Caso # 2: triángulo amoroso:

Ritsu abrió sus ojos perezosamente.

—Ritsu, prepárate para la escuela —gritó su mamá desde el primer piso.

—Ya voy mamá!

La castaña se las arregló para levantarse, lavarse la cara, vestirse; para finalmente llegar al comedor donde su mamá la esperaba con el desayuno listo.

—Buenos días Ritsu.

—Buenos días, mamá. Demonios, eso es lo que llamo una pésima noche.

—¿Qué, pasó algo?

—No, es sólo que tuve este extraño sueño donde Mio y yo conocimos a un par de cupidos y…

RIIIIIIIIIING!

—Ya voy! —dijo la señora Tainaka abriendo la puerta. —Ah, buenos días Mio-chan, pasa adelante. ¿Y quiénes son tus amigos?
—Oh, estos son nuestros nuevos compañeros: Ryo y Setsu. Recuerde que ahora estamos en una preparatoria mixta —respondió Mio como quien no quiere la cosa.

—Sí, me acuerdo. Bueno, pues adelante Ryo-kun, Sekkun.

Los dos muchachos entraron a la residencia Tainaka alegremente y saludaron a la castaña, que seguía desayunando.

—Buenos días Ricchan, ¿qué tal dormiste? —preguntó Ryo cortésmente, al mejor estilo de Mio.

La baterista sólo suspiró y siguió comiendo.

—Así que no fue un sueño. Mierda-villoso.

—Vamos Ricchan, no hay necesidad de ser grosera; recuerda que ahora todos somos amigos —dijo Setsu con esa sonrisa irritantemente igualita a la suya. —Además ese juego de palabras estuvo malísimo.

—Lo sé —respondió Ritsu fastidiada. —Es sólo que… demonios viejo, ¿no podrías tomar otra forma terrenal? Como dijo Mio ayer, esto es simplemente aterrador.

—Ya les pedí eso yo —suspiró Mio. —Pero parece que no pueden cambiar su forma terrenal hasta que acaben con su misión.

—Lo siento mucho —se disculpó Ryo.

—Olvídenlo y vayamos para la escuela.

Y así, los cuatro amigos se dirigieron a la escuela.

—Y, señoritas, ¿todavía piensan ayudarnos? —preguntó Setsu.

—Seguro, ¿cuál es el próximo caso?

—Es un triángulo amoroso —comenzó a explicar Ryo. —Resulta que tenemos a esta chica, que siempre ha estado enamorada de su amiga de la infancia; pero su amiga de la infancia no le corresponde, ella está enamorada de una chica que recién conoció el año pasado. Y bueno, esta tercera chica es un año menor y de paso, su amor destinado. Así que nuestra misión consiste en unir a esas dos que están destinadas mutuamente y convencer a la otra que la deje ir.

—Déjame adivinar: tenemos que hacer que Azusa y Yui se unan para luego consolar a Nodoka.

—Maravilloso Mio! —celebró Setsu. —Tal vez cuando mueras pueda hacerte una recomendación para que trabajes de amorcillo también.

—Váyanse al infierno los dos.

Los dos amorcillos rieron divertidos. Bueno, finalmente llegaron a la escuela.

—Buenos días a todos! —saludó Yui con su alegría de siempre.

—Hola —saludó Mugi con suavidad.

—Muy buenos días, señoritas. Hoy hace un día bellísimo, ¿no creen? —preguntó Setsu mirando al cielo.

—Muy bello —convino Ryo.

—Claro que lo es! —dijo Yui muy contenta. —Entonces, Sekkun, ¿también traerás aquí tu batería? Sería genial tocar con dos bateristas con estilos tan parecidos.

—¿Parecidos? Es exactamente el mismo estilo —dijo Azusa acercándose al grupo. —Ustedes dos de alguna forma son la copia exacta de las sempais, pero hombres. Desde ayer he estado pensando que eso está muy raro.

—Astuta como siempre, Azusa —respondió divertido Setsu. —Pero no importa cómo lo mires, solamente somos tus nuevos sempai. Y sí, somos chicos, pero aún somos tus sempais. Además, Mio y Ritsu ya son nuestras grandes amigas. ¿Por qué no tomas su ejemplo y te haces nuestra amiga?

—¿Eso es cierto sempais? —preguntó la pelinegra mirando a Mio y Ritsu.

