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Título: La Rosa de Slytherin.

Harry Potter y sus personajes no me pertenecen. Escrito sin fines de lucro.

Summary: Lily y James Potter abandonan a la mayor de sus hijas en un orfanato, la niña se hace un camino propio desde las sombras. Fem/Harry & Lord Voldemort.

Capitulo II: Raissa Uxia Amaranta Rosier Calleigh.

Uxia Rosier era una mujer conocida por su determinación e ímpetu. Su sueño era ser madre pero no pudo ser. Así que había tomado la decisión de tomar a un niño mágico para si.

Uxia estaba sorprendida al ver el periódico y ver la noticia de que los Potter habían tenido gemelas. Esto sería un escándalo si se supiera del abandono de Rose.

Camelia Lionetta y Jasmine Orlena Potter miraban a la cámara con curiosidad.

También estaba el anuncio de el nuevo heredero Longbotton.

—Cariño, creo que debemos hacer oficial el nacimiento de nuestra hija.—Uxia sonrió.

—Habrá preguntas. Nadie sabía de tu supuesto estado. Y el señor oscuro querrá saber sobre esto.—Su suegra parecía odiarla.

—Hace unos ocho meses que nadie me ve en público. Y podemos decir que el embarazo era muy delicado. Que por miedo a lo que pudiera ocurrir con el niño, tuve que guardar reposo y ser muy cuidadosa. Después de una serie desafortunada de intentos truncos. Para todo el mundo, Raissa es nuestra hija. Y por magia ya los es.—Dijo sonriente.

—Concuerdo.

—Gracias, suegro. Haré de Raissa una digna heredera. Ya lo verá.

—Su fecha de nacimiento…

—31 de julio de 1980. Nadie va a sospechar. La niña nació en casa. Mi marido es un buen sanador, después de todo. Y ese día hubo una incursión de los mortífagos. Coartada por las dudas. No pudimos contactar con el hospital ya que habían muchos heridos de gravedad. Mi marido tuvo que atenderme. Un viaje por flu sólo habría arriesgado nuestras vidas y en mi estado con mis antecedentes. Un anciano medibrujo cuidó de mi tratamiento, con revisiones semanales. Es una lástima que muriera quince días antes del nacimiento de mi pequeña Raissa.

—Lo has pensado todo.

—Por supuesto, Amaranta. No deben haber dudas de la veracidad de nuestras palabras y del origen de la niña. Nuestro Lord había encargado una misión para Evan y por eso no estaba en casa ni en la redada. Pero como lo consiguió rápido…

—¿Quieres mentirle?

—Mentir suena muy feo. Yo diría, ocultar la verdad hasta saber que sucede. Y yo me haré responsable. Recordemos que por años el Lord ha querido la lealtad de mi familia.

Cuando Uxia Rosier planeaba algo, Uxia Rosier lo planeaba bien.

Dumbledore se sentía débil. Quería asesinar a los Potter. Todo era su culpa.

Pero había logrado que hicieran público el nacimiento de gemelas.

Habían negado a Rose. Indirectamente, pero lo habían hecho.

Ahora la heredera Potter por nacimiento era Camelia y los Weasley podrían tener acceso a esa fortuna y él contaría con su lealtad.

Después de todo, la vida le sonreía.

Debía ir con los Potter. No habían noticias del paradero de Rose Yelina Potter. Y tampoco trataba de encontrar a la pequeña.

El viaje por flu fue bien. Ellos le esperaban. La mirada de resentimiento de Lily le hizo temer por su vida.

—Mis muchachos, tengo noticias alarmantes.

—¿Se trata de Rose?—Lily se preocupó.

—No. Es una profecía. Habla de la destrucción de Voldemort. Un niño va a derrotar al mago oscuro más terrorífico de los últimos tiempos. Y creo que ustedes pueden ser los padres de dicho niño. Encajan a la perfección. Sus hijas nacieron al morir el séptimo mes. Ustedes desafiaron a Voldemort en tres oportunidades y salieron ilesos. Son los padres de la bruja que podría salvarnos en nuestros tiempos de oscuridad.—Dumbledore estaba con una sonrisa de oreja a oreja.

—¿Qué sucede si la niña de la profecía es Rose?—Demandó Lily.—Mi hija está en manos de, quizás, una bruja oscura. Y tú aquí hablando de una estúpida profecía. ¡Encuentra a mi hija, director!

