Ha estado durmiendo en el subsuelo de un viejo cobertizo a las orillas del pueblo, se siente un vagabundo, por eso cuando Jared se va a dormir esa noche no se queda demasiado tiempo escuchándolo respirar, camina por la calle hasta que esta se trasforma en una line de piedrecillas marrones muy pequeñas siendo lo único que diferencia el camino del verde pasto que lo circunda, tomando fuerzas para dejar esta obsesión que tiene por Jared, dejar el pueblo, dejar de mirarlo, reducir sus horas de acosador, dormir más lejos le hace bien o eso cree, sus sentidos pueden relajarse al solo sentir los ruidos del fino arrollo a unos kilómetros de él y los insectos del descampado que le rodea.
Al día siguiente Jared se presenta en su taller y a cada uno de sus clientes le pregunta si ha visto a alguien nuevo en el pueblo, da las dos descripciones que tiene, pero nadie parece saber de quién habla, nadie nuevo a entrado en el pueblo hace tiempo según sus vecinos y clientes asiduos, su personal tampoco sabe de lo que hablaba, nadie se ha ido tampoco con excepción de él.
Su frustración parece aumentar como el calor intenso de ese día, el sol esta abrazante como nunca y Christian Kane acerca su auto a su taller, empujándolo con un par de chicos hasta su puerta.
- Hola. – saluda limpiándose las manos mirando el Cadillac verde militar acercarse lentamente.
- Hey…- Christian se acerca al volante, quita el cambio y coloca el freno de mano para que el auto no se mueva solo.
- ¿Qué le paso a este bebe? - dice Jared levantando el capo y mirando que le pasaba al motor.
- No lo sé, lo revise, pero se paró a mitad de camino, este chico y su amigo me ayudaron a traerlo dentro del pueblo. - Jared mira a los muchachos de no más de veinte años analizándolos a ver si alguno de ellos coincidía con su invasor, pero no se le parecían, tenían el cabello muy largo para ello.
- Bueno estoy un poco atrasado con unos autos… pero podría revisarlo mañana y en la tarde puedes pasarte para saber cuál fue el diagnostico. - le responde tocando las bujías y la tapa del distribuidor, pero parece todo en orden y solo se limpia las manos con un trapo.
- Ok, lo que tú digas doc.- Jared lo mira con algo de fastidio, siempre se le escapa algún termino que corresponde más a medicina que a mecánica y alguien se burla de ello.
- Oye…- Christian detiene su paso los muchachos esperaban que el saliera. – ¿Tu no conoces a ningún rubio verdad? - Cristian lo mira dubitativo abriendo apenas la boca.
- Hay… tantos rubios en el mundo Jared…- el hombre le mira extrañado y con la mirada afilada.
- No, digo… un rubio que yo no conozca… no has visto a nadie nuevo en el pueblo ¿Verdad? Alguien como de tu tamaño… - Jared alzo la mano marcando la altura y Christian se ofendió un poco, pero endureciendo la mandíbula, decidió tragarse su indignación o esto jamás se resolvería por las buenas.
- Al único que conozco de "mi" tamaño. - señalo enfadado. - Y rubio es Jensen… pero él vive aquí desde hace 5 años. - Jared frunció el ceño y miro a otro lado intentando ponerle una cara a ese nombre o recordar a alguien que tenga un nombre como ese.
- ¿Jensen? ¿Él tiene auto? - pregunto tratando de sacar de su bolsillo trasero una imagen algo nítida de la persona que habla para ver si lo reconoce, pero Christian alza su mano saludándolo sin darle oportunidad de mostrársela.
- ¿El? ¿Para qué tendría un vampiro un auto? Si lo buscas ven al bar… siempre está alimentándose al anochecer en Bergson y Collin´s, el bar no tiene cartel, aun no le pongo uno. - dice al azar, ya lejos, pero Jared se le quiere acercar, pero Itham lo interrumpe con unas facturas de repuestos dejándole las preguntas en la boca.
