Buenas noches, días, o lo que sea… aquí el inicio de esta historia, espero les agrade, sea de su gusto, que la disfruten o que le den seguimiento para ver cómo se desarrolla.

Debo admitir, que me es difícil escribir… también, trato de subirlo un poco el tono, pero tampoco quiero exagerar, así que vamos poco a poco, y dependiendo de la situación.


Mercado de presas

6:00 AM… Amanece, los estratos formados en el cielo comienzan a tomar un ligero color rojizo, ¿Mala señal? ¿Presagio? O simplemente habladurías que hacen los mal informados… Solo hay una manera de saberlo…

El día avanzaba, los animales comenzaban a salir de sus hogares, trabajar, conseguir alimento, sobrevivir, aunque pareciera una locura, no estaban en la prehistoria para usar esa palabra, eran muy diferentes a como lo son ahora… pero, por más que algo cambie nunca podrá ser perfecto, por más que busque, por más que lo intente, no lo hará.

Y ahí ven, a una pequeña conejita de pelaje grisáceo y ojos violeta caminando por la acera, su uniforme azul y su placa brillante apenas la hacen perceptible para los grandes mamíferos, tales como un rinoceronte o un hipopótamo, ya sabrán que para un elefante… bueno, al menos es atenta mientras camina. Y los depredadores… a penas y logran hacerle caso, solo por el hecho de pertenecer al PY-ZPD, en inglés, Prey-Zootopia Police Departament, y no es respeto o admiración lo que le muestran, sino todo lo contrario, esa bola de pelo era una burla, un chiste andante… y los depredadores no eran los únicos que lo creían…

¿Qué hace una diminuta coneja en tal sitio? Si Bunny Borrows era el paraíso de los conejos, un lugar casi exclusivo para lagomorfos… Ubicado al oeste de Sheepshinton, ciudad capital del estado de las presas, esta conejita hizo algo que ningún otro animal de su especie había hecho… decidió seguir su sueño. El convertirse en oficial de policía, a muchos les pareció una idea tonta, incluso imposible, pero al ver que había solicitado, entrado y cursado la academia de policías con honores, toda la población de pequeños mamíferos veía con malos ojos a la pequeña coneja, lo que algunos periodistas llamaban como un avance en la promoción de igualdad de oportunidades, otros preferían referirse a ella como un animal con problemas mentales, y la noticia hubiera sido olvidada pronto ya que había sido asignada al recinto norte de la capital, un lugar muy tranquilo, pero por transferencia de personal a la ciudad, en donde cualquier animal puede habitar, y por "un error cometido", según dice el informe general, nuestra querida conejita fue transferida a la unidad central de Zootopia.

Mientras caminaba por el lobby, con la cara y orejas en alto, mostrando una sonrisa en su rostro, orgullosa por portar y hacerle honor a ese uniforme, orgullosa de tan grandioso logro, aunque los demás animales no lo tomarán en serio… Sentada, más bien de pie en su asiento, la pequeña oficial estaba por iniciar lo que sería su segunda semana de servicio en esta ciudad. Atenta escuchaba las palabras del jefe búfalo.

− … Oficiales Trompaez, Rinhoweitz, McHorn, harán SWAT en el recinto Portuario – Sentenció el búfalo antes de dar el archivo de la misión – Y por último oficial Judy Hopps…

La coneja sonreía vivazmente, este sería el día que trabajaría enserio, estaba segura de que la tomarían como una oficial de verdad, pero su sonrisa se esfumó cuando escuchó el trabajo que le habían asignado.

− …mercado vegetariano.

Estupefacta por la misión que le habían asignado, se levantó de su asiento y llamó la atención de su jefe, el cual dio vuelta y hecho un vistazo al pequeño animal que se dirigía hacia él.

− Jefe Bogo…

− ¿Qué quieres? −El búfalo miraba a la coneja con su ojo, el otro se encontraba permanentemente cerrado por una cicatriz que recorría el lado derecho de su rostro, empezando en su frente y acabando en su pómulo, ese animal era intimidante enserio.

− Jefe, un equipo SWAT debe estar conformado por un mínimo de 4 integrantes…

− ¿Y qué…? – Cuestionó reiterando su autoridad.

− Los oficiales solo son tres y…

− Tranquila, solo asegurarán un buque, no te preocupes por ellos.

