¡Hola!En fin, este capítulo tiene como protagonista a Chloe Mason (Soy fan de Call of duty), no puedo dar muchos adelantos de ella pero no es un personaje de Playmore, sino una parte de mi imaginación. En fin… ¡Ya quiero que empiece!
Gracias c62, VikaDan, Ikari Hime por sus review! Les advierto que esta historia no es dulzona…lo digo por si acaso.
Ah! estuve averiguando a Kikuri y Konoe Tanima. Son dos personajes del CD DRAMA de Iori-gracias Ikari Hime- y desarrollaré eso más adelante si Iori se deja xD
Lo de siempre: SNKP dueño de los personajes
Capítulo 1: Desequilibrio
Chloe.
Hoy no es un día diferente. La mañana empieza con la corrida de los niños peleando enteramente con la celadora con la idea de no lavarse los dientes o no querer tomar el desayuno nutritivo que ella les da.
En fin, me doy cuenta de que la rutina es permanente e inalterable cuando Doru y Masao vienen a mi cuarto y lo invaden de gritos al saltar sobre mi cama.
Doru y Masao tenían 6 años cuando los encontré yo misma en la puerta del orfelinato, una noche de verano en la que llovía mucho-Por eso ,los adoro más que a nada—
—Cálmense, mocosos…—pedí aun dormida.
—Hay que desayunar, Chloe— Los niños entornaron los ojos, atentos, y suspicaces eran los de mi niña de cabello más oscuro que la noche— ¿A qué hora te dormiste anoche? Ahora que ayudas, te quedas hasta tarde limpiando ¿no?—
Doru tenía razón. Mi rutina había cambiado un poco desde que cumplí los 16 cuando decidí que la exhaustiva búsqueda de padres adoptivos debía terminar. Definitivamente, había perdido la esperanza ya que mis rasgos no me ayudaban mucho, tampoco la edad: Las parejas jóvenes quieren prácticamente bebés recién nacidos o niños hasta los 4 años, fáciles de educar y sin mañas para las trampas o mentiras.
—Sí, solo un poco—una mano a Vanessa no le caería mal—Pero no se preocupen por mí, en la tarde vienen los solicitantes y deben prepararse ¡vamos!—
Las parejas solían ser algo exigentes y difíciles de persuadir: Se fijaban en el color de pelo, en su apariencia y en su maldito tipo de sangre—siendo este un factor extremadamente mal fundado para las personalidades-en vez de interesarse en las sonrisas encandiladas que todos mis hermanos les presentaban.
Estas mañanas siempre empezaban en emocionantes gritos de alegría, y terminaban-con muy poco éxito, con dos o tres hermanos dirigiéndose a un nuevo y cálido hogar-con dolorosos y nocturnos llantos producidos por los rechazos… Y no me quedaba otra opción, que prepararme para la tarea de tratar de consolarlos.
— ¿Chloe? ¡Necesitare ayuda con los niños!—suplicó invadiendo mi cuarto, Vanessa.
Esa mujer que había llegado hace un par de meses, suplente de la directiva, y se encargaba de los peores quehaceres que quedaban luego de la odisea que resultaba bañar a los mocosos… Ellos quedaban completamente maravillados con el deslumbrante brillo de su cabello rojo y largo que emanaba cuando pequeñas partículas de agua saltaban y se quedaban adheridas a él, como si fueran minúsculas perlas al resaltar su belleza natural.
Podría decir que casi sentía envidia de él, pero lo consideraría una envidia sana: Jamás le haría daño a una sola hebra de ese cabello.
—Dame unos minutos—
—Necesito hablar contigo—insistió con una voz seria que no había oído nunca.
Le pedí a los niños que continuaran con lo que debían hacer y Vanessa pudo acceder.
Pareció haber contenido la respiración un rato largo, pues cuando se sentó al borde de mi cama, soltó un suspiro largo.
— ¿Qué pasa?—
—Las cosas van a cambiar en cualquier momento, Chloe—el matiz de su voz…había perdido su alegría natural, su mirada más oscura, los rayos de sol rebotaban en su cabello.
¡Cómo no notar esa horrible mirada!
— ¿Qué tratas de decirme?—inquirí, confundida.
Así, de pronto, me guiñó y retornó su tono de voz clásico.
—Quiero que los niños consigan un lugar…Hay que ser muy inteligentes ¿ok?—
Se levantó sin decir más nada y se retiró por la puerta.