Claro que puede ir a un bar después de cerrar, ese día no tiene trabajos con fecha de entrega y no tiene que ir cuidar a su madre tampoco, esta ansioso, no tiene idea de quién es ese Jensen por lo que podría ser el intruso de su casa.
- ¿Espera dijiste vampiro? Christian. - pero el hombre ya estaba en la esquina y solo alzo la mano en el aire a modo de saludo dejándolo aún más intrigado.
Cuando el sol desciende y la humedad normal de la zona vuelve más fresca, sus expectativas crecen mucho, él personalmente conoce a todos en ese pueblo, claro que son solo ciento cincuenta habitantes sin contar a los menores de quince años y que alguien haya estado viviendo allí por cinco años y él no sepa nada de él es casi increíble, el calor lo tenía agobiado y no cree haber traspirado tanto nunca, pero les echa la culpa a los nervios, a la expectativa.
Esta muy poco presentable la verdad, termino por confirmarlo frente al espejo del baño, pero si se iba a su casa por un baño y ropa fresca puede que no encuentre a ese hombre, por lo que solo se saca los guantes y los tira sobre su escritorio, tomas las llaves de las puertas y de las cortinas metálicas con sus respectivos candados y empieza a cerrar todo.
El centro del pueblo solo cuenta con cuatro construcciones grandes y seis casas pegadas a ellas, luego las viviendas están dispersas a los alrededores, su casa está a más de quince minutos en auto, pero al menos no está cerca del arroyo donde los límites del condado terminan.
Saluda a unas mujeres que al reconocerlo se alegran de verle pasar, parecen va a ir al lobi del hotel [el cual solo tiene cuatro habitaciones con sus baños] a jugar bridge como todos los miércoles, no en ese momento noto que tenía grasa en el brazo derecho pero lo deja pasar al doblar la esquena y dirigirse al edificio donde la mayoría de los seres sobrenaturales suelen quedarse, es una bodega donde solían guardar suministros cuando el pueblo subsistía con lo que se cosechaba por si mismo, pero Cristian Kane lo había trasformado en un pub más moderno con una pequeña pista de baile y uno hospedaje más específico para las criaturas que pasan por él.
Al llegar solo ve la puerta de roble inglés y luces destellando debajo de ella, la abre sorprendiéndose del ambiente tan diferente del exterior rural y antiguo, contrastado por el rock electrónico y las luces además de toda la gente que allí esta, ve varios humanos y mira el reloj en su bolsillo y aunque solo son las ocho estos parecen ya estar alcoholizados.
No le toma mucho encontrar a Kane en la barra sirviendo tragos, el mismo al reconocerle alza la mirada hacia el otro lado de la barra indicándole que la respuesta a su pregunta estaba sentada de aquel lado, le cuesta llegar a cuatro metros de donde está, la gente está acumulada en la barra reclamando tragos, un golem lo piso y el cree que lo hizo adrede, pero tiene su cabeza muy ocupada como para si quiera mirarlo, incluso está desconociendo todas las miradas que capta de medio pub.
Solo cuando ve la nuca rubia y los hombros anchos es que su atención parece estar saltando de júbilo, la emoción llenando su cuerpo cuando alguien se levanta del taburete junto a ese hombre y él puede sentarse a su lado.
- Hola. - lo saluda, tenía tantas preguntas cuando vio sus ojos y la razón de porque parecían tan claros en las filmaciones, Christian disimuladamente pone una cerveza enfrente a el y Jared lo mira con una media sonrisa para agradecerle. - Gracias. - solo cuando vuelve su mira al hombre a su lado este tiene los ojos tan abiertos y el rostro tan blanco que cree que está asustado. - ¿Estas bien? - pregunta y está por poner su mano en su hombro cuando este solo desaparece.