—Mi querida muchacha, Voldemort lo sabe… Él sabe de la profecía por un espía que pudo oír una parte. Es necesario que se oculten. Él los va ha cazar. El mejor lugar para Rose en este momento es lejos de ustedes. Mi mayor preocupación son las pequeñas Camelia y Jasmine. Ellas corren peligro. La existencia de Rose Yelina Potter es un secreto para el mundo mágico. Ella está a salvo.

—Al menos ese error beneficio a Rose, Albus.—James murmuro.—Pero no voy a permitir que vuelvas a cometer el mismo error con Camelia ni con Jasmine. Mis tres hijas son brujas.

—Lamento eso, muchacho. Ustedes no son los únicos que podrían ser los padres del Salvador del mundo mágico. Los Longbotton también podrían ser. Voldemort vendrá por las dos familias. Tengo que avisarles a ellos también. Pronto nos veremos.—Dumbledore se fue.

James y Lily sabían que debían ocultarse.

—¿Qué haremos, James? No podemos correr riesgos. Ninguno de los dos. Nuestras hijas nos necesitan.

—Primero, debemos buscar un hechizo que nos oculte.

—El encantamiento Fidelius. Es el indicado. ¿Quién será el guardián del secreto?

—Sirius. Él es el indicado…

—Saben que es tu mejor amigo y el padrino de las niñas. Él no está en la Lista, James.—Lily suspiró cansada. No quería morir. Ella tenía que vivir para poder ver de nuevo a Rose, aunque para ello tendría que esperar once largos años. Vería a su hija en su primer día de Hogwarts. Lo sabía.

Una lechuza les entregó "El Profeta" y luego se marchó.

—Los Rosier tuvieron una hija. Es noticia de primera página.

《Heredera Rosier: Raissa Uxia Amaranta Rosier Calleigh.

Evan y Uxia Rosier fueron padres el 31 de julio pasado de una hermosa niña.

Lady Rosier se ha mantenido al margen de la vida social sangre pura por ocho largos meses y la causa fue su embarazo.

Al ser un embarazo muy delicado, Lady Rosier guardó reposo por el bien de su bebé.

El embarazo fue llevado en absoluto secreto.

El medibrujo que controló a Lady Rosier fue un anciano irlandés que era de su confianza. Recordemos que Uxia Rosier es una bruja Irlandesa cuyo nombre de nacimiento es Uxia Aine Caoimhe Aoife Calleigh, única heredera viva de la línea Calleigh.

La pequeña Raissa Uxia Amaranta es una bebé muy afortunada. Es la heredera de dos de las más antiguas y nobles familias sangre pura.》

Había una foto de toda la familia Rosier. La niña estaba cubierta con una manta en brazos de Uxia Rosier. Las mujeres estaban sentadas en vistosas sillas y los hombres detrás de ellas, con una mano en el hombro de sus respectivas esposas. Los cuatro adultos sonreían a la cámara.

—Supongo que será la rosa de los Rosier.—Lily no pudo contener su amargura. Si tan sólo ella tuviese a su rosa en sus brazos…

—Calma, amor. Cuando llegue el momento de Hogwarts… Allí la encontraremos.—Dijo James con determinación.

—Claro, cariño. Ella volverá. Debe hacerlo.

Otro día, Dumbledore llegó a casa de los Potter sin previo aviso.

—Albus, no te esperábamos. ¿Sucede algo?—James reprimió su irritación.

—Oh, no sucede nada. Sólo que quizás me haya equivocado. Estuve viendo casos anteriores al suyo, en el que por nacimientos múltiples uno de los niños es un squibs. Creo que la squibs podría ser Jasmine.—Dumbledore habló confiado. Quizás podría deshacerse de la niña menor, así dejaría a Camelia como única heredera. Podría causar un fortuito accidente para Lily y James. La niña quedaría en su poder. Para ello, Sirius Black tenía que desaparecer. Igual, Black no era de gran utilidad… Repudiado como estaba, era imposible que fuera el próximo Lord Black, más con su hermano menor aún con vida. Camelia se criaría con los Weasley. Ya sabiendo de su compromiso con el joven Ronald.

—¿Te das cuenta qué estás utilizando con nosotros la misma propaganda de los mortífagos?