Supe que quería decirme algo. La incertidumbre de la duda cruzó mi pecho. ¿Qué podría pasar? ¿Fondos del orfelinato embaucados, demolición, alguna enfermedad de Vanessa?
Entonces, mi vida no residiría aquí.
De todas formas, tenía que levantarme. Con mucho esfuerzo, saqué mi cuerpo de la cama y me fui directamente al espejo.
Mi piel dorada, quizá un poco reseca, mis ojos claros cansados y mi cabello negro desordenado hasta los hombros llamaban toda mi atención. Me tomaría al menos 20 minutos en tener una apariencia decente.
En la tarde, entrevisté a una parejita de jóvenes—la madre no podía tener hijos— y querían tener una familia permanente: Fueron muy felices cuando les entregue a los hermanitos Ureshino.
Tres dúos más— inteligentes y ansiosos de una vida paternal eterna— lograron encontrar a los hijos perfectos: Esta tarde, lograron partir a un nuevo nido mis niños Takahiro, Mila e Ino.
Ya solo quedaban en el orfelinato diez angelitos, entre ellos, Doru y Masao.
Cuando iba despidiendo a los que se iban, llego a la puerta un hombre misterioso, vestido apenas formal pero sus zapatos tenían una pinta de caros…
— Chloe Mason ¿verdad?— intuyó, es más, declaró esa voz fría.
—Muy certero para adivinar—traté de que mi voz fuera autoritaria— ¿Quién es usted?
—Me preguntaba si todavía estoy en el horario correcto—anuncio su objetivo de forma rápida, ignorando mi pregunta.
—Estoy a punto de cerrar la—
—Permítame hablar con usted, señorita Mason—me interrumpió, sabiendo que no le daría entrada.
—Señor, no…. —
—Por favor—su mirada recurrente no me permitió dar un "no".
—Adelante…—Vanessa, más adentro, me esperaría con reproches.
Pero este hombre estaba solo, no había una mujer que la acompañara en la ardua tarea de buscar un hijo.
En la sala, él se sentó y dejo las manos sobre la mesa, interesado en mi libro de fotos.
— ¿Cuántos años tienes, Mason?—interrogó con voz grave.
— ¿Cuál es la importancia de esa pregunta?—
—Sabré que eres la persona que estoy buscando—
—No, yo no estoy en adopción—
—No es eso—una extraña media sonrisa apareció en sus labios—Si hay algo que debes hacer hoy es volver a tu hogar—
No hay imagen lo suficientemente violenta para expresar la sensación que me impactó.
— ¿De qué habla, señor?—
La furia llego a salir de mi espantada y seca garganta, expresándose en mis cejas arrugadas sobre mi frente, a la vez que el miedo permanecía en mi pecho dispuesto a quedarse allí.
— ¿Qué está pasando aquí?—intervino la voz de Vanessa a mis espaldas, disgustada— ¿qué sucede, Chloe?
El hombre no se vio para nada incomodado con la presencia de mi compañera.
— ¿Quién es usted?—preguntó al ver mi rostro, seguramente, asustado.
— ¿Sabes cuál es su condición, y aun la mantienes aquí?—
¿"Condición"? ¿De qué hablaba?
—Ella está bien—
—Lo está por ahora…—hizo un ademán con la mano, para observarla directa y despectivamente para agregar—Vanessa—
Lo peor de la situación: el hombre la conocía pero, como retrocedió un paso, entendí que ella no.
El tipo, con ambas manos, nos lanzó la mesa violentamente a lo que Vanessa respondió girando sobre su eje, haciéndose a un lado. Un arma se posó un segundo sobre su nuca, pero volteo rápidamente.
— ¡No…—una mano se encerró en un furioso puño que impacto contra la cara de su enemigo—me jodas!—, agregó cuando el otro puño choco contra su cabeza entera y derivó en el violento entierro de su cara sobre el suelo, salpicándome restos del piso.
El hostil quedo allí, tendido, sin moverse, sobre los restos de escombros…Y Vanessa había demostrado una increíble fuerza y velocidad.
—Te largas—el tono de su voz fue el mismo que de esta mañana.
— ¿Q—Qué…?—
Una de sus manos aprisionó mi muñeca y me arrastró hacia otro lugar, al mismo tiempo que se comunicaba por su móvil.
—Es ella—una pausa. A veces el silencio no es bueno—No lo sé, el único resultado sospechoso es el de ella—se detuvo cuando llegamos a mi cuarto y me ordenó—Empaca ahora...Sí, que vaya con él. Gracias por estar tan cerca de mí, Seth.
