EL JADE ASESINO

Capítulo 2: Pacto , Despedida y Mirada

-¿Ya es hora?

-No aún no. Las ganas que tengo…-La pelirrosa miro aburrida al chico de su costado…

-No sé cuál es el interés de Danzou con esa familia, pero me jode que me involucre, más aún cuando estaba de caza.

-Sakura-hime-dijo una anciana voz atrás de ella-Préstanos tu fuerza esta noche.

-Son simples humanos-dijo la pelirrosa molesta mirando a Danzou-¡No veo porque llamarme!

-Presumida- se oyó a alguien en un rincón. La pelirrosa ignoró el comentario olímpicamente y Danzou río moviendo la cabeza.

-Sai ¿está todo listo?

-Si Danzou-sama; el equipo A rodea la casa con Pain al mando, el equipo B se ha distribuido estratégicamente en el bosque, y bueno nosotros aquí: usted a la cabeza, Karin y yo a los costados-pasó saliva para luego hablar-y bueno Sakura- hime está por su cuenta.

-¿Por qué estamos atacando con medio clan?-preguntó Sakura aún más molesta que la vez anterior y eso causó escalofríos en Karin tanto como en Sai, Danzou simplemente sonrió.

-No te preocupes Sakura-hime serás recompensada-dijo tomando sus manos y besándolas.

-Eso espero…

Así mientras el silencio rondaba, esperaron pacientes su turno, al menos lo hicieron Danzou, Karin y Sai. Sakura estaba jodidamente aburrida…dio vueltas y vueltas por el castillo de la organización, definitivamente este no era su día "¿Cómo rayos se les ocurre llamarme para emboscar a un grupo de insignificantes humanos? Últimamente Danzou anda muy raro, espero que no se quiera pasar de listo, más aún en estos días en los que tengo tantas ganas de ver sangre" Este último pensamiento lo tuvo cuando su pierna rompió sonoramente una mesa del Castillo de los Akatsuki, su agudo oído escuchó un suspiro de Danzou, sonrió complacida.

Así se hizo un tomate en el cabello, no permitiendo que ninguna hebra de cabello quedara suelta, luego con una capa oscura cubrió el bello kimono color salmón que cubría su cuerpo. Dio unos ágiles y rápidos pasos para salir por la ventana más cercana rompiéndola estrepitosamente.

-¿Y la señal?

-¿Es que quieres morir?

-No, pero ¿Por qué siempre hace lo que quiere?

-Porque niña estúpida…es la más fuerte del clan, ella puede desaparecernos en una noche.

-¿Ella es…"pura"?-Dijo con cierto temor Sai-¿…como usted?-Danzou miró amenazante a los dos jóvenes que de repente lo miraban con atención.

-…No lo sé…Yo sólo la encontré un día sentada en medio de un pueblo casi extinto

-¿¡Acaso ella!?- las pupilas de Karin parecían querer salirse de la impresión

-Si-contestó cortante Danzou-Estaba llorando, tenía hambre y era el segundo pueblo que arrasaba. No lograba calmarse con nada, era una bella mujer por fuera…pero una niña caprichosa por dentro, su rostro era temible para tener quince años.

-¿Cómo sabes si esa era su edad?

-Es lo único que salió de sus labios, quise convencerla de fundar Akatsuki conmigo pero me rechazó-los dedos de Danzou se movieron instintivamente hacia su cuello palpando una rara cicatriz-Eso fue al principio…no sé bien sus razones, pero luego pareció cambiar de opinión y vino a mí…hizo caso a lo que necesitó aprender y me prestó fuerza a cambio de banquetes se sangre.

-Entonces…toda su vida ha sido un monstruo-Sai pareció pensarlo unos segundos para después hablar-¿Nunca le han dicho que hacer?

-Nunca…mi sueño es dominar el mundo de los humanos y para ello necesito vivir Sai…

-¿Y bien?- dijo Karin poniéndose alerta-Ah comenzado-así los tres Ataksukis se pusieron de pie y desaparecieron entre las sombras de la noche.

