Nota: Todos los personajes pertenecen a Sthepanie Meyer

Aupi:

Aquí estoy después de navidad.

Muchísimas gracias por los reveiws me hacen mucha ilusión.

Bueno os dejo con el siguiente capítulo, ahora es desde el pensamiento de Bella

BELLA POV

Después de un año y medio viviendo en Londres por fin volvía a Phoenix, no es que Londres tuviese nada de malo, pero echaba demasiado de menos a mi hermano y a Alice, era la única familia que me quedaba y los quería demasiado.

Cuando me ofrecieron irme a trabajar a Londres no me lo pensé ni un momento, sabía todo lo que dejaba atrás, sabía que echaría de menos a mi familia, pero era un oferta demasiado tentadora, no es que sea una chica que antepone su trabajo a la familia, pero de vez en cuando una quiere soltar las alas y salir un poco del lugar donde llevas viviendo tantos años me atraía demasiado. Pero ahora ya había acabado todo y volvía a casa, suspiré estaba metida en un avión al lado de un hombre que estaba venga a roncar y de un chico que se iba al baño cada dos por tres a echarse gomina, ¡gomina! Que joven de dieciséis años mas o menos se echaba gomina, nadie.

Todavía me quedaban cinco horas de vuelo hasta Phoenix, eso quería decir que llevaba cuatro horas metida en este maldito avión, no sabía si sería capaz de soportarlo, el de mi lado roncaba mucho, le escuchaba hasta con los auriculares, aunque la verdad es que tenía los auriculares puestos por tener algo por que la película que estaban echando estaba bien, pero verla dos veces en un mismo día cuando ya la tenías vista otra vez en el cine, el viaje iba ser muy duro.

Estaba en el pueblo de mi infancia, miraba a mi alrededor, todo era asquerosamente verde, me encontraba en un claro, era el lugar mas maravilloso que existía en la tierra, podías sentir la magia que emanaba de el, la magia de la naturaleza concentrada en un pequeño claro, se podía respirar tanta tranquilidad, tanta paz, nada ni nadie podía molestar ahí, por que pocas personas sabía que ese claro existía, eso hacía que me sintiese especial. Alguien me abrazó calidamente por detrás, enterrando su cabeza en mi cuello, aspirando mi aroma, yo hice lo mismo, me gustaba tanto como olía, su olor me volvía loca provocando que mis rodillas comenzasen a temblar, le conocía desde hacía mucho tiempo y desde el primer día había provocado esas mismas reacciones en mi, ni siquiera el paso del tiempo habían logrado disminuirlas. El corazón se me aceleraba, mis piernas perdían fuerza, dejaba de respirar y todo eso lo provocaba una sola persona.

- daría lo que fuera por pasar toda mi vida contigo en este claro, sin que nadie nos molestase- me dijo con su increíble voz, dejé de respirar.

-yo pasaría mi vida entera contigo

-te quiero tanto.

Me desperté sobresaltada, maldito sueño, por que soñaba con esas cosas justo ahora, era cruel. Me pasé una mano por la cara, no me había dado cuenta de que estaba llorando y seguro que había hablado en sueños, mire hacia los lados, bueno el hombre gordo seguía roncando, además ¡que asco! Se le estaba cayendo la baba puaj, miré hacia el otro lado gracias a dios el niño no estaba, estaría echándose gomina.

Miré al reloj, gracias a dios solo quedaba media hora para llegar, bueno al menos la siestecita había servido para algo, volví mirar al reloj, Alice estaría ahora en su exposición, me apenaba tanto no poder estar con ella, pero bueno mañana me pasaría todo el día con ella y con mi hermano, como en los viejos tiempos.

Dos horas después estaba en un taxi rumbo a mi apartamento, era el apartamento que habíamos compartido Alice y yo antes de que me marchase, ahora estaba vació por que mi querida prima se había ido a vivir con su novio, tenia ganas de conocerle, y darle mi mas sentido pésame por tener que aguantar a semejante ladilla.

Abrí la puerta y me encontré con un apartamento muy diferente al que había dejado año y medio atrás, tenía las paredes pintadas de azul, con un sillón para tres personas que miraba a una gran tele de plasma, había una estantería llena de libros y habían tirado la pared de la cocina y habían hecho una barra americana, dándole mucho mas espacio a la sala, entré en mi cuarto, antes era blanco ahora en cambio estaba pintado de morado, la cama estaba en frente de la puerta a su lado había un pequeña mesita de noche, luego tenía una estantería también llena de libros miré a la derecha y quise gritar de horror, había un armario que era casi mas grande que la habitación, eso había sido obra de Alice fijo.

