Damos inicio al capítulo 1 de "La traición" (parece el título de una novela argentina de poca monta).
Los personajes no me pertenecen son obra de Hajime Isayama-san. El híbrido que se hace llamar "trama de la historia" es mío XD
Pareja: Eren y Rivaille (Levi)
Advertencia: Muerte de personajes y creo que Lemon, pero más adelante
(No tiene título, porque son como las 7 acá en argentina y no dormí por tratar de escribirlo, ¿alguien con imaginación podría decirme cual sería el título para este capi?)
Capítulo 1:
Habían transcurrido tres años desde la primera vez que pisó el cuartel de operaciones especiales, tres años del encuentro con Rivaille en el juicio en el cual perdió un diente que después de unos minutos se recuperó por completo, tres años de ser aceptado en la Legión de Reconocimiento. En esos tres años logro ganarse la confianza de su escuadrón, superiores, aldeanos… logro ganarse la confianza de la humanidad que lo trataban y veían como un monstruo.
En esos tres años había vividos tantas situaciones de enojo, risas y llantos. Pero había algo que por más que pasasen 1000 años no iba a poder creerlo aún. Con el transcurso de esos tres años logro ganarse algo muy preciado y frágil, pero a la vez fuerte y tenaz. El corazón del soldado más fuerte de la humanidad.
Aun recordando cómo habían comenzado su relación, le daba gracia y a la vez le impresionaba que Rivaille haya aceptado los sentimientos de un quinceañero ridículo, basura, mocoso llorica y demás apodos que siempre usaba para describir su persona. Pero ese mocoso era quien abrigaba el cuerpo pequeño de Rivaille por las noches, con ese aire que siempre lo caracterizaba feliz y cálido, al ver que el sargento no podía ni con su propia vida. Ese "mocoso" había pasado a ser todo un adolescente de 18 años musculoso, debido al arduo entrenamiento que siempre llevaba a cabo todas las mañanas con la presencia de Rivaille y Hanji; sus rasgos habían cambiado dejando atrás al niño de 15 años que una vez fue para mostrar con todo lujo y detalle a un joven capaz y fuerte para llevar a cabo sus objetivos e ideales liberadores.
Muy a su pesar para el sargento, el mocoso hijo de puta había crecido sacándole una cabeza o tal vez dos de ventaja, era jodidamente un gigante, todo en él era enorme. Aunque no podía quejarse, ya que gracias a las enormes proporciones de su amante, había conseguido varias noches de placer donde el razonamiento que generalmente usaba se perdía o tomaba vacaciones a un lugar lejano y dejaba a un ser lujurioso y sumiso que se dejaba penetrar por una bestia de pelo castaño y ojos aguamarina que una vez catalogo como inocente corderito. Eran contadas las veces que le demostraba afecto, pero Eren lograba entender que él era una persona a la que le costaba una enormidad poder demostrar abiertamente sus sentimientos. Por eso eligió al mocoso, porque lo entendía, lo admiraba, lo amaba y por sobretodo lo hacía sentirse en casa con esa atmosfera familiar que le había hecho falta por mucho tiempo. Con el paso del tiempo se enamoró…
-Nee Levi, no hay ninguna nube en el cielo- exclamo calmadamente Eren sacando a Rivaille de su ensimismamiento.
-Mejor, el día está limpio y fresco- el sargento levanto la vista para comprobar que era verdad, no había ni una nube, el cielo estaba limpio, mostrando con todo su esplendor su color celestial.
Ese era uno de los momentos donde ambos amantes disfrutaban cuando no había nada que hacer o cuando estaban libres después de la limpieza del cuartel. A los pocos kilómetros al este del fuerte había un pequeño bosque con árboles medianamente altos pero que rebosaban de hojas grandes de color esmeralda, la brisa de ese lugar era pausada y fresca, había pocos animales que hacían ruido dándole un entorno magistral y parsimonioso.