—Créeme Azusa, no quieres saber —suspiró Mio.

—Mmh… muchas cosas pasaron ayer —dijo la castaña con un suspiro. —Pero Mio tiene razón, no quieres saber.

Los cuatro las dejaron y se dirigieron a clase.

—¿Saben chicas? Estos nuevos miembros me parecen muy interesantes. Me alegra mucho que ahora seamos amigos —dijo Yui divertida.

—Yo no confío en ellos —dijo Mugi. —Como dijo Azusa, esto está muy raro. Y ahora que Mio-chan y Ricchan son más cercanas a ellos me hace pensar en una especie de conspiración.

—Genial! —dijo Yui infantilmente. —Una conspiración sobrenatural!

—Yui-sempai, por favor! La situación es muy seria, esto puede ser peligroso —regañó Azusa. —Tal vez no sean criaturas sobrenaturales como usted dice, pero puede que sean criminales.

—Estoy con Azusa-chan —convino Mugi. —No creo que estén aquí por algo bueno.

—Allá ustedes, —dijo Yui decidida, —pero para mí ellos son criaturas mágicas que hicieron que la escuela se hiciera mixta. Es la única explicación lógica!

—Sí, lo es. Pero en su planeta, sempai —respondió la kouhai ya molesta. —Y bien, Mugi-sempai, ¿qué hacemos?

—Creo que lo mejor que podemos hacer es acercarnos a ellos, así será más fácil vigilarlos —respondió la rubia pensativa.

—Creo que tiene razón.

Y después de eso, cada quién se fue a su casa. Yui simplemente se encogió de hombros y siguió a la rubia.

—Eso estuvo cerca —dijo Setsu muy sonriente.

—Idiota, esto sólo dificulta más las cosas. Se supone que debemos hacernos sus amigos, no asustarlas. ¿Cómo demonios las convertiremos en pareja si no confían en nosotros?
—Relájate Ryo —lo calmó Ritsu. —Probablemente Azusa y Mugi no confíen en ti, pero aún tienes a Yui. Ella es demasiado inocente para sospechar algo de alguien. Si realmente quieres acercarte a ellas, comienza por Yui.

—¿Lo ves viejo? Ricchan sigue apoyándonos.

—De hecho sólo quiero que terminen rápido para regresar a mi escuela de siempre.

—Igual funciona.

Mio se sentó en su escritorio ignorándolos. El día apenas comenzaba y ya se sentía cansada. Y bueno, Mugi y Yui llegaron un segundo antes que Sawako y las clases comenzaron. Ignorando el hecho que ahora la escuela era de educación mixta gracias a la magia de dos criaturas mágicas, el día estaba bastante mortal.

Finalmente, después de clases en el salón del club:

—¿Hola? ¿Sempais? —saludó la kouhai entrando al salón.

—Todavía no llegan, fueron castigados por intercambiarse notitas en clase —respondió la única persona que no fue castigada. —Así que están limpiando el salón.

—Ryo-sempai, no lo noté —dijo Azusa recordando sus ya olvidadas sospechas.

—Y bueno, ¿qué quieres hacer? —preguntó el muchacho tímidamente.

Azusa no sabía qué decir, estos dos nuevos sempais la ponían nerviosa con sus parecidos, pero recordó la conversación con Mugi y se forzó a responder.

—El tanque de Ton-chan está algo sucio, creo que debemos limpiarlo.

—Eto… hái, ¿por qué no? —respondió el joven.

—Bueno, entonces espera aquí mientras voy por el equipo de limpieza —dijo ella dejando solo a Ryo con la tortuga.

—Nos vemos. —El cupido miró el tanque de Ton-chan y le sonrió al pequeño reptil. —Oye amiguito, ¿te importa que use la magia para limpiar tu tanque?
—Por supuesto que no —respondió amistosamente la tortuga en un lenguaje incomprensible para los humanos.

Ryo sólo sonrió y tomó su bajo. Comenzó a tocar unas cuantas notas e inmediatamente, el tanque de Ton-chan comenzó a emitir un brillo fantástico que prevaleció por unos segundos. Finalmente Ryo dejó de tocar y el brillo desapareció mostrando un tanque completamente limpio.

—Ya vine! —anunció Azusa con los brazos cargados de equipo de limpieza.