Me dirigí a la cocina para ver si había algo de comida, gracias a dios mi querida prima se había encargado de llenarme todo el frigorífico, cuanto la amaba, cogí unas salchichas y las metí al microondas, no tenía ganas de cocinar nada, luego me senté al lado del teléfono y me di cuenta que tenía dos mensajes y una nota, primero cogí a nota.

"mi querida prima como has podido ver he remodelado el apartamento, es que sinceramente estaba un poco viejo y daba un tanto de pena, espero que te gusta, ¿Cómo que espero? Sé que te gustará

Te quiere

Alice"

Me reí al imaginarme a mi prima dando saltitos mientras escribía la carta, luego escuche los mensajes.

-hola Bels, ¿ya estás ahí?, en cuanto llegues tienes que llamarme, hace mucho tiempo que no nos vemos y no sabes cuanto he echado de menos a mi pequeña hermana torpe, Alice está de lo mas cansina con tu vuelta me va a volver loco, pobre novio suyo que mal lo tiene que estar pasando.

Mi querido hermano con cuerpo de hombre y mente de niño, lo había echado tanto de menos, hasta había echado de menos sus bromas, cosa que no le diría jamás en la vida, no era idiota y no quería incitarle mas de la cuenta. Escuché el siguiente mensaje.

- la exposición ha sido todo un éxito Bella, tenías que haber estado. Se que en estos momentos me estarás agradeciendo lo bonita que he dejado la casa, todo es poco para mi prima favorita. Mañana iré con Emmett para darte un fuerte abrazo, te hemos echado de menos, el idiota de tu hermano se ha puesto enfermo pero no te preocupes mañana lo llevó aunque sea arrastras. Tengo que presentarte a Jasper te encantará, también tienes que conocer a su amigo y su hermana, creo que hará muy buena pareja con Emmett- mi pequeña celestina- bueno te dejo mañana nos vemos, te quiero.

Sonreí al volver a pensar en lo afortunada que era por tener una familia como esa, aunque siempre echaría de menos a mis padres, hacía 5 años que habían muerto.

Esa noche no dormí bien, el mismo sueño del avión eso provocó que tuviese una noche con sueños agitados, no sabía por que ahora me daba por soñar con él, no quería pensar en si lo echaba de menos o no, no podía darme el lujo de pensar en esas cosas.

La mañana llegó pronto y con ella unos fuertes golpes en la puerta, ¿Quién demonios tocaba la puerta a las 11:00 de la mañana un domingo? Cuando me levanté parecía un zombi y no sabía por donde andaba, eso unido a que yo era patosa por naturaleza y a que mi maleta estaba en medio de la habitación provocó que me comiese el suelo. Preciosa manera de comenzar el día.

La puerta de mi habitación se abrió mientras yo estaba en el suelo, escuché un carraspeo y levanté la cabeza lentamente, ¿Por qué tenía tan mala suerte?, mi hermano y mi prima me miraban desde la puerta de habitación, parecían muy divertidos.

-¿Por qué no me extraña encontrarme a Bella en el suelo?- dijo Emmett, luego se acercó a mi y con sus casi dos metros de puro músculo me levantó en el aire y me abrazó con fuerza- te he echado de menos enana.

-yo….. también….Emmett…me ahogas- los abrazo estilo oso de hermano siempre provocaban una sensación de ahogo.

-lo siento, pero es que te he echado tanto de menos- me seguía abrazando pero ahora mas sueve, miré a Alice que estaba destrozando toda la maleta, sacando todas las ropas y negando con la cabeza

-¿Qué es esto Bella?, que clase de ropa es esta- luego me miró cansada- ¿es que en estos años no te he enseñado nada?, mañana iremos de compras urgentemente

-yo también me alegro de verte Alice- dije todavía en los brazos de mi hermano

-háblame Bella

-¿Qué?- le dije sin comprender

-háblame no quiero pensar que se te ha pegado ese horrible acento ingles

-no se me ha pegado nada Alice, puedes estar tranquila

-gracias a dios, Emmett suéltala- dicho y hecho en unos momentos estaba en el suelo, luego Alice se lanzó a mis brazos- como te he echado de menos Bella, no te lo puedes imaginar, pero ahora que estás aquí todo volverá a ser como antes

Nos quedamos horas hablando, casi me había olvidado lo bien que nos lo pasábamos los tres juntos, la duende, el oso y la torpe, el kit completo.

Dos semanas después yo ya había comenzado a trabajar en la editorial, todos me habían tratado muy bien y estaba muy a gusto, al parecer a nadie le había importado mucho que yo llegase como editora jefe desde el extranjero, según habían comentado aunque muchos querían mi puesto cualquier persona era mejor que el anterior jefe, un tirano desalmado, todos se alegraban mucho de su jubilación.

Un día me fui a una librería, quería comprar el libro de "cumbres borrascosas", se que lo tenía leído como unas mil veces pero a mi me encantaba, pero mi libro estaba algo viejo y como era un regalo de mi madre no quería romperlo, por eso había decido comprarme una nueva edición.