Ambos al llegar se acostaban en el fino césped, Eren reposaba su cabeza en sus brazos cruzados debajo de esta y Rivaille apoyaba su cabeza en el pecho del menor. Así permanecían horas hablando de trivialidades, dejando que la brisa los relajara y los hiciera olvidar la realidad a la que siempre tenían que caer.
-Levi…- el menor paro de hablar, haciendo que su superior levantara levemente la cabeza, dándole a entender que lo estaba escuchando –la próxima expedición… ¿a dónde es?-
-Bueno digamos que es ida y vuelta en los terrenos de muro María, llevaremos a los nuevos con nosotros- contesto el sargento desinteresadamente.
-¿Es mañana, no?- volvió a preguntar el chico con la voz rasposa.
-Si, a primera hora- Rivaille había notado el tono cambiante de voz del menor, se levantó lentamente para sentarse y mirar fijamente al chico -¿Por qué la pregunta y tu cambio repentino de actitud?-
-¿Eh?... jajaja preguntaba para saber cuántos rounds podríamos tener hoy- contesto el castaño con una sonrisa feliz y ladina.
-Estúpido y pervertido mocoso, tu solo piensas en cogerme- exclamo fastidiado Rivaille rodando los ojos.
-Pero bien que te gusta-
-Cállate insolente basura, yo soy tu superior, tenme respeto-
-Si Heichou…- el muchacho se levantó del suelo y abrazo el pequeño cuerpo de su superior haciendo que se sorprendiera y diera un pequeño respingo.
-¿Y ahora qué te pasa? No te comportes como una niña llorona Jeager-
-¿Acaso no puedo abrazarlo un rato aunque sea?- exclamo Eren decepcionado y apretó un poco más el cuerpo del mayor.
-Aunque no quiera lo estás haciendo…- susurro el sargento, llevo sus manos a la espalda del muchacho y las poso ahí aceptando el abrazo del chico.
Desde hace una semana que viene abrazándolo de esa manera, como si estuviera a punto de llorar de un momento al otro. La actitud del muchacho no le llamaba mucho la atención ya que era demasiado sentimental para tener 18 y ser un hombre, pero no podía ignorar que algo en la garganta se le formaba y terminaba aceptando el abrazo en vez de matarlo a patadas como comúnmente haría.
-Te amo mucho Levi…- declaró el menor con voz apagada.
Rivaille abrió los ojos sorprendido, era eso lo que le sucedía al chico. ¿Eren estaba dudando del amor que le tenía? Bueno no podía culparlo, en muy contadas ocasiones él le había dicho que lo quería, esas ocasiones eran contadas con los dedos de una sola mano y es más, el "te quiero" era un mero susurro de lo que de verdad quería decir y expresar. En los dos años que llevaban como pareja el castaño le había dicho te amo tantas veces que había perdido la cuenta a la semana de estar con él. A veces envidiaba la facilidad que tenía para poder sonreír como si nada o de cualquier cosa, expresar lo que sentía con plenitud y la valiente determinación que muchas veces demostraba, sobrepasando la suya propia.
Sintió como el chico poco a poco rompía el abrazo, tal vez cansado esperar una respuesta que nunca iba a llegar, su garganta se hizo un ñudo. Presentía que si lo dejaba así, sin decir nada, sin contestar nada, el muchacho se alejaría y lo dejaría en la obscuridad de la que había logrado salir gracias a él. En un arranque de desesperación se abalanzo contra el chico antes de que alejara las manos de su cintura, lo abrazo por el cuello y lo apretó fuertemente.
-¡Le-levi, ¿qué pasa?!- exclamo sorprendido Eren mientras trataba de equilibrarse para que no cayeran ambos al suelo. El mayor no contesto solo apoyo la cabeza en el cuello del joven –Levi…-
-Yo también te amo…- soltó rápidamente el sargento hundiendo mas la cabeza en el cuello del chico, ocultando su sonrojo.