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La vista desde los árboles siempre fue mi preferida, es como si una fuerza extraña me atrajera a ellos, nunca entendí que pudo ser eso…pero de todas formas me agradaba, las tropas de Akatsuki emboscaban con ímpetu el antigua mansión de Konoha, no importó cuán grande fuera la defensa humana…sólo duraron unos tristes segundos, tristes segundos para nosotros para ellos fue tal vez una agonía grande.

De esa forma no tardó en esparcirse la desesperación en todo el pueblo, entonces todo se volvió confusión, la sangre estaba pintada casi en todo el paisaje y eso me daba unas ganas tremendas de comer…lastimosamente debía permanecer un tiempo más aquí arriba. Asegurarme de que nada se escapara de nuestras manos pues de lo contrario Danzou no estaría muy contento y yo simplemente no tendría recompensa.

Y luego de que mi caza fuera interrumpida fortuitamente por Karin; a la que algún día de estos iba a asesinar de la manera más sanguinaria que se me pueda ocurrir, tuve que dejar vivos a unos cuantos antes de marchar hacia el Castillo de la organización para aceptar voluntariamente el favor que Danzou con tanta desesperación necesitaba.

Algo no andaba bien podía sentirlo…el ataque a la mansión de Konoha había sido rápido, pero las cosas en el interior no parecían fluir según lo planeado, al parecer Danzou tenía razón estos humanos eran diferentes…O era simple suerte, o tal vez Pain había decidido divertirse un poco, quien sabe por muy apacible que sea ese tipo, tenía unos arranques de locura tremendos…podría incluso pensar en volverme su consorte de aquí a algunos años. Después de todo tenía que sacarme de encima al pesado de Sai, lo peligroso de ese tipo es que era la mano derecha de Danzou…ser su consorte me uniría de manera indirecta más a Danzou y yo no estaba de humor para eso…ya me había equivocado en el pasado, eso me había dejado una deuda enorme con él…me bastaba con eso. Además Karin tenía ojos para Sai, Karin era la única hija de Danzou…por eso no podía destriparla a mi antojo, maldita suerte la mía y la de esa cosa pelirroja.

Las cosas ya se habían puesto tensas cuando el equipo del bosque comenzó a aparecer en el panorama, acercándose sigilosamente a la mansión, entonces aparecieron los 3…Danzou me echó una mirada de enojo, siiii debí hacer mi entrada mucho antes pero…bueno.

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Los gritos en la mansión hicieron que el descontrol se expandiera en todos…los oscuros estaban por todas partes…de pronto pensé que lo que había propuesto Kaito no había sido buena idea, tal vez al principio si…el primer ejercito que atacó se mostró fuerte pero cayó en nuestras manos. Apenas y podía defenderme , el sharingan era una técnica engañosa al menos para mí que no había logrado dominarlo, Kaito lo hacía ver tan fácil que hasta me producía una envidia insana hacia mi hermano gemelo.

-Kaito

-Itachi MUEVETE- entonces pude ver como caía otro más

-¡Esto se nos ha ido de las manos!

-La clave está en mantener la calma-dijo apoyándose en mi espalda cuando un grupo de 8 nos emboscó- el primer piso está casi despejado y la gente aún no se ha rendido- dijo Kaito orgulloso mientras decapitaba al último del grupo, entonces me tomó por los hombros- Tranquilo hombre, todo está a nuestro favor…deberías tener más confianza- y tal vez tenía razón, pero se trataba de mi familia estaba claro que en cualquier momento podía aparecer el líder y tendríamos más que problemas, aunque cuando Kaito descubrió que al decapitar un oscuro bastaba para matarlos todo se volvió más fácil, la gente del pueblo estaba dispuesta a librarse de los oscuros a cualquier costo y los esfuerzos nos estaban favoreciendo hasta ahora pero…no tenía un buen presentimiento y la victoria que Kaito avizoraba para mí no era más que una vaga ilusión…

No importándome ese sentimiento corrí detrás de la espalda de mi hermano, nos internamos en entre toda esa gente luchando por muchas cosas, entre todo ello la sangre, los gritos, las armas, no era el escenario preferido para un doctor, me sentía impotente…en especial cuando el cuerpo de un joven casi de edades con mi hijo cayó sin vida ante mis pies…eso me rompió en dos…¿Qué había hecho?...yo y mi estúpido capricho de venir a Konoha estaba desatando una guerra de la que yo no pertenecía, estaba arriesgando a mi familia; me podía costar la vida de Hinata y la de mi hermano…Nana…perdóname.

