Los personajes y la idea principal pertenecen a Joanne.K Rowling.

CAPITULO II

Conociéndonos

11AÑOS DESPUÉS

El otoño pareció llegar repentinamente ese año. La mañana del uno de Septiembre era crispada y dorada como una manzana y mientras la pequeña familia se apresuraba a cruzar la ajetreada calle hacia la grandiosa y sombría estación, el humo de los tubos de escape de los coches y el aliento de los caminantes centelleaban como telas de araña en el aire frío. Dos grandes jaulas descansaban en lo alto de los carritos de equipaje que los padres empujaban, las lechuzas dentro de ellas ululaban indignadamente, y la pequeña pelirroja se demoraba temerosamente tras sus hermanos, aferrada al brazo de su padre, estaba triste por que ahora se quedaba sola en casa y sus hermanos pasaron en Hogwarts y solo irían a casa en as vacaciones.

-No pasará mucho tiempo, y también tú iras, -le dijo Harry, notando la tristeza de su princesa.

-Dos años, -resopló Lilly-. ¡Yo quiero ir ahora!

Harry observo a su niña él estaba feliz de que a su niña le falten dos años por que le va doler cuando esta ingrese al colegio.

La voz de Albus llegó hasta Harry por encima del clamor que les rodeaba; sus hijos habían reasumido la discusión que habían empezado en el coche.

-¡No! ¡No estaré en Slytherin!

-¡James, dale un respiro! -dijo Ginny.

-Yo solo digo que podría ser, -dijo James, sonriendo a su hermano menor-. No hay nada de malo en ello. Podría estar en Slyth...

Pero James captó la mirada de su madre y se quedó en silencio. Los cinco Potters se aproximaron a la barrera. Con una mirada ligeramente autosuficiente sobre el hombro hacia su hermano menor, James tomó el carrito de manos de su madre y echó a correr. Un momento después, se había desvanecido.

Cuando se aproximaron a la barrera, Albus hizo una mueca, pero no se produjo ninguna colisión. En vez de eso, la familia emergió a la plataforma nueve y tres cuartos, que estaba oscurecida por el vapor blanco que surgía del expreso escarlata de Hogwarts. Figuras confusas se movían como un engambre a través de la neblina, en la que James ya había desaparecido.

-¿Dónde están? -preguntó Albus ansiosamente, espiando hacia las nebulosas formas que pasaban mientras se abrían paso andén abajo.

-Creo que esos son ellos, Al, -dijo Ginny de repente.

Un grupo de cuatro personas emergió de la niebla, de pie junto a un carrito muy grande. Sus caras solo se enfocaron cuando Harry, Ginny, Lily, y Albus llegaron justo ante ellos.

-Hola, -dijo Albus, que sonaba inmensamente aliviado.

Rose, que ya vestía su nueva túnica de Hogwarts, le sonrió.

De vuelta en la plataforma, encontraron a Hugo, el hermano menor de Rose, preguntándose en donde se metió su prima, pero las palabras de su padre lo distrajo.

-Si no entras en Gryffindor, te desheredaremos, -dijo Ron- pero sin presiones.

-¡Ron!

Hugo se rio, pero Albus y Rose parecían solemnes.

-No lo dice en serio, -dijeron Hermione y Ginny, pero Ron ya no estaba prestando atención. Captando la atención de Harry, asintió subcepticiamente hacia un punto a unas cincuenta yardas de distancia. El vapor se había disipado por un momento y tres personas estaban de pie en un espacio libre de la cambiante niebla.

-Mira quién está ahí.

Draco Malfoy estaba allí de pie con su esposa e hijo, con un abrigo oscuro abotonado hasta la garganta. Su pelo estaba peinado hacia atrás de tal forma que enfatizada la barbilla puntiaguda. El nuevo chico se parecía a Draco tanto como Albus se parecía a Harry. Draco captó un vistazo de Harry, Ron, Hermione y Ginny mirándole, asintió cortésmente, y se alejó.

Draco observaba como su esposa se despedía de su hijo, con un fuerte abrazo y un beso en su mejilla, el cual a pesar de no mostrar sus nervios en su rostro, el con su esposa conocían muy bien a su hijo y sabían que estaba nervioso y con miedo.

-Mi niño e voy a extraña- dijo Astoria mirando a su hijo.

