Capítulos 2: lo lamento mucho.
Después de calmar su ira, Zuko decidió irse del reino a vagar y a organizar sus pensamientos. Se fue directo al closet y saco sus pertenencias mas privadas. Luego se dirigió al baño y se lavo la cara, veía como el agua del grifo se perdía en la alcantarilla, veía como sus esperanzas se iban también. Se levanto y se seco la cara, salio del baño, tomo el bolso que se encontraba en la cama y abrió la puerta, para su sorpresa estaba Azula con los brazos cruzados.
-¿A dónde crees que vas Zuko?
-Azula- contesto el chico sorprendido- yo… me tengo que ir.- Se abrió paso y salio de la habitación, pero antes de alejarse Azula le sujeto la mano.
-Suéltame –dijo este sin mirar atrás.
-No me respondiste –exclamo con una mirada malévola- sabia que ibas a huir después de leer esa carta.
-Entonces no me detengas –Zuko forcejeó y se soltó- Puedes estar tranquila, no voy a interferir en los planes del reino fuego y tampoco atrapare al avatar.
-Sabia que eras un cobarde –interrumpió Azula cruzando los brazos.
-Piensa lo que quieras –Contesto mientras avanzaba y se alejaba de su hermana.
Azula se quedo viendo al imagen de su hermano desapareciendo por la oscuridad del pasillo. Sonreía malévolamente y con satisfacción. De entre la oscuridad aparecieron dos ninjas de la nación del fuego.
-¿Lo capturamos ahora princesa Azula? –dijo uno de los ninjas.
-No, dejemos que piense que esta libre –se dio la vuelta- cuando yo les de la orden ustedes lo capturaran.
-Entendido –dijeron los dos en coro y desaparecieron.
Luego de avanzar y recorrer todo el castillo, Zuko llego a las mazmorras donde se encontraba su Tío. Se volvió al guardia y le pidió que abriera la celda para despedirse de su tío.
-¡Yo no quiero que ese traidor me vea! –exclamo Iroh desde la celda.
El guardia abrió la celda haciendo caso omiso a lo que había pedido el prisionero. Zuko entro y vio a su tío sentado en el suelo y apoyando la espalda contra la pared. Tenía un grillete en el tobillo y las ropas sucias y desaliñadas. Este no lo miraba, tenia los ojos cerrados y las manos tomadas una de la otra en posición de loto.
-Hola tío –dijo apenado y con la cabeza baja.
-……..
-Acabe de recibir una carta de mi padre.
-……..
-Dice que no me reconoce nada, que podría conquistar miles de naciones pero nunca me dejaría regresar si no le llevo lo que inicialmente me pedido.
-……
-¡Por favor di algo! –exclamo volviendo a verlo desesperado.
-¿Que quieres que diga príncipe? –contestó este con los ojos cerrados- ¿quieres que te diga que todo va a estar bien? ¿Qué no hay nada de que preocuparse?
-pues yo…
-¡No! Nada esta bien –exclamo levantándose de un golpe- ¡ahora la única que nación que podía detener a Osai esta acabada!
-Nunca pensé que esto terminaría así –contesto con la vos temblorosa.
-Y ahora estas arrepentido y piensas escapar –Zuko asintió con la cabeza- jamás pensé que terminarías así Zuko.
-No vine a que me dieras otra lección –dijo levantando un poco el tono de voz- Vine a decir que lo siento ya a ayudarte a escapar.
-No necesito tu ayuda –dijo este volviendo a sentarse.
-¿Y como piensas escapar tu solo?
-Príncipe Zuko, estas olvidando que soy viejo y sabio –este lo miro y sonrió- Vete y trata de calmar tu ira y confusión.
-Lo siento mucho tío –este se dio la vuelta y comenzó a dirigirse a la puerta.
-pero –exclamo Iroh. Zuko se volvió a verlo- tienes que disculparte con otra persona.
-¿Y con quien? –pregunto este extrañado.
-Con cierta maestra agua amiga del avatar –dijo este con una sonrisa picara.
Zuko se sorprendió y un recuerdo le llego a la mente. Una chica de 14 años, con ropa de la tribu de agua, de piel canela y ojos azules, cabello castaño y sujetado por una trenza.
-¡Estas loco! –gritó Zuko nervioso- ¡¿por que debería disculparme con ella?!
-Ella confió en ti, tu le diste razón para confiar –hizo una pausa- y la traicionaste. Si este arrepentido es verdadero entonces deberías ir a pedirle disculpas.
Zuko recordó lo que había sucedido en la celda de cristal cuando quedo encerrado con Katara.
Flash back
-Yo podría quitarte esa cicatriz –dijo tocando su rostro.
-Las cicatrices no se quitan –contesto Zuko quitando su mano de su rostro.
-Tengo agua del estanque de los espíritus de la luna y del mar –saco un pequeño frasco- tal ves esto podría ayudar aunque no estoy segura.
Final Flash back
-Hasta luego tío –dijo Zuko saliendo de la celda.
-Hasta pronto sobrino –contesto este en voz baja y cautelosa- nos volveremos a ver.
