Disclaimer: Ya lo saben gente, ¿por qué me hacen recordar mi dolor? Harry Potter no me pertenece. Gracias por recordarme mi cruel realidad, solo la historia me pertenece…

ADVERTENCIAS: En un futuro cercano esta historia tendrá groserías, vocabulario poco adecuado e incluso violencia. Pero será suavecito como bebés vulgares :3


Las desventuras de Cara Rajada y la Comadreja

I

Harry trataba de imaginar que haría su padrino o su mismísimo padre en esa situación. ¿Qué debía de hacer ante eso? ¿Qué haría su fabuloso padrino? Realmente no lo sabía, Sirius era un hombre de impulsos y él igual pero a menor medida y tras los duros años había aprendido a medir ciertos riegos. Como aquel peligro que poco a poco amenazaba con destruir su mundo. Su pequeño, castaño y delgado mundo.

¡En definitiva tenía que hacer algo! Algo, que como fuera eliminara su problema, aquel asqueroso e inimaginable problema que El-Niño-Que-Vivió-Y-Venció no podía soportar. Solo se imaginaba, que todo Hogwarts, el Ministerio, el Profeta y el Mundo Mágico se enteraran de aquello. ¡Ni Dumbledore lo permitiera! Sin embargo por más que pensara en algo que hacer no daba con algo que no lo llevara a Azkaban o incluso a San Mungo si Snape se atrevía a usar su varita contra él, lo cual era una posibilidad que era 95% segura así que no debía de descartarla en caso de poner en marcha sus planes homicidas los cuales no eran muy inteligentes debía admitir.

Y extrañamente estaba allí, desde varios minutos u horas, en medio del pasillo de las mazmorras, en la Torre de su Casa Enemiga y frente a la puerta de su nuevo, poderoso y horrendo enemigo personal. Ese que le había quitado una parte vital de su vida, con artimañas y pociones que la estupidizaban y la seducían asía él. Había llegado furioso, dando pasos tan fuertes al pisar que se había caído unas cuatro veces de camino, tan enojado que pensó que de nuevo correría sangre por Hogwarts en el asesinato más feo de todos los tiempos y lo que aún le faltaba de vida se resumiría en una celda, delgado y sin belleza alguna en Azkaban. Pero en el momento que vio aquel nombre grabado en una placa de oro su furor se apagó a la totalidad haciendo alarde de lo que El Profeta osaba en decir…

Se perdía en cada letra, sílaba y sonido del que constaba aquel temible nombre, haciéndole pensar cosas terribles, traumatizantes de tan solo verlo. Le hacía creer que era posible que aquello fuera más fuerte que él y cualquier elaborada, trabajosa y posiblemente buena venganza.

Severus Tobias Snape, Severus Snape, S. Tobias Snape. Snape, Snape ¿Qué?, Snape ¿Quién? ¡¿COMO CHINGADOS FUE SNAPE?!

Y exploto en un feo retortijón estomacal causado por la impotencia, la ira y una nueva úlcera en su estomago. Y entonces se dio cuenta de que estaba a escasos pasos de la puerta del despacho del profesor de pociones. La ventanilla opaca no le permitía ver el interior pero escuchaba la grave voz del pocionista, baja y siseantemente seductora. ¡¿Cómo es posible?! ¡QUE LE VIO! Y de pronto se agacho, pegando el oído en la puerta, intentando escuchar lo que fuera, algo que le diera un indicio de que Malfoy lo había estafado y podía recuperar sus quinientos galeones.

Se sentía inútil tal como había dicho Malfoy hace tan solo trece horas, y el tiempo aún corría y él procuraba contar todo el tiempo para que cuando él salvara a Hermione le contara cuanto tiempo paso en aquel infierno inducido por Snape. Pero mientras tanto lo único, que le daba consuelo en esos momentos era que Hermione era muy, muy inteligente y no haría ninguna estupidez…

¡AH! ¡Severus…!

Harry se levanto de un salto, aquellos reflejos que adopto por la Guerra le funcionaron bien y llego hasta la otra pared en donde ya recargado miraba con absoluto terror aquella puerta donde de pronto dos sombras translucidas por el cristal de aquella puerta se recargaron imprimiendo demasiada fuerza en aquella puerta en un vaivén que sin imaginarlo sabía de que era.

Para su horror, Harry observo con detenimiento como una de las sombras se apoyaba demasiado en la puerta definiendo su cabello, unos indomables chinos castaños, mientras una de sus manos se entrelazaba con otra por muy arriba de su cabeza.

¡Ah! ¡Espera, el hechizo de…AH!

Con aquello Potter se pego aún más a la pared, la otra sombra se acercaba y se alejaba aún siendo difusa podía observar que era alta, de cuero cabelludo negro y un poco robusta. Aquello era demasiado para él así que con fuerza cerro los ojos sintiendo una horrible explosión estomacal, nauseas, vomito y para cuando abrió los ojos el piso se movía incitándolo a tocarlo. Gracias a Merlín una persiana cubrió la ventanilla, y todo extraño sonido había cesado sin embargo el trauma persistía.

En ese momento Cara Rajada Potter supo que aquello era demasiado para él, pues había soportado ver cadáveres en las peores condiciones, el olor a putrefacción lo tuvo impregnado en la nariz por semanas y había tenido frente a él al mismísimo Tom Riddle y aquello, aquello fue demasiado; corrió a como pudo implorando a Circe por un baño o la Sala de Menesteres…

Y todo porque varias imágenes de alto contenido sexual bailaban por su mente con un Snape desnudo.


¿Es muy temprano para actualizar? No sé. Ya tengo un gran avance me gusta como esta quedando, y pues yo espero que les guste por igual C: Ya me organice un poco y he decidido que Marte & Viernes actualizare me da el tiempo perfecto para escribir, detallar y volver a escribir, no creo que haya algún problema o ¿si? 7u7

En fin con las desventuras de estos dos comprenderán un poquito como es que están las cosas acomodadas, relaciones, el diario y esas tonterías pero ya después vendrá lo bueno espero lo disfruten. Gracias a todos los lindos/as que me comentaron :3