El Mundo del Corazón y la Sombra de las Dos Diosas.
Capítulo Anterior:
"Duless... Duless...." mientras empieza a apretar más fuerte la mano de ella. "Duless.... ¡DULESS!" exclama finalmente y empieza a gritar y sacudirse desesperadamente. "¡GRAAAAAAAAARRRRRGHH!" mientras Presea siente como la mano de ella es apretada cada vez más fuerte, sin poder soltarse... ya al punto de que duele. El hombre grita una vez más, y vuelve a sacudirse. Finalmente suelta la mano de ella, y se sienta de golpe en la cama, sorprendiéndola. Él está respirando hondo, como si acabase de despertar de una horrible pesadilla, pero sabe que es así, pues el dolor que siente en su mano le da una idea de lo horrible que debe haber sido su sueño.....
Preludio Parte 02: "Cleria; Una moneda siempre tiene dos lados."
Presea emite un gemido ahogado y retrocede en la silla que se encuentra sentada, al ver la reacción del hombre que ha despertado recién. Se recupera un poco, mientras él jadea pesadamente todavía, sin darse cuenta de que hay alguien al lado de él. "Tranquilo, fue solo un mal sueño. Ya ha pasado, y haya sido lo que fuese lo que soñaste, no es nada más que un sueño... " dijo con un tono calmo, para intentar calmarlo y obtener una respuesta. "Estás a salvo acá, en la Fortaleza del Silencio."
El hombre después de haberla escuchado, levanta la mirada, y los ojos vuelven a encontrarse... "Gracias...." dijo con una voz seca y áspera, pero no sin gentileza.
"Soy Presea, Master Pharle de Céfiro," dijo ella con una sonrisa que expresaba su alivio al ver que empezaba a responder. "la persona encargada de fabricar armas para las personas de Céfiro usando magia. Que bueno que hayas despertado, Kevin. Nos tenías preocupados."
"¿Cómo sabes mi nombre?" preguntó él un poco sorprendido.
"Cuando te encontramos con unos amigos, estabas semi inconsciente; alcanzaste a decirnos eso y luego te desvaneciste." le contestó ella con amabilidad.
"Gracias de nuevo por cuidar de mí...." dijo mientras hacía ademán de levantarse de la cama.
"No, no, no," lo miró Presea, poniendo una cara un poco más seria. "Nada de eso, recién despertaste y no sería nada de bueno para tí que termines en el piso por estar debilitado. Quedate acá tranquilo, mientras voy por algo para comer y beber. Te acompañaré, pues iba a servirme algo, pero tuve un pequeño incidente... " continuó, ahora cambiando la expresión amable por una de molestia evidente.
Kevin al ver el súbito cambio de expresión se sobresaltó un poco; Presea notó esto y se relajó y volvió a sonreír, con lo que él se sintió más tranquilo.
"No, no te preocupes, no me refería a tí, sino a uno de mis amigos que es un poco molesto a veces." le dice ella con una sonrisa en su rostro. "Pero parece que gracias a él pude estar acá para cuando despertaras. Oh, será. Por esta vez no le haré nada." concluyó ella mientras sonreía de oreja a oreja.
"Jejejeje, parece que igual lo quieres." dijo él, algo divertido por la variedad de reacciones de la mujer que tenía en frente. '*No recuerdo haber visto en mi vida una mujer tan hermosa.*' pensó para sí mismo. '*Pero parece tener su carácter. Tendré cuidado, no quiero verla enfurecida... al menos no conmigo.*' concluyó con una sonrisa.
"Algo así." le contestó ella. "Espérame aquí, voy por el almuerzo, que es hora." Se levantó y salió de la pieza camino al comedor, y ahí encontró un carrito mágico flotante para llevar las cosas y el pequeño banquete servido en la mesa, con el pie restaurado. Y junto a todo eso, una pequeña pluma blanca.