-¿Eh?...- Eren tardo unos segundo en procesar la confesión dicha a la carrera, al terminar de cerciorarse de que no era un sueño sus ojos comenzaron a brillar -¡¿enserio?!...- se apartó un poco de Rivaille notando como trataba de ocultar su vista por la vergüenza.
-Sí, mocoso estúpido…- contesto como un susurro.
-¡Que felicidad, lograste decírmelo!- grito terriblemente feliz el joven mientras frotaba su mejilla con la del mayor.
Rivaille observo como los ojos aguamarina de Eren brillaban de felicidad, podía ver su reflejo en ellos. Se sentía tranquilo, por fin logro decirlo. Sonrió levemente mostrando felicidad.
Eren se quedó embobado al ver la sonrisa en el rostro de Corporal, era la primera en los dos años que llevaban de pareja que sonreía sinceramente y lo hacía solo con él. Pero la realidad lo ataco, haciendo que un puñal se clavara en el centro de su pecho y estómago. Su alegría se esfumo dando paso a la pesadumbre y tristeza, pero no iba a demostrar nada frente a Rivaille ya que sabía leerlo de pies a cabeza, hoy quería que todo sea perfecto y no pensar en nada. Se acercó a Corporal y lo beso, lento, tranquilo, un beso totalmente inocente. Rivaille correspondió el beso con la misma tranquilidad y suavidad no muy común en él, se sentía adormecido con ese beso, mimado y querido.
Se hicieron las 8 de la noche y ambos amantes decidieron volver a la mansión. En el camino Eren permaneció callado mirando el suelo, atrás de Corporal totalmente perdido en su mundo. Rivaille caminaba mirando al frente, sus pensamientos divagaban repasando una y otra vez lo sucedido esa tarde.
Al llegar a la mansión el castaño fue directo al comedor, encontrándose con sus compañeros y amigos, su corazón se apretó más.
-Oh Eren, ¿me ayudas con la mesa?- pregunto Petra con ese aire alegre y tranquilo que la caracterizaba.
-Claro…- contesto el castaño muy desanimado.
Petra noto la actitud decaída del muchacho pero decidió mejor no meterse ya que conocía el carácter de Eren, seguramente era algo menor, como una discusión con el sargento. Terminaron de poner la mesa y se sirvió la comida, todos charlaban felizmente, contando anécdotas de sus vidas, bromas y demás. Eren observaba todo en silencio. Al terminar la cena y las bromas, todos se fueron a descansar.
Ahora solo quedaba esperar a la expedición de mañana…
…
Eran las 6 de la mañana, los soldados de Legion de Reconocimiento esperaban a que la puerta del distrito de Karanes se abriera así podrían dar comienzo a la expedición. Eren en todo momento permaneció callado y serio, no hablo con nadie, ni siquiera con Rivaille, lo cual le extraño un poco pero decidió pasarlo por alto debido al trabajo de organizar a los soldados, los víveres y caballos en el cual debía estar presente para supervisar. La puerta comenzó a abrirse lentamente.
-Comienza la expedición extra mural n° 106… ¡Avancen!- y con el grito potente del Comandante se dio inicio a la expedición.
Comenzaron a avanzar atravesando un pequeño poblado, debido a expediciones anteriores había pocos titanes que sean grandes y difíciles de matar. Al llegar a campo abierto los soldados comenzaron a separarse para poder comenzar con la estrategia de Irvin, la "Formación a larga distancia para detección de enemigos". Eren permaneció en el centro de la formación, el lugar más seguro, junto con el equipo de Rivaille y este también encabezando el grupo.
A la hora de comenzar la estrategia se distinguieron en distintos puntos de la formación señales de humo rojas, dando a conocer la ubicación de algunos titanes. Irvin lanzo una señal verde para indicar que rumbo tenían que tomar y así poder evitar cruzarse con titanes, le siguieron otras señales verdes para indicar la dirección hacia la izquierda, acercándose a varios bosques del monte en donde se encontraban.
