La visita del tutor (o una semana muy larga)
Capítulo II: Jamás compitas con quien tiene las cartas para ganar
No podía creer lo que estaba escuchando ¿acaso su tutor se estaba volviendo loco? Era insólito que él creyera que iba a permitir que alejara a su amiga del grupo, todos la necesitaban y él podía tener la chica que quisiera.
-¡Por qué Raven!
-Porque es la joven más madura, misteriosa y sensual que he conocido.
-¿Sensual? –Robin lo miró extrañado, como buscando algún sentido a las palabras de Bruce -¿Raven?
-¿De verdad no lo has notado? Te fijas sólo en lo obvio, apuesto que ni te has enterado de que la chica se está volviendo una mujer… es más, me imagino que crees que Starfire es la más linda del grupo, pero si le preguntamos a la gente de esta misma ciudad te responderán, para tu sorpresa, que les gusta Raven tanto como Starfire.
-No sé realmente…
-Eres un adolescente… tus hormonas tienen que funcionar de forma normal; apuesto que incluso tienes ya una barba insípida que debes afeitar cada mañana.
-Bueno sí… -estaba nervioso, las palabras de Bruces eran serias pero amigables, toda una conversación de padre e hijo. Lo miró de reojo; ese era su problema, las conversaciones paternales no eran sus favoritas especialmente si estas incluían una chica de por medio… no quería que le explicaran de donde provenían los bebes, hace bastante tiempo que sabía que cuando la abejita polinizaba a la florcita sólo salían más plantas y no niños.
-Entonces creo que debes haber mirado los pechos firmes de Raven, su cintura pequeña y su cadera bien formada.
-Ni en mis peores pesadillas –se sonrojó con aquel pensamiento, sabía que las charlas paternales nunca eran buena idea –ella es mi amiga y eres un degenerado.
-Tú me preguntaste.
-Bruce, ella es mucho menor que tú.
-Babs y Cassie también son menores que yo y tú la mencionaste como posibles candidatas, además según los antecedentes que hay en la Liga de la Justicia de tu equipo el padre de Raven es varios miles de años mayor que su madre.
-¡¿Cómo sabes eso?!
-Tenemos archivos clasificados de todos los superhéroes, no podemos tomar riesgos, muchos hechos vienen directamente contados por los supervillanos cuando son interrogados o se les lee la mente.
-¿Cuáles son tus verdaderas intenciones con ella?
-Me hablas como si fuera a hacerle algo malo… ella me atrae, me encantaría conocerla hasta que cumpla los 18 años, o sea la mayoría de edad y podamos casarnos, tú sabes que yo sería incapaz de dañarla o hacerla infeliz.
-No te puedo permitir que te lleves a un miembro tan valioso de mi equipo –comentó con los dientes apretados y rabia ante la sola idea de no tener más a su amiga al lado de ellos.
-¿Estás seguro que es sólo eso? Si me dices que ella te gusta dejaré de pretenderla, no es mi intención quitarte la chica, pero no pararé hasta que lo digas o la consiga a ella; Raven es muy inteligente y lucha en las sombras al igual que yo, haríamos un gran equipo tanto en la pelea contra el crimen como en nuestra vida diaria.
-No estas enamorado de ella.
-Pero el amor vendrá después, no me puedes pedir que sienta algo tan profundo a un día de conocernos, ella tampoco sentirá algo así por mí inmediatamente, pero tú sabes que con lo práctico que soy, el hecho de que ambos encajemos perfectamente en la vida del otro es una señal inequívoca de que los sentimientos aparecerán en algún momento.
-No puede dejar desprotegida Jump City para irse a Gotham City.
-Esa es una decisión que debe tomar ella, no tú.
-¡Soy su líder…!
-Pero no su dueño, Robin, no puedes poseer de esa forma la vida de alguien, no puedes controlar todo lo que está alrededor tuyo.
-¡Claro, y tú sí puedes!
