Capitulo dos
El día D, como se pusieron de acuerdo en nombrar Harry y Ginny el plan de unión de Ron y Hermione, se fijó para el sábado siguiente a la llegada de Harry, por lo que Ginny tuvo al menos cuatro días para realizar todos los preparativos para que la cena quedara perfecta. Compró los ingredientes, y se llegó por la madriguera, para pedirle consejos a su madre sobre qué podría ser especial para atrapar a un hombre… Molly la miró un rato pensativa y luego le dio un gran libro de cocina… sonrió cómplice con su hija, pensando que Ginny quería atrapar a Harry nuevamente… grande fue su desilusión al enterarse que la cena era para unir a Ron y Hermione… aunque al menos, serviría para algo, pensó la mujer.
Hermione llegó el viernes de su viaje a Venecia, y se veía abatida… Ginny no dejaba de mirarla, cuando se acercaba a verla por el despacho del Ministerio donde la castaña trabajaba. Hermione Granger, la más inteligente de su generación en Hogwarts, entró como por un tubo en el Ministerio y ahora trabajaba en el Departamento de Operaciones Mágicas Especiales. Se veía de lejos que estaba sufriendo por la ruptura con su novio Ron Weasley, pero más orgullosa que la pelirroja, aparentaba que todo estaba perfecto, aunque Ginny notó que cada vez que se nombraba a su hermano, ella ahogaba un sollozo, y escondía su cara en algún pergamino. El viernes por la mañana dejó su cubiculo y decidió buscar a su amiga, para hablarle de la cena de bienvenida que le haría a Harry… estaba seguro que ella aceptaría sin problemas, por lo que sin pensar en un plan B, llegó a la oficina de Hermione y tocó la puerta.
- Adelante – dijo la voz nasal de Hermione. Ginny entró y vio a su amiga, sonándose la nariz con un pañuelo y los ojos rojos.
- Hermione… - dijo apenada – puedo pasar?
- Pasa Ginny – dijo ensayando una sonrisa – El cambio de clima me ha resfriado un poco – mintió. Ginny la miró con ternura y la abrazó.
- Te extrañé amiga!
- Yo también – se separaron – siéntate, y dime, cómo van tus cosas?
- Bien… como siempre – dijo, sin darle importancia.
- Y… para qué has venido a verme?
- Ey! – dijo ofendida – acaso no puedo a venir a ver a mi amiga, que hace una semana se fue a Venecia, la ciudad del amor? – dijo
- Para mí no es mas que una ciudad inundada, llena de basura y olor… Pero si para ti es romántica… - dijo, y se encogió de hombros.
- Veo que te fue bien en tu viaje…
- No, no me fue bien… - dijo seria – satisfecha?
- Qué te pasa?
- Sé a que viniste! – dijo más seria que nunca, o podía decirse enojada – te mandó ese energúmeno de Ronald?
- Qué? – dijo la pelirroja – Ron no sabe que estoy aquí!! Hace una semana que no sé de mi hermano, si quieres saberlo!
- Porque de una vez te digo… paso de ese celoso troglodita!!
- Y te quedas con Krum?
- Oh… no me digas que tu también vas a recriminarme eso, señorita que rompió una relación porque Harry se encontró con Cho!
- Ey, párala ahí!! Si estás frustrada es tu problema!
- A qué viniste? – le preguntó Hermione, hoscamente.
- A darte una buena noticia pero parece que tu no estás de humor!!
- Bien, dime a que viniste y espero que no tenga que ver con Ron…
- No, Pero tiene que ver con cierto mejor amigo suyo, que volvió de Estados Unidos!! – se sentó y cruzó los brazos enojada. Hermione le lanzó los pocos pergaminos que había en su escritorio y la miró sorprendida.
- Por qué no me lo dijiste antes!!
- Porque te has puesto a gritarme como una idiota, como si yo viniera a hablarte de mi hermano!! – dijo torciendo los ojos – Para no querer saber nada de él lo disimulas muy bien. – dijo sarcásticamente.
- Bien – dijo ahora con una sonrisa – volvió Harry?
- Si.
- Cuándo?
- Hace unos días.
- Para qué vino?
- Y yo que sé!! – dijo colorada – se presentó el lunes en mi oficina y me saludó, buscaba a Ron... pero como él no va a trabajar hace una semana…
- Será porque está perdido en la relación que tiene con esa "lavandera!!" – dijo torciendo la boca. "Señal de celos en ella!" Pensó Ginny.
- Quien?
- Lavender Brown!! – dijo rabiosa.
- Te molesta? – le dijo burlona – si mal no recuerdo, tu no pierdes el tiempo tampoco… acaso no sales con Krum?
- Eso es otra cosa!! – dijo y se sentó colorada – viste a Harry… - Ginny asintió – bien… y ustedes…
- Mira… hablamos… lo nuestro quedó bien… tu sabes… y me pidió que si podía ayudarlo con una cena, en su departamento…
- Ah… - dijo sonriente – y tu vas a ayudarlo?
- Si… quiere reunirse con sus amigos de la escuela… por eso me pidió que te invitara. – la miró esperando la respuesta.
- Un momento! – dijo seria – acaso invitaran a Ron? porque si es así... no creo que vaya…
- Vamos Hermione… no lo harías por Harry? solo serán unos minutos, a lo sumo tres horas de aguantar a mi hermano y luego adiós, no te vuelvo a ver…
- No…
- Vamos Hermione!! Eres amiga de Harry, o no?
- Si, pero hay cosas que no tolero!!
- Mira… vendrás o no?
- Ya te lo dije, si fueras tu y Harry no hay problema… pero si va Ron… quien me asegura que no vaya con Lavender Brown? Ah no, eso no lo soportaría…
- Solo estaremos los cuatro!! – dijo alarmada. La cena estaba peligrando… si no pensaba en algo para atraer a su amiga, el plan se iría al excusado.
- Menos!! – resopló – mira… lo lamento por Harry... pero esto es algo que…
- Harry y yo volvimos! – le salió de la boca sin saber qué diablos la obligó a decirlo. Hermione la miró a los ojos… y su rostro denotó sorpresa.
- Qué?
- Que… Harry y yo volvimos… por eso regresó y… bueno me dijo que me seguía amando y que no podía soportar el no estar cerca de mi… y entonces me besó y me dijo que jamás dejaría que me escapara de su lado y me dio las llaves de su departamento para que nos mudáramos juntos como lo habíamos planeado y que mas adelante se verá… - dijo esto de sopetón porque si frenaba en algún momento, la mentira se descubriría.
- Me estás jugando una broma… –
- No! – dijo mas roja – mira, aquí tengo las llaves – le mostró un pequeño llavero con forma de snitch, del que colgaba un manojo de llaves… - esta es la de la entrada, y esta es la de la casa… ves? te lo dije, ya vivo con Harry desde hace dos días!!
- Felicidades!!! – dijo ella con lágrimas en los ojos – me alegro por ti…
- Pero no sé por qué te lo digo, si tú no quieres venir a nuestra cena…
- Ginny… - dijo mirándola. La pelirroja se levantó – comprende que…
- No sé por qué te niegas… - la miró – a Ron no le importa que tu estés… le da lo mismo… – se iba.
- Qué?
- Ya me oíste… que a Ron le vale gorro que tu vayas... lo que le importa es compartir una cena con Harry…
- Así que no le importa… – dijo pensando mas para ella que para responderle a la pelirroja. Esta sonreía. Hermione había caído. – así que a él no le importa… claro… si nunca le importó…
- Hermione debo irme…
- Cuándo es la cena?
- El sábado – dijo inexpresiva – por qué preguntas?
- Creo que no debería dejar a Harry plantado por no ver a Ron… aparte si no voy, le estoy dando la importancia que él no se merece… si, Ginny, anótame para esa cena!
- Pero no vayas con Krum… solo queremos estar los amigos cercanos…
- Okay – dijo volviendo a los papeles – y felicidades por ti y Harry!!
- Gracias – cerró la puerta y salió presurosa… debía hablar con Harry… había metido una vez mas la pata… "Por qué se te ocurrió decir esa noticia? Acaso… Harry pensará que estoy… mejor no digo nada… pero tengo que avisarle… si, porque si Hermione decide ir… y no estoy viviendo allí… Merlín!! Quien me manda a mi a decir semejante bobada!!"
