Era una buena idea, ¿no?, esta bien solo para las chicas que son buenas amigas y tienen buenos sentimientos, pero Bella, ¿cuándo vas a entender que las demás personas no son como tu?
En fin, a finales de febrero Jessica y Jacob comenzaron a salir, creo que en el fondo pensé que no sería nada serio, al fin y al cabo los dos parecían ser tan diferentes uno del otro.
Los tres meses siguientes se fueron volando y cuando me di cuenta ya había acabado el ciclo escolar y estaba a punto de entrar a segundo de preparatoria.
Las vacaciones de verano fueron divertidas, innumerables salidas con las chicas; pero las vacaciones estaban a punto de acabar y yo aún no veía a Jacob. Un día me sorprendió llamando a la casa.
-Hola.- contesté.
-Hola Bells.- dijo.
-¡Jake!- exclamé en el momento en que reconocí su voz.- Que milagro, pensé que ya no vivías.-
-Lo siento Bells, se que últimamente no has tenido noticias mías. No volverá a suceder.-
-Esta bien Jake. ¿Qué has hecho en tus vacaciones?-
-No gran cosa de hecho, solo pasar tiempo con Jess.-
-Oh eso esta muy bien.- dije.
-Tengo muchas ganas de verte Bells.-
-Y yo a ti Jake.-
-Deberíamos salir uno de estos días, antes de regresar a la escuela.- sugirió.
-¿Vendrá Jessica?- pregunte por curiosidad, simplemente no quería hacer mal tercio.
-No sería lo mismo hermanita, quiero platicar contigo.
-Esta bien, pero ¿seguro a ella no le molesta?- dije recordando que Jessica solía ser muy celosa.
-¿Qué tal si no se lo decimos?- propuso Jacob después de meditarlo unos segundos.
Terminaron las vacaciones y tenía que regresar a la escuela. Desafortunadamente Jacob y yo no compartíamos ni una sola clase juntos. Hicimos hasta lo imposible por poder cambiar nuestro horario para que al menos coincidiera una sola hora a la semana pero se habían puesto tan exigentes en la dirección que nuestros intentos fueron en vano.
Los días pasaban, pero a pesar de las complicaciones Jacob y yo encontrábamos al menos diez minutos en los que podríamos conversar apenas un poco. La mayoría de las veces era Jacob el que me buscaba cerca de los casilleros, yo había preferido no buscarlo por si lo encontraba demasiado "ocupado" con Jessica. Durante los almuerzos no podíamos conversar demasiado por que yo me sentaba con Angela, Lauren, Jessica, Mike, Tayler y Ben, y Jacob con sus amigos Sam, Jared, Paul, Quil y Embrey.
Hacía ya varios días desde que no me había encontrado con Jacob y bueno Jess no me daba la información que yo necesitaba. Hasta que un día el me encontró en mi casillero en uno de los descansos entre clases.
-¡Jake! ¿Qué te sucedió?- pregunté extrañada al ver la cara de mi mejor amigo.
-No es nada.- dijo Jacob tratando de ocultar su mejilla derecha que estaba totalmente roja y un rasguño que se extendía por su cuello.
-Por favor no me digas que no es nada.- dije retirándole la mano de la cara.- ¿Quién te hizo esto?-
-No es para tanto Bella.-
-Jacob Black.- dije poniendo mis manos en la cintura.- Dime quien te hizo esto.-
-Esta bien Bella, te lo voy a decir pero no quiero que hagas un secándolo.- dijo Jacob.
-Estoy esperando.- exigí.
-Ok, fue Jess.-
-¿Jessica? ¿Pero por qué?- pregunte sorprendida.
-Ay hermanita por favor no me hagas decírtelo.... Esta bien, esta bien, te lo diré pero deja de mirarme de esa forma, no me gusta cuando me ves así. Bueno es que últimamente Jessica y yo hemos tenido unos cuantos problemas.-
-¿Problemas? ¿Y eso?-
-Bueno ya sabes como es Jess de celosa.- dijo Jacob encogiéndose de hombros.
-Pero no tiene por que hacerte esto.- dije muy molesta Jessica aunque fuera su novia no tenía por que pegarle. Jacob se encogió de hombros.- ¿Y ahora quién es la pobre chica que se tendrá que cuidar de ella?-
Jacob miró hacia otro lado y murmuró algo que no entendí.
