Capítulo 2. Dos rubias - Ni Kinpatsu

El cazador repasó su plan, perfectamente ideado. Aún necesitaba algo… Necesitaba diversión, juegos, luchas, persecuciones, necesitaba sentir que su presa no era tan fácil de atrapar, la marearía hasta hacerla enloquecer a sus pies. El cazador necesitaba juego, eso era lo que le diferenciaba de ser un asesino.

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Su cabeza se vio envuelta en pensamientos de ese calibre, y se golpeó mental y profundamente por recordar de nuevo lo que tan insistentemente había olvidado o luchado por ello.

Decidida a mandar, gobernar y manejar a su presa, esbozó una gran y maquiavélica sonrisa, quizás más falsa que cualquier posibilidad de gusto por dañar a las personas. Pero ahora ella se vengaba, incluso de personas que no merecían nada de ello, pero ahora su mente deseaba profundamente tener al estratega, y ella estaba acostumbrada a conseguir lo que quería, esta vez jugaría y se divertiría, pero en honor a la profunda amistad con él no le dañaría, o por lo menos haría lo posible por no hacerlo.

Se preguntó de nuevo por que él, ¿su amigo? Una persona que ella reconocía que había luchado por ayudarla, una persona importante y ahora necesaria en su ecosistema.

Automáticamente se llevó la mano izquierda a su brazo derecho, del que rato después descubrió que el Nara había tirado, y lanzó una mirada penetrante y fulminadora al Nara, por sacarla de sus cavilaciones, las que tanto habían tardado en volver a ella.

-Mujer, estás entretenida, supongo que tu cerebro es un rompecabezas, pero necesito tu atención-comentó el Nara, manteniendo la mirada fija al frente, todavía en el camino.

-¿Eh?

-Jaja, Tsunade desea que te ayude con todo lo que pueda-al instante mil cosas se pasaron por la cabeza de la Sabaku No, pero luchando con el sonrojo y las malas ideas, calló.

-Y ni se te ocurra pensar mal.

Kami-sama. ¿La había pillado? Imposible, era un vago hasta para darse cuenta de los pensamientos de otras personas, ¿no? Además, estaba mirando al frente, y ella juraba que no se había sonrojado, o no notablemente.

-No se me ocurriría, sería como violar mentalmente a un crío.

Crío, eso si que es bueno Temari, hazle saber que eres superior y una mujer deseable, la pieza de caza verá jugosa la trampa camuflada de arma.

Él bufó molesto por el comentario, apenado por la idea que ella tenía de él, pero más que nada indignado por su vocabulario.

-Mujer, eres una dama, habla como tal, no utilices palabras vulgares.

¿Palabras vulgares? Ese niño no te conoce demasiado, Temari.

-¿Dama…? Bueno, si te gusta más, digo; aprovecharme sexualmente de un niño.

Únicamente recibió un resoplido por parte de él, no contento por la nueva contestación.

-Estamos llegando, mujer problemática.

La rubia confirmó que era cierto, mirando hacia delante, donde situó la maravillosa torre de la hokague, grande y llena de alcohol, seguro.

Quizás debería hacerle alguna visitilla, y claro, aprovechar y disfrutar de la variedad de Sake que esa mujer tendría.

Guiada por el Nara se adentró en el laberinto que suponían los varios pasillos que llevaban a las diferentes salas de la torre, la sala de juntas, los varios despachos de los administradores, y uno de ellos, su futuro despacho en Konoha, debido al GRAN papeleo del que se tendría que ocupar.

El moreno le señaló una de las puertas donde ponía "administración de Sunakagure no Sato" ese sería su despacho concluyó el moreno.

Ella asintió y se recordó que también tenía deberes de los que ocuparse en Konoha, por ello debía administrar su tiempo perfectamente.

Caminando juntos llegaron a una puerta en la que se reconocía con letras grandes. "5to/a Hokague".

Shikamaru se adelantó a ella y sin tocar ni nada entró por la puerta. Temari en cambio se quedó parada en la puerta. Ese crío necesitaba educación ya.

-¿Qué haces mujer?, pero entra ya.

-Imbécil, ¿te voy a tener que enseñar modales o qué? Primero se deja pasar a la dama, sujetando la puerta hasta que esta pase.

-¿Eh, qué me he perdido? ¿Dónde esta la dama?

Pero cuando parecía que había ganado, un cuaderno de apuntes se estampó en su cara, subvenir de su adorada Hokague, que parecía divertirse con la escena.

-Shikamaru, no bromees con una chica de carácter, fuerte y decidida o acabarás en el suelo agonizando-murmuró la mujer, con un tono ligero de humor, a la vez que le guiñaba un ojo al herido.

El moreno viéndose atacado por ambas mujeres, huyó a la silla en frente de la mesa de la rubia, adelantándose para así poder huir lo antes posible de ambas rubias de carácter.

-Bueno, Shikamaru, tienes clara tu misión, ¿no?-preguntó la hokague, apretando el hombro del shinobi suavemente, pero aún así causando el dolor de una tortura para el moreno; debido a la extravagante fuerza de la hokague.