Harry llegó al Cabeza de Puerco, lugar donde Ron se la pasaba la mayoría de las veces, ahogando sus penas en alcohol. Al entrar el mismo tabernero de aspecto desagradable que vio por vez primera allá por su quinto año en Hogwarts, estaba parado frente a la sucia barra, limpiando un vaso con un trapo ennegrecido por la mugre. Respiró profundamente. Parecía que el tiempo se había detenido… nada había cambiado en ese bar. Echó un vistazo fugaz a todas las mesas… había aprendido que en ese lugar no era conveniente ver detenidamente a los comensales, si no querías tener problemas. A lo lejos... cerca de una ventana que no dejaba entrar la luz de la calle, debido a la suciedad que la tapaba, vio la cabellera rojiza de su amigo. Se acercó al tabernero y le pidió una cerveza, la pagó y lentamente fue al encuentro de Ron. Este mirando un punto fijo en la pared, no se percató de su presencia hasta que le habló. Harry agradeció que su amigo no estuviera borracho... Aun.
- No se vería mal que un auror del ministerio esté bebiendo en horarios de trabajo? – dijo divertido. Ron se dio vuelta como para matarlo, y cuando se dio cuenta quien era, se levantó de golpe con una inmensa sonrisa.
- Harry!! – dijo y se abrazó a su amigo – cuanto tiempo sin vernos!!
- No tanto!! – dijo contento. Había necesitado tanto de Ron este último año, que ahora no quería dejar de abrazarlo. – Cómo estas mi amigo?
- Aquí – dijo separándose – estoy viviendo…
- Pues no parece! – dijo en tono de reproche.
- Harry… no nos vemos desde hace un año, no vengas con ganas de reprenderme por mi forma de ser…
- Tu no eres así Ron – dijo serio – desde cuando te pasas la vida de borracho?
- Si yo te contara… -dijo amargado.
- Pues, a eso vine!! – dijo dándole una colleja – Llegué el lunes, voy directo a verte y… alguien me dice que te pasas los días en los bares… borracho y que no vas a trabajar!
- Supongo que ese "Alguien", tiene pecas en la cara y el cabello rojo"! – dijo enojado.
- Está preocupada por ti. – dijo serio – No sabes… fui testigo de la furia de Kinsley hacia ella, porque aunque no lo quiera… ella ha estado tapando tus ausencias…
- Desde cuando eres su defensor? – Harry se puso colorado – Y se hablaron al fin? De seguro te dijo el por qué de mi actual conducta… Si de algo estoy seguro es que Ginny es una bocona!!
- Ey – dijo ofendido – perdona a tu hermana por querer tu bien! Y si, me dijo por qué estabas así… – Ron, tomó un trago de Whisky y miró hacia la pared, llena de grasitud – Pero honestamente…
- Qué sabes tu? – dijo con los ojos lagrimosos – acaso tu sabes que es lo que se siente ver que tu novia, sale del brazo de su antiguo…
- Vamos!! Krum no fue nunca novio de Hermione!!
- Pero se besaron!! Es lo mismo… - tomó otro trago – ahora comprendo a Ginny…
- Será mejor que dejes eso…
- Y ahora ella se ve con Krum… van de la mano… sonriéndose, alguna que otra vez, los he visto a punto de besarse… - golpeó la mesa – no tengo el valor de verla besar a otro hombre… me aparezco en un bar, tratando de olvidar… lo entiendes Harry? – lo miró.
- Si… lo entiendo… pero no debes hundirte en el alcohol… vamos… acabo de regresar… mira, por qué no vamos a tu casa?
- No quiero llegar a mi casa… allí todo me recuerda a ella…
- Deja la bebida… ve a trabajar, así no ganas nada!!
- Gano estar perturbado y no pensar en ella… en ella, en brazos de ese energúmeno!! – su mandó otro trago – los odio!!
- No es verdad… – le quitó el vaso – mira…
- Viste a Ginny? – Harry se puso rojo, y asintió - y qué pasó?
- Quedamos bien… digo …
- Qué quieres decirme?
- Bueno… haré una cena de bienvenida… y quiero que mis amigos estén conmigo… ya aceptó Ginny y Hermione…
- Que? – dijo en voz alta – acaso crees que voy a estar en el mismo techo que esa desvergonzada?
- Vamos Ron, no es para…
- No es para tanto? – dijo golpeando otra vez la mesa – esa me engañó como un idiota… ahora anda revolcándose con Krum… se fue a Venecia con él sabías? A la ciudad romántica… de seguro pasearon en góndola a la luz de la luna… apestan!
- Basta…- dijo Harry mirando alrededor. Se notaba que algunos comensales estaban molestos por los gritos de su amigo – van a echarnos… - dijo en un susurro.
- Y tu pretendes que yo esté… en el mismo techo que ella… no, lo siento Harry no puedo.
- Pero… hace un año que no estamos juntos… han pasado muchas cosas… y quisiera contarles mi vida en Estado Unidos… de todo lo que me ha pasado… vamos no seas mal amigo!!- dijo nervioso.
- Lamento no poder acceder a tu petición Harry – dijo serio – pero hay cosas que no las tolero… y verla… al lado de ese mequetrefe…- suspiró – todavía no estoy preparado para eso.
- Pero nadie vendrá!! Será como antes… los cuatro solos… por favor amigo – ya no sabía que decir, y Ron que no se ablandaba.
- No. Ya te lo dije, es categórico… nada en el mundo me hará ir a esa cena…
- Ni si quiera para festejar mi felicidad con tu… hermana? – dijo sin pensar. Se estaba metiendo en un terreno en el que se iba a hundir rápidamente, pero toda mentira valía la pena para unir a sus dos amigos.
- Que? – dijo abriendo los ojos – aclárame eso por favor!!
- Bien… - suspiró – Llegué el lunes porque no podía estar un minuto más sin tu hermana… este año ha sido una tortura, intenté olvidarla pero no he podido… llegué con la excusa de verte y… bueno pasé por su oficina y ahí estaba, preciosa con ese uniforme de Auror que la hace verse una fiera sexual...
- Harry, es mi hermana!!
- Lo siento, es la verdad… así que me senté indiferente, aunque por dentro me moría por besarla – Ron rió – así que bueno… le pregunté por ti, entonces ella me dijo que… que… lo que sabes, y cuando yo me iba, me tomó del cuello y me dio un tremendo beso y me rogó que volviera… y bueno esa es la historia… yo le di las llaves de mi departamento y vivimos juntos, como lo habíamos planeado hace un año – respiró – entonces, esta cena la hacemos para darles la noticia, y bueno ponerle el anillo y ver que sucede, pero veo que tu eres un egoísta que piensa solo en ti!! – se levantó – gracias por no querer compartir este momento tan feliz con nosotros, amigo!
- Harry… -dijo mortificado.
- No, no te molestes… - suspiró - seremos tres para la cena, porque Hermione aceptó gustosa.
- Que?
- Que a Hermione le importa un comino que tu estés… después de todo deberías aprender de ella que ya no le importa tu relación contigo… la enterró en el pasado y vive su vida bien… qué tienes tu? sólo un vaso de compañía… bien debo irme.
- Así que Hermione va?
- Ya te lo dije, no puso objeción para ir... comprende que nuestra felicidad es la protagonista en la cena… y ya te dije, no le molesta estar contigo en mi departamento… dice que ya pasó de esa relación.
- Así que dijo eso… – rompió el vaso – bien… - dijo sereno – voy… cuándo dices que es?
- El sábado – dijo rojo – y te pido, que no vayas con Lavender… Ginny no quiere, y le hizo jurar a Hermione que no irá con Krum… no quiero que mi pecosita, pase un mal momento… así que por favor…
- Iré solo, no te preocupes... – se levantó, pagó la bebida y salió – creo que tienes razón – dijo Ron – no debería darle importancia a mi relación con Hermione – Harry lo palmeó – eso ya es pasado. Te veo el sábado… y felicitaciones…– y desapareció.
- Y ahora Ginny va a descuartizarme!! Como se te ocurrió decirle que… Será mejor que la busque y le diga mi conversación con su hermano… tengo que prevenirla… No, si solo tu Potter te metes en cada una… - y con un silencioso crack desapareció.