-Intenté controlarte a ti y te perdí, no deberías cometer el mismo error que yo, Dick –se volteó ante la mirada atónita de su pupilo y comenzó a caminar hacia la puerta que daba a la escalera. Se detuvo al llegar a la entrada –a propósito –lo miró de reojo –si siguen comiendo tal cantidad de comida chatarra en un par de años van a estar tan obesos que deberán olvidarse de luchar contra los malos.
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La corriente helada de invierno lo sacó de sus pensamientos. Miró su reloj y sorprendido observó que eran pasadas las tres de la mañana.
Se encontraba en la azotea desde la discusión con Raven y no había bajado ni siquiera a cenar. Sentía frío, hambre y sueño, pero lo que realmente llenaba su cabeza era la evidencia que lo señalaba como un estúpido.
Ya no importaba. No sacaba nada con lamentarse. Lo mejor era descansar para juntar energía y afrontar a la chica; sabía que debía disculparse, había sido un idiota y lo lamentaba.
Escuchó pasos dirigirse a la azotea y por instinto se escondió en un rincón para observar quien era a esa hora de la mañana.
Escuchó una risita ahogada por un "ssssshhhh, nos van a descubrir" murmurado con picardía en el tono de voz. Luego se abrió la puerta.
Lo primero que vio aparecer fue a Raven ; la luz de la luna de una de las pocas noches despejadas de invierno, delineaba sus rasgos haciéndola ver etérea. Definitivamente la noche era su medio. Le extrañó que no llevara su traje de heroína, en cambio un sencillo pero elegante vestido azul marino adornaba su cuerpo pálido.
Nunca la había visto tan linda, aunque realmente jamás la había visto realmente.
Ahora que lo hacía se abofeteaba mentalmente por lo tonto que había sido.
Inmediatamente después de la chica apareció Bruce con uno de sus trajes de etiqueta. Se sacó el abrigo y lo colocó sobre los hombros de su acompañante haciendo gala de su caballerosidad y luego la envolvió entre sus bazos. Compartieron largos minutos de grato silencio mientras el frío que anteriormente había sentido Robin era evaporado por la hirviente rabia que le daba el ver la escena.
-Fue muy agradable la cena Bruce y me sorprendiste con este vestido, es totalmente de mi gusto, jamás me imaginé que con dos días de conocernos me entenderías mejor incluso que mis compañeros de equipo.
-No fue necesario hacer algún esfuerzo, te pareces a mí en muchos sentidos –la tomó de la barbilla para poder hacer contacto visual con sus ojos violetas que resplandecían enormes bajo la luna –por otro lado debo aceptar que el vestido sólo lo compre por el deseo egoísta de verte con él puesto.
Robin notó desde la distancia como el pálido de sus mejillas se teñía rápidamente ante el comentario. Ella sonreía. Se veía feliz.
-Entonces tu deseo nos agradó a los dos.
-Raven, tengo otro deseo que nos involucra a ambos; puede que sea apresurado y me dirás que recién nos estamos conociendo, pero sé que te debí haber amado en otra vida y simplemente en esta nos volvimos a encontrar porque si no fue así no logro entender porque cada vez que estás cerca de mí mis manos me sudan y los nervios crecen…
-Nunca te he notado nervioso.
-Soy un excelente actor –ambos se sonrieron sin perder el contacto visual, la atmósfera era romántica, la luna alumbrando ambos perfiles, uno en brazo del otro, susurrando cada palabra como si quisieran mantener en secreto la conversación –dime bella princesa oscura... ¿tú me otorgarías el placer de ser el hombre más feliz en este mundo y en todo el universo y aceptarías ser mi esposa?
-Yo… Bruce... es que…
A chica estaba sonrojada, nerviosa y perdida, divagaba cada palabra, tímida había roto el contacto visual.
Robin sonrió complacido ante la duda de ella, mas el gesto se le borró cuando el rostro de la hechicera cambió radicalmente.
-Pero Bruce, ni siquiera nos hemos besado -¡¿Le estaba coqueteando?! Y el muy idiota de su tutor sólo podía poner rostro de casanova mientras acercaba peligrosamente su cara a la de ella.
-Si es lo que te impide decir sí pues lo solucionaré de forma rápida.