En la posición de Armin y Jean todo marchaba a la perfección, ellos estaban a cargo de dos reclutas nuevos, su ubicación era la segunda fila, cuarto puesto de comunicaciones. Todo se sentía en paz, hasta que se comienzan a sentir temblores en la tierra.
-*¿Un titán?*- se preguntó el rubio y giro su cabeza para descubrir a un titán de 14 metros, sin piel, cabello rubio y que corría toda velocidad en dirección a la formación principal, donde estaban Eren y los sargentos junto con el comandante –¡Es un excéntrico… Jean la señal!-
-¡Claro!- de inmediato el castaño lanzo la señal negra, indicando la amenaza de ese titán para la formación.
Armin se preparó para luchar contra ese titán, pero su intento se vio frustrado ya que la enorme mano de la criatura lo llevo por delante a él y a su caballo, haciendo que rodara varios metros y terminara tendido en el suelo medio inconsciente.
-¡Armin!- grito Jean y comenzó a dirigirse hacia él para verificar que estuviera bien. Se detuvo en seco al ver como el titán se agachaba y tomaba a Armin de la capucha.
El titán observo por unos minutos al rubio, este solo se sorprendió y quedo totalmente mudo, después de unos segundos la criatura lo bajo al suelo lentamente, Armin permaneció parado observando a la titán irse hacia el centro de la formación.
-¡Oi Armin!- llamo Jean logrando sacar al rubio de su letargo -¿estás bien?-
-Si…- contesto perdido el muchacho.
-Vamos tenemos que alcanzar a esa maldita-
-Jean, ¿no notaste nada extraño en esa titán?- pregunto Arlet un poco preocupado y confundido.
-No lo creo, aunque parece ser que tiene inteligencia, ¿Por qué?- pregunto extrañado el castaño.
-Está buscando a alguien, creo que será mejor que vallamos a donde está ubicado Eren-
-¿Y Eren porque?- la pregunta del castaño salió con un leve tono de fastidio.
-¡Porque si es un titán con inteligencia es igual a Eren, una persona adentro de un titán que lo sabe manejar, si está buscando a alguien, esa persona es Eren!- gritó desesperado el rubio, tenía un muy mal presentimiento.
Una señal de humo verde saco a ambos muchachos de su discusión, Irvin indicaba que la misión debía seguir y no la retirada que debió haber dado, esa misión era solo de reconocimiento, expedición y practica para los nuevos reclutas. ¿Por qué seguía dando órdenes de seguir?.
-¿Qué demonios? Se supone que ya deberían dar la señal de retirada- exclamo extrañado Jean.
-No lo sé, pero mejor acatemos ordenes e informemos lo que sucede con esa titan…-
Los reclutas novatos se acercaron a ellos y le tendieron a Armin un caballo de sobra que debían llevar por si la situación lo requería, habían visto impresionados como la titán logro voltear de un manotazo a su líder y no quisieron acercarse por si corrían la misma suerte. Una vez lanzada la señal, comenzaron a avanzar hacia el resto de la formación en busca de otras personas o los líderes.
La titán que anteriormente habían enfrentado Armin y Jean estaba causando estragos, todo aquel que trataba de enfrentarla moría aplastado o arrojado contra el suelo. La pequeña formación de la tercera fila de comunicaciones había sido aniquilada con facilidad, ellos estaban ubicados a uno kilómetros al este de la formación de Armin y Jean.
-¿Qué es esto?- pregunto un soldado totalmente asustado, trató de escapar pero la titán fue más rápida y lo pateo haciendo que su cuerpo junto con el del caballo se elevaran varios metros del suelo y murieran al impactar finalmente contra terreno.
