Capítulo 2: La verdadera razón

Tomoyo sirvió un poco más de té a su agradable visita que le hacía compañía aquella tarde donde muchas cosas cambiarían.

—He tomado una decisión— se atrevió a decir Meilin —Cuando tía Ierán regrese a Hong Kong me iré con ella

—Pero, ¿No se supone que te quedarías en Tomoeda?— pregunta algo triste Tomoyo.

—No se libraran tan fácilmente de mi— ríe burlona mientras mira a su amiga tratando de animarla ya que le preocupo como cambio su expresión tan alegre a lo que estaba viendo ahora —Justo antes de comenzar las clases regresare para continuar mis estudios aquí y poder compartir más con ustedes— le dedica una sonrisa a la chica para brindarle toda la seguridad del mundo de que volverá.

—Ya veo Meilin aunque me parece mucho más divertido si te quedas aquí el resto de las vacaciones de verano así estaremos todos juntos y...— en ese momento Tomoyo comprendió todo, al fin y al cabo tenía el don de ser muy buena observadora, y más, cuando se trata de sus amigos —La razón por la que te vas ese tiempo es para olvidar por completo a Li, ¿verdad?— el cambio de expresión que puso la chica sentada al frente suyo dio a entender de que su don no había fallado una vez más.

—Supongo que me atrapaste— su tono se escuchaba algo apagado. Habían dado justo en el clavo —Pero la felicidad de Shaoran es mucho más importante y estoy segura de que lo entiendo perfectamente de eso no hay duda, pero entonces, ¿Porque me siento así?— coloco una mano en su pecho pues de alguna forma dolía un poco justo allí, sentía nostalgia y vacío en su interior.

—Lo que pasa Meilin es que, estuviste mucho tiempo detrás de Li y en tus pensamientos y corazón solo existía el, pues pensabas que él era la persona más importante para ti, pero luego se dieron las cosas de una forma diferente y resulto de que él no es la persona correcta y sientes un vacío en tu interior porque has forzado a sacar ese sentimiento para no interferir en la relación de Li y Sakura. Por su felicidad— le explicó con calma la chica tratando de que entendiera correctamente aquellas palabras —Además estoy segura de que ese vacío que sientes se llenara con la llegada de aquella persona más importante para ti y llegara tarde o temprano, solo hay que ser paciente—

—Aun así, siento que alejarme de Shaoran hasta el final de las vacaciones me ayudara mucho a recuperarme de esto que ha pasado de eso estoy segura y además así ellos podrán estar más tiempo juntos y si Shaoran es feliz estando al lado de Kinomoto yo también lo seré es por eso que— se levanta energética mirando a su amiga —Cuando regrese seré una Li Meilin totalmente renovada y poder verlos a ellos dos juntos sin ningún tipo de sentimiento que opaque mi corazón—

—Estoy segura que así será— Tomoyo se levanta y se coloca justo al frente de su energética amiga —Estaré esperando con ansias tu regreso y con toda la energía de siempre—

—Gracias Daidouji— agradece algo apenada la chica pues nunca había compartido sus sentimientos tan claros con otra persona que no sea ella.

—To-mo-yo— pronuncia la chica lentamente —Puedes llamarme Tomoyo, después de todo, somos amigas, ¿no es así?— toma las manos de la chica y le dedica una tierna sonrisa.

—Gracias Tomoyo— sus ojos se cristalizaron pero se tragó sus lágrimas. No lloraría más, después de todo esa era la mejor decisión. Regresaría, y así, empezar la secundaria en la ciudad de Tomoeda.

La señora Ierán era una persona muy tranquila y su manera de hablar y la actitud seria que poseía, hacía de su persona toda una madre ejemplar. Su hijo la miro y luego se sentó frente a ella confrontándola con el corazón a punto de explotarle y su cuerpo, ligeramente temblando.