El Nara asintió en silencio, seguro de que si habría la boca, con sus palabras saldría un pequeño llanto, o bien su voz se entrecortaría.

-Temari, él te llevará hacia tu hostal. Shikamaru se encargará de acompañarte a todas partes, será tu sombra, y nunca mejor dicho. Te ayudará en lo posible con el papeleo. Yendo al grano, utilízalo para lo que quieras, machácalo y que aprenda que ni la misión más fácil, puede ser agradable, solo quiero que le des un buen merecido y que trabaje. Se que le gustaba la idea de hacerte de guía por que así no tendría que trabajar apenas.

El moreno sintió como si le devorasen a medida que las palabras de la hokague; situada detrás de él, acrecentaban la sonrisa de Temari, una sonrisa tanto sensual como maligna.

-Por supuesto Tsunade-sama, si usted quiere lo trataré como a mi mula de cargas.

-Bien, pero devuélvemelo de una pieza que él también se encarga del papeleo diario y del archivo de misiones. Pueden marchar ya.

Tras una reverencia mutua, los jóvenes desaparecieron tras la puerta, perdiéndose entre los diversos pasillos de la torre.

En unos instantes Temari se sintió perdida completamente, debido a que sin que ella se enterase ya estaban caminando por la aldea. Parecía ser que no perderse en esa gran torre sería su siguiente prueba.

-Ne, Shikamaru. ¿A dónde me llevas?

-A tu hostal, ¿a dónde va a ser, mujer problemática?

-Um… yo sola, en una habitación grande… pasaré mucho frío, ¿no crees?-comentó despreocupada la rubia, ganándose con el comentario que Shikamaru acelerase el paso.

-Sabes, mira, tendré que dormir poco por que fijo que conociéndote, no tendrás un horario fijo en el que descansar, tendré que presentarme al amanecer en la puerta de hostal hasta que salgas, te tendré que acompañar a todos lados, y volveremos a la noche al hostal, del cual iré a mi apartamento, dormiré apenas 6 horas y a levantarse. Y eso durante TODOS lo días que permanezcas acá. ¿Crees que me apetece ahora contemplar la idea de quedarme a dormir en tu habitación, en tú cama?

-Jaja vago, mira que tienes un buen planning durante un buen periodo de tiempo. Y te aseguro que ni loca te invitaría a dormir en mi cama, a saber lo que alguien tan pervertido como tú me hace…

El moreno directamente le envió una mirada helada, muestra de la poca gracia que le hacía todo eso.

-Pero si de verdad insistes tanto, podría considerar la idea, e invitarte a mi cama… dependiendo de si me apetece o no-comentó la rubia, parándose cara a cara delante de Shikamaru y acercando peligrosamente su mano por el cuello del chaleco de este.

-Temari, no tengo tiempo de tus juegos y pruebas, lleguemos ya al hostal y quédate allá quieta.

Juegos. ¿Lo habías olvidado, Temari? ¿Habías empezado a coquetear por instinto, sin pensar siquiera en que era un juego? Eso es bueno o malo, quizás es que te has convertido en una verdadera cazadora, y llevas la persecución en tu sangre, o bien, quizás le coquetees porque te gusta…

Ignorando sus últimos pensamientos, la rubia se abalanzó sobre su presa, con un nuevo comentario.

-¿Contigo?

-No, hoy he quedado ya, tengo que ayudar a Chouji e Ino con su entrenamiento.

La rubia se mostró molesta a la mención de la Yamanaka, una rubia sin cerebro. Cruzó los brazos por encima del pecho, y resignada se hizo a un lado, invitando al Nara a terminar de guiarla hacia su hostal. Lo que se perdió fue la sonrisa juguetona que esbozó Shikamaru en su momento, por delante de ella, sin que esta pudiera verle. Una sonrisa de satisfacción, como si de un animal se tratara; por haber herido al enemigo.

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Como pueden ver, el título esta vez hace referencia Temari y Tsunade, adoro la conspiración que tienen ambas, y las ganas de ver sufrir a Shikamaru. En verdad creo que son dos mujeres respetables, fuertes e independientes. Ambas son el perfecto ejemplo de lo que necesita Shikamaru, pero tomo más una relación amistad-familiar entre Tsunade y Temari. Sin duda harían muy buenas migas, ¿no creen?

Ah salido Ino en el texto *Titxu marcha al baño a vomitar y a lavarse las manos con bicarbonato por haber escrito su nombre en el fic*

Chicas deben perdonarme, tanto fans de Ino como del Shikaino. Ino es enemiga de Temari por naturaleza, así la veo yo. (ESO PARA NADA SIGNIFICA QUE TENGA QUE SUPONER UN PELIGRO PARA EL SHIKATEMA). Y por ello, quizás la… ponga un poco verde. Eso si, intentaré no hacerlo mucho, ya que respeto a los personajes de Masashi, únicamente Ino no me gusta tanto debido a su enfermiza obsesión con Shikamaru y todo hombre guapo de la serie.