No, no ¡y no! Intentó correr a detenerlos, pero de alguna formas sus piernas se negaron a moverse como si estuvieran pegadas al suelo y con impotencia observó que se besaban… más bien se comían con ansias y desespero.
Jamás quiso ver eso. Se quedó estático y dejó de luchar con sus pies.
Eso estaba mal, de pronto un cargo de conciencia por estar espiando lo embargó. La culpa y la impotencia hicieron mella en su enojo y con pesadez pensó que era hora de marcharse. Ella ya había tomado una decisión y no era quien para negarle aquella felicidad. Se dio media vuelta mas cuando iba a dar un paso para largarse una luz circular con un murciélago en el centro lo apunto descubriéndolo de las sombras.
-Que ra…
-No es bueno espiar a tus mayores Dick –la profunda voz de Bruce interrumpió su frase.
-Pero es bueno que este acá y si escuchó me ahorra el engorroso momento de explicarle a situación, tú sabes querido que las madrastras nunca son bien recibidas cuando llegan a una familia.
-Es porque generalmente son unas brujas.
-Debes recordar, estimado Bruce que por mis poderes me pueden catalogar de una –ambos se sonrieron discretamente, luego la atención de ella se dirigió exclusivamente a Robin –querido Richard, espero que a noticia de que te robaré a tu padre no afecte la amistad entre nosotros; prometo no cambiarlo y también que no me olvidaré de ustedes, esperaremos con ansias que nos vayan a visitar en verano aunque sea unos días -¡¿Querido?! ¡Desde cuándo ella ocupaba esos calificativos de fría ternura y ese acento tan… británico…! –ahora que me casaré con tu padre entraré en la familia y sé que simplemente soy la madrastra pero me puedes llamar madre desde la boda ¡Y por supuesto que nos encantaría que fueras nuestro padrino!
-¡De qué estás hablando! ¡¿Acaso te has vuelto loca?!
-¡Richard, no le hables así a tu madre!
-¡Ella no es mi madre, es parte de mi equipo, una heroína y una de mis mejores amigas! ¡Dios! ¡Tiene mi edad, no pueden esperar que la trate así!
-No te preocupes, yo sabía que iba a ser difícil para él, ya estaba preparada para esta reacción tan negativa.
-¡No sé que demonios esta pasando pero no me agrada nada! ¡¡¡Y por favor deja ese acentito inglés que molesta a los oídos!!!
-Lo siento Bruce querido, sé que es tu hijo, pero no puedo permitir que me trate así, intenté hablar contigo jovencito pero ya sabía que los estadounidenses tenían bellacos modales, especialmente si eran jóvenes y varones, deberías ser una señorita delicada y encantadora… además siempre quise tener una hija.
-Que buena idea amor, Dick, como castigo por insultar a tu madre desde ahora en adelante serás chica.
-¡¿Qué estas di…?! –se detuvo y tocó su garganta asustado al sentir como el tono se le había afinado volviéndose femenino y cantarín a pesar del enojo -¡¿Qué está pasando?! –esas eran sus palabras, pero no su voz. De pronto todo comenzó a dar vueltas y los vuelos de un vestido palo rosa aparecieron sobre sus piernas.
El corazón se le aceleró más de la cuenta, llevó la mano hasta el pecho y se asustó al sentir dos bultos redondos en vez de sus marcados pectorales. Tanteó sus caderas al sospechar lo que ahí pasaba. La risa burlona de sus 'padres' resonaban por todo el sector y un espejo apareció de la nada para mostrarle lo que sus sospechas habían maquinado: una chica de cabellos oscuros, atados en dos trenzas firmes, un vestido de vuelo y un antifaz.
Gritó desesperado antes de sentarse de golpe en la cama.
Estaba en su habitación… solamente había sido una pesadilla.
Se tocó nervioso el cabello y su pecho para cerciorarse que todo anduviera en orden. Suspiró feliz de darse cuenta que seguía siendo hombre y que todo había sido un mal sueño.