— ¿Que sucede Shaoran?— pregunta su madre al notar algo extraño con su hijo —Estas actuando de una forma extraña—

—Madre sé que quieres saber el motivo por el cual quiero quedarme a vivir aquí y estoy dispuesto a decirte— respira hondo antes de continuar —Vine aquí con el propósito de convertirme en el nuevo dueño de las cartas Clow pero me estaba metiendo en un lugar que no era mío, sin embargo no podía quedarme con los brazos cruzados y ayude a Sakura Kinomoto en completar el libro y la ayude a cambiarlas a cartas Sakura, pero no lo hice solo por como el descendiente de Clow Reed que soy, era un deber que debía de cumplir o algo parecido, lo hice también por— se detuvo un momento al escuchar un ruido proveniente de la cocina, seguro se trataba de Sakura limpiando o algo relacionado con Kero, pero, tenía que continuar, ya casi le contaba todo — lo hice porque estaba en peligro la guardiana de las cartas Clow y realmente me preocupa demasiado y a medida que fui conociéndola y pasando más tiempo con ella, yo finalmente, comprendí que Sakura es la persona más importante para mí y no quiero separarme de ella— finalizo.

Le tomo un poco a la madre del chico comprender del todo la situación pero estuvo agradecida de que al fin se le hablara claro, sin rodeos. Por primera vez veía vergüenza en la cara de su hijo, se ve que le había costado mucho decir algo de tal magnitud.

— ¿Sakura? Ya veo que la aprecias como dices al llamarla por su nombre— reflexionó — ¿Y ella corresponde a tus sentimientos? —

—Así es madre— confiesa el chico con sus mejillas encendidas —De hecho en estos momentos se encuentra en la cocina. Ella vino a enseñarme a hacer un pastel de manzana—

—Dichosa mi visita de poder probar algo que ha preparado la chica— fue lo que dijo la señora Ierán que estaba dispuesta a conocer más a la chica que había logrado cambiar el corazón de su hijo.

Kero se encontraba junto con Sakura ayudando en la limpieza, esa fue la condición impuesta por la chica si es que quisiera una gran rebanada de pastel, después de todo era un invitado no invitado. Wei se había retirado por lo que Kero pudo andar libre por la cocina. — ¿Y quién se supone que ha llegado Sakura?— le pregunta Kero mientras come una manzana que dejo Sakura encima de la mesa.

—Al parecer se trata de la madre de Shaoran aunque todo parece indicar que no sabía nada de su llegada— suspira —La verdad a mí también me ha tomado por sorpresa— sus mejillas se encienden al sentir algo de vergüenza por saber que la madre del chico que más amaba se encontraba a unos cuantos metros de ella.

—Oh ya la recuerdo— exclama Kero —Es la poderosa bruja con la que estuviste en Hong Kong, si por razón esa energía se me hacía conocida— en ese momento siente que alguien entra en la cocina y se queda estático, pero, al percatarse de que se trataba del "mocoso", suspiro del susto que había cogido.

—Sakura— la llamo con esa manera particular de decir el nombre de la chica —Mi madre quiere verte—

—Claro— titubeo y se quitó el delantal que se había puesto para la realización del pastel. Kero miro a Sakura que se puso algo nerviosa aunque se supone que no debería de estarlo si había tenido la oportunidad de conocerla con anterioridad. La chica llego a la sala donde se encontraba la señora Ierán y al verla llegar esta se levantó para recibirla —Buenas tardes señora Li— se adelantó la chica antes de que la mujer tuviera oportunidad alguna de articular palabras.

—Buenas tardes Sakura Kinomoto, actual dueña de las cartas Clow— se refirió a ella con total formalidad. Todos los presentes tomaron asiento y claro, Shaoran se sentó al lado de Sakura.

—Ahora que todas las cartas se encuentran en tu poder y aseguramos de que todos han sido cambiadas a cartas Sakura entonces Shaoran debe regresar a Hong Kong— exclamo la señora Ierán con total seriedad, siendo totalmente directa. La expresión de Sakura se tornó triste, no quería separarse de Shaoran y no omitió palabra alguna al igual que el chico que se encontraba a su lado —Sin embargo, dada las circunstancias que se han presentado el lazo que los une a ambos jamás podrá ser roto, ni por mi persona ni por nadie—

—Está queriendo decir que...— Sakura no pudo terminar la frase pues estaba casi segura de lo que la madre de Shaoran se estaba refiriendo.

—Le doy permiso a Shaoran de quedarse en Tomoeda para que este a tu lado, Sakura— curvo sutilmente sus labios y Shaoran se sorprendió al ver ese gesto de su madre que no se veía todos los días.

