-.-.-.-.-.-.-.-.-. -UNA NOVIA PARA UN VAMPIRO-.-.-.-.-.-.-.-.
CAPITULO 2: ¡SOLO YO!... NADIE MAS, SOLO YO
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El día transcurrió bastante normal, a pesar del terrible malestar que había experimentado hace unas cuantas horas, estaba agotada, realmente cansada, así que cuando terminó con su jornada escolar decidió volver a su dormitorio.
Se ubicó en su cama y se dedicó a descansar, pronto escuchó la puerta del dormitorio abrirse y miró a su compañera.
-Te envidio sakura, ojalá ya yo hubiera terminado…-dijo hinata con aspecto cansado
-¿A qué hora tienes clases?-le preguntó sakura.
-A las 2, ya me voy a bañar-dijo la peli azul mientras se dirigía al baño.
-Esta bien…-le dijo sakura.
A los pocos minutos apareció la chica ya alistada para irse.
-ino está ocupada, vendrá después sakura, bueno suerte-le dijo la chica caminando a la puerta.
-Adios-dijo la pelirrosa, agradeció infinitamente que la chica no retomara el tema de sasuke, la verdad es que eso la tenia realmente confundida.
En cambio, si hubiera sido su amiga rubia ya le tuviera la cabeza vuelta un infierno, con las constantes preguntas a las cuales ella no tenia respuesta.
Cerró sus ojos nuevamente, quería olvidar este dia y dormir tranquila, aunque sea unos momentos.
Por unos cuantos segundos se sintió relajada, respirando pausadamente sin preocupaciones, esta que un terrible frio invadió la habitación.
Abrió los ojos exaltada, con la respiración agitada y algo entre cortada, llevó una mano en su pecho mientras se levantaba mirando a todas direcciones.
El ambiente estaba m8uy tenso, sus manos comenzaron a sudar y la cabeza a darle vueltas. Se levantó de la cama un poco desorientada.
-¿Qué sucede?-se dijo intimidada.
Sentía una respiración en el cuello errándole los vellos de la nuca, un aire caliente que le quemaba la piel y estremecía su cuerpo.
-Oh dios…-habló extremadamente nerviosa mientras colocaba una mano en su cuello.
Unos ruidos en la ventana llamaron su atención, fijo la mirada muy temerosa, con pasos lentos y poco precisos decidió acercarse, lenta y pausadamente.
-D-Debe ser un pájaro-si dijo para convencerse.
Cada paso se le hacía eterno, respiró profundamente antes de colocar la mano en el marco de la ventana.
Su mano temblaba, el árbol que estaba justo debajo de su ventana, movía y movía sus hojas de manera desesperada.
-¿q-Quien esta allí?-dijo intentado asomarse, pero otro sonido hizo que su corazón se detuviera, el sonido de alguien llamar a la puerta.
-DIOS, es como una película de terror…-dijo olvidándose de la ventana y caminando hasta la puerta.
Tomó la manilla aun temblando y cuando por fin la abrió sus ojos se llenaron de sorpresa, invadiéndole un miedo terrible en todo su cuerpo.
-¿Q-Que h-haces a-aq-qui?-habló desesperada.
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- ¿Cuál es su habitación? -
-ESPERA… ¿Qué intenciones tienes con ella? -le dijo con el ceño fruncido. Aun cuando se había sorprendido e incluso alegrado porque su amiga tenía un pretendiente no dejaba de preocuparle, después de todo hombre son hombres
-¿Debo informártelo?-dijo con voz fría.
-Desde luego, no pienses que soy una tonta, a ino yamanaka nada se le escapa, y si lo que quieres es reírte a costa de mi amiga lo pagaras, aun cuando seas el hermano de itachi-dijo de manera amenazadora.
-Hump.'-solo quiero conocerla-dijo de manera seria.
Ino lo miró minuciosamente, tratando de encontrar el mínimo detalle que la hiciera desconfiar, pero por otro lado esta era la oportunidad de sacar a su amiga del cascaron, y dejar que por fin viviera la vida.
-De acuerdo, es el 523… bien uchiha, te estaré vigilando…-dijo con los ojos entrecerrados antes de irse.
El pelinegro solo alzó una ceja cunado la miró partir… todo lo que tenía que hacer para ganar esa maldita apuesta.