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-Déjame entrar primero

-Es absurdo si hemos llegado ¿para qué?

-Déjame entrar primero

-Papá-

-¡KARIN!-Danzou miró enfadado a su hija- Desde cuando aquí decides por mí.

-Sakura-hime-dijo Sai intentando sonar dulce- ¿Por qué ahora? has tenido largo rato sentada-Sakura levantó una ceja como si fuera lo más normal de este mundo.

-Me intrigan esos humanos que tanto desea Danzou-explicó con simpleza, mientras se quitaba la capa y soltaba su cabello.

-¿y porque te quitas la capa?-dijo Karin furiosa, en un segundo los 4 que se encontraban presentes cambiaron de posiciones; Sai sujetó ambos brazos de la pelirrosa, mientras Danzou le apretaba el cuello, Sakura tenía la frente apoyada sobre el flequillo de Karin que estaba tan asustada que al apretar tan fuerte sus puños se hirió ambas manos por lo que estás estaban sangrando.

-Mira pedazo de insecto-escupió con odio la de ojos jade-sabes perfectamente que ni tu padre ni el idiota de atrás pueden detenerme para matarte…vienes jodiendome desde que te conozco y si no paras no va importarme atravesarte con mis uñas, porque ignorarte es imposible pendeja.

-Sakura-hime-intervino Danzou, la Haruno ni siquiera lo miró pero de sus labios salió veneno

-Una más y me olvido de nuestra deuda…así venga quien venga y a pesar de mi palabra

-¿Quieres morir?...

-Tengo las cartas a mi favor- eso lo dijo con tanta seguridad que Danzou pensó por un momento que todo lo que había protegido por años se vendría abajo por su estúpida hija, Sakura hablaba en serio y ahora que lo pensaba se había vuelto más sanguinaria e incluso más fuerte que ellos… y todos en Akatsuki lo sabían… era suerte el tenerla de su lado

-Sakura-hime no quiero molestarla, pero no eche a perder su curiosidad por cosas tan banales…entre y salga cuantas veces quiera pero mantenga la partida a nuestro favor…-Sakura dejó guiar su cuerpo por las manos de Sai y luego de echar una mirada de psicópata se retiró tan rápido que Danzou ni siquiera pudo respirar.

-Papá-dijo Karin comenzando a llorar.

-¡No me toques!- se dio media vuelta estaba enojado, frustrado y con un miedo creciendo dentro de él, esa niña era un peligro para su organización- ¡Vas a lograr que nos mate y falte a su palabra!

-Paapá yo no-

-¡Cállate! ¡Qué no lo entiendes! Ella es la Carta Magna de todo este juego, si no está con nosotros tenemos las de perder…-Danzou se rascó la cabeza frustrado- ¡llévatela porque si no la mata Sakura-hime la mato yo!

-¡Vamos Karin!-dijo Sai intentando sacar de su trance a la pelirroja. Estando situados más lejos del jefe de los Akatsuki, Karin comenzó a destrozar árboles llena de cólera, Sai muy cerca de ella observaba el espectáculo con una media sonrisa en los labios, el semblante sereno y nada típico en los oscuros…tal vez por eso era uno de los más temidos, sin embargo para Sakura era un simple idiota y lo despreciaba como a casi todos en la organización.

-¿Por qué nunca dices nada en contra de ella?

-¿Por qué tendría que quejarme de ella?

-Porque es tunante, soberbia e intolerable…

-¿Y te opaca?- Karin echó una mirada gélida hacia Sai, quien tenía el mismo semblante de toda la vida- Es definitivamente más fuerte que todos nosotros…es por eso que mira a todos por debajo de su hombro, una vez escuché a tu padre decir que ella viene del Yomi no kuni…y a lo mejor es cierto, por eso debes evitar "este tipo de escenas" bien dijo ella que te considera sólo porque eres hija de Danzou.

