juicio

Tras una semana en la sombra, en la oscuridad… sin ninguna visita ni contacto con el exterior… finalmente llego el día del juicio.

El capitán de la guardia volvió finalmente a la celda para llevarlo en presencia del consejo, Padre de todos y de los asgardianos.

El juicio fue rápido, previsible… Loki se encontraba ausente, ignoraba completamente todo a su alrededor. Ya sabia lo que iba a suceder y la verdad es que tras el torrente de emociones que sintió al llegar a Asgard agradecía tener la mente en blanco.

La asquerosa nostalgia de volver a "casa", la sorpresa del recibimiento de Frigga, el dolor de la indiferencia de Odin, la rabia e impotencia ante el trato de los guardias y los sanadores… pero sobretodo ira… ira hacia si mismo, ira por sus sentimientos, ira por su debilidad, ira por la pasividad de Asgard…

Si merecía un castigo este debería de haber sido ejemplar, ¡espectacular! Creía que en cuanto pusiera un pie en el bifröst los sabios y su padre ya lo abrían condenado la gente llenaría las calles para ver la humillación del monstruo y empezaría su lapidación, los látigos, o… la espada…. Pero no fue así… silenció… palabras moderadas (aunque estas dolieran mas…) y pasividad….

Tras la ira vino el dolor… un dolor en el pecho o quizás un vació… tan solo para ser llenado de autocompasión. Y después lo que tanto había buscado: nada. Ningún sentimiento, ni hacia él mismo, ni hacia los demás.

El cuarto día recluso, por la tarde, después de convencerse por completo que no debería haber nacido, de un segundo al otro, perdió todo sentimiento. Tan solo podía pensar cosas racionales. Y los sentimientos, que tan fuertes habían sido esos cuatro días, parecían solo teoría escrita en un libro. Su mente dejo de atosigarlo con pensamientos constantes… Tenia la mente en blanco. No le venia a la cabeza nada, si no lo buscaba. Era como encontrarse repentinamente en una habitación completamente blanca, sin ningún ruido o estimulo, donde muy disimulados en las paredes, casi imperceptibles, había cajones i armarios donde se encontraban las ideas. A Loki, agotado, le pareció bien. Fue un alivio… pero cuando finalmente decidió abrir el cajón de ¿que va a ser de mi? Lo encontró vació… y tampoco le importo. Tiempo después llego a la conclusión que este momento fue cuando acepto la muerte. Cuando dejo a un lado todos y cada uno de los sentimientos y vio con racionalidad la vida… esta, dejo de tener sentido.

Desde ese día había permanecido en letargo, tan solo prestó atención un momento al escuchar la sentencia por parte de Odin:

-… 1000 años de reclusión sin derecho a tener visitas, la obligación para siempre de estar al servicio de Asgard y Midgard siempre que se le reclame y… la máxima y permanente perdida de tu magia.- Todos creyeron, sobre todo Odin que tras estas ultimas palabras Loki saldría de su letargo e intentaría algo para evitarlo… pero este siguió sin pestañear.

-¿Has comprendido la sentencia?-Loki fijo la vista por primera vez desde que entraron y lo miro un par de segundos para asentir con la cabeza, luego cayo en cuenta que en ese juicio seria la ultima vez que vería a Frigga y la busco con la mirada, pero no estaba. Con "voz" neutra pensó que debía ser demasiado para ella estar allí, o quizás tenia otras cosas que hacer…

Mientras Odin seguía dictando sentencia; Se construiría una nueva celda junto a las utilizadas normalmente especial para él, capaz de contener la poca magia que le quedaría al hechicero. Esta estaría terminada en una semana, y el día del traslado seria cuando se realizaría el ritual para restarle poder. Llevaría el bozal hasta ese día, y si trataba de engañar o manipular a alguien se le cosería la boca…

Una vez levantada la sesión los guardias lo llevaron de nuevo a la celda vieja, le permitieron comer algo y un sanador fue a ver como seguían sus costillas y hombro los cuales aun se encontraban un poco lejos de regenerarse por completo.

Los siguientes días tuvieron la fugacidad de un beso al viento. El día en que perdería toda magia que no fuera la imprescindible para vivir… había llegado. Cuando se dio cuenta vio a 6 personas con capas marrones y doradas, con la cabeza cubierta por la caperuza, en hileras de 3 frente a su celda y los guardas quienes abrieron la puerta.