Jared mira a todos lados y unas personas caen de la nada a unos pasos de él, haciendo que la sombra de ese hombre aparezca, ahí está haciéndose más corpóreo, empujando gente para salir de allí lo más rápido posible, va a seguirlo cuando una mano lo sostiene y lo vuelve a sentar en el taburete, una mujer de rojo cabello llamada Lara le sonría malévola.
- Jared… nunca te había visto por aquí… ¿Intentando nuevos caminos? - Jared la mira extrañado de su tono de voz, el hablo con ella muchas veces, pero ella jamás le miro de ese modo.
- No, solo averiguando algunas cosas, si mi permites Lara. - la mujer paso sus dedos por todo su pecho hasta que logró esquivarla y levantarse.
- ¿A dónde vas cariño? La fiesta recién comienza…- Jared miro a la loba que esta transformada delante de él y el trato de mirar más allá intentando encontrar a ese Jensen.
- ¿Disculpa me dejas pasar? – dijo tomándola de los hombres para moverla, no podía reconocerla debajo de todo ese pelo.
- Tenemos hambre ¿Sabes? y un nuevo bocadillo como tu debe pagar su peaje…- varios rostros se sonrieron repentinamente hacia el, cuando el miro a su alrededor y no entendería de que hablaban, los conoce a todos y jamás se habían comportado así.
- ¡Eh! ¿¡Que creen que están haciendo?! ¡CONOCEN LAS REGLAS DEL BAR!- grito Christian y solo en ese momento Jensen se dio la vuelta parando en la puerta que había abierto para largarse de allí, deteniendo el sonido del corazón que casi se le sale del pecho cuando Jared le saludo.
- ¡Oigan suéltenme! - escucho a Jared gritar si piel erizándose, pero la música apagaba los sonidos de alerta, sus ojos se desfiguran instantaneamente al ver el enorme cuerpo de Jared desaparecer entre las manos de todo ser sobrenatural que ahí esta mientras Christian subido a la barra, intentando sacar cuerpo tras cuerpo y metamorfos lejos de el sin lograrlo.
- ¡NO LO TOQUEN!- es la voz oscura y pastosa, la que detiene la música, el aire y las moles de todo lo que se mueve.
Jensen dio paso tras paso con la caja desencajada, sus ojos negros estaban asustando a todos, jamás habían visto a Jensen enojado de esa manera, pensó Christian, todos soltaron a Jared en el piso y este se levantó rápidamente mirando como todos estaban mirado al rubio sin pestañar.
No sabía si sentir miedo o no, jamás le había tenido miedo a ninguno de ellos, dios que los veía demasiado seguido como para temerles, cuando escucho la voz de Jensen salir den entre sus colmillos no osillo, simplemente camino hasta el mirando a los demás extrañado, jamás se hubiera pensado ser defendido de sus propios amigos y conocidos por el desconocido que fue a buscar o que este le llegara al pecho, se colocó detrás de él y le escucho decir algo en Gales antiguo, arrastrando las letras haciendo sonoros ruidos con su lengua, por la manera en que todos actuaban parecía una amanezca.
Salió de allí caminando unos pasos detrás de él, estaba confundido, se tomaba del brazo porque aun sentía los colmillos de Katty la hija de la verdulera sobre él, aunque no lograra perforar su piel.
- Oye…- intenta llamar su atención.
- ¡No debiste entrar ahí, no debes entrar ahí nunca más, me escuchaste, no si no estás conmigo, entendiste! – le espeto en un grito dominante y una voz cargada de oscuridad, los ojos negros las protuberantes venas aún estaban ahí como los enormes colmillos.
- Bueno…me sorprendió, los conozco a todos jamás me trataron así…- dice mirando atrás haciendo el camino de vuelta a su taller.
- Súbete a tu auto. - Jared miro su camioneta y volvió su mirada al hombre más joven que él, al menos en apariencia.
- Pero quiero hablar contigo. - respondió y Jensen empezaba a exasperarse.