-Manipula la organización

-A ella todo le da igual-dijo Sai como si fuera lo más obvio del mundo-se preocupa por estar llena, ser sanguinaria y volverse más fuerte…si lo ves de otro modo ella está sujeta a lo que diga tu padre.

-Pero…

-Puede tener toda la fuerza de este mundo pero no tiene objetivos en la vida, eso para un ser inmortal es estar muerto- Karin suspiró cansada… "supongo que Sai tiene razón, ella es sólo un títere…aún con todo es poder, a pesar de hacer lo que quiere…no tiene un verdadero objetivo, no es como papá y yo, no es un líder"-Bien, ya que estás más calmada, volvamos.

-Gracias Sai…

-Sí, como sea-caminaron para darle el encuentro a Danzou, que miraba con atención a la antigua mansión de Konoha, al sentirlos acercarse se adelantó subiendo la colina. Sai y Karin lo siguieron de cerca, Danzou caminaba no importándole pisar los cadáveres de humanos como de los miembros de su organización, su paso era firme sin titubeos, al llegar a las puertas de la mansión entró observando con detalle el paisaje con aire de muerte…todo estaba hecho pedazos, Karin y Sai estaban horrorizados sin embargo Danzou estaba complacido.

Al subir al segundo piso se topó con Pain que se arrodilló ante él , una sonrisa tenebrosa se percibía en su rostro, pronto se escucharon unos gritos de una de las habitaciones próxima a donde se encontraban, Danzou movió la cabeza intentando averiguar de dónde provenían hasta que Pain decidió hablar.

-Es Sakura-Hime está jugando.

-¿Qué hay de los Uchiha?

-La victoria es segura, pero los hemos dividido; los jefes de familia están en la habitación con Sakura-hime al parecer le tiene resistencia a la técnica ocular.

-Como era de esperarse-"Demonios…es que acaso esa niñata esa invencible o que, nuevamente agradecía el hecho de tenerla en el mismo bando".

-¿Los mataremos a todos?

-No-dijo Danzou dirigiéndose a la habitación más próxima- Hagamos un trato-dijo estando en el marco de la puerta. Sakura se volteó al escuchar la voz de Danzou e inmediatamente uno de los Uchiha cayó al suelo…-¿Qué haces?

-Me divertía-dijo mientras se llevaba la mano ensangrentada a los labios para comerse los ojos que había extraído dolorosamente de Itachi Uchiha. El hombre se encontraba tendido en el suelo retorciéndose de dolor, debajo de él se extendía un charco de sangre…-¡Oh vamos Danzou, nada salió mal!- Los demás miembros de Akatsuki parecían estatuas, ni siquiera respiraban y procuraban mantenerse al margen de la situación. A unos metros de Itachi se encontraba Kaito muy ido de sí, muy golpeado…incluso su esperanza había desaparecido después de presenciar lo que le habían hecho a su tan querido hermano, más aún cuando no pudo hacer nada por evitarlo. Danzou miró a Kaito y luego a Sakura- Pain me dijo que no me metiera con él.

-Eso explica la falta de su brazo izquierdo…¿Podrías no meterte con mis líderes?

-Lo siento, no entendía porque…cuando lo supe era tarde-Danzou suspiró resignado-Kaito Uchiha-el nombrado no salía aún de su trance, por lo que Sakura lo pateó hasta que él quedara a los pies de Danzou- Hagamos un trato

-¿Un trato?- dijo apenas audible y con los ojos nublados de lágrimas.

-Si-dijo poniéndose a su altura- Tú y la chica vienen conmigo…no atacaremos más este pueblo, ni a tú familia-dijo Danzou y Sakura frunció el seño molesta-pero…cada 200 años dos de tus descendientes serán míos…-Kaito lo miró como mira un hombre desgarrado, como mira un hombre cuando la tristeza es absoluta al saber que hay cosas en este mundo que hacen nuestra existencia insignificante.

-Llévame sólo a mí…

-Kaito-pronunció despacio Itachi que aún no perdía la conciencia.

-No pienso negociar nada- dijo Danzou-Cada 200 años, vamos Kaito es buen trato.

