-Dialogos-
-"pensamientos"-
(N/A: Notas de Autor)
*Definiciones al final.
ADVERTENCIA: Lemon… mucho, enserio mucho ;)
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Capítulo 2
La pareja de tercero entró con calma al cuarto, abrazados, con besos lentos y tranquilos se dejaron caer en el futon de la habitación. A pesar de que no era la primera vez que se encontraban en aquella situación se tocaban como si recién se estuvieran descubriendo. Daichi se posicionó sobre el armador recorriendo cada parte de piel expuesta con sus labios, Sugawara suspiraba mientras metía sus manos por debajo de la camiseta de su compañero intentando quitarla.
- Alguien está ansioso.- dijo divertido el capitán. Koushi se ruborizó.- ¿Por esto convenciste a todos de las habitaciones en pareja?- el peli plateado escondió su mirada con vergüenza en el pecho de su novio al verse descubierto.
- Bue… bueno es que no hemos tenido tiempo para nosotros, con las prácticas y demás.- confesó el vice-capitán.- y te extraño, Daichi.
El moreno miró enternecido a Sugawara, él también le había echado de menos.
- No te preocupes.- le tranquilizó.- Ahora tenemos todo el tiempo del mundo, Koushi.- susurró en el oído de su novio, saboreando cada letra de su nombre, para luego morder delicadamente su oreja provocando un gemido de sorpresa por parte del armador.
Entre besos cada vez más desesperados la ropa de ambos iba quedando en el olvido de manera que Sawamura podía acariciar libremente el torso y piernas del peli plateado.
- Da… ¡Daichi!- liberó con voz aguda cuando el moreno adentró una de sus manos en su ropa interior.
- Veo que quieres ir directo al punto.- dijo cuándo el armador se frotó más intensamente contra su mano.
- Ah ah.- Koushi soltaba leves suspiros, acercó sus manos al elástico de los boxers del capitán para retirarlos.
Daichi liberó un gemido ronco cuando su novio comenzó a masturbar sus miembros juntos. Mientas el peli plateado se restregaba contra Sawamura, él estrujaba el firme trasero de Suga. El moreno se separó por un segundo para alcanzar el condón y el lubricante que descansaban a lado del futon, una vez completada su misión volvió a su posición original y cuando sus manos encontraron la parte posterior de Koushi cubrió sus dedos con lubricante.
- Suga.- le llamó con voz suave.- Voltéate por favor.- el vice-capitán, el cual ya se encontraba perdido en el placer, le hizo caso sin regodear. El más alto introdujo el primer dedo en la entrada de su amante aquel dedo se movía con experiencia por el estrecho conducto, al ver que su novio se acostumbraba aumentó la penetración a dos dedos para luego ser tres. Una vez que ya estuvo completamente preparado, Daichi tomó el preservativo que se encontraba a su lado.
- N… no lo uses.- dijo Sugawara con la voz entrecortada.- Ha… Hace tiempo que no lo hacemos… y quiero sentirte por completo.- se volteó dejando al descubierto una cara sumamente avergonzada por su petición.
- ¿Estás seguro?- el peli plateado asintió. Seguido, el mayor retiró sus dígitos del interior de Koushi, el cual soltó gemido en forma de protesta pero a la vez de anticipación. Sawamura alineó su miembro con la entrada de su novio para introducirse lentamente en su novio.- ¿Te encuentras bien?- preguntó el moreno una vez se había introducido por completo.
- A… Aha. – Respondió afirmativamente.- puedes moverte.- dijo con la respiración agitada dando un pequeño movimiento con sus caderas. Daichi empezó un suave vaivén acatando a la petición de su pareja.
Los movimientos de ambos comenzaron a ser más erráticos e intensos. Sus suaves jadeos, controlados para no despertar a sus compañeros en las habitaciones vecinas, se hicieron más urgentes cuando el mayor dio una certera embestida en la próstata de Suga. Una arremetida que se convirtió en dos, de dos a tres y de ahí, hasta que lo único que el menor pudo hacer fue advertir a su pareja de su inminente eyaculación.
- Ah, ah, ngh Da… Daichi.- fue lo que pudo articular en el momento.- ya… yahhh casi.- dijo con un gritito agudo.