Fue llevado a una sala antigua adecuada para a ocasión. Era un lugar pequeño y olía a cerrado. La estantería del final se encontraba llena de hierbas para el rito, y en la mesa había una daga, vendas, hilo, agujas y pócimas. En el medio dos chicas se encontraban llenando la bañera con agua caliente. En la parte derecha había un biombo y de allí salió el séptimo hechicero que hacia falta para realizar el rito. Para sorpresa de Loki era Frigga.

Mientras la miraba absorto uno de los otros hechiceros cogió un cuchillo y le corto un poco la palma de la mano a Loki, solo lo suficiente como para que sangrara. Éste se sorprendió y desvió la vista hacia el ingrato lanzándole una mirada de odio mientras se quejaba tras el bozal. Frigga le cogió la mano lastimada y la puso sobre una piedra con runas que tenia en sus manos. En cuanto tocó la sangre la inscripción la piedra se ilumino así como 6 mas que estaba repartidas por la habitación.

Las runas impedirían solo a Loki hacer magia, a si que seguidamente los guardias le quitaron los grilletes, mientras su "madre" le quitaba el bozal. No se dijeron nada, era como si se hablaran con los ojos. Los guardias abandonaron la estancia y la diosa empezó a sacarle la camisa, el moreno la ayudo en su cometido. Mientras el resto empezaba a repartirse por la habitación y a prepararse. Frigga le revisó los huesos muy recientemente guaridos, para volver a cruzar sus miradas y sonreírle con un poco de tristeza.

-Tienes que cambiarte… - dijo indicándole el biombo.

Tras este encontró un pantaloncito corto de lino de color natural parecido a un bóxer. Se lo puso y salió para encontrarse con Frigga otra vez.

-Ven…-Dijo cogiendo de la mano a su pequeño. Lo coloco al lado de la tina y se aparto un poco.

Loki sintió el agua que le tiraban en la cabeza poco a poco con un cubo. Bajaba dibujando toda su piel, y se sentía ¡tan bien! Era tibia, a la temperatura justa, y el olor del agua de la bañera también acompañaba al bien estar. Esta estaba siendo llenada de ungüentos y hierbas por tres de los hechiceros, mientras dos le tiraban la agradable agua purificadora, Frigga confortaba con su presencia al moreno, y el ultimo encapuchado cogía la daga sagrada de la mesa y una bolsita con alguna clase de polvos.

El moreno tenia los ojos cerrados disfrutando el momento. Y aun que no era tan ingenuo como para pensar que seria un proceso agradable, le cogió desprevenido que en cuando dejo de sentir el agua y abrió los ojos el ultimo individuo le soplara los polvos en la cara. Le sobre vino una ligera asfixia y ganas de estornudar que quedaron en nada, pero a los 10 segundos sintió como perdía las fuerzas en sus miembros, empezó a caer y los que lo habían bautizado lo cogieron antes de que cayera. Se sintió mareado pero no tubo tiempo de pensar en ello que sintió como le hacían cortes en los brazos, espalda, clavículas, vientre, muslos y piernas. Gemía de dolor, pero lo aguantaba bien. En sus cinco sentidos no les hubiera dado el gusto de sentirle quejarse sin muchos problemas. La daga era muy afilada y sus cortes eran dolorosos, no muy grandes, no muy profundos, pero dolorosos. Cuando la sangre se esparcía por su piel lo levantaron y lo metieron en la bañera. En cuando sus heridas tocaron el agua dejo de parecerle agradable la tina y sus hierbas… era agua salada y las hierbas aun multiplicaban mas el dolor de las heridas… sus quejas empezaron a ser mas audibles mientras los 7 empezaban a recitar hechizos y a poner mas pócimas en el agua. Sentía que le quemaba la piel y las heridas las sentía como si tuviese espadas al rojo clavadas…¡Dolía! ¡Diablos que si dolía! Trataba gritar lo mínimo pero no podía. Cada vez se sentía mas débil y en un grito mudo, entre dos, lo obligaron a engullir una pócima de pésimo sabor que sintió que le quemaba por dentro. Los 7, Frigga con lagrimas en los ojos, se tomaron de las manos entorno a él y empezaron a recitar a unísono. Loki chillaba mas inconsciente que despierto. Cada vez era peor… Empezó a convulsionar… Frigga quería parar pero no podía. Finalmente en los últimos versos del ultimo conjuro Loki perdió el conocimiento deslizándose bajo el agua. Tan pronto pronuncio la ultima silaba la diosa abandono el circulo para sacar la cabeza del moreno del agua.