-¿Qué quieren de nosotros?-preguntó el gemelo de Itachi, nuevamente las lágrimas corrían por su rostro y detrás de Danzou apareció un Akatsuki que entre sus brazos traía inconsciente a una joven de cabellos azul eléctrico, su kimono presentaba salpicaduras de sangre que no pertenecían a su cuerpo-Hinata-chan- Sakura obsevaba en silencio la escena, de repente había perdido el interés.

-Bueno aceptas o terminamos de asesinar a todos-Danzou miraba esperando la respuesta del Uchiha y al no obtenerla miró a Sakura, quien sonrió y salió de la habitación.

-¡NO ESPERA!-gritó Kaito agarrando los tobillos de Danzou- ¡ACEPTO! ¡ACEPTO!...¡LLÉVAME PERO YA NO LASTIMES A MI FAMILIA.

-Sakura-Hime-gritó Danzou y Sakura paró en seco- ¡ Detente! Pronto serás recompensada

Pain se puso a Kaito al hombro y salió de la habitación, le siguieron el resto de Akatsukis, sólo quedó el cuerpo de Itachi Uchiha rendido en el suelo, arrastrándose gritando incontables veces el nombre de su hija y el de su hermano…

Al salir de la mansión y siendo todavía de madrugada los Akatsuki se formaron alrededor de Danzou, Pain, Karin y Sai. Y comenzaron su marcha de vuelta al Castillo de la organización ante la mirada atenta de lo que quedaba del pueblo, así antes de terminar de salir de Konoha un Akatsuki se dirigió al pubelo

-¡Pueblo de Konoha! Los Uchiha han salvado su mugre pueblo, a cambio de sus descendientes cada 200 años, la organización no atacará más este pueblo…siéntanse libres de vivir sus insignificantes vidas…

Luego de esto desaparecieron sin dejar rastro. En otro lado Nanami Uchiha abrazaba a su esposo no importándole mancharse de sangre el majestuoso kimono, las lágrimas en su rostro no paraban, la más pequeña de sus hija se aferraba con fuerza a su padre…los pocos hombres que quedaron vivos habían hecho un círculo alrededor de la familia Uchiha, desgraciada en aquellos momentos, el pueblo entero lloraba las pérdidas, se sentía abandonado en un charco de sangre y miseria.

-Señora Uchiha- dijo un soldado-¿Qué debemos hacer ahora?-entre llantos la mujer contestó

-Reúnan a los más fuerte, a los jóvenes…que ayuden a la reconstrucción del pueblo, las mujeres encárguense de buscar alimento, mantengan a los niños seguros y busquen un médico a mi esposo.

-Sí señora- luego de hacer algunos arreglos la gente comenzó a dispersarse y con ayuda de unos soldados trasladaron el cuerpo moribundo de Itachi Uchiha al cuarto principal de la mansión donde su esposa se encargó de mantenerlo con vida, a la pequeña Konan la llevaron con las demás mujeres a conseguir alimentos, su propia madre se opuso a que viera a su padre en ese estado. Fue entonces cuando Nanami Uchiha cayó en la cuenta de que Sasuke no estaba por ningún lado, horrorizada y completamente espantada al saber lo impulsivo que era su hijo corrió a buscarlo por toda la mansión no habiendo ningún rastro de él.

-¡MI HIJO! ¡MI HIJO! ¿¡DÓNDE ESTÁ MI HIJO!? – entró corriendo por todo el salón principal de donde se estaban retirando los cadáveres-¡BUSQUENLO INMEDIATAMENTE!

Fue todo en vano, nadie en el pueblo sabía donde estaba Sasuke Uchiha, los peores miedos de Nanami comenzaron a atormentar su cabeza, haciéndole rozar la locura-¿Dónde estás Sasuke?-cayó de rodillas al suelo ante la mirada triste de soldados, pobladores y cadáveres.