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-¿No me invitas a pasar?-dijo con voz ronca y sensual.
-N-no, e-espera, ¿q-que haces a-aquí? -dijo ya demasiado nerviosa.
-Eso ya me lo preguntaste-dijo adentrándose en la habitación sin permiso.
Sakura solo se quedó de piedra en el mismo sitio, ¿Qué demonios hacia ese chico en su cuarto?
Sasuke se acostó en la cama de la chica, justo en la de sakura, coloco sus manos detrás de su cabeza y le dedico una sonrisa torcida.
-P-por favor, t-tienes que i-rte-suplicó angustiada.
-No me iré, no hasta que aceptes mi invitación-dijo el chico como si nada.
Sakura miraba el pasillo desde la puerta, ¿Cómo había sido posible que ese chico hubiera llegado asi como si nada hasta su cuarto?... ¿Dónde demonios estaban los supervisores?
Por otro lado era bueno que no estuvieran en esos momentos, porque de lo contrario ella estaría en graves problemas.
-¿S-sasuke?... –dijo débilmente.
-Si-dijo el chico mirándola con algo de diversión en el rostro.
-A-acepto, pero te lo imploro, v-vete-dijo lo último en ruego.
Sasuke frunció el ceño con molestia.
Ella en verdad que era la chica más patética de todas, pero en fin, cuando todo esto terminará solo se olvidaría de ella.
-Te espero a las nueve de hoy afuera de la fraternidad…-dijo de manera seca antes de irse y cerrar la puerta.
Y por fin ella respiró aliviada, sintiéndose segura de estar nuevamente sola, entre esas cuatro paredes…. O amenos eso creía ella.
El vidrio de la ventana se opacó ligeramente, como si la respiración fría de alguien se halla impregnado allí…
Mientras que sakura solo descansaba en la cama, no dándose cuenta de lo que pasaba a su alrededor.
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8: 59 PM- COLUMBIA UNIVERSITY. NY, (FRATERNIDAD FEMENINA PY-DELTA-MU)
-en definitiva es un rotundo no?-preguntó ino.
-Es un hiper-mega-ultra-rotundo no-dijo acostada en su cama.
-DIABLOS SAKURA-dijo ino enloquecida.
Sakura solo rodó los ojos e intento dormirse, pero con los Berrios horrendos de ino era prácticamente imposible, hubiera preferido guardarse lo ocurrido de hoy… pero no, le dijo a sus amigas que sasuke la había venido a visitar, y que le había pedido salir con él.
-No puedo creer que desaproveches esta oportunidad, un chico lindo, galante te invita a salir y tu vas y no quieres…. ¿ porque le dijiste que si entonces?-dijo eufórica.
-Para que se fuera, sabes las consecuencias para un estudiante si encuentran a un chico en su dormitorio-dijo ella muy segura.
-Pero diste tu palabra…-dijo ino cruzada de brazos.
-Yo no lo conozco, jamás lo había visto y no puedo andar con extraños…-dijo sakura incorporándose.
-Eso es el punto, conocerse sakura-dijo ino rondando los ojos.
-Ya basta ino, si sakura no quiere no podemos obligarla-dijo hinata más tranquila.
-No hinata, ya basta que ella viva como una ermitaña, como una viaja aburrida, despierta sakura-dijo ino enojada.
-No, y la ve5rdad no entiendo como encontró el número de mi dormitorio-dijo la pelirrosa pensando.
En ese momento la mirada nerviosa de la rubia la delato, especificando que había sido ella desde luego.
-Ino… ¿Cómo pudiste? -dijo sakura con el ceño fruncido.
-OYE… hablas como si hubiera cometido un delito-dijo la rubia.
-Bien, pero no lo vuelvas a hacer, me pudiste haber metido en problema y lo sabes-dijo sakura más tranquila.
-Un poco de emoción no te haría daño-dijo la rubia segura.
-Tranquilas chicas, dejemos ese tema-dijo hinata mas razonable.
Y en medio de su discusión el teléfono de sakura comenzó a sanar y cuando ella lo toma entre sus manos y verifica el número se da cuenta de que es el mismo de la otra noche… el mismo que le había marcado para que fuera a buscar a sus amigas en la madrugada, es decir…. Sasuke.
Solo apagó el móvil y lo depositó detrás de su almohada y hizo como si nada.
