CAP 1
UNA CHICA DE OTRO MUNDO?
Debía estar soñando. Si eso era. No podía creer lo que estaba viendo ni leyendo. Acaso era cierto que tenia en el jardín de su casa estrellada una nave ? Y con un extra terrestre que parecía ser una joven? Y que además había salido huyendo debido a una conspiración política? Debía estar soñando. Todo aquello era demasiado surrealista. Pero que se supone que debía hacer? Llamar a los bomberos? Y si la prensa se enteraba? Un momento. La chica, o el extraterreno o lo que fuera parecía estar moviéndose. Si respiraba.
- estas bien? - pregunta el chico
- Ayúdame- es lo único que decía - Ayúdame
La cogió en brazos y la llevo a su casa. La recostó en su cama. Se fue corriendo a coger una palangana llena de agua con una toalla para lavar sus heridas. Debía curarla, pero no podía llamar a una ambulancia. Como explicaría eso? Limpió su rostro y examinó las heridas que tenia mas a la vista. Ninguna de ellas era demasiado profunda, lo mas seguro es que estuviese inconsciente debido al golpe. Se paró a mirarla detenidamente. Su cabello era castaño. Lo llevaba suelto y largo. Su ropa parecía de neopreno de un color rojizo con unas bandas horizontales negras. Era como si fuera todo una pieza. Parecido al de los buzos. Eso hacía resaltar su esbelta figura. En su muñeca izquierda llevaba un brazalete que parecía una especie de reloj pero mas grande y en la derecha algo que parecía una pulsera, no lo sabia con seguridad. Si la miraba bien, casi podría decir que era bonita, pero esa idea la desechó enseguida, pues no hablábamos de un ser humano. Al menos de un terrestre. Debía quitarle el traje, pero no encontraba ninguna cremallera o botón hasta que vio que este era súper flexible y desde el cuello lo cogió y tiró de él hasta los pies. No costó nada sacárselo, pero cual fue su sorpresa que no llevaba nada debajo de esas extrañas ropas. No quería mirar, eso no era correcto, pero debía asegurarse que no tenía alguna herida mas. Con sumo cuidado de no despertarla la examinó y comprobó que estaba bien. Le puso una de sus camisetas para no dejarla desnuda y la recostó. Ahora solo podía esperar a que se despertase.
Tres días y tres noches pasaron. La chica no despertaba. Él se estaba comenzando a desesperar. Al final debería llamar y pedir ayuda, pero como explicaría que no lo hizo antes? No sabia que hacer, al cuarto día poco antes de comer decidió subir a ver como estaba. Se asomo por la puerta y cual fue su sorpresa que no vio a nadie en ella. Se adentro mas en la habitación y allí la vio. Parecía un ángel. Estaba de pie, enfrente del gran ventanal del cuarto. Mirando hacia el exterior. Callada, inmóvil, solo miraba. Decidió hablar reuniendo todo el valor que pudo, pues no sabia a lo que se atenía.
- Hola - dijo en apenas un susurro. Ella no se movió - veo que ya as despertado- silencio- te encuentras bien - de nuevo silencio, el se estaba poniendo muy nervoso, por no decir acojonado - entiendes lo que te digo? Entiendes mi idioma?
- Eres tu el que me as salvado- simplemente dijo.
- Si, he sido yo.
- Gracias
- Tienes hambre - ella no digo nada- bueno, de todas maneras te traeré algo de comer.
Salió del cuarto en dirección la cocina. Le preparó un plato de sopa caliente, después de haber sufrido el accidente pensó que seria lo mejor, recordando como su madre se la preparaba cuando el estaba enfermo. Y un par de trozos de carne con patatas para recuperar energía. No era un gran cocinero pero al menos era comestible. Se dirigió a su cuarto con la bandeja y la colocó en una mesa que tenia. Le indicó que se sentase a comer. Ella se limitó a mirarlo.
- Tienes que comer- le dijo- o caerás enferma.
Ella se sentó en la mesa. Miró lo que le había preparado. Y comenzó a comer. Él se la quedo observando, parecía que hacia mucho que no comía, estaba hambrienta.
- Gracias- dijo
- No hay de que, mi nombre es Tsubasa. Como te llamas? - Preguntó algo intranquilo dada la situación.