— ¿En serio puedo quedarme madre?— quería escucharlo otra vez, se negaba a creer que su madre estaba aceptando algo tan grande como aquello.

—Siempre y cuando mantengas la relación con esta persona tan importante para ti— el chico se sonroja al escuchar tales palabras provenientes de la líder de la familia Li.

— ¿Relación?— pensó en voz alta la chica, acto seguido sintió su rostro enrojecer por decir tal expresión. Wei interrumpe en la sala.

—Disculpe joven Shaoran, el pastel está listo y me he tomado la libertad de sacarlo del horno— dijo con sus particulares modales.

—Oh es cierto el pastel— recordó la chica en ese momento.

—Cuando esté listo para poder comer, me gustaría probar un bocado— expresó la madre de Shaoran con total tranquilidad.

—Claro— sonrió la chica.

Una vez terminada aquella charla y el pastel tibio, Sakura fue a la cocina y partió las rebanadas correspondientes y le dejo una a Kero que, goloso devoraba y hasta le comento que le diera las gracias al "mocoso" pero sin duda no hubiese quedado igual si Sakura no lo hubiese ayudado. La chica sonrió. Una vez colocado las rebanadas con un poco de té, agarro la bandeja y se dispuso a llevarla pero Shaoran no la dejo y con una sonrisa en sus labios tomo la bandeja en sus manos, llevándola así al lugar de encuentro. Aquella tarde es cierto que ambos se sentían un tanto nerviosos por la cantidad de preguntas que hacia su madre con respecto a su "relación", la cual Shaoran aún no tenía la oportunidad de pedírsela a Sakura.

—Lamento si mi madre te hizo sentir incomoda— se disculpó Shaoran.

—No te preocupes realmente me divertí mucho— le dedica una sonrisa tratando así, de animarlo con su alegría.

—Oye mocoso vendré otro día y esperó hagas otro delicioso pastel— interrumpe Kero que se asoma en el bolso que llevaba la card captor.

—La próxima vez me asegurare de dejarte atado en la habitación— le dice Sakura.

— ¿Podemos vernos mañana?— pregunta Shaoran mirando a Sakura a los ojos, acto que hizo que se sonrojaran ambos.

—Mañana puedo— responde con un tono triste —Me toca limpieza y además debo preparar la cena—

— ¿Y el día siguiente?— elevo su tono de voz sorprendiendo a la castaña —Perdón, de seguro ya tienes otros planes y además querrás pasar tiempo con tus amigas o con tu familia—

—No es así— niega con la cabeza —Yo realmente disfruto mucho el tiempo contigo, nada me hace más feliz— Kero giraba su cabeza cada vez que alguno hablaba, no entendía porque actuaban de esa manera cuando estos se encontraban solos.

—Yo también disfruto mucho estar contigo, Sakura—

Se despidieron aunque pareciera que les hubiese costado esa despedida, de alguna forma, el tiempo que pasaban se les iba volando y se les hacía muy corto. Sakura no quería irse pero pronto anochecería y debía regresar a casa. Su corazón palpitaba pues se sentía muy feliz de poder estar junto a Shaoran, y ahora más que su madre le permitió quedarse en Tomoeda al saber que ella era la razón por la cual su hijo quería quedarse, tenía su mirada perdida divagando lo gentil que fue Shaoran al expresar sus sentimientos con su madre. Se sentía querida. Doblo la esquina y vio que se acercaba Meilin.

—No esperaba encontrarme contigo Kinomoto— la interrumpe de aquel debate que tenía la chica dentro de su mente.

—Hola Meilin me alegra mucho verte—

—Pero— se acerca a ella y la observa mejor — ¿Que es esa cara que traes Kinomoto? Estas tan roja que le haces competencia a un tomate— se río la chica al decir aquello — ¿Acaso paso algo muy especial como para que salieras de la casa de Shaoran en estas condiciones?—

—No pasó nada— posa sus manos en sus mejillas y siente que están muy calientes, debe ser por eso que se le nota tanto el enrojecimiento —De hecho estoy muy feliz de que Shaoran pueda quedarse en Tomoeda—

—Sabía que tía Ierán comprendería— mira su reloj —Sera mejor que me apresure no vaya a ser que se preocupen por mí— camina al lado de la castaña y voltea a mirarla —Tu también deberías irte Kinomoto o se te hará tarde—

—Ah sí, gracias Meilin nos vemos después —

Pocos eran los rayos que iluminaban la ciudad de Tomoeda cuando Sakura abrió la puerta de su casa y anuncio su llegada. Se quitó los zapatos y el dejo en el recibidor. Camino por el pasillo hasta llegar a la cocina donde se encontraba su hermano preparando la cena.