-Yo también madre- respondió Scorpius

Mientras Astoria esperaba que su marido coloque el baúl de su hijo en el tren, se retiro al observar a unos conocidos para dejarles espacio a su marido e hijo para que platiquen. Draco cambio después de la guerra es cariñoso con ella y su hijo siempre es demuestra que tan importantes son para el, sin embrago este es un momento de hombres como se diría.

-Hijo cuídate, si necesitas algo nos escribes- dijo Draco.

-padre no te preocupes voy a estar bien solo los voy a extrañar- respondió el pequeño. Draco temía por su pequeño por sus errores del pasado y no quería que el niño sufriera por ellos –Entonces sube para que encuentres un compartimiento.

Sus padres desaparecieron de la estación y el pequeño rubio se dirigía al tren cuando se choco con un cuerpo delicado y pequeño, cuando abrió los ojos para ver si tal vez hizo algún daño a quien choco se fijo que en el piso estaba una linda pelirroja con una mueca de dolor.

-lo siento no me fije por donde iba, ¿que te duele? - dijo un con un sonrojo en sus mejillas.

-no te preocupes esta corriendo y no mire al frente por eso no te puede esquivar, es que estoy perdida y solo me dolió la caída, - respondió la niña, su rostro tan rojo como el color de su cabello.

-si quieres te ayudo a encontrar a tus padres, es tu primer año, o solo vienes acompañando a algún familiar- le pregunto Scorp mientras la ayudaba a levantarse.

-okey, gracias y no todavía me faltan dos años para empezar en Hogwarts, ¿es tu primer año? ¿Como te llamas?- le pregunto

- Si y mi nombre es Scorpius y el tuyo- le pregunto

-soy… LILY fue el grito de James que se escucho- bueno soy Lily y creo que todos los que están en la estación ya lo escucharon- dijo avergonzada con su rostro rojo- bueno te dejo es mi hermano que me esta buscando y suerte en Hogwarts.- le dijo mientras le daba un beso en la mejilla.

Scorpius se quedo observando por donde se fue Lily con el rostro rojo y una sonrisa algo tonta, hasta que escucho el silbato de partida de tren y se subió para buscar un compartimiento, pensando esa linda niña.

-Así que ese es el pequeño Scorpius, -dijo Ron por la bajo-. Asegúrate de machacarle en cada examen, Rose. Gracias a Dios heredaste el cerebro de tu madre.

-Ron, por amor de Dios, -dijo Hermione medio severa, medio divertida-. ¡No intentes volverlos uno contra otro antes de que empiecen siquiera la escuela! Nadie noto una mirada melancólica en sus ojos cuando observo a la familia Malfoy.

-Tienes razón, lo siento, -dijo Ron, pero incapaz de contenerse, añadió-. No seas muy amigable con él, Rosie. El abuelo Wesley nunca te perdonaría que te casaras con un sangre pura.

Justo en ese momento llegaron James y Lily, los cuales se encontraron después de unos minutos cuando la pelirroja se despidió de su nuevo amigo, bueno eso es lo que Lily creía que sentía con su inocencia propia de su edad, por que el rubio se le hizo muy lindo.

-Son casi las once, será mejor que subáis.

-Adiós, Al, -dijo Harry mientras su hijo le abrazaba-. No olvides que Hagrid te ha invitado a tomar el té el próximo viernes. No te metas en lios con Peeves. Nada de duelos con nadie hasta que hayas aprendido como hacerlo. Y no dejes que James se meta contigo.

-¿Y si acabo en Slytherin?

El susurro era solo para su padre, y Harry sabía que solo el momento de la partida podría haber obligado a Albus a revelar lo grande y sincero que era su temor.

Harry se agachó para que la cara de Albus estuviera ligeramente por encima de la suya. Solo Albus entre los tres hijos de Harry, había heredado los ojos de Lilly.

-Albus Severus, -dijo Harry quedamente, para que nadie más que Ginny pudiera oírle, y ella tenía suficiente tacto como para fingir que estaba escuchando a Rose, que ya estaba en el tren-, te pusimos ese nombre por dos directores de Hogwarts. Uno de ellos era un Slytherin y fue probablemente el hombre más valiente que nunca haya conocido.

-Pero y si...

-... entonces la Casa Slytherin habrá ganado un excelente estudiante, ¿verdad? A nosotros no nos importa, Al. Pero si a ti te importa tanto, podrás elegir Gryffindor en vez de Slytherin. El Sombrero Seleccionador toma en cuenta tu elección.

-¡De veras!

-Lo hizo en mi caso, -dijo Harry, con eso se despidió de su hijo.