Los compañeros de ese soldado emitieron la señal negra y se abalanzaron hacia la titán para luchar, fallando rotundamente y muriendo aplastados por la enorme criatura. La titán comenzó a correr nuevamente para llegar a su objetivo.
…
Eren no podía entender porque se dirigían al bosque de árboles gigantes, había visto señales negras de soldados muy cerca de su posición, así que suponía que "ella" se estaba acercando.
-¡Traigo noticias Sargento, la formación de la tercera fila de comunicaciones fue totalmente aniquilada!- informo un soldado acercándose totalmente alarmado por la situación y las bajas presentes. Eren apretó las correas de su caballo, pero no se inmuto por la noticia.
-Gracias por la información, quédate en la entrada del bosque y diles a todos aquellos que lo rodeen y suban a los árboles, esperen la señal de retirada- termino por explicar Rivaille serio y tranquilo.
-Como ordene Sargento…- el soldado paro en la entrada del bosque, mientras que el equipo de Rivaille se introducía en él.
Cabalgaban a paso veloz, el castaño observaba todo con aire serio, ¿Qué era lo que estaban haciendo? ¿Por qué estaban en ese bosque?
-¿Sargento, porque estamos acá? Los árboles son muy grandes, no se podremos comunicarnos- exclamo confundido el muchacho.
-Utiliza el cerebro mocoso idiota, aquí es perfecto para poder usar el equipo de maniobras, algo está causando problemas, nos encargaremos de él- explico fastidiado el pelinegro.
Eren abrió los ojos sorprendido, no había pensado en esa posibilidad, ahora se estaba complicando todo.
…
Los demás soldados siguieron las ordenes y subieron a los arboles esperando por la señal de retirada, había varios titanes que estaban abajo tratando de escalar los árboles para poder llegar a la carne fresca. Armin estaba preocupado por Eren y no era el único caso, Mikasa que estaba a unos cuantos arboles alejada de él, trataba de controlar las ganas de salirlo a buscar. Jean protestaba por todo, había muchos reclutas nuevos que estaban cagados de miedo, ¿Qué era lo que pensaban hacer los superiores?, Sasha estaba al lado de Mikasa tratando de calmar el espíritu sobreprotector de la asiática, Ymir estaba cerca de Reiner y Bertholdt sentados en la rama de sus respectivos arboles con expresión seria y fría, por ultimo Christa y Connie alejados de los otros tres miraban hacia abajo de vez en cuando un poco preocupados ya que los titanes comenzaban a escalar de a poco.
-¿Cuánto más vamos a permanecer aquí?- pregunto Jean totalmente molesto.
-No lo sé, pero tendremos que esperar- contesto Armin tratando de calmar el temperamento del castaño.
-¿Qué crees que estén haciendo?-
-No sabría decirlo, puede que el comandante ya sepa de la existencia de la titán que nos atacó- reflexionó el rubio. Jean lo observo sorprendido, tal vez era verdad, pero entonces ¿Por qué estaban ahí como custodiando algo?
-Somos la carnada…-
-Puede ser…-
…
Pasados unos minutos se ve una señal de humo negra justamente a las espaldas del equipo de Rivaille, Eren apretó los dientes.
-¡Humo negro, el objetivo se está acercando por la derecha!- informo Elrd.
-Saquen sus espadas, lo haremos en el momento que se revele- advirtió el Sargento sacando sus armas.
Los minutos pasaban y la tensión se hacía más grande. De entre los árboles sobresalió un soldado, el castaño giró la cabeza hacia atrás observando como algo se llevaba por delante el cuerpo del recluta, La Titan Hembra había lo había encontrado. Eren observo como la criatura corría con más velocidad al verlo a él.
La desesperación se apodero de Petra, Auruo, Gunter y Elrd que empezaron a gritar pidiendo órdenes para atacar, pero Rivaille no contestaba, eso extrañó a Eren y observo la espalda de su superior confundido por su actitud. Las órdenes no eran dichas y la titán se acercaba cada vez más.