El celular terminó en un bolsillo. La movilidad de mi cuerpo era nula.
— ¿Qué esperas para salir de aquí?—
— ¡No me iré a ningún lado hasta que me digas que pasó allá abajo!—
Nuevamente, soltó un suspiro largo.
—Hay muchas cosas que desconoces pero yo no soy la persona indicada para darte las respuestas que necesitas—
— ¿Adónde quieres que vaya?—la voz rota de mi garganta le conmovió.
—Estarás bien, confía en mí—
No me preocupaba que fuera a pasar conmigo, sino con mis hermanos. ¿Dónde estarían ellos?
— ¿Doru y Masao?—
—Me llevaré a los niños lejos de aquí, estarán mejor—
Esperé a que su promesa llegara a mi corazón, para que impulse sangre a mi cuerpo helado, a la vez que Vanessa metía la ropa desesperadamente en dos o tres mochilas.
No podía irme. Simplemente por mis hermanos. Lo que fuere que estuviere pasando, no era algo bueno.
—No me voy a ir, Vanessa—
— ¡No me digas eso!—
—No puedo hacer eso—
— ¿ACASO QUIERES QUE TE MATEN?—
— ¿POR QUÉ QUERRÍAN MATARME?—
La avalancha de preguntas y gritos estaba asesinándome.
—Mi jefe te dirá que es lo que va a suceder ¿ok?—
— ¿Chloe?—intervino la vocecita de Doru, asustada.
No pude contener las lágrimas de desesperanza, miedo y duda.
¿Qué demonios estaba pasando?
—Decidí que ustedes irán de campamento a mi casa…—Vanessa trataba de permanecer tranquila, a pesar de estar desesperada, volvió a guiñarme—Pero Chloe no puede ir con nosotros…
— ¿Por qué?—la curiosidad de mi niña daba tanta ternura…— ¿Por qué lloras Chloe?
—Está muy contenta de que los lleve a pasear, pero los niños grandes no pueden ir allí porque es un secreto—
— ¿Chloe?—
Sentí una aguda punzada en uno de mis pulmones. Quien quiera que estuviera en el piso, las personas que están detrás de él, deben de ser peores. Si esta mujer que creo que es Vanessa aún, con esa fuerza que percibí, está asustada entonces no puedo sentarme aquí a ver quién más viene por mí o por mis hermanos.
Mi decisión ya estaba tomada.
—Estoy muy feliz, Doru—me forcé a mostrar una sonrisa y mire a Vanessa, pero la voz rota no se iba— ¿Deben empacar, no?
La bocina de un auto sonó urgentemente en la calle.
Mi compañera le ordenó a Doru que les dijera a los demás, que se prepararan para el viaje.
Mas no deje ir a mi hermanita sin darle un fuerte abrazo, tratando de contener mis lamentos para no asustarla.
-Y le das uno así de fuerte a Masao ¿Si?-
Doru asintió con la cabeza, antes de marcharse por las escaleras hacia arriba.
-Ese es Seth-
Nuevamente me tomó por la muñeca, tomó las mochilas y me arrastró hacia la puerta de entrada.
Un gigante morenazo con corte de mohicano me observó con cara de pocos amigos.
-¿Qué pasó?-interrogo su gruesa voz.
-Bajé a uno de ellos…pero no creo que esté muerto-Vanessa cobraba un cierto aire profesional.
-Maldición, estos tipos sí son persistentes…-renegó un poco-Pero son idiotas para mandar a uno solo- sus ojos volvieron a mí-¿Tu eres Chloe?-
Asentí con la cabeza, lentamente. El gigante comenzó a carcajear.
—No te pareces en nada a—
— ¡Hey!—su compañera lo golpeó en el hombro para callarlo.
—Hazme el favor de subirte al coche, traviesa—pidió con una positiva sonrisa.
Un auto negro, para mi suerte, con los vidrios transparentes.
Caminé al vehículo lentamente. ¡Me sentí una de las peores criminales custodiada por una bestia como oficial!
Él me abrió la puerta, haciendo una reverencia justo antes de que me sentara en los acolchonados asientos. Luego se dirigió, rápidamente al volante.
— ¿Llamaste a Ramon y Mary?—Vanessa se asomó por la ventana baja.