-¡Loki!¡Loki!- Llamaba sacudiéndolo para que reaccionara. Finalmente para alivio de Frigga este vomitó el agua para respirar. Quedo completamente mojada abrazándolo mientras el ojiverde tosía totalmente ido.

Entre dos lo levantaron y lo llevaron a una pequeña camilla en la izquierda de la habitación. Los hechiceros no tenían nada mas que hacer allí así que recogieron las piedras que custodiarían la magia del príncipe y se marcharon, dejando a madre e hijo solos.

Rápidamente cogió ungüentos y vendas y empezó a curar los cortes. Por suerte no necesitaban sutura y la mayoría de ellos los dejo descubiertos. No eran graves y con su remedio en una semana estarían curados y sin cicatriz.

-Loki…- Susurro varias veces mientras le acariciaba el pelo. Este poco a poco abrió los ojos.

-Ma…

-Shhh…. Tranquilo ya esta.- Cogio una manta de debajo de la camilla y lo arropo.- Ahora entraran los guardias a buscarte… - Se le hacia difícil hablar, seria la ultima vez que se verían en mucho tiempo…-Te llevaran a la nueva… espero que estés a gusto…-Loki asintió –Te voy a echar de menos- Dijo dándole un beso en la frente e iba a irse pero la mano de Loki cogió la suya.

-Yo también…- A Frigga le llego a lo mas profundo del corazón y tras una ultima mirada y una sonrisa triste salió que ya entraban los guardias.

Despertó en una cómoda cama, pero dolorido y mareado por todo el proceso. Desorientado, no tenia idea de cuanto tiempo hacia que lo instalaron a su "nuevo hogar"…

3. Confusión

Despertó en una cómoda cama, pero dolorido y mareado por todo el proceso. Desorientado, no tenia idea de cuanto tiempo hacia que lo instalaron a su "nuevo hogar"…

Se sentó en la cama y tan pronto como sus pies tocaron al suelo le sobrevino una arcada. Como no había comido nada no llego a devolver y en cuanto el malestar se disipó un poco observo a su alrededor.

La celda era substancialmente mejor, limpia y bien iluminada. disponía de una mesa con una silla acolchada, un tocador con lavamanos para el aseo y un espejo. En un rincón había una pequeña estantería con algunos libros y a los pies de la cama había una banqueta romana de terciopelo verde casi negro a conjunto con la silla y la ropa de cama. Encima se encontraba una muda completa con una blusa verde, un pantalón de cuero negro y un chaleco largo. La cama era una replica exacta de su cama, la cama en la que había crecido, con dosel de seda, amplia, mullida, suave, confortable…

Inevitablemente lo primero que hizo fue preguntarse que haría el resto de los 1000 años… Quizá Odin no había sido magnánimo, en verdad desearía muchas veces la ejecución durante su cautiverio…

Dejando de lado sus pensamientos se levanto para coger la ropa y vestirse. Se puso en pie sintiendo una fuerte bajada de tensión, por todo el tiempo que pasó acostado… En cuanto abrió los ojos se encontró con la mirada del niño disfrazado de soldado.

Este al verlo levantarse se pone nervioso y se dirige a la entrada del calabozo para avisar que el príncipe ha despertado, para en seguida volver a su puesto viendo como el reo terminaba de vestirse.

Loki ignorando al muchacho como si fuera un mueble dirige su atención a la librería y empieza a repasar los títulos, acariciando con un par de dedos los lomos de los libros. Sin tan solo girarse pregunto:

-¿En que día estamos?- El soldado brinco y se apresuro a responder.

-Aa… Esta.. Estamos a martes… a… a dormido casi dos días…-El chico levanto la mirada un momento y nerviosamente la volvió a bajar para continuar. -Es casi el medio día….