- ¡Yo no! - Jensen se dio media vuelta, estaba marchándose cuando Jared lo tomo del brazo reteniéndolo.
- Me gustan más tus ojos verdes. - soltó sin más y Jensen se turbo de nuevo, poniendo su mano sobre la de Jared para que le suelte, pero Jared no lo hizo.
- Que dices… suelta, eh dicho que me sueltes. - pero si lo pensaba bien él podía hacer que le soltase y él quería huir, pero también quería poder quedarse allí y su mente se estaba dividiendo en dos desde hacía años y ya parecía no poder controlar lo que hacía decía o deseaba...
- Ven a casa conmigo y hablemos…- Jared lo suelta y Jensen trastabilla unos pasos hacia atrás sorprendido de que le suelte, sus ojos ya eran verdes nuevamente, el más alto le mira detenidamente esperando una respuesta.
- ¿Para qué? - Jared se piensa un poco el decir que ya sabe que ha estado allí, y que ha estado hurgando entre sus cosas, pero de verdad quiere llevarlo a su casa y se limita a decir lo mínimo.
- ¿No te gustaría pasar un rato conmigo? – Jensen esta aturdido. ¿Eso está pasando en realidad? ¿O es uno de sus sueños estando despierto? Miro la camioneta y como Jared abrió la puerta del acompañante para él. - ¿Por favor? - dios, amaba esa voz y ahora finamente esa se dirigía asía el de ese modo, Definitivamente era un sueño.
Por lo que se metió en la camioneta con las manos metidas en su sudadera gris cemento, mirándolo de reojo intentando enfocarse en no despertar al menos no demasiado pronto. Jared no dijo nada durante todo el camino a su casa, no era muy lejos pero aun así no dijo ni una palabra haciendo dudar a Jensen de si era un sueño o no porque en sus sueños Jared hablaba mucho y de todo y sonreía aún más, como cuando lo sorprendía charlando animadamente en noches de trabajo con dos de sus empleados.
Al llegar los dos se bajaron al mismo tiempo y Jensen dudo de seguirlo dentro mirando a todos lados, más que nada a sus lugares preferidos para espiar al hombre que ahora seguía dos o tres paso más atrás.
- Pasa. - dijo, y espero a que Jensen diera un paso dentro, la casa estaba ordenada esta vez, olía diferente más limpia y un aroma lavanda se desprendía del piso.
- Linda casa…- acoto y miro como Jensen miraba cada detalle, como si no lo hubiera hecho antes, eso hizo dudar a Jared de que se a la misma persona.
- ¿Quieres una cerveza? Digo ¿Bebes cerveza? - le pregunto Jared abriendo la diminuta heladera en comparación con su cuerpo.
- Si, gracias. - Jensen tomo la cereza que le tendió.
- ¿Qué edad tienes? - la mirada de Jensen que vaga por el lugar, hasta que tuvo que levantarla hasta los ojos rasgados de Jared sorprendido en realidad sin saber por qué.
- 157 años…morí hace mucho. - Jensen se llevó la botella a los labios y bebió mirando la pared donde faltaba a fotografía, demonios, se la había llevado y no se dio cuenta, pensó.
- Vaya, ¿Qué edad tenías cuando falleciste? - pregunto Jared acercándose al juego de living que tenían detrás de ellos y sentándose, estaba algo cansado pero su cabeza estaba acelerada.
- Veinte… casi veintiuno, me faltaban tres meses para cumplirlos. - Jensen le miro, pero no le siguió, Jared hizo una mueca extrañada y termino por golpear el sillón donde estaba el sentado para que le acompañe. - ¿Estas bien? - pregunta al sentarse donde le indico Jared.
- Si, solo estoy cansado y esa escenita en el pub de Christian no me la esperaba para nada. - dice empinando la botella para refrescarse un poco del calor que aún tenía en el cuerpo, Jensen podría sentirlo y estaba algo ido observándole de tan cerca.