-¿Qué dijiste?-
-Oh Bells, ¿por qué no puedo ocultarte nada? Prométeme que no le dirás nada a Jess. ¿Promesa lobuna?-
-No prometeré nada hasta que no me lo digas Jacob.-
-Esta bien, esta bien. Jessica esta celosa por que paso mucho tiempo contigo.-
Sentí como mi boca se iba abriendo poco a poco. Pero si Jessica no me había comentada absolutamente nada. O sea, había golpeado a mi mejor amigo por mi culpa. Pero, un momento, ¿por qué Jessica estaría celosa de mi? Apenas y podía hablar con Jacob diez minutos al día.
-Tengo que aclarar esto con ella.- dije inmediatamente.
-No, Bella, no tienes que hacerlo. Lo tengo bajo control.-
-Si claro Jake, ya veo que lo tienes bajo control. Mejor aclaro esto, no quiero que se hagan mas grandes las cosas y perder a una amiga como Jessica.-
-Esta bien, pero por favor Bells no le digas que yo te dije. ¿Si?-
-No te preocupes Jake.- le dijo tome mi bolsa y me despedí de mi amigo para ir en busca de Jessica.
No me tomo mucho tiempo encontrarla estaba con Mike y con Lauren cerca de la cafetería.
-Hola chicos.- dije cuando llegue a donde ellos estaban.
-Hola Bella.- me saludaron todos.
-Jess, ¿puedo hablar un momento contigo?- pregunte sin saber en realidad como aclarar las cosas con ella sin hacer evidente que había hablado con Jake.
-Claro Bella.- dijo Jessica y se separó de grupo.
-Nos vemos luego chicos.- me despedí de Mike y de Lauren.
Caminamos hacía el estacionamiento.
-¿Qué pasa Bella?- preguntó Jessica.
-Va en serio lo de Jacob ¿verdad?- dije exprimiéndome el cerebro.
-A mi me parece que si.- dijo Jess.- Por eso Bella, también quería preguntarte algo.-
-¿Qué cosa Jess?-
-Quiero hacerte la misma pregunta que te hice hace algunos meses. ¿A ti no te gusta Jacob verdad?-
-Oh Jess por supuesto que no.- dijo agradecida en mis adentros por que fue Jessica la que sacó el tema.- Eso debe de quedarte claro, entre Jacob y yo no hay nada mas que amistad.- continué mirándola a los ojos.
-Te creo.- dijo Jessica y me sonrió.- Bueno, antes de que llegaras Mike, Lauren y yo estábamos planeando lo que haríamos para el cumpleaños de Angela, ¿qué te parece si....-
Bueno con eso era suficiente, ¿no es así? Le deje las cosas claras, según yo. Había sido completamente sincera con Jessica con respecto a lo de Jacob, esperaba que con eso se terminaran las complicaciones. De nuevo que equivocada estaba.
Mejor no aburrirlos con lo rutinaria que era mi vida, de mi casa a la escuela, de la escuela a la casa para hacer tareas y los fines de semana eran de salidas con mis amigos. No se habían presentado problemas, o al menos que yo me enterara.
Lo que yo no sabía era que Jacob y Jessica tenían cada vez mas problemas por mi cusa. Parecía que la inseguridad de Jessica no le había permitido creerme lo que le había dicho ya dos veces y con toda sinceridad. Por supuesto, ella no me lo decía; Jessica seguía siendo toda ternura y una amiga ejemplar para mi; mientras tanto yo sentía que Jacob se alejaba cada vez mas.
Terminó mi segundo curso sin muchas complicaciones, nada comparado a lo que se me vendrían en el que seguía.
En el momento en el que comenzaron las vacaciones de verano, Reneé enfermó y mi vida dio un giro completamente, era una depresión permanente. En mi casa no había nadie con quien pudiera desahogarme, sin embargo mi sol personal no dejaba de brillar para mi. Siempre que lo necesitaba estaba ahí para mi, solo hacía falta levantar el teléfono y marcar su número. Había veces en las que ninguno de los dos decía nada, o yo solo lloraba y el me escuchaba, pero eso era de una gran ayuda para mi.
Cuando entré a mi ultimo año, ahora si las cosas se complicaron. La enfermedad de Reneé me tenía sumida en una depresión y desesperación pero era buena ocultándolo tratando de poner siempre una sonrisa a todo, no quería que se dieran cuenta de mi verdadera debilidad, el único que realmente sabía lo que sucedía dentro de mi era Jacob, pero eso no me serviría de consuelo por mucho tiempo.