Llegó a su departamento ese viernes, preguntándose cómo diablos se había metido en esa absurdo plan… Si debía ser sincero, el plan del principio estaba bien… era invitar a Ron, solo eso… Ginny se encargaría de Hermione. Pero se preguntó por qué diablos no habían pensado en una excusa perfecta? Si el plan A fallaba, no era lo usual tener un plan B? "Como no se le ocurrió a Ginny decirme algo al respecto? Porque a mi no se me hubiera ocurrido nada… mira como la embarraste por tratar de…" Un ruido dentro de su casa lo alarmó… tomó la varita y al ver una sombra en la cocina, no lo pensó dos veces…
- Expelliarmus!! – dijo seguro, y el rayo fue a dar en la mano del supuesto atacante.
- Ahhh!!! – dijo una voz femenina, y acto seguido se escuchó el ruido de una taza cayendo y rompiéndose en mil pedazos – Qué se supone que haces, Potter?
- Qué se supone que haces tu, en mi casa… a oscuras!! – dijo dejando la varita, y encendiendo la iluminación. – y cómo entraste?
- Eh… - dijo roja - estaba preparándome un té… y bueno, estaba a oscuras porque no me gusta el color de esa luz… es demasiado blanca y cómo entré… tengo las llaves!!
- Si, pero te las di para que entraras mañana!! No hoy a la noche!
- Disculpa!! – dijo moviendo la varita y reparando la taza, mientras limpiaba la mancha de té en el suelo – termino con esto y me voy.
- No lo dije para que te fueras… - dijo quitándose la chaqueta y lanzándola descuidadamente, a un sofá que había comprado durante la semana.
- No la dejes ahí! – dijo ella seria – para eso es el perchero!!
- Es mi casa no? – dijo ofuscado.
- Bien, has lo que quieras… – dijo y fue a dejar la taza en el fregadero. Harry bufó, pero sin decir nada, tomó la chaqueta y la colgó en el perchero – Ahora me voy.
- Para qué viniste? – dijo sentándose y levantando los pies sobre la mesa de café.
- Saca los pies de ahí! – dijo dándole un golpe - siéntate derecho, vas a lastimarte la espalda!
- Bien… viniste a decirme cómo debo estar en mi casa?
- No hace falta que lo recalques a cada rato! – dijo sentándose – se que es tu hermosa casita…
- A qué viniste?
- Mira… vine porque cometí un error.
- Bien… yo también... – la miró – a qué te refieres?
- Bueno… -dijo colorada – el plan no resultó como pensaba y entonces tuve que optar rápidamente por un plan B.
- Ah… - dijo apagado. Por alguna razón, pensaba que Ginny le pediría disculpas por lo pasado hace un año – Bien… a mi no me fue bien tampoco… lo bueno es que atrapé a Ron antes de la borrachera, así que… como no aceptó a la primera., tuve que optar por un plan B.
- Bien… pero creo que el mío fue descabellado, lo dije sin pensar… digo no quiero que creas que…
- Si el tuyo es descabellado el mío es… espeluznante! Pero bueno, fue lo primero que también se me ocurrió y no quisiera que pienses mal…
- Qué dijiste?
- Qué dijiste tu?
- Bueno… - dijeron los dos a la vez – Le dije a Hermione/tu hermano – se miraron, para darse el turno para hablar – Que tu y yo habíamos vuelto… - sus ojos se abrieron – QUE?
- Habla primero tu – dijo Harry – Qué le dijiste a Hermione?
- Te lo dije, fue sin pensar… pero a ti como se te ocurrió que tu y yo… - dijo roja, y furiosa porque recordó la palabra que había dicho Harry al hablar de su plan B. "Espeluznante"… "Acaso es espeluznante pensar en volver conmigo?" – Hermione estaba muy reticente a aceptar…a si que… no tuve otra opción!
- Claro – dijo él también enojado, porque también recordó la palabra descabellado, que había usado Ginny para describir su plan B. "Acaso es descabellado para ti, pensar en volver?" – bueno… qué haremos?
- No lo sé…
- Pero tu eres la experta en planificaciones de este tipo!! – dijo poniendo un pie en la mesa.
- Te dije que no pongas los pies en la mesa!! – dijo furiosa – No se me ocurre nada… a menos que…
- Qué piensas?
- Pienso que deberíamos fingir… de todas maneras es solo una noche no? Sólo el sábado… y bueno, no habrá problemas… es solo… - miró sus ojos, y sus labios. Si tenía suerte podría besarlo mañana a la noche, cuanto quisiera… Claro, siempre valiéndose que todo era mentira y que sólo lo hacía por salvar el amor de su amiga – fingir que somos el uno para el otro – dijo y bajó la mirada.
- Si… - dijo él, algo cortado – podemos hacerlo por una noche no? Fingir… - su mirada se perdió en el gran ventanal… cómo sería fingir amor? Si solo con mirarla le brotaba por los poros todo lo que sentía por ella. Miró su cuerpo… al menos tenía una noche para abrazarla y sentirla cerca – creo que no habrá problemas… - Ginny se levantó del sofá y se ponía la chaqueta dispuesta a irse, cuando alguien tocó el timbre de la puerta insistentemente – Quién diablos será a esta hora?
- Quizás tu vecina volvió de su viaje a Los Ángeles… -dijo mordaz. El no entendió lo que quiso decirle, y fue a ver quien era… posó su ojos por la mirilla y se puso blanco.
- Mierda!! – susurró.
- Qué? – dijo ella acercándose – quién es? – la miró desesperado.
- Es… es…
- Quién? – dijo ella intrigada.
- Ginny? – dijo una voz femenina. La pelirroja abrió los ojos y se tapó la boca para no gritar de los nervios – Ginny estás ahí? – y su voz sonó algo nerviosa, y quebrada – por favor, amiga… ábreme!!
- Es Hermione! – dijo en un susurro a Harry que se había quedado apoyado en la puerta tomando aire – que vamos a hacer!! Yo... no…
- Bueno ya estás aquí no? – dijo él reaccionando – creo que tendremos que fingir un rato esta noche… y mañana…
- Pero…
- Pero no es nada del otro mundo, no? Eres auror… estás preparada para hacer una escena… puedes actuar bien…
- Eres... – Se miraron a los ojos.
- Ginny – dijo la atribulada Hermione – ábreme Por favor!! Necesito de mis amigos!!
- Qué le habrá sucedido?
- Ábrele…- dijo Harry, yo iré a la habitación… y fingiré salir de allí y bueno… ábrele!! – dijo y dando dos zancadas se metió en el cuarto. Ginny respiró profundamente tratando de serenarse y abrió la puerta, con cara de preocupación. Y se le cayó la boca cuando vio a su amiga, llorando y con una maleta en la mano.
- Hermione? – dijo blanca – qué haces aquí?
- El señor de la puerta me abrió… - dijo y se lanzó a los brazos de su amiga, largando la maleta – ayúdame por favor!!
- Qué ha sucedido? – preguntó separándose y mirando la maleta – qué haces con esa maleta?
- Puedes darme un té? – dijo ella acongojada.
- Si, pasa… Hermione, perdona el desorden pero es que… recién nos mudamos y… - de la habitación salió Harry, el torso desnudo, con un jeans demasiado apretado y descalzo – Ginny al verlo casi tropieza con la maleta… mas sexy no podía encontrarse.
- Ginny… cariño, quien era? –se detuvo en seco al mirar la maleta… luego miró a Hermione… y sonrió. – Hermione?
- Ay, Harry!!- dijo ella lanzando un sollozo y abrazando a su amigo – esto no me lo esperaba!! Que alegría volver a verte!! – decía mientras las lágrimas le mojaban el pecho a su amigo. Harry miró alarmado a Ginny que todavía no se reponía de la impresión de verlo semidesnudo… levantó la mirada colorada y vio que él le señalaba la maleta. La pelirroja solo se encogió de hombros.
- Que alegría verte amiga – dijo Harry – pero mira que hermosa que estás!!
- Eres… Wow! – dijo mirándolo bien – veo porque mi amiguita se arregló contigo – Ginny vino toda colorada, desde la cocina con una taza de té, y se la ofreció a Hermione que se sentó en la butaca. Harry estaba sentado en el sofá – estás hermoso!!
- Ey… vas a hacerme ruborizar… - dijo él sonriendo.
- Está linda tu casa… – dijo Hermione mirando para todo el lugar, hecho que aprovechó Harry para decirle a la pelirroja con la mirada que se sentara a su lado. Ella colorada, asintió y se sentó bien lejos… pero Harry, la asió del brazo y casi la sentó en sus piernas – Pero tu estás mejor!!
- Hermione… -dijo Ginny – sabes que no soy del tipo de chica que no le importa que le digan cosas a mi novio! – él la apretó de la cintura y le dio un beso en la mejilla.