—Mi muchacho, sabes bien que eso no es lo que quise decir… Sólo que Camelia y Jasmine son gemelas idénticas y en este caso la magia advierte que el poder de la menor es más débil o nulo.

—¿Los gemelos Weasley?

—Ellos son sangre pura, han demostrado magia accidental ambos niños y…

—Por tus palabras pensaría que es un mortífagos devoto al que escucho hablar, director.—Lily habló con veneno.—Los gemelos Lestrange son ambos magos y a nuestro pesar, muy poderosos. ¿Sólo por tener uno de sus progenitores nacido muggle quiere decir que una de mis hijas es una squibs? Ve a fijarte en ese libro tuyo, director. Si los nombres de mis hijas no están en el gran libro de Hogwarts recién allí lo creeré. Antes no. ¿Necesita algo más, director? Si no lo hace, ya conoce la salida.

—Lily… No puedo creer que tengas esa opiniones de mi. Quise preguntarles si ya saben que harán…

—Ya lo sabemos, director. No debe preocuparse.

—Me gustaría saber cómo lo harán.

—Saliendo del país, director. Tenemos una mansión en Dinamarca que pertenecía a Euphemia, la madre de James. Por suerte, la mansión ya está bajo Fidelius. Y sólo un Potter puede estar en ella. Como Lady Potter, tengo permitido estar allí. Pero cualquier otra persona… Sería dañino para ese tercero no perteneciente a los Potter.

—Excelente idea, mi muchacha. Podría ir para ayudarles a reforzar las barreras.

—Imposible. Sólo James puede hacer eso.

—Podría ir para asegurarme de que…

—¿Por qué tanta insistencia, director? Podría pensar que has estado planeando algo. Algo contra nosotros…

—Lily, pero qué dices. Albus sólo se preocupa por nuestro bienestar.

—Tu y Dumbledore se lo pueden decir a Rose ahora mismo.

—Albus, será mejor que regreses al colegio. Debo hablar con Lily.

—Oh, claro que si mi muchacho.

—Tenemos trasladores el fin de semana próximo.

—¡James!

Albus se fue cuando los Potter al parecer empezaba una discusión. Lily era muy astuta. Ella debía ser eliminada primero.

—No confío en él, James.

—Tampoco yo, Lily. Nos vamos hoy. Estaremos bajo Fidelius. Pero en el Valle de Godric. Yo lanzare el hechizo. Tú serás la guardián del secreto. Escribiremos a Padfoot, Wormtail y a Moony. Le diremos el mismo cuento que a Dumbledore. No quiero dudar de ninguno de ellos, pero así estaremos más seguros. Tendremos a mano los trasladores a Francia por las dudas. Y otros a distintas propiedades. Los elfos pueden hoy mismo adquirir los suministros. Ellos también estarán allí con nosotros. De hecho, iremos con los elfos domésticos para ocultar cualquier rastro.—Lily miró con otros ojos a su marido.

—Días como estos recuerdo porque me enamoré de ti…—Lily sonrió al ver el ceño fruncido de su marido.—Ahora, ve a escribir esas cartas, añade también una para Dumbledore. Iré ha preparar nuestras cosas.

Uxia estaba cuidando de Raissa, había ignorado a su suegra que le sugirió que dejará que los elfos domésticos tratarán con la pequeña. Estaba por darle un baño cuando noto cierto colgante con un dije de flor dorada. De inmediato supo que era, contenía recuerdos. Bien, tendría que usar el pensadero de su marido más tarde. Estaba convencida también que ese dije guardaba una verdad reveladora para Rose Yelina Potter. Ella tendría sus respuestas.

Después de dormir a la niña, convenció a su marido y suegros de ver el contenido de aquellos recuerdos. Estaban igual de intrigados como ella.

Vació el contenido en el pensadero y todos entraron a la vez.

No podían creer lo bajo que podía ser Dumbledore. Su descarada manipulación. Su falta de escrúpulos y falta de corazón.

Después vino la escena del orfanato. Era un buen lugar pero no para un niño mágico.

Lo último que vieron fue a una Lily Potter despidiéndose de su hija.

《—Mi Rose… Mami te ama. Papi también te ama.—Lily rompió en llanto.—Volveré y te juro que te sacaré de aquí. Te llevaré a un lugar mejor. Te llevaré a mi lado. A mis brazos. Hoy mismo. Espérame corazón.》

—Algo tuvo que pasar para que ella no volviese por su hija.—Amaranta parecía más comprensiva.