'*Gracias de nuevo, Mokona.*' pensó feliz. '*Pero no creas que esto te salvará de la próxima vez que me juegues una travesura*'. Sonrió maliciosamente. '*Castigo, Castigo, hahahaha.*'
Presea y Kevin almuerzan juntos, y se comentan los detalles, él tiene 30 años, y salvo su nombre no recuerda nada de lo que pasó hasta antes de haber despertado acá. Le cuenta la pesadilla que lo despertó; no recuerda como supo esos nombres, y solo tiene un presentimiento sobre el último: el solo pensar en él, Duless, le pone los nervios de punta sin saber por que, además de sentir una especie de odio visceral. No puede recordar rostros asociados a ninguno de los nombres. El sueño simplemente consistió en que se encontraba él en medio de una oscuridad absoluta parado sobre algo sólido, y escuchó dos voces femeninas, una de registro alto y otra con un tono algo más bajo (2), le decían simultáneamente los nombres, y cuando llegó al último ambas empezaron a gritar como si sintiesen demasiado dolor; por alguna razón él sentía dolor, sin poder decir si es el mismo que sintieron las dueñas de las dos voces, por un momento, a la distancia se hace una luz, en la que alcanza a distinguir un cuadro enorme, del porte suficiente como para ocupar buena parte de una muralla: 3 metros de alto por 5 de ancho más o menos; estaba ilustrado en la pintura la imagen de dos mujeres, con alas blancas de ángel en la espalda ambas usando vestidos en una tonalidad de celeste muy claro, una de ellas de cabello azul - un poco más oscuro que el de Umi -, la otra con el pelo color lavanda, ambas con el corte un poco más abajo de media espalda; le fue imposible distinguir los rostros; al centro de ellas una esfera negra del diámetro del brazo de una de ellas, pero lo curioso es que dentro del orbe hay algo que parece como una llama que no se está quieta -se mueve a pesar de que sea una pintura; es lo único que se mueve de la pintura-. No alcanzó a recordar nada más pues despertó al darse cuenta de la particularidad de la pintura. Presea hace una nota mental de mencionarle este sueño a Madoushi Clef. Tal vez conozca algo entre todo lo que ha leído en sus largos años de vida sobre alguno de los nombres.
Termina la comida. Él ya está repuesto y perdió el tono seco de voz y ahora es más fluida. Siente cansancio. "Parece que el sueño me llama de nuevo." apenas terminó de decir eso, bostezó, y se acostó de nuevo, quedándose dormido al instante.
'*Vaya comida, espero que Mokona no le haya puesto un somnífero, ahora tengo que trabajar*' pensó mientras se levantaba sin problema alguno de agotamiento. '*Parece que solo fue él; bueno, ahora tengo que examinar esta daga.*' reflexionó mientras se dirigía a un cuarto que tiene para hacer diferentes pruebas sobre armas. Al tiempo termina extrañada, pues la daga si bien parecía de plata, no es directamente de ese metal... es de algo más, que no puede encontrarse en Céfiro, y por lo tanto no tiene un nombre para ella. Lo que sí tiene como gracia de lo que pudo experimentar es que canaliza muy bien la magia sobre ella, logrando algo que con ningún material en Céfiro, incluido Escudo le era imposible directamente: imbuir un elemento a un arma canalizando la propia magia a través de ella. No sabía si esto podía servir de algo, pues en Céfiro no existían monstruos inmunes a la magia.
"¡Oh no!" exclamó horrorizada, al ver que después de haberla sometido a una última prueba, de resistencia para ver que tan dura era comparada con los diferentes materiales de céfiro, la daga termina hecha un polvo fino.
Súbitamente, aparecen ante ella, sin que los haya convocado, tres pequeñas esferas de color rojo, azul y verde, convirtiéndose en los guantes-joya de las Guerreras Mágicas y que se encuentran sobre una mesa de trabajo. Sin ningún aviso, las armas de las niñas de otro mundo se materializan ante ella, flotando en el aire, con los guantes-joya sobre cada una de las empuñaduras de las armas de las guerreras.
"Presea, Master Pharle de Céfiro." escucha ella una voz profunda directamente en su Corazón. "Vos sois la única capaz de la tarea que os encomendaré. Una vez las Guerreras Mágicas fueron un instrumento de duro castigo hacia los Pilares que fallaban; ahora son quienes están consagradas a defender Céfiro hasta el final de sus días. El arma que habéis desintegrado por accidente, es de un metal llamado Cleria. La daga se rompió dado que no se encuentra su mundo originario, donde el poder de la Creación de allí no es el mismo que el de Céfiro: acá es la fuerza de tu corazón lo que determina todo, ese es el catalizador que hace sólidas las armas que creáis como Pharle."
'*Cleria... es una de las palabras que mencionó Kevin en su sueño...*' pensó Presea.