Todo bajo la mirada atenta de sus amigas…
-Eres una niña-dijo ino dándose por vencida.
Sakura solo intentó dormirse de nuevo, pero otro sonido la llamó, un sonido en la ventana.
Se asomó con pasos determinados ya que esta vez no estaba sola, y cuando por fin miró hacia abajo descubrió la figura de sasuke en el árbol, lanzando y lanzando piedritas.
Estaba vestido con un pantalón negro, un suéter gris perfectamente a moldeado a su cuerpo y sus oscuros cabellos alborotados.
Rápidamente y a la velocidad de la luz encendió el teléfono y lo llamó.
-¿Qué haces?-dijo desesperada, no podía arriesgarse a que los demás en la fraternidad despertaran y salieran a ver lo que ocurría.
-Sal, te espero aquí abajo-dijo autoritario.
-N-NO-Dijo ella.
-Entonces seguiré lanzando hasta despertar a todos-dijo y sin mas colgó, lanzando y lanzando piedritas son contemplación.
Sakura extremadamente nerviosa se colocó sus zapatos y salió como estaba, con la camisa de la mañana, los mismos feos pantalones, y su cabello desarreglado…ah, y no olvidemos sus lentes de abuela.
Al llegar a la entrada, abrió la puerta y lo encaró.
-Y basta-dijo enojada.
-Vamos-dijo sasuke bajándose del árbol y tomándola del brazo.
-N-No-dijo ella peleando.
-Aceptaste mi invitación ahora ven-dijo con el rostro frustrado y enojado.
-Si. Pero…-dijo ella nerviosa.
-Me estoy cansando de esto, ¿vienes o te arrastro?… decide ahora-dijo molesto.
Sakura trago grueso, sabía que era muy capaz, así que caminó por voluntad propia y se adentró en el jeep negro.
El chico se subió a su carro y encendió el auto parecía irritado, con la mandíbula contraída.
En esos momentos sakura se sentía prácticamente secuestrada, que quería, porque ella, no entendía nada.
Condujo hasta llegar a una fiesta en una de las fraternidades de los hombres, salió del auto y espero a que ella lo hiciera y como sakura aun permanecía aturdida fue directo hasta ella.
Abrió la puerta y la tomo sin nada de delicadeza del brazo.
-Te dije que vamos-dijo furioso.
-¿A-a donde?-dijo por fin temblando.
-A dentro, a donde más-dijo mirándola con una ceja levantada, no había reparado en la vestimenta de la chica, era la misma de la mañana, solo que ahora se veía como si salía de una tumba. Pálida, mallugada y temblorosa.
-Hump, vamos-dijo caminado hasta la entrada y antes de dar un paso la soltó, no quería que lo vieran tomando de la mano a alguien como ella.
Sakura caminaba como un conejito asustado, si estará era una cita, era la peor de todas, no es que ella tuviera muchas citas para comparar, peor de lo que había oído hablar era de cenas, salidas al cine o algo así, todo lo contraria ahora.
Donde elle estaba parciamente obligada a ir a ese lugar sin ningún motivo aparente.
Solo seguía la amplia espalda del pelinegro entre tanta gente, había muchos borrachos, gente besándose y drogándose, algunos teniendo sexo sin protección.
Era como se lo imagino, incluso hasta peor…
En cuestión de segundos apareció un grupo de tres personas, una pelirroja con ropa diminuta, un chico misterios con lentes y gabardina, mientras que al lado de él estaba un chico con castaño y dientes afilados.
-Hump, kiba-dijo sasuke con voz acida.
-Sasuke…-dijo el chico sonriente.
-Ella, ella es sakura-dijo el pelinegro señalando a la chica asustada.
-Ohm…-dijo el castaño posando sus ojos en ella.
Sakura solo miraba nerviosa.
-Mucho gusto, sakura…. Yo soy kiba, un amigo de sasuke-dijo el chico tomándole la mano y besándola.
Sakura se sobresaltó un poco, dejando que una risa burlona escapara de la chica pelirroja.
-¿Te importa que me lleve a sasuke un segundo preciosa?-dijo kiba con una sonrisa.
-Ya vuelvo-dijo sasuke sin dar tiempo a que ella respondiera.
Mientras que sakura quedaba sola y completamente a merced de esos locos.
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-Dos semanas-dijo sasuke.