-Sanae. Ese es mi nombre. Necesito tu ayuda. Mi gente te está muriendo de hambre. Tienes que ayudarnos!!
- Alto ahí!!! Espera un segundo. Yo no se como puedo ayudarte. Primero tengo que entender que es lo que esta pasando. - Coge aire y prosigue- Tu eres de otro planeta?
- Si
- Uff!! - Tsubasa estaba nervioso, no paraba de pasar su mano sobre su cabeza. Ya se lo imaginaba pero que se lo confirmase le dejaba perplejo- per como es posible? Si pareces un ser humano? Una chica normal? - necesitaba saber para poder comprender.
- Es que soy un ser humano - Explica Sanae - según cuentan nuestras ley hace mucho que los Superiores nos trajeron de la tierra al planeta Chey. Allí nos enseñaron la base de la ciencia que conocemos. Fue como un experimento. Querían comprobar si nuestra raza era inteligente. los primeros de mi raza, eran como animales, pero enseguida aprendieron. Nuestra civilización creció a pasos agigantados. Fue entonces cuando los primeros Liberadores se levantaron en contra de los Superiores. Se libró una gran guerra, pero gracias a los conocimientos adquiridos ganamos.
- Quienes són los Superiores? - Pregunta Tsubasa sorprendido del relato que estaba escuchando.
- Es una raza de otro planeta. No se como són ni de donde vienen . Esa información se catalogó como prohibida. Son muy pocos los que pueden acceder a ella, Solo sé que fueron los responsables de que mi gente acabase en Chey.
- Entonces, según tu carta, sois unos pocos los que permanecéis en el planeta, que pasó? Si estáis tan avanzados tecnológicamente como habéis llegado a esa situación? Y, Que es eso del PIR?
- Bueno, nuestro gobernante el Sumo Ido, desapareció. No se sabe como ni de que manera. Pero las sospechas recayeron sobre el PIR. Este grupo estaba en contra del Sumo. No aprobaba sus leyes que se basaban en la igualdad para todos. El PIR intentó en numerosas ocasiones sacarlo del poder, pero eran demasiados sus simpatizantes. Asi que comenzó a chantajear al pueblo. Primero con los empresarios. Tenia un grupo de matones que los tenían amenazados. Si ellos se afiliaban al PIR, tendrían protección. Los que no sucumbían al chantaje se les destrocaba el negocio. Fue de esta manera como empezó a tener poder. Luego fue lo de la desaparición del Sumo Ido, y ellos se proclamaron al poder. Claro que los pocos que no los aceptábamos no pudimos hacer nada. de esta manera se nos conocía como los Renegados. Hubo una masacre. Teníamos que estar escondidos mientras luchábamos contra el PIR. Fue cuando descubrimos lo de la sequía, pero fue demasiado tarde para avisar a los demás. Ellos localizaron un planeta habitable, pero vació de ninguna otra raza dominante, asi que se trasladaron en el, dejándonos a los Renegados en Chey. Simplemente tenían que deja pasar el tiempo y así nosotros moriríamos lentamente.
- Esto es muy complicado.- dijo Tsubasa una vez logró procesar toda la información.- Y que quieres de mi?
- Necesito tu ayuda. No puedo dejar a mi gente morir! Ay que traerlos aquí!!
- Que!!!!- grita Tsubasa - Pero como quieres que hagamos eso. Primero que si los traemos aquí que le decimos a las autoridades, al gobierno!!! Luego como los traemos, yo no tengo una nave!! Y lo mas importante, yo no soy nadie, no tengo idea de cómo ayudarte!!- Exclamaba Tsubasa al borde de un ataque de nervios -
- Pero …
- De momento deja que asimile toda esta información,- la interrumpe - si ves aquella puerta es el baño, por si acaso te explicaré como va. Te duchas y duermes un poco. Y yo pensaré en todo lo que me has dicho.
Continuará …………………..
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Bueno!!! Espero que os guste!!! Como veis la cosa esta complicada, je je
Besos
Por supuesto los personajes de Capitán Tsubasa no me pertenecen a mi sino que a Yoichi Takahashi.
El resto de personajes són de mi propiedad he invención.
