Disclaimer: Ningún personaje a utilizar me pertenece, todos pertenecen a sus respectivos dueños: El hobbit a J.R.R Tolkien, y Sherlock a BBC. Sin embargo la trama si es de mi completa autoría. La historia continua después de la muerte de Thorin, y después del capítulo: The Woman, de Sherlock.


John no dejaba de darle vueltas en la cabeza a la palabra "Bilbo" Estaba seguro que en algún momento de su vida la había escuchado, tal vez hace poco o hace mucho. Y preguntarle a Sherlock no era una opción, solo decía que si era un dato irrelevante él no lo guardaría en su memoria. Así que la opción más factible era investigar por sí mismo. Pero aún no se le ocurría por donde comenzar. El paciente había vuelto a la inconciencia después de ese breve lapso, y ese fue el momento justo en el que Gregory decidió para unirse al grupo.

"Así que, John, ¿Cuántas heridas mencionaste que poseía el cuerpo?" Le preguntó Lestrade regresándolo al presente. El inspector traía en sus manos como era habitual su libreta de apuntes, lo sorprendente era que Donovan no le hubiera acompañado.

"Dos heridas: Una en el abdomen y la otra en el pie derecho, ambas fueron hechas por un arma blanca" Le contestó John.

"Una lanza" Puntualizó Sherlock.

"¿Una lanza? ¿Quién anda con una lanza ahora en día?" Cuestiono el policía. " ¿Un cavernícola perdido o un caballero de la mesa redonda?"

"¿Quién usa esa ropa ahora en día?" Dijo Sherlock, con voz burlona mientras señalaba la vestimenta que había estado usando el hombre en la cama.

"¿Así que estamos hablando de una pandilla o de un solo hombre que usa métodos antiguos?"

"Un solo hombre, probablemente" El menor de la familia Holmes se inclinó sobre el cuerpo del otro pelinegro para buscar alguna pista sobre el misterioso y pasado de moda atacante. Cortó un mechón de cabello y lo guardó en una bolsa de plástico. Con una lupa reviso la ropa que se encontraba sobre la mesa, costuras hechas a mano, piel real concluyó.

"Doctor Watson, le buscan en recepción" Le informó Daniel, que regresaba a la habitación para tomar más muestras de sangre, los resultados seguían sin ser concluyentes. Con una mirada dudosa salió del cuarto. Solo esperaba que todos se comportaran en lo que él no se encontraba. Bueno, tal vez solo esperaba en vano, debe aclarar, que Sherlock se comportara.

"Entonces… Daniel, ¿Hace cuánto sales con la hermana de John?" Cuestiono el moreno, analizando a la joven enfermera frente a él. Daniel antes de responder paso nerviosamente la mano por su cabello.

"Siete Meses"

"¿Qué tiene que ver eso con el caso?" Lestrade intentaba comprender como el caso de un intento de homicidio pasó a ser un interrogatorio para la cuñada del rubio. Aunque siendo Sherlock esto no era tan extraordinario, después de todo, son pocas las cosas que están a un escala mayor que el doctor en las prioridades del hombre frente a él.

"Esto es importante" Le señalo, en el acto Lestrade levantaba las manos en son de paz, cerro su libreta hasta que volviera Watson, estaba seguro que no obtendría más información para el caso hasta que eso sucediera "¿y en siete meses hasta este momento se les ocurrió que era momento de ponerse de acuerdo para conocerlo?"

"No sabíamos si nuestra relación iba a durar, ¿Para ser un amigo de John no hace demasiadas preguntas, preguntas que solo le competen a él?" Le contesto la pelirroja un poco molesta.

"Es un giro interesante de la situación, normalmente yo no soy el de las preguntas, si no, el de las respuestas" Así que con toda la soltura del mundo se dejó caer sobre una silla cercana dejando a los otros dos de pie. La joven no era una mala persona, un poco nerviosa comprobó por el estado de sus uñas. Y seguramente Harry era quien planchaba su ropa, ya que lo hacía en el mismo patrón que John. Por unos minutos el silencio reino en el cuarto, hasta que la puerta se deslizo dando la bienvenida al doctor que regresaba de atender una llama telefónica de Mycroft. Realmente ambos hermanos eran algo único, y en momentos como estos no se refería a únicos de manera agradable. Un día de estos terminaría encerrándolos en alguna habitación para que arreglen sus problemas como niños pequeños. Una sonrisa se posó en sus labios, y si eso no funcionada siempre podía llamar a la señora Holmes, era simplemente increíble el pavor que le tenían ambos.