Wow… en un principio fue todo normal; molesto pero nada extraño… y luego todo se volvió bizarro ¡Dios! Él, hijo de Raven… oh… no… ¡Hijastra de su amiga! Un escalofrío recorrió su espina dorsal; era feliz como hombre y realmente jamás había dudado de su sexualidad; respetaba a decisión de las personas que no deseaban permanecer con su sexo pero no era su caso.
Lo peor de todo es que apostaba que en alguno de esos complejos libros de hechicería de su amiga podría haber algo que lo convirtiera en chica.
¿Con su cambio de sexo también cambiaría su gusto por las chicas o sería lesbiana? ¡¡¡Pero qué estaba pensando!!! ¡¡¡Jamás dejaría que algo así ocurriera!!!
'Robin, querido' el acento inglés de Raven llegó hasta sus oídos. Eso era lo peor de todo el sueño, no podría sacarse el tonito dichoso de la cabeza por meses e inevitablemente le recordaría que fue mujer por un segundo, aunque sólo había sido una jugarreta de su estresado cerebro.
Se paró aún nervioso de la cama y observó su reloj. Las 5:15 de la mañana. Tomó el teléfono y marcó con rapidez.
-¿Aló? Habla Robin, necesito que me devuelvas el favor que me debes desde el día que llegué a Jump City… sí, si sé que hora es y créeme que si no fuera urgente no te molestaría… -no permitiría que nada de eso ocurriera. Sutilmente posó una mano en su entrepiernas. Habían cosas que estaban bien en su lugar y no deseaba que se las arrebataran.
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El olor a huevos fritos pateó a Cyborg fuera de la cama y lo hizo flotar en un paraíso de colesterol hasta el comedor, pero al llegar quedó asombrado por el espectáculo que lo esperaba.
Un aroma dulzón, pero bastante más suave que el de la fritura, se mezclaba en el aire conquistando con su belleza el territorio aéreo de la sala de los titanes; a su vez las flores que yacían en macetas y grandes arreglos dominaban desde la tierra los pasos de los ocupantes de la torre.
-¿Qué… es… eso?
-Flores –Robin aparecía sonriente con guantes de cocina y una montaña de huevos fritos en un plato –las vinieron a dejar hoy en la mañana.
-Ey viejo, ¿Qué se supone que harás con esos huevos? Te creo incapaz de comerte todo eso ¿comenzarás a ser mi competencia?
-Sólo hago el desayuno para todos.
-… extraño… -murmuró Cyborg.
-¡Oh amigos! ¿Hoy hay algún festival terrestre el cual yo desconozco para llenar de vegetación colorida la sala?
-Ey viejo ¿qué pasó aquí? ¿Los hippies nos vuelven a invadir o alguien volcó un cargamento de alimento de abejas?
-Robin dijo que trajeron este cargamento en la mañana –contestó el mitad robot a Starfire y Chico Bestia.
-Miren amigos, he descubierto una tarjeta –los ojos de Starfire brillaron emocionados por la sorpresa. Encontró sólo dos palabras que en un principio la desconcertaron y luego la hicieron volar de felicidad – ¡Dice que son para Raven!
-¡Qué! –preguntaron Cyborg y Chico Bestia.
-¿Yo qué? –dos oscuras presencias atravesaron la puerta del salón con su típico aire indiferente sin siquiera pestañar por el espectáculo frente a ellos.
-¡Oh amiga Raven! Buenos días para ti y para el señor Bruce, mira que bellas plantas alguien ha enviado para adornar el salón en tu honor.
-¡Ey! ¡Dónde estaban ustedes dos! Creí que los vería temprano en el salón conversando –gruñó Robin.
-Nos levantamos antes de que amaneciera y estuvimos meditando en la azotea hasta que salió el sol –contestó Bruce con una sonrisa que ante los ojos de Robin guardaba un doble sentido –pero mira que lindas flores te ha enviado tu admirador secreto.
-¿Qué… secreto? –el tono de voz del chico maravilla cambió de uno inquisitivo a uno de sorpresa.
-Tienes toda la razón viejo, ninguna de las tarjetas que acompañan a los ramos están firmadas; quien sea que las envió desea pasar incógnito –observó el chico verde.