- Yo, ngh… también.- pronunció con un ronco jadeo. Dando unas estocadas más ambos, sin ponerse de acuerdo, se vinieron al mismo tiempo.
Los dos se detuvieron con la respiración algo pesada, Sawamura se separó del interior de su amado dándole un beso en la frente. Se recostaron uno al lado del otro mientras se calmaban, para luego abrazarse y dormirse entre palabras dulces.
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Luego de quedarse bebiendo en el restaurant de ryokan, el profesor y Ukai se dirigieron al baño termal al aire libre de la posada. Una vez ahí se despojaron de sus ropas y se sumergieron en la relajante agua, dándose cuenta de que el lugar se encontraba completamente desierto. Ambos estaban bastante pasados de copas, por lo que no controlaban muy bien sus movimientos y palabras.
- ¿mm? Sensei.- llamó el menor.- ¿Estas comiendo bien? Te ves delgado.- comentó mirando a pelinegro, quien de haber estado en sus cinco sentidos se habría sonrojado de ser observado por el entrenador.
- ¿Tu lo crees? – Preguntó mirándose el vientre.- puede que tengas razón…- hizo un puchero.- me gustaría tener un cuerpo sexy como en tuyo, Ukai-kun.- se quejó mientras se acercaba a tocar los marcados abdominales del rubio. Este tragó saliva de manera sonora.
- Ta… ¿Takeda-sensei? ¿Qué estás haciendo?- cuestionó de manera nerviosa. El mayor estaba muy cerca y comenzaba a pasar sus manos por su torso de manera indecorosa, sin contar que los dos estaban completamente desnudos.
- Eres tan guapo…- le dijo el profesor con el rostro sonrojado, ahora acariciando el rostro del menor.
- Creo que has bebido demasiado.
- Pero me siento bien~ - dijo con tono cantarín.- no seas aguafiestas Ukai-chan, deja que el sensei te enseñe una buena entretención.- susurro rosando los labios del rubio de manera provocativa.
Keishin en lo único que podía pensar era en cómo evitar abusar del estado de su compañero, pero cuando este restregó su cuerpo desnudo bajo el agua contra él, tuvo que mandarlo todo al diablo. Sujetó a su pequeño acompañante por la cintura y se dejó hacer por el mayor, este sostuvo el rostro de Ukai entre sus manos y le plantó un sutil beso en los labios. El entrenador desesperado por más contacto profundizó el suave beso, con intensidad, provocando que un sorprendido Ittetsu soltara un agudo gemido; a pesar de haber sido el mayor quien comenzó la ardiente situación, ahora era Ukai quien llevaba las riendas del escenario introduciendo su lengua en la boca del más bajo y repasado su cuerpo, cálido por el agua, con sus grandes manos. Takeda se encontraba algo mareado por el alcohol y el vapor que salía del baño pero en esos momentos lo único que le importaba era dejarse llevar por aquellos deseos ocultos que tenía hacia el menor. Para aumentar el contacto, el moreno se posicionó sobre el regazo del rubio iniciando una deliciosa fricción entre sus partes bajas.
- Ngh… Ukai-kun.- jadeó el mayor, en el oído del rubio.- Eso se siente bien…- suspiró. El entrenador deslizó sus manos a la parte baja de Takeda para comenzar a estrujar sus pequeños glúteos.-
El menor, luego de amasar y toquetear el trasero del contrario a su gusto, empezó a introducir su dedo índice en la húmeda entrada del profesor. Se seguían besando mientras Keishin seguía con la preparación del mayor, sus suspiros pararon a ser gemidos que quedaban ahogados en la boca del rubio. Ukai dobló los tres dedos, que ya tenía dentro de Ittetsu, rosando asertivamente la próstata de este, el más bajo tuvo que separarse del beso para poder liberar un sonoro gemido al tiempo que su cuerpo se arqueaba por tan placentera sensación. Los dígitos fueron retirados del cuerpo de Takeda, a lo cual intentó quejarse, pero no le dio tiempo ya que los dedos fueron remplazados de inmediato por el miembro del entrenador. Keishin inició un juego con los rosados botones del mayor esperando a que se acostumbrara al intruso en su delgado cuerpo, una vez se acomodó a la intromisión inició un movimiento sobre el cuerpo del menor para aumentar el contacto, el rubio sostuvo la cintura de su compañero guiando, así, la penetración.