El azabache en ningún momento se giro ni mostró mas interés.

Al cabo de unos minutos llegó un guardia escoltando a una sirvienta quien llevaba la comida. Loki los ignoro completamente, a ellos y a la comida, como si aquellos pocos libros frente a él fueran lo mas importante del universo. Al poco rato se puso la mano en la frente y suspiró.

-Su… su majestad, la reina, dijo que deberíais de comer al despertar, porque…-Se callo frente la mirada gélida del príncipe. Este seguidamente cogió un libro y lo dejo sobre la cama para luego sentarse en la mesa a comer.

Por los pasillos del palacio se apresuraba, una criada, a llegar a los aposentos de Frigga. Paró frente la puerta y tras coger aliento y adecentar su ropa se dispuso a tocar la puerta para entrar.

Frigga se encontraba cerca de la ventana bordando lo que parecía una capa. Se apresuro en dejar de lado su labor e indicar a la joven que se acercara.

-Mi reina, el príncipe Loki ha despertado. Le he traído la comida ahora mismo, mi señora.

-Bien… ¿Como esta?

-Se encontraba levantado… enfrascado en los libros, mi señora.-Especificó un poco mas, a lo que recibió un gesto positivo por parte de Frigga.

Había pasado casi una semana desde que despertó y la verdad es que no terminaba de sentirse bien… En general si, pero se sentía como hinchado en algunos momentos y con cierto malestar… a veces eran pequeñas nauseas o mareos… por una parte lo había achacado al proceso para quitarle la magia o al simple echo de que su cuerpo se estuviera acostumbrando a vivir con solo magia residual… era patético ni tan siquiera podía crear ilusiones…. Pero por otro lado su parte mas paranoica empezaba a pensar que lo estaban envenenando.

Cerro los ojos echando la cabeza atrás y llevándose una mano a los riñones, suspirando. Si las cosas seguían así haría huelga de hambre para descartar el veneno.

-… Mi señor…- La voz acobardada lo sacó de sus pensamientos. –Se.. ¿Se encuentra bien?

Sin moverse un ápice lo miro fijamente, intimidándolo. El jovencito se encontraba tan intimidado que sentía que tenia que dar alguna explicación.

-yo… Es… Digo, como del "proceso" hace días que tiene que estar bien… puedo mandar a buscar… a … los sanadores… si quiere…- cada vez su voz se hacia mas pequeña.

Loki volvió a ignorarlo, como siempre, pero tomó nota mentalmente de que su malestar no debería de ser por la magia.

-Odin, se razonable…. No digo que no se le deba castigar, hacerle entender que lo que ha hecho no está bien… pero… si pudiera hablar con él…

-¡No! Es un consentido y un manipulador…

-¡SE SINCERO! Si no me dejas verle no es por él, para que reflexione o no se que quieres aparentar… ¡solo lo has hecho porque es lo que mas le duele! ¡Y que avives su rencor no ayuda en nada!

-¡FRIGGA!¡HE TOMADO MI DESICIÓN!

-¡PERO ES EQUIVOC…!

-¡SE ACABO LA DISCUSIÓN!- Frigga enfadada se giró haciendo volar la capa y marchándose rabiosa de la habitación.

Tras la puerta Thor dio unos pasos atrás disimulando. La puerta se abrió de golpe, saliendo su madre mascullando. Miró dentro y vio a su padre también fuera de sus casillas, totalmente iracundo, no era el momento para hablar con él, y sinceramente si se encontraba allí no solo era para cotillear los gritos que salían del despacho de Odin. Visto lo visto siguió a su madre, quien de hecho lo había mandado llamar. La siguió casi corriendo hasta sus aposentos. La reina entro dejando la puerta abierta tras ella, desde donde Thor se quedo parado mirándola.

-¡No te quedes ahí parado! ¡Entra!- Le espeto aun fuera de sí mientras se dirigía al escritorio para escribir una carta. Mientras lo hacia murmuraba para si.

-Esto es increíble… ¡No le hace ningún bien!¡En lugar de arreglar las cosas solo las complica!... Si seguimos así si que no va haber nada que hacer…- Miró un segundo a Thor para seguidamente continuar escribiendo.-Supongo que estas de acuerdo con tu padre…

-Madre… Loki debe de pagar…- Frigga termina de escribir y se gira.

