* Emily Tobar El pasado de Blaine va a seguir atormentándolo. Aquí el siguiente capítulo ;)
* Soledad Rodriguez Gracias! Lo que pasó con Blaine se irá descubriendo poco a poco y será muy interesante.
* jeny Ya se descubrirá el motivo por el que la policía lo persigue. Gracias! Las actualizaciones serán pasando un día.
* Georgi G De a poco se irá descubriendo la verdad de Blaine. Voy a actualizar pasando un día ;) Muchas gracias por el apoyo!
* Gabriela Marín Con el tiempo se sabrá lo que hizo Blaine.
* Agos Ribero Muchas gracias! Aquí la actualización =)
* Krishna Iturra Villagran Gracias a ti por leerme!
* DomiCrissColfer Muchísimas gracias Domi! Te cuento que nunca la había visto hasta que me pidieron la adaptación y me gustó mucho. Me alegra que te guste como la estoy adaptando. Besos y gracias por el apoyo C:
* Moontsee VR Una vez más... amo tus reviews ^-^ El pasado de Blaine se descubrirá y será impactante. También se sabrá más del policía que lo busca con insistencia. La interacción de ellos es desde el comienzo :3 Muchas gracias por todo tu apoyo!
CAPÍTULO 2
"Empezando de Nuevo"
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Blaine dio gracias de que finalmente hubiese amanecido, se preparó un poco de café y se sentó en el comedor, el cual lo conformaban una mesa redonda pequeña y dos sillas, observó el interior de la cabaña y pensó que necesitaba empezar a arreglarla.
Caminó durante media hora, que era el tiempo que le tomaba llegar desde su casa hasta el pueblo y se dirigió a la tienda. Kurt no lo vio entrar porque estaba bajando unos cartones de la camioneta.
El moreno tomó una canasta y empezó a llenarla con varios víveres y cosas que necesitaba, luego se dirigió a la caja. Miraba a todos lados esperando que el hombre de tez blanca llegara a cobrarle, de pronto escuchó una voz que provenía de detrás del mostrador.
- ¡Hola! – decía una pequeña de 5 años que se subió en un banco para ser divisada.
- ¡Hola! – le sonrió – al hombre de cabello rizado le encantaban los niños.
- ¿Necesitas algo?
- Bueno, ahora que lo pienso, me gustaría algo de pintura.
- ¿Vas a pintar?
- Sí.
- ¿Y qué vas a pintar? – preguntó con suma curiosidad la pequeña.
- El piso de mi casa.
La niña rió de una forma tan adorable que contagió a Blaine – los pisos no se pintan.
- Bueno, yo si voy a pintar el mío.
- ¿Por qué?
- Porque quiero iluminar mi casa y que se vea alegre.
- Ah! Me gustan los colores alegres.
- ¿Qué color me recomiendas? – preguntó con una sonrisa.
- El amarillo porque es como el sol.
- Muy buena elección.
- ¡Gracias! Amm… Soy Lexi, ¿Y tú?
- Blaine.
La pequeña le sonrió, por lo general no era tan abierta con los extraños, pero por alguna razón ese hombre le inspiraba confianza y le agradaba – ¿Quieres ver los colores?
- Claro, ¿dónde los tienen? Porque no vi pintura por ninguna parte.
- Están en un libro y ahí ves el que más te gusta.
- ¿Me lo puedes enseñar?
- Seguro, ya vengo.
Kurt entró junto a un hombre mayor con los cartones que había bajado antes y los colocaron en una esquina. Volteó y vio al moreno esperando en la caja, así que se le acercó.
- ¡Qué sorpresa verte aquí!
- Disculpa.
- Me refiero a que por lo general los turistas no permanecen aquí tanto tiempo, es un pueblo pequeño y no hay mucho que ver.
- ¡Oh!
La niña llegó – mira, ya lo encontré – se subió al banco.
- No, esto no es… a… ¿Vas a pintar algo?
- Va a pintar el piso de su casa para que esté iluminado – contestó la niña por él.
- ¡Ah! ¡Qué bien! – sonrió el ojiazul.
- ¿Puedo llevarme el catálogo para revisarlo? Prometo traerlo mañana.
- Seguro, llévalo y luego me dices por cuál color te decidiste y yo hago el pedido.
- ¡Muchas gracias!
- ¡Gracias Lexy! – le sonrió a la pequeña.
- ¡De nada! – le devolvió la sonrisa.