- Ahhh.- liberó alto el mayor cuando su punto dulce fue tocado nuevamente pero esta vez con el miembro del rubio. Una vez encontrado el lugar Ukai continuó presionándolo más con cada estocada.- U… ¡Ukai! Si sigues así… yo no…- jadeó el pelinegro.
- Esta bien sensei, yo también estoy en mi limite.- respondió con voz ronca.
Los gemidos y chapoteos se extendieron por todo el lugar, con unas estocadas más el menor terminó dentro de su compañero, Takeda al sentirse llenado con la esencia del rubio se corrió aferrándose fuertemente de los hombros de Keishin, mientras se liberaba en el agua. Con la respiración agitada el entrenador se retiró de dentro del más bajo.
- Wow sensei… eso fue…- soltó el aire contenido en sus pulmones.- increíble ¿no? ¿Sensei?- al no recibir respuesta fijó su vista en el hombre, que apoyaba la cabeza en su hombro, notando él porque del silencio del mayor. Ittetsu se había dormido.- No puede ser.- suspiró con una sonrisa en la cara.
Ukai retiró al más bajo del agua, lo recostó en el borde de la gran bañera mientras se secaba, procedió a ponerse la yukata* que le habían entregado en el ryokan una vez vestido seco y vistió al pelinegro; sujetó a Takeda como una princesa para llevárselo de las termas. Cuando llegaron al cuarto reposó al hombre que se encontraba en sus brazos en el futon, cerró la puerta de la habitación y se acostó junto a su compañero.
- Buenas noches bello durmiente.- soltó con una risa, al ver la baba escurriendo fuera de la boca del mayor, antes de cerrar los ojos y unirse a Ittetsu en el mundo de los sueños.
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Kageyama y Hinata se encontraban solos en su cuarto luego de que Ennoshita y Yamaguchi se retiraran, ambos se dispusieron a cambiar sus respectivas ropas para ir a dormir.
- ¡Kageyama-kun! Olvide mi pijama ¿puedo tomar prestada una de tus camisetas?- le preguntó al más alto, quien se encontraba en el baño de la habitación.
- Claro, aunque no entiendo porque no usas una de las tuyas.
- Je je, la tuyas son más cómodas.- contestó mientras sacaba una camiseta estampada del bolso de Tobio.- Sí que me sorprendió lo de Ennoshita-sempai, que le guste Tanaka-sempai es como FWAAA.
- A mí lo que me sorprendió fue que Yamaguchi y Tsukishima no estén saliendo.- agregó desde el baño con el cepillo de dientes en la boca.
- Yo nunca lo había pensado hasta que Noya-sempai lo sugirió, pero cuando lo pensé tenía mucho sentido.- recordó el pelirrojo.
- A todo esto ¿Tenías que contar como nos confesamos?
- Ahora que lo pienso eso fue extremadamente vergonzoso.- dijo rascándose nerviosamente la mejilla.
- Claro que lo fue.- Kageyama salió del baño.- Hinata-bo… ke- la voz le falló al ver a su pequeño novio cubierto con una de sus camisetas de espalda a él. Su cuerpo se movió por instinto y abrazó por detrás a Shouyo apresando firmemente su estrecha cintura.
- Ka… ¿Kageyama? ¿Qué sucede contigo?- preguntó confundido, sus dudas fueron aclaradas cuando el pelinegro comenzó a subir sus manos por debajo de la prenda que cubría su torso.- ¡Gya! ¿¡Por qué andas de pervertido ahora!?
