Capítulo 2. Buscando soluciones
La pareja se estaba despertando después de pasar una noche romántica y pasional, Vegeta fue el primero en despertarse, como era muy temprano, decidió observar el rostro dormido de Bulma, siempre le gustaba hacerlo ya que le daba paz y tranquilidad. De ahí a un rato, la científica notó que alguien la miraba y se despertó poco a poco.
- Hola Vegeta, buenos días
- Hmp
- Tú siempre tan hablador, ¿qué hora es?
- Las 08.00 de la mañana
- Menos mal que hoy trabajo en casa, cada día me deprime más ir a la oficina
- ¿Has podido arreglar ese problema?
- Todavía no, seguiré repasando documentación a ver dónde está el fallo.
- Yo estaré entrenando toda la mañana
- Ya lo sé, por lo menos podré ir a verte y estaremos algún ratito, juntos, sin nadie en casa… - lo decía con tono sensual acariciando el fuerte pectoral de su marido
- No te preocupes, te estaré vigilando y te cogeré en cuanto menos te lo esperes, recuerda que soy un depredador – sonrió Vegeta maliciosamente mientras fundía sus labios con los de ella.
En Capsule Corporation
En una de las oficinas más altas, de una de las empresas más importantes a nivel mundial, estaba un señor, entrado en años, aunque no muchos, modificando papeles importantes de la Corporación que haría lo posible para que le llegue esa información a la familia Brief.
- Muy pronto la Corporación será mía y nadie podrá evitarlo
En la Mansión Brief
Vegeta y Bulma estaban desayunando juntos en la cocina, Trunks se había ido al colegio, a la científica le pareció extraño la actitud del infante, intentaría averiguar si tenía algún problema, los Sres. Briefs también habían desayunado, estaban solos y que decir tiene, que muy acaramelados.
- Venga Bulma, déjame ir a entrenar – dijo él en un tono extrañamente cariñoso, aunque si estaban solos, no le importaba demostrar algo de sentimientos.
- Un ratito más, por favor, casi nunca podemos desayunar juntos – suplicó Bulma, le gustaba disfrutar de la compañía de su marido.
- Está bien, pero un ratito más, eh! Sino a ver quién te va a proteger si viene otra amenaza al planeta – dijo él estampando sus labios contra los de ella. Estuvieron alrededor de 30 minutos en la cocina tomando el desayuno con mucha calma y con cariño, pero después cada uno se dirigió hacia sus obligaciones.
Bulma estaba en su despacho repasando todos los informes, seguía desesperada, no sabía qué pensar, ella siempre llevo muy bien las cuentas y es cierto, que como su padre le dijo, había habido crisis en la empresa pero siempre muy suaves y superables, pero esto era demasiado. Lo que ella no imaginaba es que Vegeta estaba espiándola, había hecho una pausa en su entrenamiento y se dirigió a verla, pero se detuvo en cuanto la escuchó maldecir y decir cosas sin sentido, lo que colmo la situación es empezar a oír a Bulma llorar, eso no lo podía soportar, no quería que su mujer estuviera así, decidió entrar.
- Bulma, ¿estás bien? – dijo Vegeta acelerando el paso para llegar hasta ella lo antes posible
- Sí, estoy bien, es que no aguantaba más las ganas de llorar, estoy desesperada – decía ella mientras intentaba secar sus lágrimas para no mostrar debilidad ante Vegeta.
- Hmp… no hace falta que te seques las lágrimas…
- Ya lo sé, pero quiero ser fuerte delante de ti
- Lo eres, pero ahora estás bajo una situación de estrés muy grande…
- Ya… abrázame por favor, lo necesito
- Hmp – y lo hizo. Era un abrazo en el que Vegeta le transmitía su fuerza y sobre todo, su amor, dándole a entender a Bulma que siempre estaría ahí para lo que fuera y que saldrían adelante, pasara lo que pasara. Estuvieron el resto de la mañana los dos en el despacho de la mansión, sentados en el sofá, abrazados y dándose besos, Vegeta sabía que era la única forma de tranquilizarla.
Dos horas después…
Bulma se había quedado dormida en el sofá del despacho, Vegeta todavía estaba con ella, decidió que revisaría los papeles que tenía encima de su escritorio a ver si encontraba algo.
Estuvo repasando tablas, gráficos, números y veía lo mismo que ayer: hay un gran volumen de ventas pero pocos beneficios.
"No sé quién estará haciendo esto, pero si no lo detenemos, Bulma podría perder la empresa" pensó Vegeta intentando buscar una solución.
De repente vio el portátil de su mujer encendido y sin bloquear, nunca había usado esos aparatos aunque como era un saiyan con una inteligencia superior, no era difícil nada para él y se puso a ver si tenía más papeles o documentos, lo mismo que antes.
Dejó a su mujer dormir en el sofá y se dirigió a su cámara de gravedad para quitar todo el cabreo y la tensión acumulada.
Antes de entrar, escuchó la puerta principal de la mansión: era Trunks y no venía de buen humor precisamente.
- ¿Ocurre algo?
- No, no pasa nada, déjame en paz – contestó malamente el semisaiyan sin saber a quién le había respondido, pero cuando se giró se arrepintió al momento – lo siento papá, no quería contestarte así
- Te hice una pregunta. Contesta
- Nada, me he peleado con un chico de mi clase
- Sabes que a tu madre no le gusta que te pegues con nadie
- Ya lo sé pero me sacó de mis casillas y se lo hice pagar
- Pero ¿qué pasó?
- Me dijo que tenía una madre loca y un padre esquizofrénico
- ¿por qué te dijo eso?
- Porque las veces que mamá me iba a buscar al colegio siempre le gritaba a cualquier hombre que se acercaba a ella que se largara y de malas maneras y a ti porque nunca vienes a buscarme y siempre estás entrenando – Vegeta ya tenía una vena en la frente, no sabía cómo se atrevían a insultar a su familia, que a él lo descalificarán le daba igual, pero Bulma y Trunks son intocables.
- Ve a cambiarte, tenemos entrenamiento
- Voy – Trunks subió a su cuarto.
Padre e hijo estuvieron entrenando hasta entrada la tarde, pararon porque Vegeta le ordenó que fuera a hacer los deberes y ejercicios extras para que recuperara esas dos asignaturas suspensas, cuando fue a darse una ducha encontró a Bulma en cama, echada, llorando sin parar.
- Bulma, ¿qué ocurre?
- Vegeta, ¿no estabas entrenando con Trunks?
- Sí pero le dije que fuera a hacer los deberes, voy a darme una ducha, ¿qué ocurre?
- Me llegó hace un par de horas los últimos documentos sobre las cuentas de la empresa, son peores que el mes anterior, no sé qué hacer…
- Hmp – ya le estaba empezando a sacar de quicio ese tema, tomaría una decisión drástica ahora mismo, sin pensarlo dos veces. Estuvo con Bulma, intentando calmarla. Cuando lo consiguió, fue a ducharse, pero antes le dio un beso a su mujer y la tapó con una manta.
Estaba en la ducha, dejando que el agua cayera por el escultural cuerpo del príncipe saiyan, meditaba sobre qué decisión tenía que tomar, era hora de implicarse más en los asuntos familiares, Bulma siempre se lo había dicho pero nunca había ocurrido algo tan grave como para que ella lo pasara tan.
"Lo tengo decidido, haré lo que sea por mi familia" pensaba Vegeta mientras secaba su cuerpo y se dirigía hacia la cama para acompañar a su reina en su sueño.
Continuara…
¿Qué creéis que hará Vegeta?