-Oigan, tapen sus oídos- ordenó el pelinegro al momento que sacaba una pistola, revelando una señal de sonido que ensordeció a sus subordinados.
A los pocos metros se descubrió un equipo de artillería oculta, una trampa para la titán.
-¡Fuego!- grito el comandante Irvin dando comienzo a los disparos de arpones que se incrustaban en la piel de la titán dejándola inmóvil.
-Ustedes sigan adelante unos metros, después ocúltense en los arboles- explico el pelinegro observando a Eren, salto de su caballo para utilizar su equipo y volver hacia atrás.
Eren y los demás siguieron varios kilómetros más hasta que decidieron ocultarse. Irvin observaba a la titán con seriedad, temblaba, seguramente estaba enojada. Rivaille y Mike trataban de cortar la nuca de la criatura, pero sus espadas se rompían al chocar contra las manos recubiertas del titán por un cristal transparente.
-Oye, sal de ahí adentro, no te molestara que corte tus brazos y piernas, ¿no?... hablamos de tu cuerpo real- decía tétricamente Rivaille arriba de la cabeza de la titán, su mirada era penetrante y filosa, era la clara prueba de que su paciencia se estaba acabando.
La titan abrió la boca para después dejar salir un fuerte y estruendoso alarido que resonó por todo el bosque, los soldados se taparon los oídos tratando de bloquear el sonido así no los dejaba sordos.
…
Ymir, Reiner y Bertholdt se observaron entre ellos seriamente.
-Está en problemas- formulo preocupado Bertholdt.
-Bien, ya no podemos estar más aquí, vámonos- dijo Reiner.
Los tres saltaron de sus respectivas ramas y comenzaron a adentrarse en el bosque, Christa y Connie notaron eso.
-¿A dónde van?- preguntó Christa un poco preocupada por su amiga.
-Oye mira abajo…- dijo sorprendido Connie, la rubia dirigió su vista hacia abajo notando como los titanes los ignoraban y se adentraban atropelladamente al bosque.
-¡¿Qué pasa?! Ymir y los chicos están en peligro seguro los siguen a ellos, vamos a buscarlos- la rubia salto de su árbol y se adentró al bosque para seguir a Ymir y los otros dos chicos.
-¡Espera un poco!- Connie imito su acción.
Mikasa y Sasha notaron eso y preocupadas por lo dicho por la rubia también decidieron ir tras los chicos, Armin y Jean les ordenaron a los novatos que se queden en los arboles hasta que lleguen las ordenes y saltaron de los árboles para acompañar a sus amigos.
…
Los titanes corrían a toda velocidad, Rivaille se deshizo de tres de ellos pero llegaron más con un solo propósito, comerse a la titán hembra. Varios soldados trataron de deshacerse de ellos para proteger al titán, pero eran demasiados y al final Irvin decidió que se retiren. Observaron derrotados como los titanes se comían el cuerpo del espécimen.
-Iré a buscar a mi escuadrón para partir- informo Rivaille.
-No… recarga el gas- contradijo el rubio seriamente.
-Pero ya estamos atrasados...-
-Hazlo es una orden…-
Rivaille de mala manera acato la orden, el resto de los soldados lanzaron la señal para la retirada y comenzaron a subirse a los caballos para partir.
…
-Es la señal de retirada, la misión termino…- advirtió Gunter.
-Entonces vamos con el Sargento…- dijo Petra muy emocionada.
-*¿ya termino?, ¿qué demonios paso?*- pensó fastidiado el castaño. Saltaron de los árboles para ir en busca de los caballos.
A lo lejos se pudo divisar una señal de humo verde.
-Ese debe ser el Sargento- informo Gunter, se detuvo en una rama y disparo otra señal verde para informar su ubicación, después volvieron a retomar el camino.
A los minutos apareció una persona con el uniforme de La legión, Gunter observo a esa persona con desconfianza.