- Es tu culpa por verte tan adorable.- susurró Tobio, frotó su creciente erección contra el número 10.- hazte responsable.- murmuró en la oreja de la carnada, aprovechó que sus manos ya se encontraban bajo la ropa del pelirrojo para pellizcar sutilmente sus pequeños pezones. Hinata liberó un gemido de sorpresa al sentir la frías manos de su novio acariciar su pecho, volteó hacia el más alto para poder sostenerse de su cuello y aumentar el contacto a modo de beso. Con aun las manos jugueteando con la piel de Shouyo, Kageyama procedió a quitar su propia camiseta del cuerpo del pequeño dejándolo, así, solo en ropa interior. El pelinegro bajo la vista hacia las cremosas piernas del contrario encontrando entre ellas una situación similar a la que él tenía bajo los pantalones, al igual que su mirada una de sus manos descendió a la erección de su novio.
- E… ¡Espera, Kageyama! No… ¿No deberíamos ir a la cama primero?- preguntó de manera tímida acto seguido fue empujado hacia el futon detrás de él, Tobio se posicionó sobre su cuerpo comenzando a recorrerlo con sus manos y labios.
Hinata mentiría si dijera que no estaba esperando que eso sucediera, la verdad es que su último encuentro físico, sin contar besos, había ocurrido hace un par de semanas, después de una larga espera, pero había sido frustrado por su pequeña hermana. Pero ahora Natsu no se encontraba allí para interrumpirles, estaban solos en la habitación y sus compañeros dormían (o eso creía) por lo que por fin podría disfrutar de número 9 en paz.
Dejaron los besos de lado, lo que necesitaban era fundirse desesperadamente el uno con el otro y, esta vez, no había tiempo para mimos. Kageyama volteo al pelirrojo, dejándolo con la cabeza en la almohada y el trasero levantado, para luego bajar la ropa interior de este.
- ¿No estas siendo muy intenso?- cuestionó con un suspiro al sentir como el armador iniciaba la preparación de su entrada. Se entretuvo un rato ahí, más no mucho y en realidad Shouyo también suplicaba, internamente, que pasara rápidamente a la acción. Así lo hizo, sujeto con fuerza las caderas del número 10 y se introdujo sin delicadeza.
- Ngh… no puedo creerlo.- soplo ronco el pelinegro.- No lo hacemos por unas semanas y te vuelves así de estrecho.- Hinata ahogo un vergonzoso gemido en su almohada, nunca lo admitiría pero le gustaba mucho la forma tosca en que Kageyama se desenvolvía en la cama. Con el aumento de potencia en las penetraciones, el cojín ya no podía acallar los sonidos que liberaba el pelirrojo.
Entre fuertes embestidas, Tobio dio con la próstata del pelirrojo provocando que este arqueara su espalda al sentir aquel placentero espasmo. Hinata tomó su propio miembro en su mano para masturbarlo mientras el armador continuaba con la presión en su punto p*.
- Ka… Kageyama, no puedo más.- dijo con voz ahogada.- me voy a…
- Yo también.- respondió besando la parte trasera del cuello del más bajo. Luego del aviso Shouyo se corrió en el futon contrayendo su interior para deleite del pelinegro quien se vino en el interior de su novio. Ambos se separaron lentamente para acostarse uno al lado del otro relajando sus cuerpos dejando un completo silencio entre ambos adolescentes.
- Así que te gusta cundo soy rudo contigo ¿Eh?- preguntó divertido rompiendo el silencio. Hinata se sonrojó hasta la punta de las orejas.
- Cállate Bakeyama.- dijo volteándose sobre su hombro izquierdo, dándole la espalda al más alto para esconder su vergüenza. Tobio se giró también y rodeó su cintura para luego caer dormido.-
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Ennoshita ingresó a su habitación, su compañero ya se encontraba listo para dormir así Tanaka que se recostó en el futon mientras él se dirigía al baño. Cuando salió vio a Ryuu dándole la espalda, el pelinegro se posicionó a su lado mirándole, se quedó observándole por unos minutos y cuando sus ojos se empezaron a cerrar solos soltó un:
- Me gustas.- de manera inconsciente, para luego sumergirse en un profundo sueño.
Por otro lado, ante la ignorancia de próximo capitán, Tanaka lo había oído fuerte y claro quedando impactado ante tal revelación.
-"Sin duda no podré dormir"- pensó el calvo.
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~Continuara…
*Punto p: punto de máximo placer en el cuerpo de los hombres, es también conocido como PROSTATA.