Apenas dos meses después de haber comenzado el curso, sucedió algo que me rompió el corazón. Una tarde platicaba con Jacob por la red de chat por Internet. Tenía algunas semanas desde que habíamos hablando en serio, pero de repente comenzó a decirme lo peor que yo podía escuchar en esos momentos.
"Bella, tengo algo que decirte... Es verdad, no he podido buscarte y creo que de ahora en adelante. Solo te diré que Jessica no ha cambiado y yo ya no quiero tener mas problemas. Creo que es lo mejor para todos. Nunca olvides que siempre serás mi mejor amiga, mi hermana y que siempre te querré".
Así es mi mejor amigo me había abandonado por su novia en los momentos en los que yo mas lo necesitaba. Después de esta conversación no esperarían que yo me portara como si nada con Jessica, pero ella siguió su costumbre de aparentar que no sucedía nada. Obviamente eso me hizo enfurecer más. Angela y Lauren se enteraron de lo que había sucedido pero yo les dije, mas bien les exigí que no quería que se metieran en esto, ya que el problema era entre Jessica y yo, pero claro como mis amigas siempre me hacen caso no dudaron ni un momento en darme la razón a mi alejarse completamente de Jessica, al fin y al cabo, ellas mejor que nadie sabían lo que en realidad había sucedido.
Esto aparentemente hizo que Jacob se enojara de una manera en la que jamás se había enojado conmigo. Casi al terminar una clase me mandó un mensaje al celular en el que me reclamo de que por mi cumpla Jessica se había quedado sin amigos y que en realidad nuestra amistad no valía tanto. Esto último fue lo que me destrozó y no pude mas. Todo lo que me había guardado durante meses estaba a punto de salir, y peor que salir, exploté. Pero literalmente exploté, salí lo mas rápido que pude de la clase para que nadie se diera cuenta de que estaba llorando inconsolablemente. Corría por los pasillos de la escuela sin poder ver absolutamente nada por las estúpidas lágrimas que prendían de mis ojos.
Seguía corriendo hasta que me estrelle con un chico que también iba distraído leyendo una hoja de papel.
Los dos caímos al suelo, pero el se levantó primero, me tendió una mano que yo tomé y me ayudó a ponerme de pie.
-Lo siento.- dije.- Iba muy distraída y no te vi.- trataba de secarme las lágrimas desesperadamente para poder ver claramente a quien me estaba disculpando.
-No la culpa es mía.- dijo el chico.- Yo también iba distraído.- entonces se percato de mis ojos.- Oh no, ¿te he hecho daño?-
-No para nada.- dije y por fin pude ver al chico.
Demonios ¿por qué cuando me encuentro con un chico guapísimo, que digo guapísimo, parece un Dios griego, tengo que verme fatal? Seguro mis ojos están hinchadísimos.
-¿Estas segura?- preguntó preocupado.
-Si te refieres a esto.- señalé mis ojos.- No ha sido tu culpa.-
-Me alegro que no haya sido mi culpa, pero de quién haya sido, mejor debe de preocuparse. Soy Edward Cullen.- dijo y me estiró la mano para que la estrechara, yo por supuesto lo hice.
-Bella Swan.- dije medio embobada.
-Soy nuevo, acabo de llegar de Alaska y estoy algo perdido. ¿Sabes dónde queda el aula de historia III?- dijo Edward sonriéndome.
Era la sonrisa mas hermosa que había visto en toda mi vida, no pude evitar devolverle la sonrisa.
-De hecho es la clase a la que tengo que ir ahora. Podemos ir juntos si tu quieres.- ¿de donde saqué el valor para preguntarle eso a un chico como aquel? No lo se.
-Me encantaría.- contestó Edward sinceramente.
En ese momento sonó la campana que indicaba el final de clases y los dos nos encaminamos al aula de Historia III iniciando una conversación.
Tal vez después de todo lo malo que me había estado pasando, por fin iba a pasar algo bueno
Bueno creo que no les gustó por que no me dejaron ni un solo review pero bueno, no me gusta dejar mis fic sin terminar, asi que aqui esta. Basicamente fue un desahogo mental. Si a alguién lo lee por favor dejenme un review, por que estoy muy desanimada.