-Todos con la misma canción…¡¿ Y quien se pone en su lugar?! ¡Las cosas no deberían de haber ido así! Deberíamos de haberle contado la verdad hace tiempo… ¡No esperar que el pasado desapareciera!... Nos equivocamos… ¡Nos equivocamos mucho…!-Thor abrió la boca como si fuera a replicar cuando su madre lo corto. -¡Si!¡No solo Loki!¡Nosotros!¡Nosotros tenemos gran parte de la culpa!... –y añadió con voz amarga- Tan solo… si no hubiese caído del bifröst…

-Madre… No podíais saber que las cosas irían así…

-No…- Se levanto con dignidad y ensobró la carta pasando un hechizo para que solo su destinatario pudiera leerla. –Pero podemos empezar a hacer las cosas bien de una vez…-Seguidamente le dio la carta. –Es para Bona Dea… tengo entendido que se encuentra en Vanaheimr, si no a veces es solicitada en Alfheim, por los elfos…. Estaré esperando respuesta.

-Madre… Aun tenemos que pacificar…

-Es importante, solo confió en ti…

-Si, madre…- Frigga le dio un beso y un abrazo mientras le susurraba unas palabras que hacia muchísimo que no oían ni él ni su hermano, desde que eran pequeños.

-Por mas oscura que sea la noche… no lo olvides… te queremos.

Pasados unos días llegó la invitada de Frigga al palacio. La reina la esperaba en la entrada de la sala del trono. La recibió de modo efusivo y recordándole que Odin no estaría de acuerdo con su llegada. Seguidamente Bona Dea y la reina entraron con la aprendiza de la primera tras sus pasos. Anduvieron hasta los pies del trono, las extranjeras hicieron una reverencia mientras Frigga tomaba su sitio al lado del Padre de todos.

-Veo que mis palabras solo sirven para ser ignoradas… -Dijo con resentimiento Odin, mirando a su mujer. –Bienvenida Bona Dea, pero sus servicios no serán requeridos. Siento que haya tenido que hacer este viaje en vano…. Nos complace su compañía y le pido que se quede al banquete de mañana. Festejaremos la retomada paz en los nueve reinos.

-Padre de todo, con gusto asistiremos a los festejos, pero siento disentir respecto a mis servicios… Según las nuevas que he tenido es mas que probable la necesidad de mis conocimientos. –Odin hizo un leve mohín ante esa afirmación. –Loki es un gigante del hielo en un planeta de temperatura media/calida… sin su magia no sabemos que complicaciones pueden surgir…

-Loki está bajo mi protección.

-Si, la protección que le dio al recogerlo del templo… pero no sabemos hasta que punto le puede preservar.

-… Solo se permitirá el acceso al reo cuando sea estrictamente necesario…- Odin golpeó molesto y derrotado con el báculo al suelo y dio por terminada la recepción.

La noche de la fiesta había llegado. Bidones de cerveza, vino y comida a mansalva hacia horas que se preparaban. El comedor se encontraba lleno al completo. Las historias de batallas y algunas canciones se repartían en las mesas como los deliciosos manjares. Todo eran risas, barullo y buen humor, aun que no así en las mazmorras.

Loki no había sido capaz de tomar bocado en todo el día. Sentía frió y leves escalofríos, pero lo que en verdad le atormentaba era el perseverante malestar abdominal. No le daba importancia porque no eran síntomas muy fuertes… y por otro lado era demasiado orgulloso para avisar a los guardias…

Antes de empezar el turno de la noche le llevaron toallas y una tina llena para bañarse. En un primer momento lo agradeció, pensando que el agua templada lo relajaría y aliviaría, pero tuvo el efecto contrario. Cada vez se sentía peor… Se levantó y se puso una toalla en la cadera para cubrirse y salir de la tina. Las punzadas cada vez se hicieron mas fuertes haciendo que se contrajera a espasmos… Estos eran suficientemente fuertes para hacerle sentir nauseas. Intento llegar a la cama, pero sus piernas le fallaron y le hicieron caer de rodillas. Tenia nauseas, pero como no había comido nada no podía vomitar… Cada vez era peor, terminando en posición fetal al suelo… sin darse cuenta tenia toda la musculatura contraída, pero, y aunque parezca mentira, las punzadas que sufría lo hacían contraer aún mas. Hasta el punto en que sentía como si todos los músculos se tuvieran que rajar. Cada vez las punzadas eran mas y mas fuerte y seguidas….