− Jefe, solo me ha asignado trabajos de oficina e ir a lugares donde solo van las presas – Decía la coneja, pues durante toda la semana pasada no había hecho trabajo de verdad, así lo calificaba ella – Sé que no cree que pueda por ser pequeña, pero si me da la oportunidad le juro que le demostrare lo que valgo…

− Ellos son suficientes, no necesito más oficiales para asegurar un cargamento de forrajes…

− Si dice que están fácil… conmigo sería más que suficiente… − Recalcó desafiante al mamífero.

− Entonces tendrás más acción en el mercado… − Sentenció Bogo mientras salía de la sala y la cerraba de un portazo, dejando atrás a Judy molesta quien poco a poco comenzaba a golpear el piso con su pata cada vez más rápido y empezaba a murmurar.

− … Ese jefe… un día… − Se maldecía entre dientes – Ya verá… le demostraré que yo también soy una policía de verdad.

El olor a drenaje salía por las alcantarillas, es repugnante y difícil de soportar, pero con el tiempo uno puede llegar a acostumbrarse. Los transeúntes de lugar se hacían aun lado, la inusual presencia de Judy en el mercado era… extraña, por decirlo de una manera. No era normal ver a un oficial hacer su ronda en el mercado de las presas, pues solo animales cuya dieta es básicamente comer vegetales, forrajes o frutos iban a ese lugar, rara vez se presentaban problemas, y eran por error al hacer las transacciones de efectivo, ahora ver a una coneja policía era algo nuevo.

Con las orejas en alto, Judy escuchaba los murmullos de los demás animales, incluso una que otra burla, no esperara que la tomaran en cuenta, pero que se burlen de ella aun tratándose de presas la afligía, pues todo lo que se había esforzado, todo lo que había pasado en la academia, sus sacrificios, todo por lo que luchó, su sueño…

− "No tienen idea…" – Pensaba mientras veía a borregos, gacelas, caballos, y otro tipo de animales que hablaban entre ellos – "puedo derribar a cualquiera de ellos sin ningún esfuerzo"

La mañana, el medio día, y parte de la tarde habían transcurrido sin ningún problema, o trabajo que hacer, solo caminaba de un lado a otro, observando y escuchando a los animales; compraban, intercambiaban y hablaban entre ellos, todo era tan normal… más bien aburrido.

Pero toda esa calma se había acabado, un par de ovejas se alejaba de la zona de hierbas, pero lo que realmente había llamado la atención de Judy era lo que comentaban "¿qué hace un depredador en el mercado?" y cosas por estilo, por lo que no dudo en ir al lugar, además era su trabajo, debía calmar todo el alboroto. Una parte de ella sonreía, demostraría que era un elemento importante en las fuerzas de la policía, por otra parte, se sentía más que ansiosa, nerviosa, esta era la primera vez que vería a un depredador, uno físico, pues imágenes ya había visto en la escuela y televisión, aunque no se consideraba una espectadora habitual de la tele.

Y ahí estaba, sus ojos no lo creían, su ser no lo creía, un depredador justo enfrente de ella, su pelaje naranja y su cola esponjosa resaltaban entre todos los demás animales, lo veía de espaldas, pues ese animal conversaba o más bien discutía con un par de antílopes.

− No sé qué carajos te traes por estos lugares zorro, pero será mejor que te vayas antes de que acabes mal... – Amenazó uno de los dos antílopes.

− No quiero tener problemas, solo vengo a comprar un par de cosas que necesito… − Se defendía un tanto desafiante, pues él era un depredador y ellos presas.

Judy no esperó mucho, pues la cosa no se veía bien y debía intervenir antes de que esto empeorara.

− Mejor vete de aquí, o… − Reiteró el otro antílope, pues su presencia no era bien recibida.

− O si no ¿Qué? – Los ojos del zorro se cruzaron con los del antílope, una guerra se libraba entre esas dos miradas, hasta que algo los distrajo, bueno alguien.

− Disculpen… − Habló un tanto tímida, no tenía practica en estas situaciones − ¿Me pueden decir qué está pasando?

− No te metas niña… − Que groseros eran esos animales cornudos, no le habían prestado la más mínima atención a la coneja.

− ¿Perdón? − La pequeña lagomorfa se había metido entre el trio de animales – Oficial Judy Hopps policía… − Decía señalando su placa – Ahora si ¿Díganme que está pasando?

− Eso… − Señaló el animal con cuernos al depredador – "Eso…" no debería estar aquí.