—Mas cuando hicieron público el nacimiento de gemelas.

—Yo sólo se algo, Raissa no fue repudiada. Podemos hacer la adopción de sangre, con un pergamino de herencia común ella saldrá como nuestra hija legítima. Y sólo se pide el pergamino de herencia completo a los 17 años. Raissa será para el mundo entero nuestra por sangre y magia.—Los ojos azules de Uxia brillaban.—Luego iremos con nuestro Lord. Esta noche haremos el ritual, los cuatro. Nadie más.

Pocos sabían que los Calleigh eran buenos en rituales. Era magia de sangre muy antigua y venerada por los sangre pura que tenían un romance con la oscuridad.

El Lord oscuro ansiaba este poder en sus manos. Lo quería para sí. Uxia había mantenido un bajo perfil hasta ahora.

En una habitación extensa y casi en penumbras, un cuerpo se arrastraba por el suelo, suplicante y temeroso.

—M-mi señor…

—Habla Wormtail—Exigió una fría y autoritaria voz. El hombrecillo se estremeció más, preso de pánico ante la posibilidad de ofender a su señor.

—Los Potter….

—¿Tan rápido has traicionado a tus amigos?—Voldemort se burló desde su silla-trono.

—E-ellos se han m-marchado, mi señor. Partieron a Dinamarca.—Los ojos escarlata se entrecerraron abruptamente con molestia.

—¿Por qué me entero recién ahora de esto, Wormtail? ¿Acaso te atreviste a traicionarme?—Una enorme serpiente comenzó al rodear al hombre que yacía temblando implorante por piedad.

—Y-yo jamás le traicionaría, mi señor. Pregunte a Black y a Lupin primero. Ellos también recibieron el mismo tipo de carta.— Wormtail suspiró un poco más aliviado cuando la serpiente lo liberó y fue con su amo.

—Entonces es una treta de Dumbledore….

—Él tampoco sabe nada. Recibió la misma carta. Los Potter desaparecieron, mi señor.

—Nadie puede desaparecer así de simple, Wormtail. Y tú me ayudarás a encontrar a los Potter.

—¿C-cómo?—Volvió a temblar por miedo. Su cabeza gacha se levantó unos centímetros para prestar atención.

—Algún día los Potter volverán, Wormtail. ¿Dieron alguna pista de su paradero?

—Dinamarca, mi señor. Una casa Potter rodeada de protecciones de sangre. Casa que pertenecía a Euphemia Potter, la madre de James. Nunca pudimos ingresar a ella. Sólo la familia Potter.—Voldemort acarició su varita muy pensativo.

Existían seguidores por muchos y diferentes motivos, interés, poder, ambición, temor y lealtad.

El temor y la lealtad eran por momentos los más interesantes. Porque Voldemort conocía la lealtad de sus súbditos a la causa; sus primeros seguidores eran leales a él, aún cuando para muchos Tom Riddle no era más que un nacido muggle abandonado en un orfanato. Sus seguidores actuales creían en la supremacía de la sangre, eran leales a la causa, ¿Serían leales a él también?

Existían seguidores como Wormtail que no eran leales a él ni a su causa, sólo los motivaba el temor. Lord Voldemort no era el señor oscuro por cualquier cosa, ni por arrebatar dulces a molestos niños… Oh, no. Lord Voldemort era un símbolo de poder.

El hombre y el nombre eran temidos por todo mago.

No existía ningún ser mágico que no le temiera.

Lord Voldemort era el heredero de Salazar Slytherin.

El mundo debía temerle.

El era el futuro.

Pronto todos lo aceptarían.

Voldemort observó a Wormtail, sabía que debía dejarle en claro lo que le pasaría si hacía algo para traicionar el lado oscuro.

—Crucio—Gritos de agonía derrumbaron en aquella habitación.

Una rata siempre sería irá rata.

Albus -muchos nombres- Dumbledore estaba sentado en su oficina, aún no podía creer su tan mala suerte de haber dejado que los Potter se escaparan en sus narices. Había subestimado a Lily Potter, ella había sido una mala influencia para James.

—¿Estás seguro de esto, Albus?—Preguntó el Auror frente a él.