—Oh, no te preocupes. Ya terminé —respondió Ryo con una gran sonrisa.

—¿Qué tú qu…? —Abrió la boca a su máxima capacidad cuando vio el tanque en el que Ton-chan nadaba felizmente. "¿Qué demonios está pasando aquí? Rayos, creo que le pondré más atención a las locas teorías de Yui-senpai". —Eto… bueno, perfecto; y Ton-chan se mira feliz. Entonces podremos practicar…

—Por supuesto!

Comenzaron por Fuwa-Fuwa-Time. Por lo visto, Ryo tenía bastantes problemas con la melodía, pero de alguna manera se las arreglaba para salir adelante. Ese momento era especial de cierta manera, incluso Azusa olvidó la rareza y el misterio que rodeaba a sus sempais nuevos; podría decir que ahora se sentía bastante cómoda con él enfrente. Claro, la pobre no podía saber que el amorcillo estaba jugando con sus sentidos para hacerla sentir más cómoda con su presencia. Finalmente, luego de quince minutos de tocar juntos, se hicieron amigos muy cercanos. De alguna forma, acercaron sus rostros el uno al otro y estaban en una posición muy comprometedora. "Perfecto" pensó Ryo. "En cinco, cuatro, tres, dos…"

La puerta del club se abrió de repente dejando pasar a Yui con toda su alegría de siempre. Fue entonces cuando notó la posición en la que estaban sus compañeros. La dejó congelada por unos segundos.

—Ano… Gomen ne… creo que vine en un mal momento… —estaba usando todo su auto control para no estallar en lágrimas.

Salió del cuarto a toda velocidad.

—MATTE! YUI-SEMPAI! Se trata de un malentendido! —Gritó Azusa asustada. Finalmente se volteó hacia el chico. —TÚ, IDIOTA, ESTO ES CULPA TUYA. AHORA CREE QUE TÚ Y YO ESTAMOS JUNTOS Y… Y…

—Mira, Azusa, a como lo veo yo; tienes dos opciones: la primera, gritarme hasta que te quedes ronca, algo que me da completamente igual; o la segunda, ir tras la chica que amas —respondió el chico tocando su bajo como si nada hubiera pasado.

—¿Cómo demoni…?

—Tu reacción me lo dijo todo. Ahora ve, boba!

—Gracias —dijo Azusa de todo corazón y fue tras su amada.

"Setsu, Setsu, ¿estás ahí? Abre tu canal telepático."

"Aquí estoy viejo. ¿Qué, ya es hora?"

"Sí. Según mis cálculos está a mitad del camino del salón del club a la puerta principal. Detenla antes que sea tarde."

"Copiado."


Mio, Setsu y Ritsu estaban en el salón de clases limpiando ventanas. Mugi había ido a buscar más trapos, lo que les daba la oportunidad perfecta para actuar.

—¿Y? —preguntó Mio.

—¿Y? —respondió Setsu. —Yui atrapó a Ryo y a Azusa en una posición algo comprometedora y salió corriendo después de malentenderla; así que ahora está escapando y Azusa la está persiguiendo. Aún así no creo que la alcance, esta chica es una excelente corredora, creo que tiene futuro en el mundo del deporte.

—Años de quedarse dormida, supongo —dijo Ritsu sarcástica.

Nodoka entró al salón buscando algo que se había olvidado, pero nadie notó su presencia.

—Ya las veo! Wow, Yui sí que es rápida. Sólo corre así en las mañanas.

—Azusa nunca la va a poder alcanzar.

—Y hablando del diablo, aquí viene Azusa.

Nodoka levantó la cabeza. ¿Significaría eso lo que se temía?

—Nakano la alcanzará —dijo Setsu. —¿Olvidan que soy un cupido y que tengo poderes mágicos?

Hizo un gesto con su brazo y todos pudieron ver, desde su salón, cómo los cerezos de la entrada comenzaban a temblar y una de las raíces atravesaba el pavimento haciendo caer a la castaña y permitiendo que la kouhai la alcanzara y le explicara la situación.

—Azusa lo logró! —aplaudió Mio muy contenta.

—Y ahora se están besando —dijo Ritsu con una gotita mientras se rascaba la espalda frenéticamente. —Las felicito, creo…

—NO!

Todos voltearon.