-Señora-dijo una joven haciéndose paso entre la multitud- El joven Uchiha, robó uno de mis caballos y partió detrás de los oscuros-El pueblo exclamó horrorizado un ¡Oh diosmío!, la expresión en el rostro de Nanami desfiguró su belleza…

-Sasuke…-Y cayó inconsciente…

Sentía el corazón a mil por hora…hace tan sólo unos instantes todo por lo que su tío Kaito y padre habían luchado había sido destruido en unas cuantas horas, todo había comenzado en la noche y ni siquiera amanecía…estaba asustado debía admitirlo, sobre todo después de ver a su padre…su padre…un hombre digno, había luchado hasta quedar en aquel estado y su tío Kaito era tan honorable como su padre, dio todo de sí y se sacrificó por todo el pueblo aunque no pudiese salvar a Hinata lo que había hecho era más que valeroso, pero ¿Y él? No había podido evitar que se llevaran a su hermana, al luchar contra los oscuros se defendió sí, pero no era mucho para él. Su hombría estaba en juego, su hermana y su tío estaban en juego.

Había aprovechado que su madre asumió el papel de líder para poder planear este pequeño rescate a cargo de él, de lo contrario su madre no lo hubiera dejado hacer nada, a estas alturas ya debería de haberse dado cuenta de que no estaba…sólo esperaba que no viniera tras él y no enviara a nadie. La chica del caballo podía delatarlo pero por ahora eso no importaba, había que admitirlo había sido imprudente al salir montando en aquel caballo, sólo con una espada y sin saber muy bien a dónde dirigirse, pero si los oscuros tenían fama de asesinos sería muy fácil encontrarlos, sólo era cuestión de suerte y saber rastrearlos…

¡Maldición! Aún era de madrugada y todo lo que podía ver eran sombras vagas…si no fuera por el caballo probablemente estaría perdido, si no amanecía rápido tanto él como el caballo acabarían en quién sabe dónde y no habría ningún rescate. ¿Qué pasa? De pronto el caballo parecía inquietarse, asustando miré hacia atrás, pero no había nadie…la sangre se me iba de la cabeza, no sé me ocurría nada…estaba comenzando a ponerme paranoico, el caballo de paró de golpe, obligándome a abrazarlos para no caerme…estaba asustado tanto o más que yo, parecía haber percibido algo. Pero no había nada.

-Tranquilo, tranquilo ¡Ohhhh!-dije mientras le acariciaba, estaba muy alterado-¡tranquilo muchacho!- pareció entenderme así que despacio volvió a apoyarse en sus cuatro patas, después de dar vueltas en el mismo lugar se animó a trotar, calculé el tiempo y le ordené correr, parecía restablecido así que comenzó aumento la velocidad, entonces yo también me sentí realmente aliviado. Nuestro trayecto iba tranquilo hasta que algo se interpuso en nuestro camino…¿Quién era ella?...Un gritó me sacó del trance mientras el caballo se erguía en sus dos patas y me arrojaba de su lomo…

-Hinata-¡rayos! Esto pintaba mal…

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El caballo salió corriendo, él cayó a unos metros de mí…aún tenía hambre…despacio; como solía hacerlo, me acerqué a mi presa.

Parecía muerto, así no era divertido-"no mates a ningún Uchiha"-esas habían sido las ordenes de Danzou, nuevamente mi mala suerte me indicaba ÉL es un Uchiha, tenía suerte el niñato- Uchiha-tenía un rostro bello, me arrodillé ante él, podía escuchar su corazón, sólo se había desmayado, no sé porque pero me dieron ganas tremendas de acariciar su cabello, suave…olía endemoniadamente bien…me excitaba…sus labios finos eran de un rosado apagado, a pesar de los rasguños en su rostro, producto del enfrentamiento en la mansión de Konoha, sin embargo sus mejillas rosadas rebelaban que era muy joven…y muy apuesto.