-*¿Es el Sargento?… no, no es él* ¡quien esta…- pero ya era tarde, la persona desconocida se abalanzo hacia él y le corto el cuello con las espadas del equipo 3D.
-¡Gunter!- grito Petra preocupada y trato de acercase, pero Auruo la empujo -¡¿Qué haces?!-
-¡Sigue adelante!-
-¡Pero Gunter…!- Petra se giró un poco y diviso a la persona que ataco a su compañero -¡¿quién está ahí?!-
-¡Eren adelántate!- grito Elrd preocupado ya que Eren estaba yendo lento y con la cabeza agachada -¡¿no me escuchaste?!, ¡apúrate!- el castaño solo levanto la mirada ensombrecida y seria.
-Lo siento chicos…- atrás de él se escuchó un estruendoso sonido seguido de una luz enceguecedora de color anaranja-amarillento, de entre el vapor generado salió la titán hembra y agarro a Eren para colocarlo sobre su hombro izquierdo.
-¡¿Nos estas traicionando Eren?!- pregunto dolorosamente la mujer del escuadrón, pero el chico no contesto solo la miro seriamente -¡No tienes honor ni vergüenza, te entregamos nuestra confianza, ¿Cómo pudiste?!-
-¡Vamos a matarlos!- grito Elrd y se abalanzo contra la titán seguido por los otros dos.
La titán trato de atrapar a Elrd pero este la esquivo y de atrás de él salieron Petra y Auruo que incrustaron sus respectivos apones en la cara de la titán, el castaño se colocó atrás de la nuca de la titán para evitar que lo atacaran, ambos soldados cortaron los ojos de la criatura, esta protegió a Eren con las manos llevándolas hacia atrás también para proteger su nuca.
-¡Hagan que sus brazos caigan!- grito Auruo y comenzaron a embestir contra la titán cortando y rebanando los músculos debajo de los brazos hasta que estos cedieron y bajaron lentamente desprotegiendo a Eren.
-Ya es suficiente, mátalos…- dijo Eren con un hilo de vos irreconocible.
Elrd se dirigió hacia la titán para atacar a la nuca, pero esta giro la cabeza y detuvo el ataque atrapándolo con la boca, la titán mordió el cuerpo partiéndolo a la mitad y escupió el resto, Eren se agarró de los cabellos de la titán y los apretó fuertemente. Petra casi cae al suelo pero logro equilibrarse, al girar su cabeza noto que la titán había regenerado un ojo y se alarmo al ver que comenzó a correr hacia ella, escuchaba los gritos desesperados de Auruo que le indicaba que había que reagruparse, pero se quedó helada y la criatura aplasto su cuerpo contra un árbol. Auruo observo todo eso y su furia aumento, se impulsó hacia la nuca pero la criatura se dio vuelta y lo pateo antes de que pudiera llegar mandándolo a chocar contra un árbol. El equipo de Rivaille había sido derrotado.
…
Christa y los demás seguían a Ymir, Bertholdt y Reiner a toda velocidad, ya habían notado la señal de retirada, pero los chicos la ignoraron y seguían adentrándose en el bosque buscando algo o a alguien y por más que le gritaran que se volvieran, que la misión ya había terminado y había que volver, ellos no los escuchaban y seguían.
-¡Oigan es enserio vámonos!- grito Sasha tratando por penúltima vez volvieran, pero no había caso.
-¿Ymir a dónde van? tenemos que…- Christa paro de hablar al ver a la titán al frente de ellos y los cadáveres de los soldados de la elite –que fue lo que…-
-¡¿Eren que haces ahí?!- grito Jean enojado al ver a Eren sentado en el hombro de la titán, Ymir junto con los otros dos se acercaron también a la criatura -¡¿Qué creen que hacen?, ella es peligrosa y mato a muchos compañeros!-
-Y te recomiendo que te calles y vallas con ellos si no quieres correr la misma suerte- contesto Eren fríamente.