-No puede ser…
-¿Sabes quién fue, Robin? –preguntó Cyborg.
-Claro… yo…
-No quiero saberlo –dijo Raven mientras cruzaba el salón por una taza de té –quien quiera que sea no me conoce ni un poco –se llevó una mano para tapar su nariz –si lo hiciera no me habría enviado flores… soy alérgica a ellas –intentó ahogar un estornudo sin éxito –por favor limpien esto porque no me querrán ver hinchada y roja por la reacción de mi cuerpo.
-Jajaja yo sí quiero –se apuntó Chico Bestia, pero los ojos enojados de Raven lo hicieron cambiar de opinión rápidamente –no… ya no quiero….
-Hey, espera –Bruce interrumpió la huida de la chica –te compré esto ayer, pero te vi un poco enojada, así que esperé a hoy para dártelo –de uno de los bolsillos de su chaqueta sacó un libro empastado, adornado por letras doradas.
-¿El Lobo Estepario? –sonrió levemente mientras veía el título.
-Pensé que Hesse te gustaría.
-Me encanta –iba a tomar el libro de las manos de él, mas Bruce fue más rápido y de un movimiento lo alejó de su alcance. La chica sólo levantó una ceja –creí haber escuchado que lo compraste para mí…
-Sí, pero no has escuchado mi condición.
-¿Condición? ¿Acaso crees que no podré sobrevivir sin un libro que he leído unas diez veces?
-Primero escucha la condición… yo te doy el libro y tú me das tu tiempo para salir a algún lugar a comer juntos y así aprovecho de alejarte de esa fea alergia.
Raven primero lo miró incrédula, luego durativa y finalmente sonriente.
-Wow hombre murciélago, tú si que sabes como complacer a una dama.
-¿Eso es un sí?
-No… es un "¡claro que sí!"
El chico maravilla miraba con ojos encendidos en furia por encima de la montaña de huevos que había hecho.
Batman 1-Robin 0, pero estaba bien, jamás se rendiría hasta que ella atravesara el umbral de la iglesia del brazo de su tutor.
Se marchó echando humo y dejando el desayuno a medias.
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-Misión de último minuto Titanes, los necesito a todos en el salón.
-Que sucede Robin –preguntó preocupado Cyborg, aún con la alarma de la torre resonando en su cabeza.
-Es la hermandad del mal –sus dedos tecleaban sin descanso, buscando coordenadas, pistas, infiltrando datos, metiéndose en sistemas que no eran los suyos –se van a juntar en el nuevo casino de Jump City.
-Esto debe ser una broma viejo, debe haber algún error, nosotros los derrotamos.
-No creo que haya errores cuando de un gorila con inteligencia y un cerebro en una cabeza robótica se trata –murmuró Robin.
-¿Acaso son inmortales? –se palmeó la frente desesperado Chico Bestia.
-Si no lo son están cerca de serlo ¡Bien equipo, este es el plan! Cyborg, tú te encargarás de monitorear desde la torre la misión, Starfire, te necesito cerca de las coordenadas por si necesitamos refuerzos, Chico Bestia, te infiltrarás convertido en mosca o algún otro insecto pequeño y que no levante sospecha, Raven y yo entraremos como pareja, todos nos movilizaremos inmediatamente, la reunión es esta noche, tenemos cuartos reservados para hoy ¿Alguna duda?
-Pero Robin, hoy nuestra amiga tiene planes con tu tutor, no puede acompañarte –la chica tamaraneana parecía dolida al no haber sido elegida como acompañante de su líder y aquel que consideraba algo más que simple amigo.
-Exacto chico maravilla, en mi lugar puede ir Star, además les dará un tiempo a solas –la ironía se vio opacada por la voz congestionada de la hechicera y los estornudos que le siguieron. Miró a su alrededor y frunció el entrecejo al ver que aún quedaban más de la mitad del regalo de su 'admirador secreto' –con Bruce estaremos a la hora de la cena por las coordenadas si necesitan refuerzos, además mírame, esas malditas flores hicieron que se me pusieran rojos los ojos y me hinchara levemente así jamás cabré en un vestido de fiesta… claro, sumándole al muy elegante romadizo que insiste en escaparse por mi nariz.