- ¿Porque fuiste allí? Es peligroso para los humanos que no suelen frecuentarlo o no van con un chaperón - Jared dejo caer la botella a un lado de su muslo interna sosteniéndola nada más que con un par de dedos y le miro.
- Christian me dijo que estaría allí alimentándote, la verdad jamás pensé que correría peligro allí. - Jensen volvió a fijar sus ojos en el sorprendido.
- ¿Me estabas buscando a mí? - dijo dejando la botella en la mesa ratona. - Voy a matar a Christian. - se levantó dispuesto a ir a dar unos buenos golpes a idiota de su amigo cuando la mano de Jared lo retuvo sosteniéndolo de la muñeca.
- Espera, no lo mates ahora hazlo mañana u otro día…- Jensen estaba confundido y sintió la pequeña fuerza que Jared imprimió en su muñeca para que se siente de nuevo.
- ¿Jared? - Jensen hizo un esfuerzo por voltear completamente hacia él y preguntar directamente. - ¿Porque me estabas buscando? - Jared termino de beber su botellín y al filo del sillón la dejo junto a la botella de Jensen.
- Primero: porque no sabía que estaba viviendo aquí, segundo… para preguntarte porque lavaste mis platos y tercero…- Jensen se movió hacia atrás poniendo más distancia entre ellos, su pánico tomando nuevas dimensiones por las palabras de Jared.
Pero Jared lo tomo de las muñecas en un moviente rápido para que él no se pudiera alejar más.
- Y tercero: quería preguntarse si yo te gustaba. - le pregunta y Jensen está tirando con ganas para alejarse de él y Jared tiene que usar más fuerza para apretar esas pequeñas muñecas y así retenerlo.
- ¿Cómo … demonios supiste que estuve aquí? - Jared estaba cansado y excitado de alguna manera y no quería que el rubio se fuera, pero no podía retenerlo verdad?
- Tengo cámaras en toda la casa porque mi vecina suele entrar y tomar cosas durante el día cuando no estoy, para de luchar, no quiero herirte. - protesta y tiene que levantarse porque Jensen esta por zafarse de su agarre.
- ¡Entonces suéltame! - le espera forcejando. Y Jared suelta una muñeca y tira de la otra sorpresivamente para pegarlo a su cuerpo y rodear su cintra con el brazo levantándolo del piso. - Jared déjame ir. – dijo mucho menos convencido.
- Solo respóndeme y te soltare. - le dice, apretando los labios para que se quede quieto.
- ¿No sé por qué lave tus trastos, ok? - ambas manos en el amplio pecho intentando alejarlo de su cuerpo. – Tu no me gustas. – espeto rápidamente al ver que aún no tenía todas las respuestas y de repente se vio libre, a dos pasos de Jared que le miro imparcial.
- Oh. - la manera en que lo dijo tan decepcionado, hizo que Jensen lo mirara de arriba abajo sin entender, pensando que en realidad no le conocía en absoluto porque no era como Jared solía comportarse con todo el mundo.
- Como que "oh", porque demonios suenas tan decepcionado. - Jared levanta la mirada y ve los lindos ojos de Jensen.
- Por nada, en realidad creí… que tal vez te gustaba… perdona, fue mi error. Es tarde sabes debería irme a dormir, ¿Quieres las llaves de la camioneta para ir a tu casa? - le dice alejándose de él tomando los botellines de cerveza.
- No… yo no tengo casa en el share…- Jensen camina lentamente hasta la puerta y la abre, saliendo de allí antes de que Jared se dé la vuelta y le pregunte cómo es posible eso si vivía allí hace cinco años.
Pero Jensen ya no está y el no entiende porque hizo todo eso en su cama si no le gustase un poco al menos, está decepcionado y tiene más preguntas para Jensen, pero abordo mal todo ese asunto y no cree si tendrá otra oportunidad de verlo. Mira el reloj cuando lo saca de su bolsillo y se da cuenta de que aún está en su mono de trabajo, traspirado y sucio, bufa, quien va a quererle con esas fachas.