- Pero tu debes estar segura de que solo soy para ti – "Ginny, no te derritas es solo una mentira… fingir… fingir… Que dura es la vida"
- Si... – dijo mirándolo a los ojos, se veían tan lindos esas esmeraldas de cerca – pero aun así… no quiero que nadie mire lo que es mío – y se acercó dubitativa, Pero Harry comprendió la intención y le dio un suave beso en los labios.
- No coman frente de los pobres! – dijo Hermione y lanzó una carcajada – veo que vuelven a ser los de siempre… todo el tiempo pegados!!
- Bien… - dijo Harry carraspeando. La sensación de besarla había sido única… miró a su amiga – A qué debemos tu incursión en nuestro nidito? – sonrió divertido.
- Harry… -dijo Ginny colorada, aun no repuesta de semejante beso – no seas grosero. – miró a su amiga – Qué ha sucedido Hermione?
- No sabes… - emitió un sollozo – me fui directamente desde el aeropuerto al Ministerio… por lo de mi viaje a Venecia.
- Si, lo sabía – agregó Ginny.
- Pero cuando llegué a mi departamento… - bufó – resulta que el imbecil de Ronald. cambió la contraseña?
- Y?
- Y dónde crees que voy a dormir? No tengo a donde ir!!
- Por qué no te fuiste a la casa de tus padres? – dijo Harry.
- Porque ellos piensan que Ron tiene razón en todo lo que piensa!! – dijo roja de rabia. – y yo no voy a ir para escuchar el sermón de mis padres sobre lo bueno y hermoso que es Ronald Weasley!!
- Bien… - dijo Ginny, que aun no se soltaba del cuerpo de Harry - entonces… hubieras ido a casa de mis padres!
- Pero… no quedaría bien… aparte tu madre me ha hecho cara fea el otro día que fui a verla… creo que es a causa de la noticia… de que salgo con Víktor.
- Eso ha estado apresurado de tu parte Hermione… -dijo Harry en tono de reproche – Digo… das a pensar que Ron tenía razón al creer que lo engañabas con…
- Tu estás de su parte? – dijo levantándose roja y ofendida.
- No!! – dijo él tratando de calmarla.
- Pero… Yo nunca engañé a ese idiota… solo estaba ayudando a Víktor…
- Y cuando te vio Ron… acaso no pensaste… digo, sabes que Ron es algo celoso cuando se trata de ti! – dijo su amigo.
- Definitivamente estás de su parte! – chilló Hermione.
- No… solo quiero que entiendas… es lógico que alguien piense que Ron tiene razón… – miró a Ginny – no cierto cielo? – Ella asintió por inercia más que por darle la razón… no había escuchado ni una sola palabra de la conversación, porque estaba mirando la parte del pantalón que a Harry se le ajustaba mas… debajo del cinturón… - Entonces, él te ve, saliendo del brazo con Krum… piensa lo peor… terminan la relación y al otro día, se entera que eres la novia de Krum!!
- Tu no me entiendes… acaso Ron no está con Lavender?
- El lo hizo porque es un tonto – dijo Harry – Pero tu eres mas cerebral y estás comportándote como una niña caprichosa…
- Bueno… - dijo levantándose nuevamente – veo que aquí no me van a ayudar.
- No te pongas mal… ni te enojes – dijo Harry tomando la maleta – Solo te estoy exponiendo mi punto de vista... si, Ron es un maldito celoso… pero tu no lo ayudas en nada para superarlo… - la miró – supongo que no tienes donde ir…
- No… las cuentas en el banco eran en común… no podemos sacar dinero sin el permiso del otro… así que casi no tengo dinero para rentar un cuarto…
- Eh… Harry… - dijo Ginny. El la miró – podemos hablar un segundo? – él asintió – discúlpanos Hermione – lo llevó hasta la habitación.
- Qué sucede Ginny? – ella cerró la puerta, serena y se dio la vuelta para mirarlo.
- Primero… ponte algo decente y tápate!! – dijo roja – segundo estás tratando de hacer que esto funcione? Porque lo que dijiste…
- Mira… solo estoy planteando mi punto de vista…
- Que pena que no expusieras ese punto de vista hace un año Potter – él bajó la mirada… - lo que quiero preguntarte es, qué diablos tratas de hacer?
- Es obvio que ella vino por ayuda!!
- Pero te das cuenta que quiere quedarse aquí? – dijo ella alarmada
- Si… pero eso que tiene que ver con el hecho de que… - la miró – ay!! – se golpeó la cabeza – se supone que vivimos juntos!! Entonces…
- Entonces… significa que si ella se queda, yo debo quedarme también! – "Fantastico", pensó Harry – y no solo eso… debo compartir el cuarto contigo!! – "La vida no puede darme mejor regalo!!" pensó nuevamente – Por lo que… debemos decirle que se vaya.
- Qué? – dijo ofendido – no creo que sea tan asqueroso pensar en dormir conmigo?
- No se trata de dormir… - dijo colorada.
- Tu no quieres dormir? – dijo él arqueando una ceja.
- Sabes a lo que me refiero! – dijo golpeándolo en el brazo – ella no puede quedarse aquí!!
- Pues entonces ve tu y díselo!! Yo no quedaré como el malo de la película!!
- Yo tampoco!! – dijo ella.
- si tu no quieres decírselo y yo tampoco… Hermione se queda.
- Pero debemos dormir en esa cama?
- No… quédate tranquila… puedo hacer aparecer un colchón y dormir en el suelo… tu dormirás solita… sin nadie que te moleste!! – dijo enojado y abrió la puerta. Ginny se quedó muda sin decir nada…
- Bien… - dijo Hermione – dónde dormiré?
- En el cuarto de huespedes… - dijo Harry – Hermione… bienvenida a nuestro hogar.
- Gracias Harry… no podía esperar menos de ti.
- Ayuda a acomodar a Hermione… cariño – dijo Ginny desde la puerta de su cuarto. Harry la miró y contuvo el deseo de acercarse y darle un beso – yo prepararé la cena…
A las diez de la noche comenzó una tormenta, que en el último piso del edificio parecía sentirse peor de lo que realmente era… el viento hacía golpear el agua contra las ventanas y los relámpagos se reflejaban en los ventanales dando al departamento una imagen terrorífica… Ginny acomodaba las sábanas en la gran cama, que había en la habitación de Harry, mientras este, movía sin ganas la varita y hacía aparecer un colchón, para dormir cómodamente en el suelo. Miró a la pelirroja. Tenía un pijama para nada sugestivo, de shorts y una remera con una inscripción a la altura de los pechos que decía "Bite me". Sonrió con malicia, diciéndose para si, con qué ganas le haría caso al letrero. Ginny miró a su antiguo novio… vestía un pantalón pijama de algodón, cuya tela, demasiado delgada, se pegaba en algunas partes de la anatomía masculina…. Suspiró… la noche no iba a ser fácil, con él tan cerca, y además esa tormenta tan fea… Terminó de arreglar la cama y se quedó mirándolo. El acomodó como pudo unas sábanas sobre el colchón y se quedó mirándola también… solo un segundo, y sus rostros se tiñeron de rojo. Ginny le alcanzó una almohada.
- Gracias – dijo Harry, tomándola al aire y tirándola al descuido en su improvisada cama. – bonita noche… – agregó mirando hacia la ventana – parece que va a caerse el mundo…
- Si – dijo ella, y apartó las sábanas para acostarse – esto de Ron y Hermione es un real fastidio…
- No te quejes! – dijo él – al menos tu dormirás en una cómoda cama…. – ella lo miró acostarse sin ningún reparo en el colchón.
- Lamento haberte escrito… - dijo apenada.
- Por qué dices eso? – le preguntó, sentándose para verle la cara.
- Si no te hubiera escrito, estarías tan cómodo en tu vida…. En Estados Unidos… - se acostó.
- De alguna manera me hubiera enterado de la situación que me trajo aquí… y hubiera vuelto.
- Si, pero al menos tendríamos mas tiempo para pensar mejor el plan…
- No está resultando tan mal, no crees? Digo, al menos estamos algo encaminados… solo debemos ver los problemas anexos… y tratar de solucionarlos de la mejor manera… es decir, ahora hemos resuelto bien el que Hermione llegara a la casa sin avisar… está bien dormidita...
- Gracias a Merlín, - dijo ella – no la soporto cuando se la pasa hablando mal de mi hermano.