El guardia-niño seguía con la mirada (de reojo) a Loki hasta que este se levanto de la tina. Controlaba el preso sin mucho interés, enfrascado en sus pensamientos, imaginándose en la fiesta del piso principal… Volvió a dirigir su mirada en cuando sintió el golpe sordo de las rodillas del dios contra el suelo… De repente el reo se gano su atención… El jovencito empezó a preocuparse de verdad al ver los espasmos del preso.

Como se había encargado de recordarle "gentilmente" el capitán un par de días antes, su deber era estar quieto en su sitio sin establecer ningún contacto mas allá de la vigilancia con el reo. Pero no sabia que hacer… Estaba preocupado por Loki… y un poco asustado por estar en una situación nueva y no tener la menor idea de cómo reaccionar…

Finalmente, mientras este se encontraba tirado al suelo, el guardia, tras mirar a ambos lados en busca de ayuda o consejo, cruzó el pasadizo. Una vez frente el vidrio de la celda, inseguro y preocupado intento llamar la atención del príncipe.

-Se...señor.. ¡Señor!... ¿se encuentra bien?-Pregunta estúpida, pero no sabia que hacer… quizás solo quería engañarlo…

Loki solloza y tiene la respiración entrecortada… deja escapar pequeños alaridos ahogados… Intenta hablar… pero lo hace espasmódicamente, tan pronto se le va la voz, como se le escapa un pequeño grito… La punzadas le cortan las palabras…

-Sa…. Sana..n res… ¡Sana.. do..res…!-El moreno cae en la inconsciencia…

El guardia se inclinó hacia delante golpeando el vidrio, intentando llamar la atención el preso, pero nada. Se encontraba muy asustado… Estaba solo. Todos se encontraban en el gran salón comiendo y bebiendo… ¡No había ningún otro guardia a quien acudir! ¿Marcharse y dejar el reo solo?¿Pero y si solo era un truco…? Dio un ultimo repaso al cuerpo de Loki y lo que ve realmente lo estremece; sangre en la parte interna de las piernas, proveniente de debajo de la toalla… Eso lo hace decidirse, el cabo de su división le dijo que fuera en su búsqueda si había algún problema… y definitivamente había un problema.

Cogió coraje y subió corriendo hasta el gran salón. Allí, desde la puerta de entrada buscó nerviosamente al cabo. Este se encontraba en la mesa del final, en la parte derecha. El susodicho era amigo intimo del capitán de la guardia y se preveía que tendría una gran proyección. De izquierda a derecha se encontraban su cabo de división, el capitán de la guardia, Thor, Odin y Frigga; el resto de la mesa la formaban representantes del consejo y diplomáticos.

Todo el mundo se encontraba comiendo, hablando, bebiendo… y nadie puso atención al joven que pasó agitado.

El capitán vio acercarse el guardia y dejo de hablar para avisar al cabo, este levanto la cabeza hacia donde le indicaron viendo ya frente a él el novato.

-¡Hombre, el joven Gur! La nueva adquisición…- El chico hace una reverencia jadeando.

-Hay un problema señor…

-Si, deberías de estar haciendo guardia en las mazmorras…

-Señor, precisamente,-Trago duro- Loki… no se que le pasa… esta inconsciente…- Contó espantado. Thor de inmediato puso atención al sentir el nombre de su "Hermano".

-Te esta poniendo a prueba.

-Señor… Desde que lo trasladaron de celda, que hay ratos que no se le veía bien… hoy… cuando ha caído… primero tenia espasmos y casi no podía hablar… cuando… cuando ha quedado inconsciente he visto que tenia sangre…-Dijo con urgencia y nervios.

-¿Que ha dicho?- La postura de los guardas se volvió mas grave. No era santo de su devoción, pero era de la familia real….

-Curanderos, señor…. O eso es lo que entendí….

Thor tras haber estado escuchando en silencio se levanto, seguidamente lo hicieron los dos guardias.

-¿No te pidió ayuda o que lo abrieras?

-No, alteza.