Deja el reloj sobre la mesa de la cocina, son las diez de la noche, se saca la camiseta, pero esta está algo pegoteada con su sudor y le cuesta retirarla, para cuando lo hace su cabello esta aún más desordenado y cae completamente en el rostro, vuelve a suspirar, sus hombros parecen acompañar su estado de ánimo.
Jensen mira esto desde la ventana de la cocina, como Jared entra al pasillo con el torso desnudo y frunce el ceño, mirando de nuevo la cocina buscando las cámaras que dice tener Jared en la casa, está seguro de que Christian en su enojo con él le dijo que estuvo allí, empieza a caminar junto a la ventana, los grillos empiezan a sonar de repente y ve las nubes de lluvia cubriendo la luna y de repente está lloviendo.
Aprieta los labios en una mueca de disgusto, que más podría pasarle ¡Que!, camina alrededor de la caza de Jared esperando que haya dejado la puerta abierta del cobertizo, la lluvia es pesada y muy abundante, no siente el frio porque el carece de calor, pero el peso de su ropa le estorba cuando esta ya está empapada al llegar al cobertizo y está cerrada con candado. Quien demonio pone tantos cerrojos en un lugar tan apartados de cualquier ladrón.
Piensa que su día no puede empeorar, después de cinco años Jared al fin lo descubre, al fin le habla y él puede pisar su casa con su invitación, generalmente sus sueños son mucho más amigables y Jared es tierno ofreciéndole comida o un botellín de sangre, y charlan animosamente de muchas cosas como si estuvieran en una cita, se cubre los ojos con ambas manos y él no puede haber herrado tanto con sus suposiciones.
Ser patético tenía un nuevo nombre y ese era Jensen Ackles, se detestaba, camino hasta la pared que rodea la casa de Jared y salió por donde entro, la camioneta no tenía cerrojo, pensó en esperar allí hasta que pare un poco de llover cuando una luz se abrió paso por la oscuridad y la lluvia.
- ¿Jensen? ¿Eres tú? - pregunto Jared intentando ver a veinte metros delante de él con lluvia y todo, solo alcanzó a ver por la ventana a un hombre caminar hasta su camioneta y recordó que no le puso cerrojo.
- ¿Si? - contesto, empujando suavemente la portezuela para que no escuche que abrió su auto.
- Pero que haces te estas empapando, te traeré una toalla. - Jensen está a punto de mandarlo al demonio, para que quiere una toalla, eh, para qué? Hubiera preferido un paraguas al menos así podría llegar a su propio cobertizo meterse en el sótano y allí a su ataúd.
Camina de vuelta a la casa lentamente no tiene demasiados deseos de estar allí, quiere pensar las cosas, tiene que resolver en su mente porque le dijo que no a Jared, porque la decepción, porque sus reacciones se vuelven inmanejables y sus sentidos estallan en maneras que no entiende, como es que se estabiliza tanto con ese hombre.
Está parado en la puerta, pero no entra, su ropa escurre mucha agua y afuera un trueno golpea la pared frente a la casa de Jared justo donde estaba parado hace unos minutos y el solo mira sorprendido de que callera en ese sitio, pero un golpe sobre la carne que sale de dentro de la casa lo preocupa más y en un segundo está al lado de Jared.
El hombre estaba levantándose y él le dio la mano para ponerlo en pie, con la mano en la cabeza y la toalla en la otra Jensen le pregunta que paso, el solo se ríe diciendo que no seco el piso del baño después de ducharse y se resbalo al escuchar el trueno, Jared mira las ropas de empapadas que hacer un charco debajo del rubio y Jensen toma la toalla de la mano de Jared para secarse el rostro. Puede sentí la mirada de Jared en él y no le molesta le gusta que le miré.