- Si, es algo fastidiosa…- dijo Harry, con los brazos por debajo de la cabeza y mirando el techo.
- La entiendo… pero es que… yo sé que mi hermano es demasiado impulsivo… pero no soporto que alguien diga algo de él cuando no está presente y no puede defenderse.
- Coincido contigo – Se quedaron un momento en silencio. El ruido de la lluvia que caía afuera era lo único que se escuchaba en el cuarto.
- Aun pensando que Ron es celoso… - dijo ella con una voz algo nasal – Creo que Hermione, no debió aceptar ser la guía de Krum.
- Yo… no lo sé… quizás hubiera sido mejor que se lo dijera antes…
- O al menos consultárselo, no? – dijo ella, y Harry se quedó pensativo un rato. "Diablos… viéndolo desde esa perspectiva, Ginny tenía razón… maldición! Debí haberle hablado del departamento y de mi encuentro con Cho…" Suspiró - Pero creo que ya todo lo que podríamos pensar es en vano… lo que pasó no se puede solucionar…
- Tienes razón – dijo él abatido.
- Pero al menos podemos hacer el intento de recomponerlo, no? – "Está hablando de lo nuestro, o lo de Hermione y Ron… ay pelirroja si te explicaras mejor", pensó Harry. Ginny se movió en la cama hacia un costado y se arropó - deberías pensar en comprar cortinas… - dijo.
- Que? – Preguntó él, saliendo de sus pensamientos.
- Que deberías comprar cortinas… prácticamente no se puede dormir con la luz de los relámpagos… imaginate cuando amanezca… el sol te dará de lleno en la cara…
- Tienes razón – suspiró.
- Si… definitivamente deberías pensar en esas cortinas de terciopelo… de un color rojo sangre… pegaría perfecto con el color crema de las paredes, no crees? Además, al ser de un género más grueso, impedirá, que te despiertes temprano en la mañana…
- Si… - dijo con una sonrisa en sus labios. "Al final, estas decorándolo a tu manera…"
- Hasta mañana, Harry.
- Hasta mañana – "si pudiera te daría un beso", pensaron los dos, y rápidamente se durmieron.
La tormenta siguió abatiéndose durante la noche… parecía que el cielo fuera a caerse de los relámpagos y truenos que hacían vibrar el edificio, situación ajena para Harry y Ginny porque ellos dormían plácidamente, cada uno en su cama.
Ginny había sentido frío en algún momento de la noche… y se mordió la lengua, cuando pensó que podría pedirle a Harry que la abrazara… como solía hacerlo algunas noches en la madriguera, en los momentos que compartían clandestinamente la cama. Pero luego se reprendía… él no estaba ahí para abrazos… venía a cumplir con el plan… que desgraciadamente no era para unirlos a ellos, sino a sus amigos. Con esa desesperación y lágrimas en los ojos se había dormido.
Harry estuvo mas inquieto, y no dejaba de dar vueltas. A pesar de que el colchón era mullido y confortable, la cercanía con Ginny lo molestaba considerablemente. Y no era porque la pelirroja roncara, como solía hacer su hermano. Lo molestaba el no tenerla entre sus brazos… durmiendo embriagado por el perfume de su cabello, y acariciando la suavidad de su piel. Dio unas vueltas mas en su improvisada cama y después de un rato, se durmió.
A eso de las tres de la mañana, un golpeteo insistente hizo que Ginny abriera los ojos con desgano, y maldijo al granizo que quizás estuviera cayendo y golpeaba en esos enormes ventanales… cerró los ojos y siguió durmiendo.
Cinco minutos después, Harry entreabrió los ojos, porque un golpeteo suave, le interrumpía el sueño que tanto le había costado conciliar… pero se convenció que era el viento golpeando algo fuera, y volvió a poner la cabeza sobre la almohada… Dos minutos después, el golpe fue seco y fuerte, tanto que los hizo sentarse de golpe.
- Harry? – dijo Ginny
- Fuiste tu? – dijo él aun adormilado –
- No… - dijo ella algo asustada.
- Duérmete entonces… - dijo él suavemente – debe ser la lluvia…
- Si… tienes razón – dijo ella convencida y se acostó. Fue cuando esta vez pudieron detectar el golpe que escucharon… y alarmados se dieron cuenta de que venía de la puerta de la habitación. Se miraron sin saber que decir…
- Chicos… - dijo la voz de Hermione – ábranme por favor…
- Hermione!! – dijeron los dos alarmados y rápidamente se levantaron de sus camas.
- Si soy yo… ábranme por favor…
- Qué vamos a hacer? – dijo ella asustada en un tono bajo de voz – se supone que estaba durmiendo!!
- Yo también lo supuse! – dijo él- Y ahora qué querrá?
- Si nos quedamos aquí no lo averiguaremos! – dijo ella.
- Bueno…vamos a abrirle – iba hacia la puerta.
- Harry!! – dijo nerviosa – se presume que dormimos juntos en la cama… y… el colchón?
- Cierto!! – con un movimiento de varita, lo hizo desaparecer – bien… ahora debemos recurrir al cambio de vestuario…
- Qué? – dijo sin entender… y menos entendió cuando Harry se subió a la cama y sin decirle nada, le tomó el peló y la despeinó completamente – qué se supone que haces?
- Pues… -dijo colorado – se supone que estamos juntos hace poco, no?
- Si… - dijo dudando de la salud mental de Harry.
- Bueno… y que debemos recuperar el tiempo perdido… si te ve demasiado peinadita comenzará a dudar… tu sabes como es Hermione!! – ella se puso roja - debemos parecer que le hemos dado al sexo sin asco…
- Eres un idiota! – dijo - pero creo que tienes razón…
- Quítate la remera... – dijo enérgico.
- Que? Ni loca!!
- Abran por favor!! – dijo Hermione asustada.
- Espera Hermione! estamos desnudos – dijo él y Ginny le dio un golpe.
- Acuéstate en la cama y yo voy a atenderla!! – dijo enojada. El sonrió con picardía. Cuando abrió la puerta vio a su amiga con lágrimas en los ojos.
- Perdonen que los haya molestado… - dijo y miró a Harry – Por favor Harry ponte un pijama! – Ginny miró hacia la cama y vio a Harry en bóxers de color blanco… demasiada información, pensó ella "Merlín, en qué momento se desnuda?". El estaba con los brazos hacia atrás de la cabeza y cruzado de piernas sobre la sabana.
- Perdona Hermione... pero estoy en mi cuarto!! – dijo tratando de sonar molesto por la interrupción.
- Lo siento de verdad… pero quisiera, si no es molestia dormir en este cuarto.
- QUE? – dijeron los dos.
- Que si puedo dormir con ustedes…
- En la cama? – dijo Harry colorado… esa situación nunca se la esperaría… Miró a Ginny, que había quedado muda de la impresión de verlo en calzoncillos… y pálida por el pedido de su amiga.
- A ver… - dijo Harry – estamos hablando de que quieres dormir con nosotros en la cama?
- No tonto!! – dijo ella risueña – yo muevo mi varita – lo hizo – y hago aparecer una cómoda cama… y ustedes duermen tranquilitos en la suya.
- Te diré que con Ginny nunca duermo tranquilo Hermione – La pelirroja agradeció que el cuarto estuviera a media luz para que no la vean tan colorada.
- Harry… - dijo en un jadeo - no puedes Hermione…
- Por qué? – dijo angustiada – no los molestaré… es que la tormenta me asusta… y Ron – sollozó – él me abrazaba en los días de lluvia
- No hay problema… - dijo ella resuelta - llámalo y pídele que lo haga.
- No lo haré!!
- Entonces quieres que lo haga Harry, o yo?
- No!! – dijo molesta – solo quiero dormir acompañada… duerman ustedes y yo me quedaré aquí - se quitó la bata y se acostó en su cama lejos de la ventana – vamos!! – les dijo – vuelvan a acostarse, no se apenen por mi - y se arropó. Ginny miró a Harry y este la miró como no sabiendo qué hacer. Fue cuando la pelirroja se dio cuenta que no tenía opción, y lentamente se metió en la gran cama. Se quedaron en silencio, mirando hacia el techo y luego voltearon para mirarse… era la primera vez en un año que estaban tan cerca. Pero ella rompió el contacto y se dio vuelta dándole la espalda. Harry, miró la delgada figura que se dibujaba con la sabana y suspiró, rogando que Hermione y Ron arreglaran sus asuntos rápidos, porque esa tortura no la soportaría mucho tiempo.
