disfrutar, ya que al día siguiente no recordaría nada.

Así que empecé a bailar junto a Fili y Kili, y ellos también, además de beber como una loca maniática.

Por un momento, al estar ebria, creí ver una cebra color rosada, reí ante eso porque de verdad era muy gracioso. Después fui hasta un fuente para poder espabilarme un poco, habían demasiados enanos en ese lugar, y cualquier podría aprovecharse de una chica como yo, justo en ese estado.

Me senté en la orilla de la fuente y observé el agua que caía, respiré hondo y llevé un dedo al agua, la toque y luego alejé la mano, para después fruncir el ceño y mirar con los ojos entrecerrados el agua.

Además de las hondas que se formaban por tocarla, en el centro se estaba poniendo una imagen, como si fuera una televisión, pero lo que más me impresionó fue verme a mí misma.

- ¿Qué…? -Pregunté saltando del lugar, alejándome de la orilla y de esa cosa espantosa- Eso… no puede ser… -Dije y me acerqué de nuevo, con pasos lentos.

Sí, era yo, pero esa Lena estaba acostada en una cama, con los ojos cerrados, con una túnica blanca, pero eso no era todo, no. Abrí mis ojos como platos apenas vi aquella mancha de sangre a un costado de mí ser- ¿Qué…? -Volví a decir y, al instante, sentí un fluido salir por mi estómago, justo a la izquierda, manchando mi hermoso vestido. Toqué la mancha con mis dedos y los llevó al frente- Sangre… -Susurré- Esto… no… -Mi respiración se volvió entrecortado y sentí que todo me mareaba.

Fui para atrás, alejándome de ese lugar y choqué con alguien- ¿Qué…? Bilbo -Susurré con la lágrimas en los ojos- Bilbo… -Agarré con fuerza la manga de su camisa, él me miraba serio, demasiado, no parecía el Bilbo que conocía-¿Qué me… pasa? -Pregunté a punto de llorar de nuevo.

- ¿Que qué te pasa? -Preguntó y apretó los puños- ¡Que estás de fiesta!, ¡Eso pasa!

- ¿Qué? -Pregunté alejándome un poco de él y sentí un agudo y potente dolor en aquella herida llena de sangre, apreté los ojos y llevé mis manos a mi estómago, llenándolas de sangre.

- Deberías dejar estas payasadas, Lena -Dijo él con el ceño fruncido.

- No… entiendo -Dije y volví a apretar los ojos al sentir de nuevo ese dolor.

- ¿Qué es lo que no entiendes? -Miré a un lado y pude ver a un Fili enojado, demasiado, diría yo- ¡Tú no puedes hacer esto, Lena!

- ¿Hacer… qué…? -Grité con todas mis fuerzas y caía al suelo de rodillas, ahora, el dolor lo sentía en todo mi cuerpo, mi corazón empezó a latir con más rapidez y sentí… y sentí que yo…

- Deja de jugar, deja de estar en está fiesta, ¡Vas a arruinar tú vida! -Dijo otra voz y pude ver a Kili agachado a mi lado.

- No… no entiendo… ¿Qué?

- Estás muriendo, Lena.

- ¿Q-qué…? -Pregunté desorbitado ante lo que dijo Thorin, y apreté los ojos con fuerza, de nuevo sentía ese dolor, grité duro y sentí una mano en la mía, tomándola con fuerza, abrí los ojos.

- Lucha -Dijo él- Sino haces algo, vas a morir…

- Pero… -Dije de nuevo- Yo… esto… esto es un…

- No es un sueño, Lena -Dijo Fili- Estás a nada de morir y no quiero que mueras.

- Pero…

- Si mueres -Bilbo se agachó- Si lo haces, juro que te mato, Lena -Dijo él- Tienes que ser fuerte, todo depende de ti.

- No… yo no… puedo… -Respiré entrecortadamente- No tengo… fuerzas…

Kili se me acercó un poco más-Sí te vas, ya no existirás, Lena, ya no serás nada, solo un cadáver.

- Kili… -Susurré.

- Tienes que luchar, niña -Thorin apretó mi mano, pero yo ya no sentía nada- Tienes que abrir tus ojos, ¿Oíste?, tienes que luchar contra esa herida y volver, tú madre te necesita, Fili y Kili también, Bilbo también, todos te necesitamos… yo te necesito.

Apreté los ojos con fuerza- Me duele… duele demasiado… ya no quiero… no quiero…

- Escúchame -Dijo Bilbo también agachándose y tomándome la otra mano con las suyas- Respira hondo, relájate, y lucha que tú eres la única que puede con esa herida, ¿Entiendes?, eres la única. Nadie podrá ayudarte si tú no te ayudas, ¿O es que acaso quieres morir?

- No, yo no…

- ¡Entonces pelea, Lena! -Gritó él.

- ¡Sí no lo enfrentas vas a morir! -Dijo Fili.

Apreté los ojos, mi corazón latía con fuerza y solo pude escucharlo a él, solo a él, solté las manos de Thorin y de Bilbo y volví a abrir mis ojos.

¿Lo había logrado?