—Llegarán en un segundo…Tranquilízate, los niños estarán a salvo…—
Ella también estaba preocupada por los niños. Sea lo que fuere que esté haciendo, por lo menos siente que mis hermanos también son su responsabilidad.
El auto adquirió una terrible velocidad.
Mientras veía las casas pasar rápidamente, me puse a llorar otra vez, silenciosamente.
Creía que mi hogar estaba allí, en ese orfelinato, destinada a aceptar a los niños que sus madres desgraciadas no querían, pero ¿desde cuándo habían cambiado las cosas? ¿Qué es lo que Vanessa es en realidad? ¿O este tipo? ¿Adónde es que tengo que volver? ¿El jefe?...Las preguntas se incrementaban a cada segundo y me producían más dolor del que podía soportar.
—Hey, niña…—llamó la gruesísima voz del conductor.
—¿…?—
—Deja de llorar, que me harás llorar a mí—
— ¿Qué es lo que pasa?—
—Todo estará bien—
—Eso también me dijo Vanessa, no necesito escucharlo de usted—los matices de irritación salieron de mi garganta.
— ¿"Usted"?—se burló—Niña, no me tengas respeto, no lo merezco.
—No es respeto…Yo trato de "usted" a desconocidos. —
—Pues este desconocido te va a cuidar un rato, y los amigos desconocidos de Vanessa protegerán a tus hermanos—Los ojos del hombre de peinado mohicano se clavaron, amenazantes, a los míos a través del espejo retrovisor—Pero solo para estar seguros de que no te escaparás, no debes saber adónde vas…—
Como si un rayo hubiese caído sobre mí, con esa misma velocidad y mi falta de percepción, una especie de aguijón se había clavado en una de mis piernas, en mi tranquilo e inerte regazo.
— ¿QUÉ ACABA DE HACER?—chillé a todo lo que daba mi voz. Espantada, no podía siquiera sacarme la porquería de aguja que sentía incrustado en lo profundo de mis músculos
La cabeza comenzó a darme un par de vueltas, hasta que mi cuerpo entero ocupó todo el asiento trasero y la única vista era el oscuro techo del maldito auto.
—Duerme unos minutos hasta que lleguemos—Aconsejó Seth.
Dormida, podía recordar su nombre esperando a que me lleve a la salvación.
…
—Tenías que sedarla…—podía oír el reproche de una voz que, a pesar del reto, sonaba alegre.
—Es que estaba tan asustada que temí que se lanzara por la ventana—Contestó Seth, tratando de excusarse, aunque de ninguna manera hubiese hecho eso.
— ¿Cómo la trajiste?—
—Vanessa la protegió así que…—El tono de la voz del mohicano se sintió a pena—Lo único que hice fue conducir…—
El silencio que siguió fue lúgubre. Tanto silencio que podía escuchar los propios latidos de mi corazón.
Traté de pensar.
¿Qué PODRIA estar pasando? No encontraba una repuesta coherente, es decir, no soy hija de algún funcionario importante ¿o sí? Esa idea se borró automáticamente de mi mente. Sólo en películas ocurriría algo así Aunque el ataque de ese extraño tipo y la colosal fuerza de Vanessa sí eran dignos de una película de acción.
—El comandante llegó—anunció una aguda voz de mujer… ¿habrá estado allí antes?
++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++Trato de imaginar a Vanessa con pelo largo y seria condenadamente hermosa.*—*
En fin, el próximo capítulo es de Leona. Desde su punto de vista.
Me gusta ponerme en la piel de ellos y escribir...aunque a veces escribo tan rápido y leo tan rápido que suelen faltar ciertas cosas…pero gracias a Dios existen los reviews!
Respecto a Chloe, este personaje lo creé para ponerle un condimento extra a mi historia para que sea nueva—como dijo c62-y original (intento) porque todas las historias IorixLeona son extrañamente acarameladas: /…capaz que ponga algo dulzón pero…la situación tendrá que darse.
Todas las historias se darán desde el punto de vista de cada personaje, en este caso tres personajes: Iori, Leona y Chloe. ¿Por qué? Quiero tratar de entender estos personajes a fondo. Si me resulta complicado, me convertiré a tercera persona.
Chicos no me molesta para nada los reviews, son constructivas así que son súper aceptadas y las leo de principio a fin, porque se tomaron la molestia de escribir toda esa cosa enorme
Otra cosa: perdón. Por alguna extraña razón no puedo separar la historia de comentario de autor: / si me mandan por MP una ayuda estaría agradecida.
XXOO