—Por supuesto que si, Alastor. Esa niña que los Rosier dicen suya es una niña raptada de un orfanato. Y una niña mágica inocente. Debemos recuperar a la bebé. Por el bien común.

—Debemos hacer una redada. Bien sabes que los Rosier son fieles partidarios de Voldemort. Esa niña va a ir por mal camino.

—Mañana mismo iremos, Albus.

Dumbledore sonrió satisfecho. Pronto tendría a Rose Yelina Potter en sus manos para hacer de ella su mejor arma.

Al siguiente día, a primera hora de la mañana, un escuadrón de Autores irrumpió en la casa de la familia Rosier.

Evan Rosier Sr estaba indignado y así se los hizo saber:

—¿Cómo es que se atreven a invadir mi casa de esta manera?

—Recibimos una denuncia alarmante de que una niña es retenida aquí. Y fue raptada de una institución de menores.—Informó el Auror jefe de escuadrón.

—La única niña que está en casa es mi nieta recién nacida. ¿Está insinuando que Raissa es esa niña?—Gruño indignado, ante el silencio del Auror su ira aumentó.

—Estamos haciendo nuestro trabajo, Señor Rosier. Lo único que queremos es asegurarnos de que no se está cometiendo ningún crimen y…—Lord Rosier cada vez estaba más furioso.

—¿Es así? ¿Es una invención nuestra que siempre nos persiguen por nuestras creencia?

—Coopera, chico. Es lo mejor.—Agregó Moody al ver al Rosier más joven.

—No es nadie para aconsejar a otros, Moody. Tu vida no es un ejemplo a seguir. Mi mujer está aun delicada por el parto.—Habló fuerte y claro.— Si quieren asegurarse que aquí no se ha cometido ningún crimen, busquen otro sanador de su elección para que verifique y certifique nuestra palabras.

—Pero, hijo—Lord Rosier estaba en desacuerdo con esto.

—Eres sensato, chico.

—Tenemos un sanador con nosotros.—Afirmó el Auror a cargo.

—¡Evan! Esto es inaceptable.—La ira del lord de la familia era notable.

—Claro padre. Es por eso que si esta calumnia resulta falsa… Habrán consecuencias.—Moody se erizo de furia contenida.—Y querré saber y hacer pagar al responsable de esto. Es por aquí.

Caminó hacia la planta alta hasta llegar a un cuarto, los Aurores le siguieron.

—¿Qué es esto, Evan? Uxia necesita descansar.—Amaranta se veía confusa mientras alimentaba a la niña en brazos.

—Nos acusan de secuestro, madre.—La burla en su voz no pasó desapercibida de los Aurores presentes.

—Mi nuera se encuentra durmiendo. Espero que no perturben su recuperación.

—Traemos un sanador con nosotros, Madame—Aseguró el Auror en jefe.

—Necesitamos despertar a mi nuera, es mejor que piense que sólo es una revisión de rutina y así nos asegurarnos de que su magia no se vuelva inestable. Su estado es delicado.

Los Aurores se mantuvieron callados y expectante. Una mujer pelirroja estaba recostada en la cama.

—Uxia, Cariño. Despierta. Un sanador debe revisarte.—Uxia abrió sus ojos y vio a los presentes confundidos.

—¿Y Raissa? ¿ Mi hija esta bien?—Pregunto alarmada, sentándose en la cama.

—Ella ya comió. Madre se ocupa de ella.—Uxia suspiro tranquila.

—Entonces que me revisen.—Dijo desde su posición.

—Sanadora Bones—Una mujer joven se acercó a ella.

Evan y Amaranta arribaron la nariz ante ese apellido. Era una nacida muggle que se había casado con uno de los Bones.

—¿Revisará a mi hija también?—Preguntó esperanzada—No es que desconfíe de las habilidades de mi esposo pero sería bueno una segunda opinión. Mi sanador personal no pudo atender el parto. Estuvo muy enfermo y falleció.

—¿Quién era su sanador?

—Cian O'Flainn. Él fue el hombre que atendió mi nacimiento también. Y mi familia confiaba en él. En aquella época aún vivía en Irlanda.—Dijo jovial. Al parecer la maternidad hacía más dulces a las arpías sangre pura, pensó la joven sanadora.—Los Calleigh siempre vivimos en Irlanda.

La sanadora Bones comenzó su chequeos con hechizos suaves y poco invasivos.

—Fue un parto complicado al parecer.