La mañana encontró a Harry aspirando un suave aroma de flores silvestres, mientras una brisa cálida le acariciaba el cuello. Sonrió entresueños… tenía esa sensación de bienestar que sólo sentía estando en la madriguera… y luego sintió la suave caricia de una pequeña mano, que se movía peligrosamente desde su pecho hacia abajo… los suaves dedos, dibujaban mil y un ilusiones en su estómago, y se detenían con sensualidad, a la altura del elástico del bóxer… fue cuando abrió los ojos, y se dio cuenta… el aroma de flores silvestres, venía del cabello de Ginny… la cálida brisa, de su boca, que estaba peligrosamente pegada a su cuello, y la suave caricia de sus dedos… abrió los ojos como platos al sentir que la mano de la pelirroja estaba a punto de burlar la defensa del elástico de sus calzoncillos… y estaba a punto de tocar… Se movió incómodo, pero ella, aun dormida, no se amilanó y lo atrajo hacia ella, con las piernas, enroscándolas en las suyas… Se quedó quieto… tratando de contener la respiración, conciente de que si alguno de los dos se movía… perdería todo el control y al diablo con el enojo… no habría nadie que lo detuviera… Estuvo así, sintiéndola cerca, al menos diez minutos... eternas horas para él de satisfacción. Recordó a Hermione, y alarmado trató de divisarla en su cama… la castaña al parecer ya se había levantado. Un ruido de platos y ollas en la cocina le hicieron saber que ella se encontraba allí, al parecer haciendo el desayuno. Al rato golpeó la puerta.
- No quiero resultar molesta… – dijo la voz de Hermione – pero el desayuno está listo!!
- Bien... – dijo Ginny - déjame dormir un segundo más… - y se abrazó mas a la humanidad de Harry – siempre es bueno dormir contigo…- y sonrió. Harry se sintió morir.
- Ginny… - tragó saliva – despiértate, por favor…
- Déjame dormir… te juro que después te lo compenso…
- Despierta ahora! – dijo alterado, fue cuando ella abrió los ojos y lo vio, a solo un palmo de su cara y gritó, para alejarse de su cuerpo con tanta mala suerte que no se dio cuenta que estaba casi al borde de la cama y cayó de bruces al suelo, con sábanas y todo. Al levantarse, parecía una gran oruga queriendo salir de su canasto, envuelta en la sabana, y se dio cuenta que había dejado destapado a Harry que, algo rojo, trataba de no darle importancia al asunto.
- Por qué no me despertaste!! – dijo enojada – por que no me dijiste…
- Hace varios minutos que desperté y trataba de hacer lo mismo contigo, pero tú eres igual a Ron cuando duermes...
- Claro… y por eso tenías que apretarme a tu cuerpo, no?
- De qué hablas – dijo enojado – tu eras la que me tenía a garrado de los pies!!
- Ah si? Ahora yo te tenía agarrado… y qué mas?
- Me besaste el cuello y quisiste acariciarme el…
- No te atrevas a decir una barbaridad Harry!! como si estuviera tan desesperada…
- Mira yo solo… - se levantó – voy a darme un baño de agua helada.
- Pero…
- Vístete y ve a desayunar… si Merlín nos ayuda saldremos de esto hoy mismo!! – y cerró la puerta con rabia.
La cena estaba prevista para las 7 de la noche del sábado. Ginny y Harry trataron de no verse durante el día, para no tener que fingir arrumacos frente a Hermione, que seguía enfurruñada en una butaca sin querer mover un dedo por su amigo. Ginny preparó todo y fue a darse una ducha… Harry tenía un baño privado que no tenía nada que envidiarle al cuarto de los prefectos de Hogwarts: una tina, donde cabrían al menos dos personas cómodas, le dio una estupenda idea… querría darse una largo baño de inmersión…
Dos horas después, instó a Hermione a vestirse de acuerdo a la ocasión, a lo que su amiga le dijo que de jeans y zapatillas estaba bien… Ginny chasqueó la lengua y no dijo nada… Se puso un vestido negro, que a Harry siempre le encantaba vérselo puesto. Unos zapatos de tacón y en el cuello la pequeña medallita con el dije con forma de rosa que Harry le regaló cuando cumplieron un mes de novios. "Es una rosa, porque ese perfume tiene tu piel" le habría dicho cuando se lo colocaba en el cuello, mientras le daba suaves besos en la nuca… fue la primera vez que se sintió vulnerable cerca de Harry… la primera vez que pensó en ir mas allá de un beso y un abrazo… la primera vez que lo deseó. Suspiró triste, y se levantó para ir a la sala.
Solo verla y se le paralizó el corazón… se había puesto su vestido favorito… ese que la hacía verse una mujer hermosa… y el dije… suspiró amargamente y se acercó para darle un beso en la mejilla, ella corrió la cara y el beso se dio de lleno en los labios. Ginny comprendió que debían fingir… Ron y Hermione estaban allí, uno más lejos del otro con cara de odiarse a muerte. Se separaron y sonrieron…
- Bien… cómo están? – dijo la pelirroja contenta – espero que pasemos una hermosa velada!
- Si, claro... – dijo Ron – pero con algunas personas presentes…
- Coincido contigo – dijo Hermione de manera agria – Cómo esta la Lavandera?
- Lo mismo que Vicky… - contestó rabioso – gracias por preguntar – Ginny y Harry se miraron alarmados.
- Bueno – dijo Harry algo nervioso – por qué no vamos a cenar?
- Si, será mejor terminar con esto cuanto antes… – dijo Ron.
- Vaya, dos en una misma noche… una proeza increíble en ti, Ronald – agregó Hermione burlona.
- Por qué lo dices? – dijo Ron sin entender.
- Pues porque a ti no se te dan más de dos por noche… – dijo ásperamente y en clara doble intención.
- Estamos hablando de otra cosa aparte de los aciertos? – dijo Ginny. Harry abrió los ojos y secretamente le pidió que se callara. Ella se encogió de hombros - Yo solo preguntaba...
- Claro – dijo Ron- porque tu eres de esas que quieres estar toda la noche dándole a los "aciertos"!! – dijo con desdén.
- Qué insinúas?
- Nada… solo decía que algunas…
- Puré? – le preguntó Harry, poniéndole la fuente en la cara. Ron lo miró y la tomó de mala gana, aporreando el puré contra el plato. Harry suspiró, si la cena era de ese tenor toda la noche, sería demasiado penosa.
La comida no resultó tan tensa como pensaban porque afortunadamente, a Ron le encantó la variedad de platos y como estuvo con la boca ocupada todo el tiempo, no pudo meter uno de sus comentarios ácidos cada vez que Hermione emitía una opinión. Después del segundo plato, levantaron la mesa y se dispusieron a comer el postre.
- Bien, cariño… -dijo Ginny, mirando a Harry con una tierna sonrisa en los labios – Me imagino que compraste el postre… -dijo y le abrió los ojos. El embobado con esa sonrisa y esa mirada no contestó nada – Harry… el postre…
- Qué postre? – Preguntó suspirando.
- El postre que te dije que compraras!! – dijo alarmada.
- Ah…eh… ah, el postre!! – dijo sonriendo – no se supone que lo comprarías tu? – y la atrajo de la cintura y la sentó en sus piernas… aunque yo con ganas te comería a ti de postre…- y le dio un beso en el cuello. Ginny se erizó toda.
- Harry…-dijo en un jadeo – tenemos invitados!!
- Si… pero no traje el postre.
- Qué? – dijeron Ginny y Ron.
- Perdonen!! – dijo sereno acariciando la espalda de la pelirroja.
- Pero… no puedo encargarte nada? – dijo ella dándole un colleja – se supone que tenías que comprarlo cuando venías para acá con Ron…
- Perdón!! Me olvidé – dijo sonriente – si quieres...
- Deja... –dijo enojada - en la esquina hay una heladería… si me apuro la encontraré abierta – se levantó fingiendo enojo.
- Ginny cariño, perdona… pero, si quieres, voy a comprar el helado ahora…
- No gracias quédate con Ron y Hermione.
- Si quieres te acompaño – dijo Hermione.
- No será necesario… ya regreso – y cerró la puerta.
- Está enojada en serio Harry – le dijo Ron.
- Por un helado?
- No conoces a mi hermana – dijo Ron tomando un trago de vino - ella quiere ser como mamá… una buena anfitriona, nada dejado al azar… - bufó.