-Tanto tiempo para llevarte a la cama a eso…-dijo burlón kiba.
Sasuke solo frunció el ceño molesto.
-Está bien amigo… para que veas que soy solidario te doy una semana más, si dentro de este tiempo no cumples…. Ya sabes-dijo sonriente.
-Cumpliré, de eso que no te quede duda-dijo sasuke seguro antes de irse.
La verdad es que si tenía mucho trabajo que hacer, esa chica era demasiado mojigata, por lo que le será realmente difícil endulzarla.
-Karin ya sabes que hacer ¿no?-dijo el castaño.
-Si mi vida-dijo la pelirroja coqueta mientras sonreía perversa.
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-oh nos han invadido el circo, mira que traerme a estos payasitos -dijo un borracho acorralándola.
-d-dejame en p-paz-dijo sakura asustada.
-Tranquila, hasta los más feos esperpentos como tun necesitan placer, yo me encargare de eso-dijo tomándola fuertemente del brazo.
No había nadie que la ayudara, todo el mundo estaba en fiesta, tomando y teniendo sexo, nadie acudiría a ella.
Apretó los ojos con fuerza, esto sería lo más horrible que le pudiera pasar.
Y cuando el borracho estaba por besar su cuello una espesa niebla apareció en el ambiente, dejando a la vista una misteriosa figura y potente.
Aquella figura misteriosa tomó fuertemente del cuello al chico y lo estampo contra la pared más cerca, la gente observaba impresionada, pero tal vez creen que es producto de la droga y el alcohol
El chico borracho se levanta y corre hasta la figura del chico, intenta darle un puñetazo en el rostro, pero solo consigue un fuerte golpe en el abdomen que lo dejo inconsciente al instante.
Mientras que sakura permanecía anonadada, con la respiración acelerada, todo había ocurrido tan rápido, que si ella no lo hubiera presenciado diría que jamás ha ocurrido.
Tenia la mirada en la amplia y musculosa espalda de esa figura, era un chico, lo sabia por su estructura, pero se moría de ganas de mirarle el rostro, conocer su cara y descubrir sus ojos.
La figura se mostraba algo impacientada, como si tuviera las enormes ganas de atacar en cualquier momento, desgarrar lentamente al sujeto inconsciente en el suelo.
Lentamente fue dándose la vuelta, en cámara lenta ante los ojos de sakura que aún continuaban abiertos como platos.
Ella inhaló cuando por fin lo tuvo de frente… era alto, piel nívea, cabello rojizo casi como la sangre, labios finos pero carnosos, pero lo más llamativo de su rostro eran sus ojos, tan profundos e intensos, atrayentes y perfectos.
De una mezcla de color entre el fuego y la miel, unos grandes ojos cubiertos por largas pestañas, sus cejas eran igual de color rojo, delicadas, pero a la vez algo pobladas.
La figura camino hasta ella y se detuvo a centímetros de su rostro.
Su semblante era serio, tan serio que parecía estar enojado, más bien furioso con ella, o con cualquiera a su alrededor.
De un momento a otro ya nadie más existía, solo ella y ese chico misterioso ante sus ojos. Lo miró aspirar el aroma del ambiente, inundando sus fosas nasales del perfume de cerezas de ella.
Sus labios comenzaron a abrirse lentamente, dejando escuchar la perfecta voz salir de su boca.
-Solo yo nadie más, solo yo…-dijo mirándola apetitoso, con una sonrisa perversa y maquiavélica… y cuando ella parpadeo él ya se había ido.
Dejándola inmersa en un mundo de escalofríos, en una ilusión que jamás creería haber vivido.
-Hump, vamos-dijo sasuke llegando hasta ella.
Miró a la chica, ella estaba realmente perturbada, con los pensamientos en otro lado, con el corazón acelerado y con la garganta seca.
-OYE-Dijo sasuke furioso, esta chica era la más lenta de todas.
Mientras que sakura no prestaba atención a nadie más, solo recordando las palabras y el rostro majestuoso de ese chico.
''' Solo yo, nadie más. Solo yo''' repitió en su mente.
Jamás serás libre, nunca me apartare de tu lado, me he convertido en la sombra que te persigue, en la segunda piel que te arropa, solo yo me alimentaré de tu llanto, disfrutare arrancarte los gritos de los labios, solo yo y nadie más me saciare de ti hasta verte morir.