—Llamamos al hospital por un sanador pero no pudo venir ninguno. Mi esposo dijo que no estaban disponibles y no quiso llevarnos ya que nuestro estado era delicado.

—Comprendo.

Terminó de hacer los hechizos y se acercó a los hombres que esperaban el informe.

—Lady Rosier presenta los síntomas de recuperación de un parto complicado. Aún está delicada. Es recomendable que guarde reposo. Su recuperación va bien.

—¿Entonces, ella estuvo embarazada?

—Sí, Auror Moody. No hay duda.

—¿La niña?

—Creo que ya no hay necesidad de que expongan a mi nieta a algo tan traumático. Ya tuvo bastante.

—Lo lamento, Lady Rosier. Es nuestro trabajo.

La sanadora Bones reviso también a la niña para asegurarse. Fue cuando sacó un pergamino de herencia común que Amaranta Rosier se enfureció.

—¿Planea usar eso en mi nieta?

—Es sólo para estar seguros.—La Sanadora Bones se escogió de miedo.

—Madre, la chica sólo está haciendo su trabajo.

—¿Y lo tiene que hacer una Sangre Sucia? ¿Cuándo se ha visto que uno de ellos pise nuestra casa, Evan?—Chillo la mujer.

—Aquí no, madre. Uxia y Raissa están aquí.—La mujer guardo silencio.

—Bien. Que la Sangre Sucia siga con su trabajo.

La sanadora un poco intimidada se acercó a la niña y con la daga hizo un corte en la mano de la bebé, dejando caer sangre en el pergamino.

— Raissa Uxia Amaranta Rosier Calleigh. Padre Evan Selig Rosier. Madre Uxia Aine Caoimhe Aoife Calleigh.

—¿Algo más, señores?—Pregunto Amaranta tomando en brazos a su nieta que comenzó a llorar.—Entonces, pueden marcharse de este cuarto.

Salieron poco a poco volviendo a la sala principal donde se encontraba el Lord de la familia.

—Supongo que no encontraron nada de lo que esperaban.—Se burló.

—Lamento…

—Por supuesto que lo hace.—Habló Evan Rosier Sr.—Ahora, nos gustaría saber ¿Quién se atrevió a calumniarnos de este modo?

—Esa información no podemos dársela…

—Vienen a mi casa, nos acusan de secuestrar a mi nieta, ¿Y piensa que lo dejaremos así como así? Hoy mismo hablaré con el jefe de departamento de Aurores y haré que los despidan por ineptos. Si no logro nada, iré con el Ministro a hablar personalmente. Y este caso va a llegar al Profeta.

—Moody…

—Hable Auror Moody.

—No tengo nada que decir—Gruño.

—Aún piensa que puede mantener silencio…—Se burló, Lord Rosier.—Ha pisado mi casa, no debería venir a una casa de Sangre Pura pensando que saldría de aquí así de fácil…

—¿Quién nos calumnio? Moody es mejor que lo digas ahora mismo.—El Auror se negó.—Padre…

Los Aurores tomaron posición de combate.

—Yo Evan Yannick Rosier, Lord Rosier… Quiero conocer el nombre de aquel que difamo a mi familia. Por mi ancestral, antigua y prestigiosa casa…

—Yo Evan Selig Rosier, heredero de la familia Rosier. Por mi honor, que así sea.—Y pasó algo sorprendente. Moody abrió la boca.

—Albus Dumbledore.—Dijo para sorprender a los Aurores.

Continuará.

Capítulo sin corregir. Espero que sea de su agrado este capítulo.

Quiero agradecer a aquellas personas que leen está historia y desde el primer capítulo la pusieron entre sus favoritos y alertas.

Gracias a xrysatsan por su comentario.

FLYNN - Nombre de chico Pronunciación: /flin/ Significado: Nombre que deriva del apellido... irlandés "O'Flainn" que significa "descendiente de los Flann" (Flann = rojo) Variaciones: Floinn, Flyn, Flann, Flan

CIAN - Nombre de chico - Ortografía inglesa: KEANE Pronunciación: /ki-an/ (en irlanda), /ki:n.../ (en inglés) Significado: Legendario. Variaciones: Cain, Kane, Kean

Yannick: De origen francés y con un carácter exótico, se trata de la versión francófona de uno de los nombres más frecuentes para niños en Francia, Jean o Juan.