- Será mejor que vaya a buscarla y le pida perdón… - se levantó y buscó la chaqueta – enseguida volvemos.
- Espera Harry!! – dijo Ron tomando la chaqueta – voy contigo.
- Eh… - dijo rojo – no!! No hace falta!!
- Pero por qué no quieres que te acompañe?
- Bueno… - se acercó - verás... Hermione durmió en nuestra habitación anoche y no se ha despegado de nosotros – dijo fingiendo molestia – así, que… me gustaría estar al menos unos momentos a solas con mi mujer… no te enojas? – Ron miró hacia la mesa y vio a Hermione con una expresión indiferente.
- No, vete… sé lo molesta que se pone esa loca. Pero no te tardes mucho, eh? - dijo guiñandole el ojo.
- Bien… siéntete como en tu casa – y cerró a puerta. Caminó rápido hacia el elevador y bajó al lobby del edificio. Allí lo esperaba Ginny, conversando con el conserje.
- Ah... pensé que te quedarías mas tiempo – le dijo, mientras el viejito se marchaba a su casa.
- No... tuve que convencer a Ron para que se quedara…quería venir con nosotros.
- Bien… -abrió la puerta – traes dinero? porque con el apuro me olvidé el bolso.
- Si...- dijo sereno. Al salir a la calle, la brisa fresca la hizo estremecer – tienes frío?
- Si – él sin pensarlo se quitó la chaqueta y se la ofreció
- No creo…
- Vamos… no me hace tanto frío – ella le agradeció y se la puso. Llegaron a la heladería - te apetece comer un pequeño cono para hacer tiempo?
- Si… - miró al vendedor.
- Buenas noches señor, señora – sonrió – qué van a querer?
- Si, buenas noches – dijo ella sonriendo – quiero un cono de chocolate y vainilla y para él, un cono de crema con caramelo.
- Bien… aquí tiene...
- Te acordaste de mis gustos! – dijo complacido.
- No es tan fácil olvidar después de tantos años – se metió el cono en la boca para ahogar un sollozo – espero que esto se arregle por las buenas…
- Y si no?
- Bueno… siempre nos queda el "Obliviate" – sonrieron – aunque después debería hacer demasiado papeleo… - lo miró – ey, tu eres sanador… no hay una poción para desaparecer la memoria a corto plazo?
- Ginny – dijo él tragando el helado – de nada serviría, porque esto pasó hace semanas, la memoria de corto plazo es de hasta 48 horas…
- Ah… lástima – se miraron – qué tal tu vida en Estados Unidos?
- Nada mal...
- Y Cho? – dijo ella con desdén – veo que se ha acostumbrado a la vida en ese país…
- Cho? – dijo confuso – por qué me preguntas por ella?
- Vamos… - dijo levantándose – ella se fue a los Ángeles, para el tiempo que te fuiste tu… acaso vas a negármelo?
- Ginny…
- Será mejor que vayamos al departamento – dijo de manera cortante – ya deben estar a los arrumacos – Harry asintió sin decir nada… - Pero antes, pasaremos por la pastelería – Sonrió – se me antoja comer un enorme y delicioso pastel de crema.
- Tu y tus antojos! – dijo sonriendo, y salieron rumbo al próximo negocio.
Si la idea era dejarlos solos para que arreglen sus diferencias, les había salido todo mal… Cuando llegaron al octavo piso, y se abrieron las puertas del elevador, una corriente de onda negativa, los embargó, o esa fue la sensación que tuvieron al abrir la puerta del departamento y ver como una desaforada Hermione, le gritaba cuantas cosas y epítetos pudiera haber en un diccionario a su ex novio, tratando de decirle de mil maneras diferentes lo imbécil que era. Ginny miró a Harry, con un semblante preocupado… estaba segura que el joven a su lado pensaba lo mismo que ella; esto iba para largo… suspirando fue hacia la cocina y puso el helado en el refrigerador. El pastel quedó en la mesa.
Harry solo se sacó la chaqueta y la siguió… no quería estar al medio de esos dos… por las dudas comenzaban con los hechizos y maldiciones.
- Ja!!– rió Ron – y tu me vienes a decir eso a mi? Qué graciosa resultó la señorita!! – dijo con sarcasmo.
- Al menos yo no me ando pavoneando con esa "lavandera" por todo el callejón Diagon!! – Dijo furiosa.
- Hola Chicos – dijo Harry tratando de sonar alegre – Miren hemos traído helado y un delicioso pastel!! – pero parecía que nadie lo escuchaba, salvo Ginny.
- Claro!! – dijo Ron, mirando a Hermione – te la pasas manoseándote con ese Dum-dum, por el Londres Muggle… bien pensado Hermione!! Al menos no saben la clase de mujer que eres por estos lugares…
- Ey! – dijo Ginny abriendo la caja con el pastel – mira que delicioso Ron!! – ya no sabían que hacer para que esos dos dejaran de pelear.
- Qué tratas de decir, eh? – le preguntó Hermione al pelirrojo.
- Nada!! – dijo él sonriendo – no que eres una santa?
- Ron… quieres doble ración? – preguntó Harry ya cansado… si esos dos no se callaban les echaba agua para que se tranquilicen.
- Eres un imbecil!! – Gritó Hermione.
- Harry – dijo Ginny asustada – será mejor que cortes el pastel y se los pongas en las bocas a estos idiotas antes de que terminen peor… - él asintió.
- Claro, lo soy… un maldito imbecil cornudo!! –chilló el pelirrojo.
- Eres un troglodita!! No entiendes nada! Víktor…
- Vicky necesitaba una guía no?
- Pues si!!
- Claro… y después le darías un detalle específico de cómo entrar a nuestro departamento cuando yo salga a trabajar? – "plaf" sonó en el departamento… Ginny miró a Harry, ella hubiera hecho lo mismo… esos dos se estaban faltando el respeto mal. – Y ahora te ofendes!! – farfulló sobándose la mejilla.
- Nunca creí que fueras tan idiota!! Por qué no te vas a revolcarte con una de tu calaña, Won Won!!
- No!! – dijo Ron y se acercó peligrosamente al pastel – haré algo mejor… - tomó con las manos un trozo, al parecer sin escuchar las protestas de Ginny - Ey, Hermione… querías algo dulce esa tarde, cuando te vi abrazada a Krum? – ella lo miró - pues deja que yo te dé algo dulce… - y lanzó el pastel que fue a parar a la cara de la castaña.
- NO!!! – dijeron Harry y Ginny – qué hiciste Ron? – preguntó su hermana. Harry miró a Hermione que con rabia trataba de sacarse el pastel de los ojos, pero sin amilanarse, se acercó a la mesa y sin decir nada, tomó otro trozo de pastel y se lo lanzó a su exnovio… pero el pelirrojo se agachó, y el pastel dio de lleno en la cara de Harry, logrando que Ginny se doblara de la risa...
- Lo siento Harry – dijo Hermione.
- Ja!! – dijo Ron – eres mala para cualquier cosa que signifique destreza física!! – pero su hermana le dio un pastelazo por la cabeza.
- Idiota!! – chilló la pelirroja – siempre arruinas todo!!
- Sabes qué Ginny? – dijo Harry. Ella lo miró – estás demasiado limpia – y tomó lo poco que quedaba del pastel y se lo pasó por la cara – rieron. A pesar de todo eso les resultaba tan divertido.
- Tienes razón… - dijo Hermione irguiéndose con dignidad - pero al menos yo, no soy un desastre ya sabes donde!! – Ron se puso rojo.
- Eso no me decías cuando estábamos juntos… acaso Víktor es mejor que yo?
- Eso no lo sabrás nunca idiota!! – dijo con los ojos llorosos y salió para su cuarto – Y no quiero volver a verte en mi vida!!
- No te preocupes… - dijo Ron limpiándose la cara cubierta de crema – paso de ti… yo tampoco quiero volver a verte!! – y tomando su chaqueta, salió como un demonio del departamento. Los inesperados testigos de la pelea se miraron. La cabeza de Harry tenía algo de crema color rosado, y algunas flores de pastillaje quedaban pegadas en la cara. Ginny lo miró sonriente y suavemente le retiró los restos de pastel, mientras Harry con la varita limpiaba la cara de la chica y el desastre causado por sus amigos.
- Resultó gracioso no? – dijo ella, riendo a mas no poder… Harry la miró y no pudo aguantar la carcajada. Rieron al menos treinta segundos… pero luego miraron hacia la habitación de Hermione y tuvieron culpa. Se miraron a los ojos y se sonrojaron.