—¿Nodoka?

—¿Qué haces aquí?

—NO! —Repitió la presidenta del consejo y comenzó a correr. —Debo detenerla, ella no debe tener a Yui. NO LA PERDONARÉ JAMÁS!

—Dios mío, esto es tan conveniente pero tan inconveniente a la vez —suspiró Setsu sacando sus alas. —Muy bien chicas, volando la alcanzaré más rápido, no puedo dejar que interrumpa esto.

Nodoka corría con toda la potencia de sus piernas. ¿Cómo había pasado esto? Después de tantos años cuidando de su Yui… En parte la culpa era de ella, claro, tantos años y no aceptaba sus sentimientos; mucho menos confesarlos. Pero ahora las cosas estaban peor. Vio cómo una chica menor que ellas le arrebataba a su amor y todo gracias a un tipo raro con poderes especiales que se hacía llamar un cupido. Ella no podía perdonarlo, jamás olvidaría tal traición.

Vio cómo una sombra pasaba sobre ella.

—¿Qué demonios?

—Lo siento, pero debo detenerte —dijo Setsu aterrizando frente a ella.

—LÁRGATE! —Gritó Nodoka. Estaba dolida, sí, pero también sentía cómo la llenaba una furia asesina. —TÚ LO HICISTE POSIBLE, TODO ESTO ES CULPA TUYA!

—Lo lamento, pero ellas eventualmente se volverían pareja. Todo lo que hice fue acelerar el proceso. Lo que hacía a este caso una situación delicada eras tú —dijo el muchacho con calma. —Tienes que dejar pasar esto, Manabe. Yui sigue siendo tu mejor amiga y tu deber como tal es seguir a su lado pase lo que pase. Además, estás a un paso de convertirte en una persona solitaria y rencorosa.

—¿Por qué? ¿Por qué ayudaste a Nakano y no a mí?

—Porque Azusa Nakano es el amor destinado de Yui Hirasawa, no tú. Sé que ella es tu primer amor y eso es importante; pero no estás destinada a ella. Nosotros los amorcillos ayudamos solamente a aquellos que están destinados el uno al otro; pero no a los demás. Sé que la amas, pero eso es sólo ahora. Algún día conocerás a tu verdadero amor y yo estaré ahí para ayudarte, eso es una promesa. Pero para que puedas encontrar a esa persona especial, tienes que dejar pasar esto, Nodoka. No puedes tener un futuro si estás atrapada en el futuro. —En estos momentos Setsu no se oía despreocupado y energético como siempre, sino más bien serio y realmente preocupado por Nodoka.

—¿Por qué debería confiar en ti?
—Porque soy un amorcillo y todas mis promesas son supervisadas directamente por el señor jefazo, ese que tú llamas Dios. Y créeme, una vez nuestra misión acabe, la escuela volverá a la normalidad y todas olvidarán que alguna vez fue una preparatoria mixta, pero tú lo recordarás algún día, Nodoka, y entonces podrás convocarme para que te ayude. Pero insisto: para eso, tienes que superar esto.

Nodoka se sentía traicionada, deprimida, triste; pero sabía que el cupido le decía la verdad y que podía confiar en él.

—Está bien, voy a confiar en ti.

—Estaré a tu lado todo el tiempo que necesites.

—Gracias.


Mio, Ryo y Ritsu observaban la escena en silencio. Finalmente Ritsu decidió romper el silencio:
—Ok… esto sí que fue agridulce. Pobre Nodoka.

—A veces nuestro trabajo se hace difícil —dijo Ryo con melancolía. —Los corazones rotos son difíciles de manejar, pero Setsu y yo tenemos miles de años de experiencia tratándolos. La cruda verdad sobre nuestro trabajo en que no hay finales felices para todos.

Y mientras Azusa y Yui estaban perdidas en su propia nube de felicidad, dos chicas humanas y un cupido observaban cómo un segundo cupido consolaba a una pobre chica cuyo corazón había sido roto hacía unos momentos apenas.


Y bien, ¿qué tal quedó esta historia? La posteé en inglés sólo para fastidiar a esos trolls que viven sólo para destrozar con sus críticas las historias ajenas; y a juzgar por sus reviews estoy haciendo un trabajo excelente.

Y bueno, espero que les haya gustado.

Chao; nos leemos!