Creo que me quedaré, ¿me pregunto si se levantaría pronto? Aún era de madrugada y probablemente faltaban unas dos horas para que amaneciera, no era mi obligación reportarme en Ataksuki así que supongo que estaba bien quedarme con el Uchiha aquí, cuando se llevaron a la muchacha y al líder Uchiha, Danzou se veía impaciente…parecía un niño con un juguete nuevo, yo percibía ese extraño sabor en la sangre de los Uchiha, se percibía en el aire, incluso con el muchacho en sus piernas, la sangre que corría en sus venas tenía un exquisito aroma, tentador en realidad, la forma en como su sangre chocaba con las paredes de sus venas y arterias podía llevarte a la locura…era un sonido jodidamente enloquecedor, casi me hacía perder la compostura, yo podía vaciar la vida de ese frágil cuerpo, no tendría porque darle explicaciones a Danzou, pero no entendía bien porque no lo hacía, ganas no me faltaban pero mis ganas también flaqueaban de rato en rato.

Él tenía algo especial, sólo un idiota no se daría cuenta, si Danzou tenía dos Uchihas ¿Por qué ella no podía quedarse ese? Ahora que lo pensaba Danzou se había puesto así de misterioso desde la aparición de los Uchiha en Konoha, no era tonta…la sangre Uchiha tenía algo especial que Danzou usaría para sus estúpidos planes de gobernar el mundo, le jodería la vida haciéndola luchar sin sentido alguno sólo para saciar sus ansias de poder, Danzou era ambicioso e inteligente, lo único malo en él era pensar que ella era un títere…bueno tal vez él creía eso porque por años ella le había hecho pensar eso.

Pero por el contrario, ella tenía planeado abandonar Akatsuki, ir al sur a causar destrozos y darle dolores de cabeza a Danzou y su plan de conquistar Japón. No sé porque todos los inmortales buscan ser los gobernantes supremos del mundo o en caso de Danzou de Japón. Cuando ella apreció en este mundo, estaba desorientada y tenía hambre, pasó largos años vagando sin sentido… la vida era en realidad bella cuando uno no la complicaba, pero se aburrió rápido y se transformo en la psicópata que era hoy en día. Nunca tuvo un propósito específico mucho menos tenía poder sobre las masas como Danzou, ella sólo inspiraba temor lo que deseaba lo tomaba por la fuerza, así que Danzou no tendría a Japón en sus manos…lamentablemente.

-Hhi-na-ta- Se estaba levantando…¿Qué hago?

-¿Estás bien?-definitivamente lo mío no era ser amable, pero ni modo…ya me había aburrido de Danzou, que se joda este Uchiha es mío. Aún parecía mareado se llevó la mano a la cabeza y apretó con fuerza los parpados.

-¡Auch!-dijo incorporándose levemente, no terminó de hacerlo porque con suma delicadeza mis brazos se lo impidieron. Lentamente abrió sus ojos…negros azabache, negros como las noches sin luna, fríos e inexpresivos…sin perderme un detalle sus labios se entreabrieron y de pronto un leve sonrojo se avizoraba en su rostro tal gesto aumentó considerablemente mi ego-¿Quién eres tú?-dijo algo anonadado.

-Me llamo Sakura-entonces el sol imponente comenzó a aparecer detrás de los verdes árboles que se negaban a darle esa triunfal entrada, con ahínco este se dejaba ver entre las verdes hojas y las ramas. Hasta que chocó con el rostro de mi acompañante dándole un aire angelical, un aire de niño perdido.

-¿¡Qué demonios hacía en el bosque de madrugada?!- Y la belleza se fue por un drenaje…Su rostro rápidamente mostró fastidio, aún en mis brazos miró con desesperación a todos lados-¿ Y mi caballo?

-Se fue en esa dirección- sé amable Sakura, sé amable…la amabilidad abre puertas y puertas. Frunció el seño mientras revolvía sus cabellos. Mejor usa tus encantos…-¡Go-o-omen!-tartamudee avergonzada mientras juntaba ambas manos en mi pecho. ¡Funcionó! Me miró como arrepentido de su actitud anterior, se levantó con apuro y me ofreció la mano.

-Mi nombre es Sasuke Uchiha-su profunda voz resonó en todo mi ser, su aliento jugaba con los cabellos de la corona de mi cabeza- Sakura-dono…¿sabe usted de casualidad de unos seres llamados "los oscuros"?- me miraba con atención, retrocedí según mi actuación y mi rostro se torno oscuro, así que el más joven de los Uchiha nos estaba buscando…me pregunto ¿Cómo rayos pensaba atacar un Castillo lleno de Akatsukis con una espada?...Salvo que me llevara, sería un buen plan, mataríamos dos pájaros de un tiro, pero no había diversión en ello.