"Cleria solo se puede forjar a través de la magia," continuó la voz, "necesitando como base algo de plata, un poco del mineral prohibido 'Mal', el poder de la Creación como catalizador, y una sola cosa más: sangre de demonio."
Presea se horrorizó de pensar en ello, como podía ser que una aleación se hiciese a partir de cosas que representaban el bien y el mal. No podía asumirlo.
"Jovencita, recordad que las herramientas, sea como sea que se hagan siguen siendo medios, no fines. Depende de como y para qué los uséis es si será para Bien o Mal. Incluso, vos misma después de la tragedia que significó la Leyenda de las Guerreras Mágicas, sabéis que surgió un bien a la larga, a un costo alto: la inocencia de tres niñas. Antiguamente esta leyenda era simplemente la de invocar una carnicería para hacer cumplir la justicia de acuerdo a la ley que regía al Pilar, pero terminó por que el Dios Supremo del Universo consideró que era demasiada crueldad. Es por eso, que cuando Emeraude conjuró la invocación a su muerte, Él mismo intervino para elegir a las tres niñas de Corazón más puro que haya podido encontrar, en vez de dejar que fuese el curso natural de la Justicia del Talión. Como resultado, logró que este mundo cambiara gracias a la fuerza de esos corazones puros unidos al deseo de la gente de Céfiro."
Ella seguía en un estado de shock ante estas revelaciones, no sabía que pensar, hacer o decir.
"Para lo que vendrá, tenéis que trabajar sobre las armas de las Guerreras Mágicas primero. Os guiaré con la plegaria para unir el polvo de Cleria con el Escudo existente en el equipo destinado a las niñas de otro mundo."
Presea sintió como su cuerpo y alma se llenaba de poder mágico; se arrodilló en su posición de trabajo y cambió a su vestido para la magia, y empezó a recitar mentalmente palabras en un idioma antiguo de Céfiro, casi olvidado salvo por su gremio. Comprendió completamente el significado de esta plegaria. Era en parte un himno con emociones encontradas entre alegría y lamentos. Entregaba una sensación de tragedia al principio, pero finalmente daba esperanza. A medida que repetía la plegaria como un mantra, parte del polvo de lo que quedó de la daga se empezó a incrustar en las armas y los guantes-joya, haciendo que brillaran suavemente primero y con el paso del tiempo aumentase el fulgor hasta ser enceguecedor como mirar al sol. Una vez que cedió el brillo y Presea sintió que era seguro abrir los ojos, vio los cambios en las armas; eran casi sutiles, imperceptibles para alguien no entrenado como ella. Aun así los percibió no sin algo de dificultad.
Todas tenían algo diferente en el filo, se notaba que a través de él se podía canalizar la magia. La espada larga de Hikaru ganó adicionalmente en el pomo de la empuñadura una nueva joya roja, que le permitía servir de canal para la magia de su dueña. La de Umi, solo una joya azul en la empuñadura para canalizar magia. Y la de Fuu, en la parte donde estaba la joya verde, salieron dos pares de alas verdes con plumas en gradiente a blanco completamente desplegadas haciendo una especie de guarda para el arma.
Los cambios en las armaduras no eran posibles de verse pues las niñas debían utilizarlas para ello.
Se dio cuenta que consumió la mitad del polvo de Cleria que tenía disponible en este momento, cuando escuchó de nuevo a la voz.
"Vuestra misión de ahora en adelante, será equipar todas las armas existentes en Céfiro, con el Cleria. Os puedo proveer de suficiente polvo de Cleria como para las guardia completa de Palacio, y todas las armas disponibles en vuestra armería, que puedan ser utilizadas por varias personas. Aquellas de dueño único, tarde o temprano vendrán a veros por el mantenimiento. No les diréis nada de lo que habéis hecho en sus armas hasta que haya sonado la Hora del Destino. Solo utilizaréis el valioso recurso en las armas de aquellos que puedan ocupar magia; si no es un desperdicio. La única excepción aceptable es la de Dal LaFarga, él lo necesitará. Os aconsejo aplicar un poco en todas las armaduras y joyas de protección que podáis; el Cleria al ser utilizado de esta manera atenuará el daño por magia y los venenos que puedan afectar a quien use esa pieza de equipo."