− ¿Disculpa? – Preguntó incrédulo el mamífero señalado – Solo he venido a realizar unas transacciones con efectivo…

− Eso dices… embustero – Dijo el antílope mientras empujaba al zorro, haciéndolo caer de espaldas.

− ¡OYE! – Salió en defensa la coneja, no era por defender al mamífero carnívoro, pero por lo que había visto, el antílope había iniciado el pleito y debía apegarse a su código de justicia – Eso es considerado como agresión física y podrías ser arrestado por ello…

− ¿Vas a defender a este… depredador? – Cuestionaba indignado uno de los antílopes.

− No… solo voy a apoyar a… − Dudó un poco de lo que estaba haciendo ¿Enserió ayudaría a un depredador? Bueno, no había hecho nada malo – este zorro, que solo ha venido a comprar unas cosas…

− Parece que la PY-ZPD se ha vuelto más que inepta… − Esa fue un golpe bajo, sabía que no se refería al departamento en sí, por lo que Judy había captado el mensaje – Vámonos de aquí… − Dijo molesto uno de los dos antílopes, para después dar vuelta y retirarse del lugar.

− ¿Estás bien? − Preguntó la coneja mientras veía al zorro reincorporarse del suelo, su corazón latía más rápido que de costumbre, ni la cafeína la podía poner en ese estado.

− Hee… si – Contestó de lo más normal mientras se sacudía su ropa.

− Es raro ver a… un animal como tú, por estos sitios − La curiosidad de Judy era una de sus principales características, aunque podría también ser un defecto.

− Pues lo es… rara vez he tenido que venir a comprar a este mercado… − Decía de un manera sutil y delicada; sereno, ante todo – aunque no lo creas, parte de nuestra dieta se basa en hierbas y frutos.

− Creí que solo comían carne…

− Típico de las presas… − Bufó un tanto divertido por la ignorancia de la coneja – No… te equivocas, Sí, comemos carne, pero no es lo que más consumimos.

− Vaya, uno aprende cosas nuevas a diario señor…

− Wilde… −Comentó el zorro – Nick Wilde, y usted…

− Hopps, Oficial Judy Hopps.

− Bueno, muchas gracias por su apoyo oficial.

− No me lo agradezcas, es mi trabajo.

− Enserio… Debería haber más policías como usted – Judy jamás había sido elogiada de esa manera, y no esperaba que su primera vez fuese por un depredador.

− Solo hago lo mejor que puedo… − Decía un tanto incrédula, pues había caído ante las palabras dulces del zorro.

− Bueno adiós… − Tras decir esto el vulpino dio media vuelta y comenzó a caminar para doblar en una de las esquinas próximas.

− "Creo que salió mejor de lo que pensaba" – Pensaba orgullosa, hasta que algo llamó su atención, un par de hojas tiradas en el suelo, se acercó para tomarlas y examinarlas – "¿De dónde salieron?" − A su mente vino el recuerdo de cierto zorro siendo derribado por un antílope, por lo que salió tras él, no podía reconocer las hojas, pero tenían un aroma característico, anteriormente las había olido.

Al doblar en la esquina que había pasado el zorro anteriormente, tuvo que retroceder, debido a que ese mismo animal se encontraba conversando con una cobaya de muy mala espina. Judy alzó sus orejas para poder escuchar lo que estaban hablando.

− … debo decirte que no fue fácil traerlas hasta aquí −Decía muy relajado el zorro.

− ¿Y es pura? – Preguntó la gruesa voz de la cobaya.

− Tranquilo galán… es traída directamente de México…

Judy abrió los ojos grandes, como platos, pues volvió a observar las hojas y en un instante, su memoria había reconocido su aroma.

− Es… − Parecía sorprendida, pero como en realidad se sentía era como una tonta, haber sido engañada tan fácil… que ingenua había sido − Salvia divinorum…


Espero les haya gustado, ¿Qué les parece el inicio de esta historia? No es el mejor, pero empecemos ligero ¿Qué opinan de la apariencia de Bogo? Quería que se viera un poco más intimidante… ¿Qué tan obscuros creen que sean los negocios en los que está metido Nick? Y Judy… ¿Cómo creen que será su vida en esta Zootopia?

¿No sé si los animales se les pueda considerar tener frente? Y respecto a la plantita, más bien las hojas, son un analgésico sedante, muy fuerte…

Saludos y cualquier comentario, idea, sugerencia, error que vean… pues… ya saben ¿no?

Nos leemos pronto.