-¡En otras palabras estás moqueando! –la carcajada de Chico Bestia fue aplacada por la furia de Raven.
-No, necesito de tus discretos poderes para la misión.
-Estoy muriendo por la alergia.
-Nada que un antialérgico no pueda remediar.
-Me dará sueño.
-Tienes todo el camino en auto para dormir, así que manos a la obra ¡Cyborg, necesito un auto para llegar, tiene que ser elegante para no levantar sospechas, además de unos hologramas que oculten la verdadera identidad de Raven, al no usar máscara es fácilmente identificable –no aceptaría más discusiones.
Batman 1-Robin 1 estaban empatados y tenía 24 horas para sacar ventaja de su rival.
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-Buenas tardes señor, señorita, necesito su nombre para ver la reserva.
-Claro, Richard Grayson.
Un joven de cabellos desordenados y ojos azules abrazaba por a cintura a una chica de su misma edad de largo cabellos negros, sonrosada piel y ojos violetas.
Con todos los preparativos listos habían salido a las 12.30 de la tarde en un BMW descapotable cortesía de Cyborg. En el camino se instauró un incómodo silencio que Robin intentó romper por todos los medios, desde comentarios del clima hasta datos de a misión.
"Debería estar con Bruce disfrutando de comida que no fuera chatarra en vez de tener que presenciar tus patéticos intentos por entablar conversación conmigo" esa había sido la única frase coherente que salió de los labios de Raven, el resto sólo constaba en bufidos y gruñidos.
El embarazoso ambiente duró hasta que el antialérgico hizo su efecto y la indujo a un sueño profundo y cómodo, lejano de aquel denso aire que se había instalado.
Robin había suspirado de alivio; definitivamente su amiga no iba a perdonarle con facilidad la tonta discusión del día anterior. Sonrió apenado. La verdad es que había sido una suerte que las tarjetas no hubieran tenido su nombre, seguramente fue error del comerciante el cual al ser despertado a las 5 de la mañana apenas y sí recordó enviarlas a nombre de Raven, pero inconcientemente lo había salvado de una muerte lenta y dolorosa por provocar una alergia tan fuerte en la persona que debía perdonarlo.
La miró de reojo aprovechando un semáforo y se sonrojó levemente. La noche de aquel sueño había descubierto que su amiga era linda y que Bruce tenía razón en sus apreciaciones. Se rascó la cabeza confundido. Quizá estaba mal el hacer eso con su amiga; el conquistarla solamente para que se quedara… ¿y una vez que lo lograra qué haría? Él tenía a Starfire… no eran nada serio, pero desde hacía mucho tiempo entre ambos habían sentimientos, incluso ya se habían besado ¿Qué habría pasado si hubiera hecho sufrir a la colorina al haberse sabido que él envió a la hechicera esa embarcación de flores? Fue algo que hizo sin pensar… jamás se lo habría perdonado.
Ambas adolescentes eran demasiado diferentes la una de la otra; mientras su chica era dulce, femenina y extremadamente preocupada con la gente que estimaba, Raven era fría, seria y misteriosa, demasiado intelectual para el bien de cualquier persona. Era exactamente igual a Bruce.
Ahí estaba de nuevo ese sentimiento de rabia que se hospedaba en su estómago y definitivamente le estaba afectando el cerebro.
Ellos dos eran la pareja ideal y eso lo enfurecía hasta el punto de la irracionalidad.
En cuanto el semáforo dio verde aceleró a fondo, haciendo chirriar las ruedas y dejando una estela olor plástico quemado en el aire.
Cuando llegaron el ambiente no fue mucho mejor que en el viaje, ella simplemente había agarrado su maleta y desapareció detrás de la puerta de su habitación hasta la hora de la cena.
Sonrió ante el recuerdo.