Kurt empezó a marcar los artículos y se los lanzaba a la niña, quien los atrapaba sin ningún problema.
- Genial atrapada – comentó el moreno.
- Soy muy buena.
- Me doy cuenta.
- Son $18 dólares.
Blaine pagó y se despidió de los dos, luego salió de la tienda.
- Papá, ¿quieres que busque a Joss?
- Sí amor, por favor.
La niña se bajó del banco y salió corriendo de la tienda.
-o-o-o-o-o-o-o-
Blaine estaba en el restaurante atendiendo las mesas cuando le indicaron que estaba listo un pedido para llevar y fue a ver el paquete. Camina con éste cuando vio entrar a dos policías y se tensó, trató de respirar normalmente y se fue a ocultar a la cocina.
- ¿Estás bien? – le preguntó una de sus compañeras al verlo arrimado a la pared con los ojos cerrados.
- Sí – le dio una sonrisa fingida.
Los oficiales se acercaron a la dueña del local a conversar, luego de un par de minutos uno de ellos le preguntó si ya estaba listo su pedido.
- Sí, claro – ¡Blaine! – dijo en voz alta y el moreno se sobresaltó tirando varias cosas y llamando la atención. Los policías lo miraron.
- Lo siento.
- Aquí mis amigos están esperando su pedido – señaló a la bolsa de papel que tenía en las manos.
- ¡Oh! Aquí tienen, disculpen la tardanza.
- No hay problema amigo, tranquilo – contestó el policía mayor, quien era el jefe de la policía.
-o-o-o-o-o-o-o-
Luego de una larga jornada de trabajo, Blaine caminaba agotado hasta su casa y se detuvo repentinamente cuando vio a un hombre que se asomaba por una de las ventanas.
- ¿Puedo ayudarte en algo?
El hombre pegó un brinco y se agarró el pecho – me asustaste – dijo tratando de regular la respiración – lo lamento, no quiero que pienses que me entrometo en tu vida o que quiero robarte o alguna cosa parecida. Sólo sentí curiosidad porque eres el primer vecino que tengo en años. Esta cabaña ha estado puesta a la venta desde hace mucho, pero al parecer somos muy pocas las personas que preferimos vivir dentro de un bosque prácticamente, en lugar de con el resto de la civilización – sonrió.
- Eso es raro porque la vendedora me aseguró que no tenía ningún vecino.
- Oh bueno, es que en el pueblo o en una ciudad, por lo general vecinos son los que viven alrededor tuyo, las casas están seguidas una de otra. Mi cabaña está unos kilómetros hacia allá – señaló con el dedo.
- Ok – Blaine lo observaba detenidamente ahora que estaba cerca de él. Era un hombre alto, con buen físico, cabello oscuro y era atractivo, tenía la apariencia de ser una buena persona, su rostro reflejaba mucha tranquilidad y sus ojos brillaban de una forma muy especial.
- Veo que no hablas mucho. Bueno, no te quiero molestar, ya me voy. Por cierto, mi nombre es Joseph y me mudé aquí por la misma razón que tú lo hiciste.
- ¿Qué cosa? – inquirió preocupado.
- La tranquilidad del lugar, el silencio, la paz que se respira – sonrió – Relájate, parece que te hubiera dicho que mataste a alguien.
- Ya me tengo que ir – dijo el moreno tratando de sonar tranquilo.
- Seguro, yo también. Si necesitas algo, estoy en esa dirección. Me alegra conocer a alguien que le guste lo rústico y tranquilo al igual que a mí.
- Claro.
- Una vez más, disculpa. Que tengas una buena tarde.
- ¡Gracias! Tú igual.
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El policía se veía cada vez más ansioso por encontrar al fugitivo, estaba en la terminal de buses interrogando a uno de los vendedores acerca de las paradas de sus buses con destino a Atlanta, pero se puso histérico con la información ya que le mostró los mapas y las posibilidades eran infinitas.
Se fue a la estación de policía para tratar de usar los programas que tienen, mapas en línea y demás y al revisarlos pudo constatar que lo que le había informado el vendedor era cierto. Atlanta era un punto central desde donde podía movilizarse a cualquier ciudad y antes de llegar habían alrededor de 15 paradas.
Empezó a maldecir y golpear las cosas y uno de sus compañeros se extrañó
- ¿Qué ocurre?
- Nada, sólo reviso algo y está demasiado complicado. Tranquilo.
- Ok. ¿Necesitas ayuda?
- ¡NOO! Lo siento, no, yo me encargo de este caso.