Presea seguía horrorizada, pero un poco más tranquila, después de haber escuchado todo.
"Todo será necesario para acabar con los frutos oscuros que se están cultivando para ser cosechados en algunos años más adelante. Lamentablemente no puedo decir cuantos, pero si puedo hacer esto de prepararlos un poco de antemano. Sabréis que la Hora del Destino ha sonado, cuando llegue una luz de esperanza que acabe con una situación completamente desesperada trayendo consigo una espada hecha completamente de Cleria y otro metal mágico no disponible en Céfiro y el catalizador original para el Cleria. Junto al portador vendrán seis libros que indicarán algunos secretos importantes para salvar vidas, o acabarlas."
"Os aconsejo que consigáis aprendices para trabajar creando las armas. Ninguno podrá trabajar el Escudo ni imbuirle la esencia del Cleria, ni tampoco imbuir dicha esencia a un arma hecha de cualquier otro material disponible en Céfiro, pues este salmo que os he enseñado solo puede ser recitado con la certeza de conservar su vida, por un Master Pharle, y conocéis el precio que toma volverse uno. Sin embargo, vuestros aprendices os liberarán de un exceso de trabajo que podría ser fatal para vos, y tal como os encontráis ahora, si vos perecéis difícilmente habrá esperanza alguna para Céfiro, pues no habrá nadie capaz de darle a las personas las herramientas para combatir a los monstruos originados por sus propios miedos. Y aunque habrán causas para sentir miedo, confío en la gente de Céfiro. Ya han demostrado una vez la fuerza de sus voluntades unidas al creer en las Guerreras para acabar con Debonair y gracias a todas ellas unidas hacer que Céfiro renaciese más hermoso que nunca."
"Compartid lo que os he dicho anteriormente, con Madoushi Clef. Las armas de las Guerreras Mágicas, quedarán en vuestra custodia hasta un tiempo más; no puedo decir cuanto ni lo sé aun con seguridad. Tampoco puedo decir que pasará, solo puedo mostrar una parte del camino, pero son ustedes quienes lo deben recorrer. Fortaleced los lazos de amistad con los Reinos vecinos para que cuando comience el asedio de la oscuridad que vendrá, tengáis ayuda segura. Cuando el asedio empiece, tendréis formas de conseguir el último ingrediente para fabricar Cleria vos misma y ahí se os permitirá enseñarles a vuestros aprendices a refinar polvo de Cleria para que lo trabajéis. Observareis que todas las armas imbuidas con Cleria tendrán una joya transparente que a medida que demonios sean dañados con ellas, se irá oscureciendo, cuando esté negra total, el arma no podrá absorber más sangre. A continuación os enseñaré los salmos para: extraer dicho último ingrediente de las joyas, en unos viales con los que podréis trabajar, y aquel que refina el polvo a partir de los ingredientes."
En la mente de Presea, suenan unas plegarias por unos instantes y se dio cuenta que ya las memorizó. Sabe las proporciones exactas para refinar el Polvo de Cleria.
"La señal del Inicio del Asedio, será cuando un demonio sea muerto y se termine revelando como un inocente que ha sido asesinado, o cuando una ciudad casi completa haya sido convertida en piedra, salvo por aquellos que sean incapaces de defenderse por sí mismos y estén en riesgo de morir de inanición."
"Finalmente, ni vos, ni Madoushi Clef diréis una palabra sobre este asunto a las Guerreras Mágicas, ni a ningún otro mortal de este reino o sus vecinos hasta que dicha hora haya sonado. Solo entonces podréis revelar todo lo que sabéis hasta ahora, en especial dado que os habéis figurado que será un asedio por Demonios. En parte es una nueva prueba para sus corazones, y deberán enfrentarla a su tiempo. En este momento me encuentro también con Clef mostrando los resultados de nuestra conversación y la enseñanza. Ambos quedareis atados por el Juramento de Silencio que no solo os hará revivir el dolor que sufristeis cuando cumplisteis la prueba para acceder a vuestros cargos en Céfiro, sino que una vez que haya pasado ese dolor es seguro que moriréis antes de que sea el momento del rayo de esperanza. Con eso, quedará en vuestras conciencias el que sentenciaréis a Céfiro a una destrucción segura, solo por haber intentado prevenir algo mayor que lamentablemente no se puede evitar. Debo tomar esta medida, a disgusto mío, fue la condición con la que me fue permitido decirles esto y sé que por mucho que os duela a ambos es lo que veo como mejor para Céfiro."