—Ya pensaba yo que te quedarías a dormir en la casa de ese mocoso— corto unos vegetales y los hecho en una olla con agua —O también pensé que como el monstruo que eres habías decidido ir a cazar de noche—

—Hermano pero que cosas andas diciendo y ya te dije que no le digas mocoso— dijo algo molesta la chica parándose al lado de su hermano Touya Kinomoto —No he llegado tan tarde—

—No pero puedo decirle a papa que lo hiciste— dice desafiante con una sonrisa de medio lado en su rostro.

—Pero eso no es verdad—

—Tranquila oye— golpea a su hermana suavemente con el cucharón en su cabeza —Realmente no entiendo porque te pones tan molesta cuando se trata de defender a ese mocoso, no entiendo porque te gusta tanto—

— ¡Hermano!— grita avergonzada la chica a lo que Touya ríe.

Y es que la inesperada visita de la señora Ierán Li no solo se trataba de hablar con Shaoran sobre ese asunto pendiente, existían otras dos razones más. La primera de estas razones es pues, como toda madre que añora a sus hijos, quería verlo y pasar un rato con él, solo una madre descuidada y despreocupada no iría a ver a su hijo cuando este decide no querer regresar, aunque no lo expresaba abiertamente, lo extraña y quería verlo, y; la segunda razón era para entregarle una copia exacta de todos los libros del Mago Clow Reed que se encontraban guardados en un pequeño almacén que disponían en un templo que se encontraba justo detrás de la casa de la familia Li.

—Así podrás continuar fortaleciendo tu magia— comento su madre mientras le entregaba aquellos libros.

—Es extraño que hayas venido personalmente a entregarme esto cuando tenías la opción de enviármelos— hojea los libros mientras miles de recuerdos de infancia llegan a su mente.

—He traído conmigo dos libros de los cuales no tenías conocimiento alguno, uno es un diario del mago Clow y el otro— hace una pausa y toma un libro de extraña portada y con sellos que nunca antes había visto —Este libro está escrito en un idioma que no hemos logrado entender pero aun así quiero que lo tengas. Estos dos libros son los originales y decidí dártelos y yo he de quedarme con sus respectivas copias—

— ¿Qué significa esto?— exigía una explicación. Su madre no hacia las cosas solo por hacer.

—Un sueño— exclamo —Es sumamente necesario que poseas estos libros en tu poder, especialmente el original. Hay algo acerca de nuestro respetado Clow Reed que aún no sabemos y espero que tú, junto a tu chica— haciendo énfasis en la palabra "tu" —Puedan resolver los misterios que guarda este libro secreto del mago Clow—

Cosas que aún se desconoce del antiguo más poderoso mago de todos los tiempos, Clow Reed. Aquel que a pesar de ya muchos años desde su muerte, tiene un pasado que aún se desconoce pero sus acciones siguen repercutiendo en el presente. Shaoran observa el grueso y viejo libro que le ha dejado su madre y efectivamente, al abrirlo, el idioma utilizado le parece tan raro, símbolos que por más que lo veía no encontraba forma alguna. Cerró el libro. Aún faltaba más de un mes para el inicio de las clases en Tomoeda y de seguro el hallaría la forma de poder resolver todo el misterio tras aquel tesoro que le fue confiado.

N.A: A petición de mi fan numero 1 Geraldine, vengo a traerles el segundo capitulo hoy cuando en realidad pensaba postearlo el viernes xD asi que agradézcanle a ella… me alegro mucho ver sus reviews y gracias a todas esas personitas que se pasaron a leerlo y seguirlo espero este capitulo sea de su agrado y dejen muchos reviews para cualquier idea comentario sugerencia y demás. Besos.