-Uchiha-san ir a ellos es conocer la muerte segura-mirándolo mis ojos se cristalizaron- mi padre fue en busca de mi madre hace tres años y nunca más volvió-era un niñato, esa simple historia me bastó para comprobarlo, su cuerpo se erizó mientras su presión sanguínea aumentaba, por esos motivos mi intranquilidad creció, si no tenía cuidado acabaría desenmascarándome yo sola.

-Se llevaron a mi hermana-Tks…este tipo era terco- ¡Prefiero morir que vivir como un cobarde!

-¡Vivir no es de cobardes mi señor!-Vamos Uchiha, tienes que darme tiempo para pensar y darle una buena cucharada de su propia medicina a Danzou, tienes que serme de utilidad. Me miró dudando entonces pude reflejarme en sus ojos, mi apariencia no combina en nada con lo que era realmente…un monstruo…- ¿Qué va a lograr usted contra todos ellos? ¿No sería mejor hacer que se confíen , reunir gente a la causa y luego atacar? Guarde fuerzas y encuentro el momento adecuado…

-Hablas como si fueras un estratega- se acercó, él era obviamente más grande que yo…casi una cabeza y media, por un momento me sentí frágil e indefensa- Eres sólo una mujer.

-Y usted sólo un hombre-enfrenté su mirada que estaba vez era de desconfianza, ante mi fija mirada osó jalar uno de mis brazos, atrayéndome a él.

-¿De dónde es usted señorita?- ¡Rayos! Eso no estaba en mi plan.

-Dd-e-e Konoha- dije intentando sonar convincente.

-El pueblo es pequeño, nunca la he visto-fijó su mirada en mis cabello- ¡tiene una cabellera inconfundible!

-Llegué hace un mes…estoy de paso-nuevamente la respuesta correcta.

-¿Y qué dice que hacía en la madrugada? Cuando apareció delante de mi caballo…

-Huía de los oscuros-pasé saliva, esto no estaba por buen camino, si las preguntas continuaban tendría que desmayarlo e improvisar.

-¡Qué curioso!-dijo mirándome de pies a cabeza- su kimono está intacto para alguien que ha sobrevivido tal masacre…- Mierda, mierda, mierda.

-Yo…-encantos…usa tus encantos…Demonios Pain…detrás del Uchiha, solo reaccioné de la manera más normal para mí

CARA A CARA con Sasuke Uchiha, mi brazo se apoyaba en su hombro cabe mencionar que atravesaba también el cuello de Pain. La sangre baño la espalda del chico delante de mí que sólo atinó a sujetar con fuerza mi kimono, había también sangre en mi rostro…sangre que transformo el dulce gesto que usé para engañarlo hace breves instantes, estaba asustado y temblando…su nariz me transmitía el temblor de todo su cuerpo, sus ojos tan abiertos del miedo sólo me miraban a mí. Ya la había jodido, reaccioné de la forma en que suelo hacerlo, ¿qué demonios hacía Pain aquí? Se supone que estaría ocupado con Danzou…¿Y ahora que iba a hacer con el Uchiha?

-Eee-ree-s –dijo tartamudeando, su aliento caliente rozó mis labios-…uuna de ellos…-

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CONTINUARÁ

XD SIENTO LA DEMORA NO SABÍA COMO HACER ESTE CAPÍTULO…PERO EN MI OPINIÓN QUEDO GENIAL, BUENO AL FINAL SOLO CUENTA LO QUE USTEDES PIENSEN…POR ESO DEJENME COMENTARIOS, PARA SABER SI REALMENTE LES GUSTÓ O NO! ACEPTO SUS CRÍTICAS…AMMM ACTUALIZARÉ RÁPIDO LO PROMETO…LAMENTO HABERLE SACADO LOS OJOS A ITACHI, PERO ERA NECESARIO

SIN MÁS POR DECIR…OJALA LES GUSTE EL CAP

ATENTAMENTE

Blue and Hattori