- Eh… - dijo Harry – quieres helado? – Ginny lo miró sorprendida – Que? No vamos a desperdiciar el postre… es decir… tengo hambre!!
- Acaso no viste lo que pasó? – dijo. El bajó la mirada apenado, ella sonrió – bueno… pero tu lo sirves… - Harry sonrió y fue a buscar el helado. Al rato estaban sentados en el pequeño desayunador de la cocina, charlando mientras saboreaban el postre.
- No se si tu tienes la misma sensación – dijo al rato Harry, tragando el helado – pero creo que esto se está poniendo violento… - La carcajada de Ginny podría haberse escuchado en todo Londres mágico.
- Es que tu tienes una percepción increíble Potter!!
- Riete si quieres… – dijo sonriendo – pero no sé qué haremos ahora… digo, tu los escuchaste, no? – ella asintió – esos no volverán a estar juntos.
- Es que tu no te diste cuenta verdad?
- De qué? – dijo sirviéndose mas helado.
- Te pondrás gordo… no comas tanto helado si después te vas a acostar… te caerá mal al estómago.
- Se te está haciendo rutinario regañarme por cada cosa… - dijo él sereno.
- Lo siento – dijo colorada – es la costumbre… mamá…
- Pero tu no eres mi mamá… tu eres mi… - se quedó callado y la miró. Ella estaba roja. Para salvar la situación, Harry se metió una gran cucharada de helado que al tragarlo, le congeló el cerebro.
- No debes comer así… se te congelarán las pocas ideas que puedes tener para arreglar a esos dos – él la miro con lágrimas en los ojos. Ella estaba riendo – no te enojes, es una bromita!! – y le pellizcó la mejilla, como tantas veces lo hiciera. Era uno de esos momentos íntimos que tenían, y los que más extrañaba. Con cuantas ganas hubiera acariciado su mano… Harry siempre lo hacía cuando ella tenía esas actitudes. Carraspeó.
- Qué haremos? – dijo levantándose y llevando las copas al fregadero – Esos dos si que son duros…
- Pero no imposibles… - dijo ella sonriendo. – si no lo notaste, estuvieron sin hablarse, pero tan atentos unos con otros…
- Cómo?
- Bueno… naturaleza de auror… todo lo analizo – él la miró – Ron dejaba la botella de vino, bien cerca de ella, conciente de que Hermione no podía alcanzarla, y mucho menos le pediría que le sirviera una copa… o Hermione, dejaba la parte de la carne que le gusta a Ron, para que él la tomara… y así muchas cosas… Ron no habló de Quiddich contigo... porque a Hermione no le gusta que se hable de deportes en la mesa – él la miró asombrado – y ella no tuvo uno de esos monólogos acerca del deber y el honor, porque sabe perfectamente que Ron se aburre considerablemente…
- Con razón… se me secó la lengua de tanto hablar…
- A mi también!! – dijo riendo – pero esos detalles me llevan a pensar que no todo está perdido… eso, y el tremendo ataque de celos que tuvieron…
- Pero eso nos lleva a pensar… qué haremos esta vez?
- Fácil… ellos mismos dieron las pautas para el próximo plan.
- Que?
- Oye… a ti no te hicieron un lobotomía en Estados Unidos no?
- Por qué?
- Pues no te das cuenta de nada, no tienes idea de nada, no piensas en nada…
- No estoy acostumbrado a esto de hacer planes para atrapar gente… tú en cambio…
- Bueno – dijo levantándose – creo que es hora de irse a dormir…
- Si – dijo él estirándose – en la cama me cuentas que vamos a hacer… - Se dio cuenta lo que dijo y miró a Ginny que tenía una expresión de pánico en su cara. – digo... tu sabes!! Hermione no se fue…
- Claro… te entendí – dijo - pero mejor hablemos aquí…
- No, vamos a la cama...
- Bien, pero quién se desviste primero? digo, nos turnamos para cambiarnos en el baño, no? – su color subió considerablemente.
- Claro… - dijo él, algo desilusionado.
Cada cual se cambió en su turno de usar el baño. Harry tuvo el privilegio de ser el primero. Claro que después, tuvo que aguantar en silencio, la regañina de Ginny por no cerrar el tubo de pasta dental, dejar tirado el cepillo de dientes sobre el lavabo, y no acomodar la toalla en su lugar, después de lavarse las manos. Harry bufó… si así era vivir con ella… sonrió. A él le encantaba que ella lo riñera por cualquier cosa… Le parecía que en cada reto, ella le decía implícitamente cuánto le importaba. Suspiró, mientras se tapaba con la sábana, en su pequeña camita. Ginny salió del baño, atándose el cabello en una coleta. Harry la miró a lo largo del trayecto en que la pelirroja salió del baño y se acostó en la cama…. Cada movimiento le parecía incitador… desde el levantarse con esa suavidad el pelo, formando la coleta, podía ver la tensión de la pequeña remera, a la altura de los pechos… esa parte de su anatomía siempre le resultó tan fascinante… sus pequeños shorts, le revelaban sus piernas delgadas… firmes, debido al trabajo de auror… su pequeña cintura, y el contoneo sensual de sus caderas… ella no se daba cuenta de lo que estaba causando en Harry, para ella era algo natural cada uno de sus movimientos… para él… cada paso, era un disparo al corazón.
Ginny se recostó, suspirando. Harry se sentó en la cama y la miró. Ella dio vuelta la cara para mirarlo también.
- Suéltalo – dijo él sonriendo. "Te amo, te necesito, y no se que diablos estás esperando para saltar a la cama y no salirte nunca mas de aquí…" pensó ella – dime, qué tienes pensado hacer? – "Te comería vivo… haría todas las cosas que te agradaban… aquellas que te hacían suspirar… las recuerdas? Oh, Harry… cada día que pasa, me siento una estúpida al no poder con este maldito orgullo y decirte que te quiero de nuevo a mi lado" Sus ojos se aguaron – Tierra llamando a Ginny… - dijo él sonriendo. Ella lo miró nuevamente.
- Eh… - carraspeó – bien qué quieres saber? – dijo serenando su mente. "Quiero saber si ya tiene dueño tu corazón… si me olvidaste… quiero saber si sientes esas ganas enormes que siento yo de besarte… acariciarte y hacerte mía para toda la vida…"
- Todo – le salió de golpe – todo lo que tienes pensado para esta parejita – Golpearon a la puerta – maldición… es Hermione!! – dijo alarmado.
- Ven… – dijo ella suavemente. El no esperó que se lo dijera dos veces, en tres segundos hizo desaparecer la cama y se acostó, abrazando a la pelirroja - la idea era sólo acostarte en la cama!
- Esto le da realismo a la situación- dijo él sonriente.
- Bien… -dijo ella pasando suavemente la mano por su estómago… - si es por el realismo – carraspeó – adelante!!
- Perdonen… - dijo Hermione y se paró en seco en la puerta – no interrumpo nada, no? – dijo nerviosa. Ginny miró a su amiga. Tenía los ojos rojos… sonrió para si misma… aun había una posibilidad.
- No Hermione – dijo suavemente Harry, al ver a su amiga tan compungida. – pasa… qué sucede?
- Yo…
- Puedes Hermione – dijo Ginny sonriendo.
- Gracias amiga… – dijo moviendo su varita y haciendo aparecer una cama – buenas noches- Se acomodó en su cama. Ginny instintivamente, se acomodó al lado de Harry, apoyando su cara en el pecho del joven.
- Buenas noches Harry – él sonrió complacido. Acercó su boca a la roja cabellera y le dio un suave beso.
- Buenas noches Ginny… mañana hablaremos tu sabes de que…
- Mañana entonces… - y con un movimiento de varita, Harry dejó la habitación a oscuras… hoy dormiría relajado y feliz… su pequeña y pelirroja hada del sueño, descansaba abrazado a su humanidad.
Nota de la autora: Realmente no puedo!! Me dije... solo serán dos capítulos y no saben... pensé que esto sería un one shot… no, yo tenía que alargar todo… Es que realmente me encanta escribir acerca de esta pareja!! Y si, sé que será largo… pero era cortar el capitulo o mandarme con un capitulo de cincuenta paginas!!
Así que lo recorté… no me maten… el domingo pondré el ultimo (Espero!! ) capitulo de este malogrado one shot…
Espero comentarios al respecto y no me maten…
Saludos Silvia