Recorrí toda la librería buscando un ejemplar del libro, por fin pude ver uno, estaba junto a un hombre, pero va era un hombre los hombres no compran esos libros, cuando cogí el libro la mano del hombre se puso sobre la mía, en ese momento una descarga envolvió todo mi cuerpo

-huy lo siento ¿lo quería usted?- le dije sin mirarle

El hombre no apartaba la mano del libro pero tampoco decía nada, me giré para mirarlo, le miré de arriba abajo, era un hombre joven vestía vaqueros y una camiseta negra, cuando subí la mirada hacia su cara me quedé congelada, unos increíbles ojos esmeralda me miraban con curiosidad, tenía la cara mas hermosa de esta tierra y el pelo de un color tan raro y especial, era de color bronce

-no pasa nada si quiere puede cogerlo usted- estaba sorprendida, no podía creer lo que estaba pasando, no podía ser, no podía ser real.

-no pasa nada yo lo tengo leído, lo que pasa que el mío ya esta muy viejo y me da pena romperlo- le dije sin dejar de mirarle a esos increíbles ojos, parecían curiosos, yo seguía medio en sock

-usted es la prima de Alice Brandon ¿no?- ¿perdón? ¿La prima de Alice? - es que la vi en una fotografía que ella le hizo, por cierto yo soy Edward Cullen- yo no podía hablar, estaba segura de que estaba soñando

-mi prima claro…- mi prima, no podía creerlo, ¡mi prima!, no entendía nada de lo que estaba pasando aquí

-¿nos conocemos de algo más?- oh por favor esto tiene que ser una broma

-no, la verdad es que usted no me suena de nada, lo siento quédese con el libro como ya le ha dicho yo ya lo tengo leído, espero que lo disfrute señor Cullen- le dije todavía en medio del sock, no podía creer que eso me estuviese pasando a mi, ¿Qué significaba todo eso?

Salí de la librería como alma que lleva el diablo, tenía que salir de allí. Antes de salir tuve la tan mala suerte de tropezarme con… con el liso suelo, típico en mi, cuando me giré esos ojos me seguían mirando provocando que mi corazón se acelerase.

Dos días después yo intentaba olvidar la escena de la librería mientras soportaba la peor de las torturas, ir de compras con Alice. A la gente le puede parecer algo sin importancia pero no lo es cuando se trata de Alice, para Alice las compras eran como una droga, se volvía completamente loca, se compraba todo lo que se le ponía de frente y a mi me arrastraba detrás y mi hermano que ya estaba recuperado y cargaba con las bolsas, el novio de Alice se había escusado diciendo que tenía que entender un paciente, por que era psicólogo, pero a mi me sonaba a excusa barata pero muy útil.

Cinco horas después de increíble dolor los tres estábamos en mi casa, no comprendía por que mi casa era el centro de reuniones, Emmett también tenía su casa, aunque era algo más pequeña.

-Emmett te agradecería que no te comieses toda mi comida por favor- le dije cuando vi que tenía la cabeza metida en mi frigorífico, por que no estaba metida en su frigorífico sino en el mío.

-no seas muermo Bella, con lo que yo te quiero- esa era su excusa para todo y siempre le servía.

-Bella, ¿Por qué tienes tantas ojeras?- me dijo Alice

-últimamente no duermo bien- le dije sin hacer ningún comentario mas, ella pareció comprender.

-bueno tenemos que empezar a prepararnos, hoy vais a conocer a Jasper y los demás

-¿Quiénes son los demás?- le dije mientras me sonreía maquiavélicamente, algo estaba tramando, algo de lo cual yo no tenía escapatoria

-su hermana y su amigo

-¿su hermana?- dijo Emmett sacando la cabeza del frigorífico- ¿la de la foto?

-si Emmett si, la de la foto- dijo sonriendo primero a mi hermano y luego a mi, estaba claro que algo tramaba.

-a mi no me importaría nada conocerla, nunca he visto a una mujer mas guapa que esa.

-gracias- dijimos las dos

-no os ofendáis, vosotras siempre seréis las chicas mas guapas de este mundo, pero fuera de estas cuatro paredes ella es la mas guapa.

-eso está mejor- le dijo Alice- ahora Bella, ya sabes lo que toca

-no- le dije cruzando los brazos- yo no he dicho que vaya a ir a ningún lado

-vamos Bella, porfi- me dijo poniendo cara de cachorrito abandonado

-no, no, si no te veo no existes- me tapé la cara con las manos- si no miro no puedes coaccionar

-Bella…- me dijo saltando hacia mí, mientras mi hermano se reía

-que no te estoy mirando y si no te miro no me puedes coaccionar- le dije encogiéndome mas aún, tuve mala suerte que cuando Alice se lanzó sobre mi comenzó ha hacerme cosquillas-no Alice suéltame, suéltame.