La criatura los ignoro y comenzó a correr alejándose de los chicos, Mikasa desesperada comenzó a seguirla y fue acompañada por los demás.
-¡Eren no lo hagas, vuelve!- grito Armin tratando de contener las lágrimas.
-¡Ymir por favor, ¿Por qué lo hacen?!- pregunto Christa en un mar de lágrimas.
-¡Traidores, asesinos, vengan y dennos la cara, manga de cobardes!-vocifero enojado Jean.
-¡Cállense!- bramo enojado Eren y dirigió su vista a los chicos que lo observaron sorprendidos -¡Ustedes que saben, la humanidad no tiene salvación y yo ya me canse de protegerla, prefiero mil veces estar con los de mi especie que estar protegiendo a una especie tan idiota e hipócrita!-
Eren abrió los ojos, de atrás del grupo salió Rivaille y escucho todo lo que dijo. Vio como los ojos del sargento se oscurecían y como su expresión se deformaba por el odio y la decepción. El castaño apretó los puños y dirigió su vista al frente ya estaban por salir del bosque. Seguía escuchando los gritos desesperados de sus amigos, los ruegos de su hermana y también las órdenes y palabras de odio de su sargento, pero no giro la vista. Lograron salir del bosque y la titán siguió corriendo, los demás como no podían usar el equipo en zonas abiertas y como no tenían los caballos se detuvieron, observaron como aquellos a quienes habían llamado amigos se alejaban y los traicionaban sin siquiera mirar atrás. Rivaille observo a Eren marcharse, esa persona que amaba con todo lo que tenía, a quien se había entregado en cuerpo y alma, era quien había matado a su equipo y también lo había abandonado a él.
…
Lo que quedaba de la Legion de Reconocimiento había llegado por fin al distrito de Karanes, la gente al observar a los pocos sobrevivientes comenzaron a preguntar de forma desesperada, ¿Dónde esta Eren?, ¿Qué paso?, ¿Por qué hay tantas bajas?, ¡responda comandante Irvin!, todas eso golpeaba fuertemente contra la Legión que solo avanzaba con las miradas perdidas u ocultándolas por la tristeza.
-Sargento Rivaille, soy el padre de Petra…- un hombre salió de entre la multitud y se acercó al sargento de forma alegre –quería verlo antes de irla a buscar, me envió una carta, me dijo que era muy feliz de seguir en su escuadrón y se sentía realmente bendecida por tenerlo a usted como sargento, que iba a ser devota a usted siempre… bueno ella siempre fue muy soñadora usted mismo debe saberlo, creo que tanto sentimiento y no puede pensar lo que podría causar en su pobre padre jjeje y como su padre creo que es muy pronto para que se case, ella es muy joven, tiene mucho por recorrer…- - el hombre siguió hablando, pero el pelinegro no se dignaba a verlo, le dolía, cada palabra era como un puñal muy grande, dolía… demasiado…
La capital hablo con Irvin, informándose de lo sucedido, a las horas se dio a conocer la noticia en los aldeanos. Eren Jeager decidió traicionarlos, la esperanza de la humanidad se había ido…
Continuara…
Nota: no sirvo para esto creo, antes de comenzar me dije, "no más de 3000 palabras" y me re pase de las 3000, a la próxima agarro y digo "voy a escribir 10.000 palabras" a ver si funciona ¬¬
Bueno, me gusta echarle sal a la heridaXD. No mentira era necesario la muerte del equipo de Rivaille para poder probar la traición de Eren, espero que les guste, ya que hubo varias caídas de mi imaginación u.u. Gracias por los reviews del prólogo XD
Otra cosa, ya sé que el verdadero nombre del sargento es Levi pero yo hago lo siguiente, utilizo como apellido Corporal, nombre Rivaille y apodo Levi :D para mi queda más lindo así.
¿Tendré algún Review o tomatazos y abucheos?