La voz termina de hablar, y se materializan en la habitación un par de cajas de 1 metro cúbico cada una, conteniendo Polvo de Cleria. Luego, los guantes-joya de las Guerreras Mágicas desaparecen en un destello y Presea sabe mentalmente que fueron al lugar donde ella los tiene y nadie más que ella puede sacarlos o sus dueñas en una situación desesperada los puedan convocar con la fuerza de sus corazones. Finalmente, aparece algo que ella no esperaba: una barra de chocolate de primera calidad, de las mejores marcas disponibles en la Tierra de las Guerreras Mágicas, junto a otra pluma blanca, que al poco tiempo se deshará en bolitas de luz.
"Vaya... si serás de chantajista Mokona... no me queda otra que aceptar." masculló Presea entre dientes, para luego sonreír como niña contenta por el chocolate.
Algunos meses en Céfiro después:
Con el tiempo se dio que el huésped de Presea resultó ser cooperador en las cosas de casa, ayudando a cargar cosas, haciendo encargos desde la ciudad cercana en las afueras del bosque.
Dicha ciudad, Sirenia (3), tenía murallas construidas a su alrededor, dado el crecimiento que ha experimentado en parte por la prosperidad del Reino y por otra parte debido a que está la sede de la Embajada de Autozam, que por fuera se ve como una casa más – en realidad una mansión amurallada y enrejada-, pero por dentro tiene todas las comodidades y construcción a la que la gente de Autozam está acostumbrada, además de algunas otras cosas útiles que han encontrado en Céfiro.
Un día Kevin se dio cuenta que deseaba hacer otras cosas; la vida en la armería si bien era agradable, pues tenía con quienes conversar, dado que hace poco tiempo llegaron cuatro aprendices de Pharle a trabajar con Presea: Celica y Astra, dos jóvenes mujeres que no aparentaban más de 18 años; Lothar y Griswold, dos muchachos del mismo rango de edad -recordar que en Céfiro la edad real no se condice con la apariencia física-. Los pobres aprendices tenían mucho trabajo, pero aprendían rápido. Presea si bien enseñaba bien, cuando alguien no entendía rápido, o cometía algún error serio realmente tenía un temperamento. Ocasionalmente Mokona le jugaba alguna broma para no perder la costumbre y los aprendices solo reían mientras no dejaban de hacer sus deberes. Aun así sentía que algo diferente le llamaba, aun no sabía exactamente, pero suponía que con el tiempo eso se resolvería.
Kevin también aprendió sobre historia de Céfiro, la reciente, sobre que pasó, la leyenda de las Guerreras Mágicas, la existencia de países vecinos, Geografía del mundo, etc. Fue un momento sorprendente para él haber visto la NSX desde lejos por primera vez; para él era como un barco de metal tapado y que volaba, algo que nunca habría imaginado.
De vez en cuando venían las Guerreras Mágicas de visita, se hacían pausas para salir a un picnic, entre otras salidas. Una vida totalmente apacible por ahora. '*Espero que dure esta paz. Es realmente complicado no hacer nada más que seguir este juego ya orquestado.*' pensaba Presea, en diferentes días a diferentes horas.
Fin Preludio parte 2.
Notas del Autor:
- Aclaro que el nombre de Kevin si bien puede verse 'original', para propósitos de esta historia lo cambié. El personaje real se llama Keith. Pero se necesita este alias en el futuro, en parte dado su trasfondo de amnesia.
- Tomé la idea del mineral 'Mal', de el excelente Fanfic (en inglés) 'Ice and Snow' de ViscountessKiera, disponible en este mismo sitio y sección (rayearth). Todos los créditos para ella ;).
- Los nombres de los aprendices hombres vienen del Warcraft y Diablo respectivamente. No soy original para nombrar personajes :D.
(2): Soprano y MezzoSoprano, respectivamente.
(3): No recuerdo el nombre exacto. Dedocráticamente desde ahora en adelante se llama así :D. Curiosamente coincide con el nombre de uno de mis grupos favoritos de música, pero no es esa la razón del nombre, sino que está inspirado en la GF Siren del FFVIII, que deja en Silencio a los enemigos imposibilitando el utilizar magia.