-¿vendrás?- seguían haciéndome cosquillas y el idiota de mi hermano se le había unido

-vale, vale voy, pero dejar de hacerme cosquillas por favor- las cosquillas cesaron, menos mal

-pues manos a la obra que tenemos que prepararte, Emmett tu tienes la ropa en mi cuarto.

-¿en que momento as metido la ropa en mi casa?- le dije

-te recuerdo que esta casa tiene dos cuartos, y uno sigue siendo mió- me dijo mientras me arrastraba a mi cuarto

Veinte minutos después pude oír como Emmett ya estaba preparado por que estaba viendo la tele, los hay con suerte, yo estaba aquí metida sufriendo un súper Barbie Bella

-lo que no entiendo es por que tanta tontería por una dichosa cena Alice

-es la cena donde vas a conocer a Jasper, la verdad es que tiene muchas ganas de conoceros

-sigo sin pillarle el punto

-ya se lo pillaras

-tramas algo y lo sé

-¿yo?- ya estaba ahí la fingida inocencia, vi como se acercaba a la mesilla de noche- siempre me ha gustado esta foto

La foto en cuestión era un foto de cuando éramos pequeños, tendríamos unos seis años mas o menos, Alice había venido a visitarnos pues en esas épocas no vivíamos en la misma ciudad, ni el mismo estado ya que estábamos. Había cuatro niños en la foto, todos estábamos disfrazados, Emmett de oso, Alice de ciervo, yo de oveja y él de león.

-salimos todos muy monos, por eso la tengo

-sobre todo por que sale el ¿no Bella?

-vas a seguir peinándome o me voy a la sala con Emmett

Dos horas después estábamos listas, Emmett llevaba unos pantalones vaqueros con un cinturón blanco y negro de cuero, junto con una camiseta roja que dejaba al descubierto todos sus músculos, luego llevaba unas vans de calaveras, muy al estilo de mi hermano. La pequeña engendro estaba preciosa, su peinado como siempre alborotado, siempre perfectamente alborotado, llevaba un vestido verde pegado en el pecho donde tenía unos detalles amarillos y suelto hasta el muslo, con unos preciosos zapatos de tacón a juego y luego estaba yo, tenía el pelo ondulado y una suave capa de maquillaje. Llevaba unos pantalones negros pegados junto con unas botas negras de tacón, si yo llevaba tacón después de muchos tropiezos había aprendido a andas mas o menos con ellos. Luego llevaba una camiseta amarilla, que llegaba hasta un poco mas abajo de la cadera y con escote en V.

Fuimos en el coche de Alice, un porche amarillo, llegamos a un bar al cual yo jamás había ido, parecía los típicos bares irlandeses, en la mesa del fondo había dos personas, un chico y una chica, los dos rubios y muy guapos, no se por que me daba que ellos eran Jasper y Rosalie Hale, Hale, ese apellido me sonaba mucho

-hola Jasper- dijo Alice acercándose a la mesa de los dos chicos rubios- hola Rose

-hola Alice- dijeron los dos hermanos, Rosalie miró de arriba abajo a Emmett, mientras el le sonreía

-Jasper, Rosalie, ellos son Bella y Emmett Swan mis primos

-es un placer- dijeron los hermanos regalándonos unas perfectas sonrisas

Cinco minutos después estábamos todos hablando, yo sin saber por que Jasper me miraba tan raro. Rosalie y mi hermano coqueteaban a más no poder, la verdad es que hacían muy buena pareja, pero seguía habiendo un sitio libre.

-¿Quién falta?-dijo mi hermano

-un amigo nuestro- dijo Jasper mientras el y su novia nos miraban, Rosalie que estaba al lado de mi hermano miró al suyo bastante raro- lo que no se es por que llega tan tarde, Rose, ¿estaba en casa cuando has venido para aquí?

-no

-¿vivís juntos?- dijo Emmett con la voz ahogada, yo le di un suave toque en el hombro

-si, pero solo somos amigos, mira ahí viene

Pude sentir antes de darme la vuelta como mi hermano se había tensado de repente al darse el la vuelta, yo me giré lentamente y me mirando al hombre que había entrado en el bar, no era posible, esto no estaba pasando. El hombre se acercó rápidamente y me miró sonriendo

-hola- dijo con su voz aterciopelada

Yo miré a Alice que me sonreía, mi hermano seguía tenso y ahora comprendí de que me sonaba Jasper Hale.

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Espero que os haya gustado y me dejéis muchos reveiws jejejeje.

Bueno espero poder actualizar pronto pero no prometo nada, las fiestas…toda la familia reunida es muy duro jejejejeje

Un saludo

Tisha