Absolutamente todas las palabras de Bruce sobre Raven cobraron sentido en su cabeza cuando la vio aparecer con el vestido negro y ajustado que él mismo le había comprado para la misión. Había tragado saliva al ver como los pechos se me asomaban por un escote que revelaban más de lo que Robin alguna vez se habría permitido ver.
"¿No podía ser un vestido un poquito más conservador?" había gruñido en voz baja la chica mientras maldecía mentalmente su suerte "mira" dijo volteando "¿Acaso notaste que el escote de la espalda dejaba ver 'un poco más que la espalda' cuando lo compraste?" no lo había notado, pero un lado de él se arrodillaba y daba gracias al cielo porque de seguro que existía un Dios que lo amaba y le estaba dando esos segundos junto a la chica "¿se supone que debo aparecer así? Apuesto que ni siquiera te diste el tiempo de elegir algo decente" oh fortuna, fortuna, claro que no lo había hecho, estaba más entretenido pensando en arruinar su cena con Bruce, simplemente eligió el primer vestido negro de la talla que encontró y no se arrepentía de nada "bien, nada que hacer, ya estamos acá" presionó el rubí de su collar y su cabello de corto y violeta cambió a negros y largos rizos, al mismo tiempo que su piel tomó una coloración más viva y rosada.
Robin en contra de sus principios por un minuto quiso llorar de alegría ante la oportunidad que se le daba.
-¡Demonios Richard, deja de mirarme así! Y… -se volteó a reprenderlo, pero algo había llamado su atención, dejándola impactada e indignada regresó al camino, acelerando el paso –mejor será que soluciones eso… -habló desde la distancia dejando atrás al chico que con temor bajó la mirada a sus pantalones. Corrió hasta su habitación rogando por que Raven se refiriera a que tenía los zapatos desabrochados y que sus palabras no tenían nada que ver con el bulto que se erguía en triunfo entre sus piernas.
El problema es que sus zapatos no tenían cordones.
-Señor –la voz del encargado del restauran del casino lo había sacado de sus pensamientos –no salen ustedes en la reserva.
-Claro que debemos estar.
-Lo siento pero no aparece acá.
-Debe haber alguna base de datos que respalde mi palabra –gruñó Dick. Él había entrado al sistema y había hecho las reservas correspondientes –de hecho nos estamos hospedando acá también.
-Oh, lo siento señor, pero tendré que ir a mirar…
-No será necesario, yo tenía una mesa para mi prometida y para mí, pero creo que no hay problema en agregar una silla ¿O si? –una voz profunda interrumpió al encargado. Robin simplemente deseó con todas las ganas que no fuera quien creía que era.
-¡Oh, claro señor Wayner!
-Querida, supongo que no te molesta que hoy cenemos con mi protegido.
-No, claro que no.
Los rápidos brazos de Bruce le arrebataron la cintura de Raven, marcando su territorio ante la mirada decepcionada de muchos de los presentes.
Batman 2-Robin 1.
N.A: Bueno chicos, capitulo II, perdon el retraso, pero todavia no termino la universidad, jejeje, me hice el tiempo para corregir entremedio de un ataque de histeria provocado por una prueba de calculo... yo y las matematicas no nos llevamos T_T.
Que puedo decir del capi? no mucho... q me gusta, pero no tiene nada que ver con la tematica seria del comics de los 80 ni con el sentido mas infantil de la serie... espero que me perdonen en ese sentido, pero me patean muchas cosas de la serie como q Starfire sea tan inocente (por no decir que no tiene neuronas) no me malentiendan, es adorable y me gusta eso, pero su relacion con robin es tan predecible como la de una porrista con un jugador de futbol en la universidad (creo q lo he puesto en varios revs de fics de la pareja R/R... es tan norteamericana... y bueno, ya no me queda tan claro que quiero que robin se quede con Raven... es que... Bruce la lleva demasiado xD.
Gracias a todos por sus revs... me animaron bastante a seguir jejeje, y no dejarlos plantados con el capitulo ¡Saludos a todos! vayan diciendome que piensan xq de vdd la matematica y taller (estudio arquitectura) mataron las neuronas creativas de a poco.... jejeje, estoy algo estancada con el tercer capitulo.
Besos!!!!