"Vaya, el paciente sigue vivo" Les dijo al comprobar el familiar sonido de los latidos del corazón en la habitación. Ese ligero pitido seguía emitiéndose en medio del silencio que el resto de la habitación emitía. "Tu hermano te llamo, no contestaste"

"¿Y la novedad es?" Cuestiono mientras jugaba con la lupa, estaba un poco molesto no había encontrado muchas pistas en el cadáver. Y aun no tenían una escena del crimen para ir a revisarla.

"Tu madre viene de visita, quiere cenar con los tres" Le informo mientras comparaba sus notas con las de Daniel, era imposible que no hubiera ningún tipo de sangre compatible. Era absurdo. Alguien tenía que tener su mismo tipo de sangre, claro, a menos que saliera de algún agujero en la tierra.

"Una mayor razón para no contestar, ¿Con los tres?" Indago mientras se levantaba de la silla y se paraba junto a Watson, leyendo sobre las líneas. ¿Sin tipo de sangre? Interesante.

"Si, Mycroft, tu y yo" Encantador, pensó el detective en su mente con un ligero gruñido. Nada más placentero que pasar toda una cena con su madre y su hermano mayor.

"Oh" Exclamo para hacerle ver a John que si le estaba prestando atención. A veces el doctor necesitaba confirmación verbal, era algo triste.

"Amenazó con llevarla al apartamento" Le regreso las notas a Daniel, mientras volvía a acercarse al paciente. No tenía lógica, en lo más mínimo. ¿De dónde salió este hombre? ¿Quién es? ¿Sera acaso un experimento del gobierno? Bueno, siempre podía preguntarle a Mycroft si estaban creando hombres pequeños, sin tipo de sangre.

"Siempre lo hace… Nunca cumple" Dejando esa duda de lado se giró hacia Sherlock con sus manos en la cintura, realmente eran un par de niños atrapados en cuerpos de adultos, si, los dos Holmes entraban en la misma clasificación.

"Sherlock" Le dijo mientras levantaba su mano derecha con el dedo índice levantado, casi podía escuchar a su hermana diciéndole – Entraste en modo mamá gallina- Pero con ese par, era el único modo de acción.

"No" Le contesto el moreno.

"Sherlock" Volvió a intentar razonar con él. Era un poco desesperante, normalmente con sus pacientes menores de edad no necesitaba tanto trabajo, unos dulces podían hacer maravillas en la mayoría de los niños.

"Dije que no, John" Una sonrisa incrédula se posó en sus labios, era increíble, Sherlock incluso se cruzó de brazos como un niño haciendo berrinche. Si no le conociera como lo hacía, pensaría que en cualquier momento se tiraría al piso y exigiría su juguete. Alguna cosa asquerosa como un cráneo, una mano o algo por el estilo… Algo que terminaría en su congelador junto a la comida, imagino con disgusto.

"Bien… Llegaran el jueves a las seis" Le dio el ultimátum, intento hacerlo participe de la decisión, pero sí de esa forma se comportaría, bien, él lo trataría como a un niño. Después de todo casi nunca tomaba las decisiones en los casos, así que tomaría otras decisiones, como decidir cuándo llegarían los otros integrantes de la familia Holmes a cenar.

"¡John!" Le grito indignado Sherlock. Greg intento no reírse en voz alta, Sally estaría encantada con la conversación si hubiera podido venir. Y luego Watson se quejaba de que no eran pareja, si no podían parecer más un matrimonio porque se quejarían de quien iría a recoger a los niños al colegio. Así que tomo su libreta nuevamente y en la parte de atrás escribió la conversación. Cuando llegara a la central se la enseñaría a Donovan y Anderson, tal vez también se la mandaría a Molly por correo, oh, y a la señora Hudson, ella siempre encuentra ese tipo de conversaciones encantadoras.

"¿Encontraron alguna pista en lo que no me encontraba?" Con el silencio como única respuesta, no necesito confirmación. Sí habían estado conversando, seguramente no fue sobre el caso. Con un suspiro, decidió preguntarle a Greg, acerca de lo único que había pronunciado su aun inconsciente paciente.

"¿Quién sabe qué significa Bilbo?" Les pregunto John.

"¿El hobbit?" Le respondió Gregory, terminando de escribir la conversación anterior.

"Salud" La suave voz de Daniel se dejó escuchar.

"No, no, me refiero… ¿Qué tiene que ver un hobbit en este caso?" Les cuestiono a sus dos conocidos en la habitación, si, contra todo pronóstico aun nadie le presentaba a la cuñada de John.

"¿Qué es un hobbit?" Interrogó Sherlock.

"¿Nunca escuchaste sobre el Señor de los anillos? ¿Las películas, los libros? ¿Nada?" John francamente no estaba sorprendido de que no supiera que era un hobbit, pero que no hubiera visto nada de la publicidad que se hizo con las películas, eso era sorprendente.

"Si no es importante para un caso, lo ignoro" Les recordó encogiéndose de hombros.

"Son criaturas pequeñas, de grandes pies, la mayoría son amables y les gusta tomar el té y comer… Son criaturas de un cuento para niños" Indico Gregory.

"¿Y Bilbo es un hobbit?" Nuevamente Daniel les hizo saber que no se había retirado de la habitación. John se giró a mirarla con un gesto casi incrédulo, ¡Ella tampoco sabía nada sobre la franquicia! Él tampoco sabía que Bilbo era un hobbit, pero pensó que ella al ser más joven, si había visto las películas.

"Bilbo, es el tío de Frodo, el protagonista del señor de los anillos. Pero tiene su propio libro llamado: El hobbit. Yo suelo leérselo a mi sobrino cuando lo visito, y si, eso significa que Bilbo es un hobbit" Les relato Lestrade. "¿Pero qué tiene que ver con el caso?" Repitió.

"Es la única palabra que el paciente ha dicho, después de decirla volvió a la inconciencia" Le informo el doctor.

"Tal vez es un aficionado o puede ser una pista, ¿Quizá una banda que usa los nombres de personajes de ficción para referirse a sus líderes?" Intento buscarle lógica a la única palabra que había salido de los labios del hombre recostado en la cama del hospital. Además él cómo inspector sabía que en la calle se encontraba cada tipo de loco. Su mirada se desvió hasta Sherlock, si, cada tipo, confirmo.

"Tal vez" Cedió el detective, pero antes de seguir con la lluvia de ideas, el sonido pulsante del corazón del paciente se convirtió en uno solo, un solo pito ensordecedor. En pocos segundos tanto Daniel como John se encontraban lado a lado del hombre, la presión estaba descendiendo con gran rapidez, Daniel salió al pasillo para conseguir el resucitador en lo que la enfermera conseguía el aparato, John comenzó la resucitación de forma manual.

"¡Salgan de la habitación, ahora!" Les grito a los únicos dos que quedaban, Lestrade y Sherlock salieron de la habitación. En eso presenciaron como dos enfermeras más entraban en la estancia y les cerraban las puertas en sus narices, las cosas se pondrán feas. Fue el pensamiento de ambos.

El corazón ya había dejado de latir y todo era una carrera contra el tiempo, las enfermas prepararon todo rápidamente para poder proceder, colocando el desfibrilador en posición, inicio con la primera descarga. Espero unos segundos y nada, así que indicándole a las enfermeras volvió a descargar. Miraba con atención la pantalla y ligeros latidos empezaron a ser percibidos, retiro el aparato y comenzó un masaje regular sobre la zona cardiaca para acelerar los latidos del corazón del paciente, su propio corazón latía con una rapidez alarmante debido a la adrenalina, podía sentir un ligero zumbido en sus oídos. Pero a medida que él puso cardiaco comenzaba a normalizarse sintió como su propio pulso comenzaba a normalizarse – eso estuvo muy cerca- Se dijo, comenzando a secarse el sudor de la frente. La enfermeras hicieron hacia un lado la maquina mientras revisaban que todo lo demás también se hubiera estabilizado.

Se acercó para revisarle las pupilas cuando los parpados se abrieron de improviso, John no pudo evitar el pequeño salto que dio, ni el jadeo que escapo de sus labios al ver esos ojos azules posarse en los propios.

"Bilbo" Repitió con su voz ronca, el doctor no pudo evitar que el pensamiento de que parecía un rey resurgiera en su mente, no era muy difícil imaginar esa voz guiando a su ejército a la batalla, imaginar esa voz alentando a sus súbditos. Esa voz ordenando a sus lacayos, por un momento se preguntó como sonaría esa voz cantando, o como seria su risa. Omitiendo sus pensamientos regreso su atención al recién consiente paciente.

"¿Disculpa? ¿A qué te refieres con eso?" Indago, podía escuchar a las enfermeras a sus espaldas sacando el desfibrilador de la habitación.

"¿Qué está sucediendo, Bilbo?" Repitió mientas intentaba incorporarse en la cama, John rápidamente intento impedirlo para evitar que se lastimara y perjudicara su recuperación. Con sus manos ejerciendo presión hacia la cama no pudo evitar preguntarle.

"¿Bilbo? ¿Es a mí?" Y cuando esos ojos se posaron sobre él con esa tenacidad no tuvo ninguna duda, el pensaba que él era Bilbo. Lo que sea que eso significara para ese hombre.